El baño de la estación de servicio.
Una adolescente de 16 años es olvidada en una estación de servicio en medio de un viaje escolar. Ahí, es abusada por tres gasolineros en el baño..
En medio de un viaje escolar, en el trayecto de ida, el colectivo se detuvo en una estación de servicio para que los chicos puedan hacer sus necesidades o comprar algo. Todos daban vuelta por el lugar, entraban a la tienda, o iban al baño, supervisados por sus profesores responsable.
Veinte minutos despues, todos subieron al colectivo nuevamente para seguir con el viaje, pero se olvidaban de una alumna, Ambar, la cual estaba encerrada en el baño del personal de la estación de servicio.
—Tomá pendeja, tomá, levantá el culito dale— decía un hombre con uniforme de gasolinero mientras agarraba fuertemente a Ambar de la cintura y la penetraba violentamente.
—Más despacio Fran… la vas a matar animal— dijo otro hombre igual vestido, que estaba recostado sobre la puerta cerrada fumando.
—No sabes como aprieta… mmhhh pendeja de mierda… ahh— el hombre estaba aferrado fuertemente a sus caderas, moviendo su cuerpo freneticamente.
Ambar, con sus manos apoyadas contra la fria pared, sentió como el hombre sacaba su pene y acababa por encima de sus nalgas, una buena cantidad de semen caliente y pegajoso que la ensuciaba.
—Uff que rico nena— dijo mientras se subía el pantalon— gracias por el rapidin, me tengo que ir a seguir trabajando, te dejo en buenas manos.
El hombre terminó de arreglarse el uniforme y salió del baño, dejando a su compañero a solas con la menor de edad. Él era alto, gordo y barbudo, emanaba olor a cigarrillo y transpiración. Ambar se acomodó la tanga que habia sido corrida a un lado y se subió pantalón, muy avergonzada y asustada.
—Me toca a mí chiquita— dijo él mientras acariciaba su mejilla suavemente— arrodillate dale— ordenó el hombre, dandole una fuerte cachetada.
Ambar solo podía obedecer, temblando se arrodillo en el sucio suelo, un pene peludo y gordo se acercó a su boca rapidamente.
—Mientras rapido hagas todo putita, más rapido te voy a dejar ir, abrí la boquita y mira para arriba.
Ella hizo lo que él dijo, recibió dos densos y espesos escupitajo en la boca, llenos de baba. En ese momento el hombre acercó su pene a la boca de Ambar y esta empezaria a chuparselo.
Era torpe e inexperta, él la sujetaba del pelo y manejaba el ritmo de la chupada a su antojo. Soltaba mucha baba sobre su pene y poco a poco el hombre iba más profundo, buscando su garganta.
Ella se agarra de las piernas peludas y grandes del hombre, que elevaba su mirada al techo de placer cuando amenazaba con meter todo su pene dentro de la boca de Ambar, pero siempre una arcada de la menor lo frenaba. Se la siguió chupando un rato más, hasta que tenía el pene humedo y viscozo de tanta saliva.
La hizo poner de pie y la sentó arriba del lavamanos, no lo costó mucho levantarla. Abrió sus piernas y se puso de pie en medio, le sacó las crocs que llevaba puestas y la hizo poner sus pies sobre sus hombros fuertes y trabajados. Le bajó un poco el pantalón hasta dejar descubierta su tanga por completo, la corrió a un lado y acercó su pene babeado y duro.
Se la metió, y con sus grandes brazos entrenados, la levantó a upa y dió unos pasos atras. La tenía patitas al hombro en el aire mientras la sujetaba de la cintura con fuerza, empezó a sacudirla por todo el baño, metiendo y sacando su pene fuertemente. Esa pose lo ayudaba a meter su pene de 19cm por completo sin problemas.
—Diosssss nena… te entra toda… que puta que sos— dijo totalmente extasiado de placer.
En el baño abundaban los sonidos de sus pieles chocando rapidamente, ademas de gemidos por ambas partes. El hombre sudaba mientras caminaba por el baño con Ambar en sus brazos, sin dejar de cogersela un segundo, ella se sacudía con cada embestida del fuerte hombre.
—Que diría tu papá si te ve asi… uffff mmgghh… en un baño sucio…. puta.
El hombre llevó a Ambar contra una pared y siguió cogiensela brutalmente. Su vagina ya estaba totalmente adaptada al tamaño y la intensidad de aquella bestia. Las gotas de subor caían sobre el delicado cuerpo de Ambar que no paraba de ser penetrado y sacudido.
De repente la puerta se abre, otro trabajador de uniforme, que ve la situación y entra al baño, como si fuera normal. Orina en el inodoro mientras el otro hombre no para de meter y sacar su pene de la vagina de Ambar. —Puedo?— pregunta el otro mientras se acerca a ellos con el pene fuera del pantalon.
—Dale compa, yo por adelante vos por atras, vení— El hombre separa a Ambar de la pared y la apunta hacia el otro, que acercaría su pene al ano de Ambar.
Ella gritó y trato de bajarse, pero a ninguno le importó. Con un poco de baba y esfuerzo, Ambar estaba siendo penetrada por sus dos agujeros al mismo tiempo. Tenía a dos hombres aplastandola mientras gozaban su cuerpo como nunca lo habia hecho. Le dolía mucho, pero era irrelevante para ellos.
Embistieron con fuerza metiendo cada uno su pene en su respectivo agujero, más temprano que tarde acabaron al mismo tiempo, llenadola de leche por dentro. La dejaron bajarse, muy adolorida volvió a acomodarse la tanga y el pantalón, y se puso sus crocs. El que le dió por detras salió del baño rapidamente, el otro la hizo arrodillarse de nuevo, —Abrí la boca puta— le dijo mientras apuntaba su pene a su cara.
Cuando ella abrió la boca, él empezo a orinarle encima, apuntó en la boca pero terminó ensuciandola por completo. Cuando terminó le dio jna cachetadas, guardó su pene y salió del baño.
—Suerte volviendo a tu casa, rosca floja— dijo entre risas.
Mas desolador que lo que le habia pasado, fue salir del baño dolorida y usada, y ver que el colectivo donde viajaba ya no estaba.


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Pobrecilla toda orinada como volverá a casa?
Deberias hacer más relatos así, qué le pongan una cadena y la paseen por el baño humillandola más 😍