• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Relatos Eróticos
    • Publicar un relato erótico
    • Últimos relatos
    • Categorías de relatos eróticos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Publicar Relato
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos)
Cargando...
Dominación Hombres, Gays, Orgias

Yo siempre soñaba despierto que estaban abusando de mí, poniéndome a mamar y dándome por el culo, pero al poco tiempo todo eso me sucede, tal y como l

Un joven tiene un sin numero de fantasías en la que sueña desierto que es abusado sexualmente, pero un día esas fantasías comienzan hacerse realidad..
Desde hace algún tiempo, me había dado por soñar despierto, o sea fantasear que varios de mis compañeros de clase, cuando les llamaba la atención por andar desordenando por los pasillos y corredores del instituto, cosa que realmente se la pasan haciendo, todos ellos en represalia me sujetan por pies y brazos, conduciéndome a una covacha, en donde me quitan toda la ropa, me agarran las nalgas, me ponen a mamar sus vergas, y al poco rato varios de ellos me sodomizan, una y otra vez, hasta que ya cansados me abandonan dentro de la covacha, con toco mi culo bien abierto, y rezumando el semen de todos ellos.
Tal y como les comenté, esa era una de mis tantas secretas fantasías, en las que yo terminaba siendo sodomizado al mismo tiempo que era obligado a mamar varias vergas, cosa que, en la realidad hasta esos momentos, nunca había llegado a suceder.
Pero una noche ya estando en mi cama parcialmente desnudo, comencé a fantasear nuevamente, pero a diferencia de las veces anteriores, en esa ocasión la fantasía que yo estaba teniendo parecía tan y tan real, que hasta sentí un miedo tremendo de que realmente todo eso me estuviera sucediendo a mí en esos momentos.
Básicamente se trataba de que una tarde el grupo de mis revoltosos compañeros, iban corriendo por los pasillos del instituto, no sé qué sucedió a ciencia cierta, la cosa es que no sé cómo se me ocurrió llamarles la atención.
La verdad es que no pensé que me fueran hacer caso, pero de golpe todo el grupo que iba corriendo se detuvo, luego dieron media vuelta, y en un dos por tres, todo el grupo ya se encontraban dirigiéndose hacia mí, por lo que sumamente asustado salí corriendo, huyendo de todos ellos, por miedo a que me fueran a golpear realmente.
Lo cierto es que vi el pasillo que conduce a la covacha, la misma en la que en mis otras fantasías en más de una ocasión han abusado de mí, por lo que más asustado aun, me fui por otro corredor del instituto, uno que conduce directamente a los sótanos, a donde apenas llegué muerto de miedo, procuré esconderme en uno de los oscuros almacenes que se localizan en el sótano.
Yo pensé que jamás ni nunca me iban a encontrar, pero realmente me equivoqué, porque apenas ellos entraron, simplemente uno de ellos prendió la luz del primer almacén y pudieron ver que mis pisadas se dirigían a tras unos gabinetes, donde varios de ellos, después de ponerme las manos encima me han saco como si yo fuera un muñeco de papel.
En ese momento dentro de mi fantasía mi mayor temor era que entre todos ellos me fueran a caer a golpes, pero a medida que yo forcejeaba por tratar de soltarme de ellos, de momento me di cuenta que no tan solo me estaba sujetando por manos y piernas, sino que también me comenzaron a quitar toda la ropa.
Tal y como lo hacían en todas mis locas fantasías, lo que me asustó mucho más todavía, ya que yo nunca le había hablado a nadie de mis raras fantasías en las que tras capturarme me comienzan a desvestir, hasta dejarme totalmente desnudito.
A medida que me van desnudando, yo comienzo a protestar, tratando de intimidarlos para que me soltasen, pero al ver cómo me miran y escuchar las barbaridades que dicen que me van hacer, lo que me asusta mucho más todavía, y llorando les pido que no me hagan daño, cosa que lejos de hacer que se fueran a detener, como que el escucharme llorar, implorándoles que no me hicieran daño, los excitaba muchísimo más.
Varios de ellos me mantenían sujetado por piernas, brazos, y hasta por mi cuello, impidiendo que yo me pudiera escapar, al mismo tiempo que alguno de esos hijos de la gran puta le dio por comenzar acariciar mis ya desnudas nalgas, así que al mismo tiempo otro de ellos le dio por agarrar mi pequeño miembro, que para mi mayor sorpresa se encontraba completamente erecto, pero no conformes con eso, otros les dio por mordisquear mi nuca, y los lóbulos de mis orejas.
Uno de los que me acariciaban las nalgas, de momento comenzó a ir introduciendo algunos de sus dedos llenos de saliva dentro de mi apretado culito, pero lo hizo de una manera tan particular, que no pude aguantar un tremendo gemido que se me escapó, a medida que ese desgraciado me seguía introduciendo sus dedos dentro de mi apretado culito.
Mientras que en mi mente seguía esa vivida fantasía, yo que me encontraba en mi cama, al mismo tiempo que me masturbaba, con la mano derecha, los dedos de mi mano izquierda me los empujaba una y otra vez por dentro de mi apretado culito.
Todo eso lo continué haciendo hasta que, al poco rato, irremisiblemente me vine, por lo que me quedé tendido sobre mi cama aun con mis dedos incrustados dentro de mi culo, mientras que con mi mano derecha aun mantenía agarrado mi pequeño miembro, del cual chorreaba una gran cantidad de mi propio semen.
Esa era una práctica diaria que yo hacía, y siempre terminaba con los mismos resultados, es decir masturbándome al mismo tiempo que disfrutaba enormemente de introducirme mis propios dedos dentro de mi apretado culito.
Ya había perdido la cuenta de las veces que me había masturbado, aunque en ocasiones en lugar de introducirme mis propios dedos, recurría a lo que llaman un Plug, el cual me introduzco dentro de mi culo, al igual a lo que llaman un consolador, o vibrador.
Pero recientemente estando en el instituto, me limitaba únicamente a pensar o soñar despierto con algunas de mis locas fantasía, cuando de momento ese grupo de salvajes pasaron corriendo frente a mí, me han dado un fuerte empujón, por lo que yo casi perdiendo el equilibrio fui a dar contra una pared, y de manera automática, y sin pensar, únicamente les grité que se comportasen, y tal como en una de mis más repetidas fantasías, todos ellos se detuvieron me vieron y de inmediato se dirigieron hacía donde yo me encontraba.
Por miedo a lo que me fueran hacer, salí corriendo, aunque en un abrir y cerrar de ojos el grupo ya me había dado alcance, me rodearon y se disponían hacerme pasar un mal rato, cuando de momento escuché una gruesa voz que dijo. “O se comportan como es debido, o los expulso a todos de inmediato.”
Se trataba de uno de los supervisores del instituto, que por suerte estaba pasando en ese mismo instante, de inmediato todos esos salvajes que corrieron tras de mí, al escuchar la voz del supervisor, desaparecieron inmediatamente, yo me quedé sin saber que hacer, a la vez que sumamente sorprendido por la presencia del supervisor.
En consecuencia, tras darle las gracias, prácticamente se puede decir que me enamoré de mi salvador, ya que desde ese día lo introduje dentro de mis fantasías, aunque en la realidad yo procuraba mantenerme lo cerca de él, la realidad era que no me atrevía ni tan siquiera a insinuármele un poco, por miedo a que se fuera a molestar conmigo.
Pero en las fantasías en las cuales lo incluí a él, básicamente era una copia de la realidad, ya que partía del grupo de alborotadores, a los que yo les llamaba la atención, solo que, en mis siguientes fantasías, ellos además de darme alcance y llevarme al sótano, a medida que me seguían sujetando, y manoseando todo mi cuerpo en especial mis nalgas.
Al mismo tiempo me fueron desnudando por completo, y cuando justo ya me iban a penetrar, apareció mi salvador, evitando así que me sodomizaran todos ellos, por lo que mientras ellos salían corriendo, yo me quedaba completamente desnudo, muerto de vergüenza, y sin proponérmelo le daba la espalda al supervisor mostrándole mis paradas nalgas.
En esos momentos, dentro en mi fantasía yo me volví toda una loquita dándole las gracias tal y como me encontraba completamente desnudo, sin preocuparme por vestirme, al mismo tiempo que le decía de la manera más seductora que pude, que yo en agradecimiento me dejaría hacer por él todo lo que él quisiera, el detalle es que dentro de mi fantasía él sin perder tiempo colocó una de sus manos sobre mis desnudas nalgas, y cuando me vine a dar cuenta, tras ensalivar el hueco de mi culo, mi salvador comenzó a penetrarme divinamente.
La cosa es que desde ese día todas las noches en mi cama soñaba despierto, que el supervisor me comía el culo una y otra vez, y cuando no era que yo voluntaria y gustosamente le mamaba su verga, hasta hacerlo venirse dentro de mi boca, pero vuelvo y les repito hasta esos momentos todo fue parte de las locas fantasías que yo tenía.
Lo cierto es que la mayor parte del tiempo me la pasaba soñando despierto, ya fuera con que algunos de mis compañeros del instituto abusaban de mí, como les diera la gana, haciendo que me vistiera de chica y mientras uno o dos de ellos me penetraban salvajemente por el culo, a otros de ellos les mamaba sus vergas, y mi otra recurrente fantasía era que el supervisor me salvaba de ellos, y yo en gratitud vestidito de nena, gustosamente me dejaba sodomizar por él.
Pero vuelvo y les repito, durante un buen tiempo solo fueron mis locas fantasías, hasta que de golpe y porrazo comenzaron hacerse realidad, la primera vez yo me dirigía a uno de los salones del sótano, donde a solas me ponía a estudiar, pero en ocasiones en lugar de seguir estudiando me ponía a soñar despierto.
Como era el único que iba a ese lugar, en ocasiones me envolvía tanto en mis fantasías, que terminaba bajándome los pantalones, y mientras soñaba despierto, ya fuera con mis compañeros de clase, o con el supervisor, me introducía mis propios dedos, o algún objeto de forma cilíndrica y alargado, por mi apretado culito, al mismo tiempo que me masturbaba.
Bueno, en una de esas ocasiones, los hijos de puta que estaban conmigo en el instituto, al parecer bajaron al sótano a fumar de la hierba importada, la cosa es que me encontraron con mis ojos cerrados, precisamente con los pantalones abajo, lo mismo que mi interior, empujándome uno de los largos y gruesos juguetes por el culo, al mismo tiempo que me estaba masturbando.
Yo me encontraba de lo más inspirado, haciéndome una sabrosa paja, cuando escuché algo que me pareció una risita, de inmediato al abrir los ojos que me doy cuenta de que estaba completamente rodeado por ellos cuatro, del susto que me llevé, se me pasmó todo, ya de por si que mi pene es bien pequeño, en ese momento se puede decir que prácticamente desapareció entre mis dedos, y el objeto que estaba usando como consolador fue a dar contra el piso.
Mientras que yo no sabía ni que decir, y mucho menos que hacer, hasta que uno de ellos me dirigiéndose a sus amigos dijo. “De aquí no nos vamos, hasta que le comamos en culo a este mariconcito.”
Yo pensé decirle que no era maricón, que nadie nunca me había dado por el culo, que no me gustaban los hombres, en fin, pensé decirle un sin numero de cosas, pero bastó que el mismo chico que habló, se dirigiera a mí diciéndome que me terminase de desnudar, para que yo sin atreverme a llevarle la contraria, me quitase los zapatos, terminase de quitarme el pantalón y el interior, y sin que me lo dijera, también me quité la camisa, quedándome únicamente con mis medias puestas.
Después de eso, al mismo tiempo que obedeciéndolo a ese chico me puse en cuatro patas, yo quise decirle que no, pero mi voz no me salía, casi de inmediato comencé a sentir su verga entre mis nalgas, que por lo que pude ver, era un poco más pequeña que la cosa que yo mismo me empujaba por el culo.
Pero a medida que ese tipo me comenzó a penetrar, no sé qué me pasó que de inmediato comencé a menear mis nalgas, y a los pocos segundos al levantar la vista que me encuentro con la verga de otro de esos tipos frente a mi boca, por lo que de la misma manera sin que me dijeran más nada, automáticamente me dediqué a mamársela, lo cierto es que ni idea tengo de cuánto tiempo, los cuatro permanecieron dándome por el culo y poniéndome a mamar sus vergas, lo que si se es que apenas toqué mi pequeño miembro, casi de inmediato me vine.
Esa tarde los cuatro hicieron conmigo lo que les dio gusto y gana, ya que en cierto momento dos de ellos, sin mucho esfuerzo de su parte, a la vez me empujaron sus vergas por mi culo, con decirles que los muy hijos de la gran puta, cuando me ponían a mamar, cuando se venían dentro de mi boca y garganta, me obligaron en varias ocasiones a que me tragase su semen, y después para burlarse de mí me repetían una y otra vez que me estaban preñando por la boca.
Después de que ellos cuatro se retiraron, tal como me encontraba es decir completamente desnudo me dirigí a uno de los baños que se encuentran en los salones del sótano, para asearme y expulsar todo lo que me dejaron dentro de mi culo, y aunque traté de forzarme a vomitar no me fue posible el hacerlo, por más que me introdujera mis dedos hasta el fondo de mi garganta.
En ese momento en que salía del baño, pensé que me había sucedido más o menos lo mismo que en ocasiones yo había soñado despierto, cuando de momento sentí una mano que me agarró por el brazo y una gruesa y carrasposa voz que me preguntaba que estaba haciendo desnudo en el sótano, al darme la vuelta me encontré con uno de los conserjes, que en ese momento además de mantenerme bien sujeto con una de sus manos, la manera en que me miraba las nalgas, me dio a entender que eso era lo que él deseaba.
Yo traté de decirle que varios tipos habían abusado de mí, pero según él lo vio y lo entendió fui yo quien me dejé dar por el culo gustosamente, así que cuando me insinuó que si yo no quería que todo el instituto se enterase, debía dejar que él me diera por el culo y yo me pusiera a mamar su verga.
Por lo que ustedes comprenderán, que ante tal amenaza, no me tocó de otra que dejarme dar por el culo y ponerme a mamar la verga del conserje, pero a diferencia de los chicos que me sodomizaron en el medio del salón donde me encontraron masturbándome, el conserje después de que me hizo recoger toda mi ropa, desnudo como me encontraba me llevó a una covacha, dentro del mismo sótano, en la que había un viejo sofá, pero antes de que yo me acostase, sacó no se de donde unos pantis y un pequeño sostén, que me ordenó que me pusiera.
Tras lo cual fue que me llevé el susto de mi vida, ya que su verga es más grande y gruesa que el juguete que acostumbro usar para metérmelo por el culo, y para colmo a medida que me comenzó a penetrar, se dedicó a chuparme el cuello y mordisquearme las orejas, al tiempo que me decía que yo era su putita, y ordenándome que hablase como si yo fuera una chica.
Desde ese día sino eran los cuatro hijos de la gran puta que abusaban de mi cuando les daba la gana, era el conserje quien lo hacía cuando a él le daba la gana, y bueno posteriormente comencé a introducir al conserje en mis fantasías, así como seguí haciéndolo con los cuatros chicos que estaban conmigo en el instituto.
Pero mis fantasías preferidas eran con el supervisor, solo que no me atrevía ni tan siquiera a insinuármele, por miedo que me que fuera a rechazar, y como no quería pasar una vergüenza como esa, únicamente me quedaba viéndolo, por lo que creo que el supervisor se dio cuenta de la forma en que yo me le quedaba viendo al abultado paquete que tiene entre sus piernas.
Por lo que recientemente ya me encontraba a punto de retirarme del gimnasio, cuando él me pidió que le hiciera el favor de no retirarme todavía, que lo esperase en las duchas mientras él cerraba todo, yo en ese instante no pensé en nada raro.
Por aquello de aprovechar el tiempo, apenas entré a las duchas, me quité la ropa y comencé a bañarme, ya que pensé que cualquier cosa que me fuera a pedir el supervisor, seguramente lo podría ayudar después de vestirme, pero justamente el supervisor entró a la ducha completamente desnudo, en el momento en que yo me enjabonaba profusamente mis nalgas.
Yo me quedé impresionado no tan solo por su musculoso cuerpo, sino más bien por lo larga y gruesa que era su verga, la que mentalmente sin darme cuenta de inmediato comparé con la mía, y como dicen en toda comparación alguien siempre sale perdiendo, y en ese caso fui yo, ya que mi pequeño pene, como que por vergüenza se hizo mucho más pequeño, de lo que ya es de por sí.
El supervisor se me acercó, y colocando sus manos sobre mis hombros, no tuvo que hacer realmente mucho esfuerzo para que yo me arrodillase frente a él, hasta que mi boca quedó a la altura de su inmensa verga, yo no ofrecí resistencia alguna, simplemente cuando mi boca estuvo frente a su verga la abrí, como si previamente nos hubiéramos puesto de acuerdo, de inmediato me dediqué a mamársela, preguntándome mentalmente a mí mismo que era lo que yo estaba haciendo.
Aquel largo y grueso pedazo de carne, ocupó toda mi boca, es más llegó hasta mi garganta al tiempo que yo no paraba de mamar gustosamente, hasta que después de un corto rato, él la sacó de mi boca diciéndome que deseaba penetrarme, en esos momentos mis nalgas aun seguían completamente enjabonadas, y encima de eso su verga se encontraba completamente ensalivada por mí.
Así que lentamente me fui poniendo de pie, al mismo tiempo que el supervisor hizo que yo le diera la espalda, casi de inmediato comencé a sentir su caliente y duro glande que él presionaba contra mi enjabonado esfínter, quizás fue porque mientras me enjabonaba entre las nalgas, en varias ocasiones fui introduciendo mis dedos dentro de mí no tan apretado culito, lo que seguramente hizo que el hueco de mi esfínter se fuera dilatando lo suficiente.
Ya que cuando el supervisor comenzó a presionar con fuerza la cabeza de su verga contra mi cuerpo, se puede decir que, en un dos por tres, el hueco de mi culo comenzó a tragarse el caliente y colorado glande del supervisor, y a medida que me fue penetrando divinamente, yo no podía creer que mis locas fantasías con él se estuvieran haciendo realidad.
Por lo que a medida que me seguía penetrando, yo fui disfrutando de todo lo que me estaba haciendo, y en consecuencia movía y restregaba mis caderas contra su cuerpo para poder seguir sintiendo ese sabroso pedazo de verga que me penetraba divinamente, sentía una y otra vez como entraba y como de igual manera salía, los brazos del supervisor me apretaban contra su cuerpo, al tiempo que con su boca me chupaba las orejas y el cuello.

21 Lecturas/10 enero, 2026/0 Comentarios/por Martehijodejupiter
Etiquetas: amigos, baño, culito, culo, joven, mayor, puta, semen
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
El verdadero:»Me va a ganar un niño!!» Bueno 2
Si no fuera por mis nietos
DE INOCENTE A PUTITA 5
Nene descubre su sexualidad a los 11 años
PRIMERA FOLLADA CON MAMA
SOY UNA PUTITA TRAVESTIDA CADA VEZ QUE ME CALIENTO CON UN MACHO
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar Relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.348)
  • Dominación Hombres (4.061)
  • Dominación Mujeres (2.996)
  • Fantasías / Parodias (3.242)
  • Fetichismo (2.688)
  • Gays (22.056)
  • Heterosexual (8.200)
  • Incestos en Familia (18.179)
  • Infidelidad (4.502)
  • Intercambios / Trios (3.126)
  • Lesbiana (1.154)
  • Masturbacion Femenina (986)
  • Masturbacion Masculina (1.897)
  • Orgias (2.047)
  • Sado Bondage Hombre (447)
  • Sado Bondage Mujer (182)
  • Sexo con Madur@s (4.287)
  • Sexo Virtual (264)
  • Travestis / Transexuales (2.430)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.501)
  • Zoofilia Hombre (2.205)
  • Zoofilia Mujer (1.669)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba