JUGANDO A LA PUTA CON EL AMIGO DE MI HERNANO
Él 16 yo 8, ya teníamos 3 años de manoseo, deseadas y metida de verga al culo.
Despues de tiempo entro a contar una parte de los juegos de «LA PROSTITUTA», juego que haciamos el amigo mi hermano y yo.
Si leen mi primer o segundo relato, ahi esta como se inicio el ser la putita bebita del amigo de mi hermano, desde los 4 empezó a manosearme, luego pasamos a metidas de dedos mi culito, hasta 3 dedos a la vez, dilatado preandolo para meterme la pinga, me enseñó a chupar pinga y tragar su leche, no era feliz sin mi leche.
Haciamos varias cosas, entre ellos el juego que más nos gustaba, el la puta, a pesar de tener tan corta edad hacia muy bien mi papel en este juego.
Uno de ellos era que era otra niña prostituta, que deseaba mamarle la pichula a su vecino, recordemos que su cuarto tenianuna ventana que daba a su patio.
La putita se la pasaba las imaginando al vecino qué entraba por la ventana de su cuarto sin permiso, haciéndola suya, a lo salvaje como la puta chupapingas que era.
Ahí quedaba parte del juego y ya me iba a casa con mi mamá, que ni sospechaba que el hijo de amiga y amigo de mi hermano me perforaba el anito con su verga.
Cuando volvíamos otra tarde, iniciaba rm juego, me quedaba en su cuarto y el seiba por tu patio a la ventana de su cuarto, se acercaba a ella y empezaba.
-«Oye, ¿estás sola?», sonreíacon esa cara de enfermo, yo de solo verlo e iniciar el juego ya tenia humedecida la concha
Se apoyaba y decía: – Sé lo que quieres, zorra, entrando por la ventana y yendo de frente a la cama a acorralarme. Decia: -Te gusta que te traten como a una puta ¿verdad? Eres la puta del barrio, me vas a cobrar?.
Esos primeros juegos a vees ni podia responder, solo gemia y movía la cabeza diciendo si. HABLA PERRITA CUANTO ME COBRAS.
Decia 3 soles, PUTA BARATA ME DECIA Y ME ESCUPIA, como me gustaba cuando hacia eso, para eso ya mi cuquita mojada, sentia como chorreaba, ya solo me tuaba hacia atrás, abría mis piernitas y le.enseñaba la cuca mojada.
Se podía ver como le creía la pinga en el pantalón.
Sacaba su billetera, me tiraba la plata y me sacaba la.ropa a lo bestia, sus manos me moneaban por todos lados decia: – Qué ricas tetas, y me mordía un pezón con fuerza, un pezon aun creciendo, pero me hacia gritar y gemir de placer y dolor.
Ya la verga estaba dura, con el pantalon abajo, se veia que hasta latia esa cosa enorme, la chocaba contra su panza y que rico sonaba po po po.
En esos juegos no habia chupada de cuquita, de culo, nada, me levantaba las piernas dejando mi culo listo para que me la meta, lo hacía de golpe, sin avisr.
– Así te gusta, ¿no? Que te den por el culo como a una perra. Me perforada el anito duro, cada embestida más profunda y fuerte que la anterior, hasta parecia que me iba a romper, pero no quería que parara nunca.
Me pegaba en las nalguitas, mientras me cachaba por el culo, a veces me dejaba marcas rojas y ese dolor de placer rico, me loqueban más y se activaba la loca cachera más.
Me vía fijo y me decia gime, puta, grita, dime que te gusta como te la meto, puta de mierda. Yo obedecía, ya loca con esa mezcla de dolor y placer que me mojaba y hacia botar chorros por la cuca.
Me daba cachetadas suavecita , me decia abre la bca y encupia adentro, terminaba tirada en su cama, con su leche goteando de mi culo, me hacia agacharme en cuclillas pujaba y caí mi lechita lo recogia con su mano y hacia absorberlo de mano.
Volvia a tirarme mas plata, esta vez billetes y decia… Volveré mañana por más puta de mierda!!! Yo debía responder como su perra personal, te espero señor cachero!!!
Como me gusta ese juego, lo esperaba impaciente hambrienta de pinga.
A veces hasta iba sin calzón con mi vestidito de niña, lista para cuando se volviera a jugar.
Oyro juego de la prostituta era, que simplemente entraba sin tocar la puerta, como si la casa fuera suya, era su casa pero en el juego no.
Entraba y decia… – ponte en 4 perra, ahora mismo, su voz era diferente gruesa, me hacía tembla de emoción, yo obedecía, y ponia las manos en el suelo y paraba bien el culo, ofreciendoselo por completo, todo mi culo para usted señor pingon!!!
Se rrodillaba detrás de mi, pero ya no me metía de golpe la verga, pasaba lengua por toda la rajita de mi concha.
Decia… – Huele a zorra en celo, a perra en celo, gruñia, me separaba las nalgas y le daba un escupitajo a mi anito, empazaba a meterle dedos, uno, dos, tres, lo abría todo, bajaba a mi orejita y decia… Qué hoyo más rico tienes, esta hecho para que lo destruya a pingazos…
Yo ya en otro planeta, volteando los ojos, que rico era todo, yo gemía, cuando me insultaba o humillaba me excitaba, hasta ahora me gusta que me gusta que lo hagan. »
Le decia, Por favor, métemela, suplicaba rogaba, era la puta llorona, iba moviendo las caderas hacia atrás, mi culo igual buscando más dedos, más verga.
Decia.. ¿Qué quieres, puta? Dilo claro y zas golpe en el culo, ya se tenia más cuidado porque sus dedos quedaban marcados.
Yo decia casi gritando… ¡Quiero que me rompas el culo con tu verga! ¡quiero que me caches!» A veces ya ni importaba si escuchaban o no sus vecinos, aunque era un poco difícil.
Decia eso queria escuchar puta de mierda!!! Y de un solo golpe pinga directo a culo, más profundo, más duro que la vez anterior.
El dolor se hacia placer salvaje, de animalitos en celo, me agarraba del pelo me montaba con fuerza, que delicia, hasta me cosquillean los pezones de recordar, ninhablar que siento la cuca mojada
En los juegos decia… !Toma, zorra! ¡Toma mi putita barata! ¡Toda mi leche para tu culo!», me gritaba mientras me golpeaba en la espalda y en las nalgas.
Los sonidos que se hacían de sus huevos chocando contra mi, los gemidos, a veces suaves medio ahogados y los insultos, nunca podían faltar.
A veces me hacía girar sobre su espalda, me levantaba las piernas hasta llevarlas a sus hombros. Me clavaba la pinga a veces mirandome a los ojos y decía lo sucia que era, qué lengustaba mucho usarme.
Algunas otras ocaciones me.decia… Eres mi agujero personal, mi puta! Mi perra! ¿entendido? Tu culo es mio para que lo llene de leche cuando yo quiera. Yo ojos en blanco, estremecida o en convulsiones.
Algunas veces quedaba tirada en el suelo, sintiendo como mi lechita me goteaba entre las piernas.
Él se subía o se abrochaba el pantalón y siempre tirando un billete a mis pies. «Cómprate algo perra» siempre como buena putita recogiany me guardaba la platita.
Terminaba hecha una mierda, pero completamente feliz, ansiosa por los juegos que vendrían.
Esto obviamente pasó entre todos los años, hasta casi tener 12 años creo, que fue lo que duró todo, también cuando su mamá y la mía iban de compras o a casa de la comadre, no tenían con quién dejarme así que era culito dispuesto»
Pero siempre después de esos juegos de la prostituta, con insultos, golpecitos, juego brusco bruto salvaje, el calculando siempre el.tiempo, dejaba el suficiente para quedarnos abrazaditos con besitos, ya cuando me salieron más tetas, chupaba tetitas, todo rico.
Y así era el dichoso juego de la prostituta, al hermanito lo dejaba encerrado en su cuarto jugando Nintendo… seguro que hasta miraba, pero menos mal nunca contó o dijo algo.
Bueno espero poder volver muy prontito y contar más cosas que viví… como dije la última vez, hay que trabajar para pagar el Internet y plan de datos 🤭🤭🤭🤭
Por ahí escriben que les hizo sentir mi historia, me gusta mucho leer sus mensajes y sobretodo responderles. Hasta la próxima!!! Ya me ganaré la lotería para escribir todos los días, hasta las fantasías que daba, peor o igual de morosas que las que me hacian, pero todo cona consentimiento, nada forzado yo.sentia rico.


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