Angela primera noche
Nada paso nada mas introducción de como comenzó con mi «PRIMERA NOVIA».
La amiga de mi mamá, Angela, tenía entre principios y mediados de los 40 en ese tiempo. Típica chica bolilla Americana en plena crisis de la mediana edad, cambiaba de novio constantemente, cambiando su peinado intentando seguir viéndose joven y salvaje. Llegó al punto de hacerse un cambio de cuerpo en Colombia, haciéndose lipo, levantamiento de senos y un pequeño levantamiento brasileño de glúteos. Era ruidosa y siempre se reía, la verdad me parecía algo molesto, específicamente cuando se juntaban y ella se ponía a hablar sin parar de lo bueno que era su novio de turno en la cama. Sylvia no había salido con mi mamá después del incidente que tuvimos esa noche. Sylvia era un poco más cercana a Angela ya que Angela quería volver a ser joven, así que salían seguido.
La semana antes de Acción de Gracias mis padres iban a una convención de negocios en Las Vegas. Usualmente le pedían a Sylvia que me cuidara ya que ella ya trabajaba para mi mamá. Les facilitaba las cosas en vez de contratar a un extraño y hacer que durmiera en nuestra casa. Sylvia se negó a cuidarme esta vez diciendo que tenía familia en casa por Acción de Gracias y las fiestas, así que mis padres fueron con Angela preguntándole si podía ayudarles cuidándome. Yo esperaba que dijera que no y pudiera quedarme solo en casa por primera vez. Ella aceptó con la condición de que yo me quedara a dormir en su casa, no estaba feliz por eso, me parecía molesta y un dolor de cabeza, siempre tomando alcohol en su vaso térmico llamándolo su medicina. Por el lado bueno, podría mirar su buen cuerpo toda la semana. Sus senos eran fácilmente 32D, casi no usaba sostén y sus pezones siempre se marcaban, era difícil no mirar. Cuando usaba leggings o shorts de ejercicio se los subía mostrando su camel toe.
Llegó el viernes y mis padres dijeron que Angela me recogería después de la escuela, que tuviera mi maleta lista para la semana para que cuando llegara a casa estuviera listo y solo me recogieran. Llegué de la escuela, la llamé para avisarle que estaba listo, dijo que estaría ahí en unos 30 minutos. Hice lo que cualquier adolescente de mi edad haría estando solo. Empecé a ver porno y a masturbarme en mi cuarto con la puerta ligeramente cerrada. No habían pasado ni 5 minutos, estaba masturbándome con el volumen alto y todo, cuando abrió la puerta de mi cuarto empujándola y riéndose diciendo que dejara de hacer eso, que me iba a quedar ciego. Me asustó muchísimo, por un segundo pensé que era mi mamá, estaba tan avergonzado. Se quedó ahí mientras yo me cubría guardando mi pene, le pedí que se fuera, lo hizo mientras me molestaba llamándome pequeño pervertido.
De camino a su casa el viaje fue incómodo, estaba en silencio con la radio baja. Ella rompió el hielo diciendo que no le iba a contar a mis padres lo que me había visto haciendo. No dije nada, estaba demasiado avergonzado. Luego preguntó si ya había perdido mi virginidad, le dije que no, que todavía no, que no tenía novia. Puso su mano en mi muslo y me llamó pequeño mentiroso con un tono de voz diferente, como si estuviera coqueteando, no le di mucha importancia. Fuimos a comer a Panda Express y la cajera dijo “este se ve un poco muy joven para ti Angela”, ella se rió y dijo “son los jóvenes los que te mantienen joven”, guiñándome el ojo. De camino a la salida iba caminando detrás de ella mirando su trasero, se veía increíble, bonito y redondo moviéndose mientras caminaba riéndose, casi me excitaba pensando en eso camino a su casa.
Cuando llegamos a su casa fue a su cuarto y me dijo que comiera sin ella, que iba a cambiarse. Cuando volvió traía unos shorts deportivos que le abrazaban perfectamente el trasero, eran cortos mostrando la parte baja de sus nalgas. Llevaba una camiseta sin mangas lo suficientemente delgada como para ver sus pezones. Se disculpó por su apariencia diciendo que no había lavado ropa, que mantuviera la vista arriba porque notó que estaba mirando sus senos. En ese punto ya tenía una erección. Luego me pidió que le tronara la espalda. Le pregunté cómo y dijo que tendría que poner mis brazos alrededor de ella desde atrás, alrededor de su pecho, y levantarla hasta que tronara. Me puse nervioso porque tenía una erección que no bajaba. Le dije que me diera un segundo, ella sonrió de forma traviesa, rodeó el mostrador y dijo “vamos, hazlo, es rápido”, poniéndose frente a mí y levantándome por las manos. Miró hacia abajo a mi pene y se rió diciendo que era un adolescente sucio, pero insistió en que le tronara la espalda. Se apretó fuerte contra mí sintiendo mi pene contra su trasero. La levanté y le troné la espalda, soltó un gemido suave solo para provocarme, me pareció increíblemente sexy. Me senté rápido mientras ella solo me miraba con una mirada salvaje en sus ojos. Dijo que sería su pequeño novio por la semana, me pareció raro y le dije ok, lo que sea señora. Le pregunté dónde estaba la ducha y dónde dormiría. Me mostró el baño y el cuarto donde me quedaría. El cuarto estaba al lado del suyo, dijo rápidamente que hiciera poco ruido porque las paredes eran delgadas y podía escuchar lo que fuera que viera en mi teléfono ya que las camas estaban justo una al lado de la otra. Si necesitaba tiempo personal, que me metiera a la ducha. Me reí nerviosamente. Luego me ofreció un trago de alcohol, me sorprendí. Dijo que me ayudaría a dormir mejor y relajarme porque me veía un poco nervioso. Lo tomé y al instante me sentí cálido y relajado. Mis ojos empezaron a bajar hacia sus senos, ella lo notó y se inclinó hacia adelante juntándolos provocándome otra vez. Dijo “oye, mantén los ojos aquí arriba chico”. Me reí y tontamente dije que no podía, que nunca había visto unos senos tan hermosos antes. Se puso roja con una sonrisa en su cara, tocando suavemente mi hombro diciéndome que dejara eso. Se inclinó frente a mí mostrándome su trasero y sus perfectos labios vaginales marcándose en sus shorts. Se agachó en cuatro apoyando las manos, arqueando la espalda y me perdí. Me dio el control remoto de la tele y una vez más dijo que hiciera poco ruido en la noche. Cuando salió por la puerta volvió rápido diciendo que no le dijera a mis padres que me había dado alcohol, que lo que pasara en su casa era un secreto, guiñándome el ojo.
Vi televisión un rato y luego la apagué. Empecé a quedarme dormido cuando comencé a escuchar un sonido de zumbido y gemidos suaves. Al principio pensé que era su tele. Pegué mi oído a la pared y no podía creer lo que estaba escuchando, se estaba masturbando. Podía escuchar claramente su vibrador zumbando, intentaba estar callada soltando gemidos suaves y sonidos húmedos cuando se estimulaba con más intensidad. Al instante me excité y empecé a masturbarme pensando en ella tocándose. Me la imaginé inclinada mientras yo la penetraba por detrás, con su vagina apretando mi pene duro dejándolo todo mojado y cremoso. Estaba a punto de correrme cuando la escuché soltar un gemido fuerte seguido de otro ahogado, creo que se tapó la boca. Eso fue suficiente para mí, me corrí pensando en ella imaginando que terminaba dentro de ella. Yo también solté un gemido, me corrí tanto que seguí hasta que no me quedó nada. Me limpié y me quedé ahí pensando en todas las indirectas que me estaba dando. Escuché un suave golpe en mi puerta, fingí estar dormido. La puerta se abrió, pude sentir que me estaba mirando, susurró mi nombre. Me quedé quieto y luego salió. Me pregunto si me había escuchado. Me quedé dormido después de eso… Continuará


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