La primera vez qué me perforaron por el culo teniendo 4 o 5 años.
Relato de cómo desvirgó mi culito infantil metiéndome su verga el amigo de mi hermano, algo rico sin que no se planeó, pero se sabía que así sería.
Esto es algo que no llegué a mencionar en el segundo relato que escribí, tal vez el apuro la emoción de poder contar todo también porque hubiese sido demasiado extenso…
Cómo conté en mi segundo relato el amigo de mi hermano durante muchos años fue quién me cachaba, pero solo por el culo, nunca quiso devirgarme la conchita.
Ya llevaba bastante tiempo siendo manoseada por él, también me metía sus dedos al ano, todo era rico sabroso, también le mamaba la pinga, llegando a tragarme toda ese lechita espesa blanquita, cada que nos encontrábamos siempre terminaba con la chucha empapadita, algunas veces cuando mi calzón quedaba mojaditito y con olor a chucha exitada se lo llevaba, decía que lo guardaba en una bolsa y lo sacaba en las noches y se dormía oliendolo, pero primero se pajeaba, también, se jabala y se frotaba la pichula con mi calzón, eso era lo que me contaba.
Resulta que un día cuándo acompañé a mi mamá a su casa, yo contenta me puse la ropita mas cómoda y fácil de bajar, sacar o quitar, como también facil de regresar a como estaba, contenta porque ya habian pasado algunos días sin que hubiese habido oportunidad de que me manoseara o pueda meterme deditos al culo, mucho menos mamar esa pichulita rica que tanto me gustaba, acariciar, frotar en mi cara y por supuesto ya me hacia falta mi dosis de semen.
Pues seguía obsecionada con eso, por las revistas de calatos (porno) que encontré y me ponia a verlas cuando podia,dejandolas tal como estaban, hasta con la pelusa wue hubiese podido tener encima, me aterraba que las cambien de lugar y no ver mis calatos pichulas paradas.
Bueno volviendo a ese día en específico, llegamos a su casa y cómo siempre ellas su mamá y la mía, se pusieron a conversar, pero esta vez en un pequeño hall que estaba entre los cuartos de su casa, donde la vista daba directo al cuarto de Alex (no es su nombre real), pues esto estaba impidiendo que me manosee, ni me meta sus dedos al culo y mucho menos chuparle la pinga y yo que andaba con hambre de esta y sed de lechita espesa.
Para el colmo de mala suerte, también estaba con nosotros en el cuarto una prima de ellos que había ido de visita a su casa y se quedó porque se le hacía más cerca ir a no sé dónde, ella era más grande tenía casi 20 años.
Pues resulta que ya resignados a no tener acción esa tarde, yo sin ganas de seguir ahí, porque me gustaba mucho mamar su verga y tragarme su leche, nos pusimos a jugar juegos de mesa, todos echados en su cama, sin oportunidad a ni una rozadita de culo, nada.
Ahí estabamos, de pronto sonó el teléfono, se empezaron a escuchar gritos, llantos, pues resulta que la hermana de la prima, se habia accidentado y le pidieron a la señora que por favor la lleve, pero esta señora era super nerviosa, tenían que irse, la chica lloraba, mi mamá al verlas muy nerviosas, inestables decide acompañarlas, la prima vivía lejos, poco más de una hora de camino, alistaron cosas y se fueron también se llevaron a su hermanito y le encargaron a Alex que me llevara a mi casa.
Se fueron y pues bueno no me llevó a casa, porque resulta que tampoco habia nadie ahí, todo se prestaba para que dé desenfreno a su morbosidad y hacerme lo que quisiera.
Ya habíamos hablado que me metía 3 o 4 dedos al ano, para que este listo cuando llegue el momento de cacharme por el culo.
Recuerdo que me dijo… todo está para que hoy por fin meta mi pinga en tu anillo, en tu ano jugosito.
Me llevó al baño me sacó la parte de abajo de mi ropa y me empezó a lavar, frotaba mi ano, cómo si le estuviera sacando brillo, después lo ayudé a lavarse la pichula, nos secamos y fuimos directo a su cuarto.
Ahí empezamos cómo siempre a las frotadas y respectivas mamadas.
Continuó metiéndome sus dedos al culo, cuando insertó el tercero, dijo este ano esta listo para recibir pinga.
Me dejó calatita, él también y me puso en su cama, de espaldas a él, me pidió que me arrodillara y baje mi espalda pegando mi pecho al colchón.
Se colocó detrás, me lamió y ensalivo el ano y la concha, paso a ponerse al lado de mi cara, empezando a rozar su verga en mi boca, a que se lama, que saque la lengua y empezó a golpearmela con su verga, eran unos vergazos ricos, no me dejó chuparla ni agarrarla en ese momento.
Regreso a colocarse detrás de mi y nuevamente me chupó el ano, separó bien los cachetes de mi culo, dejando expuesto y dispuesto mi anito.
Lo lleno de saliva a punta de 4 escupitajos, eran fuertes porque sentía como golpeaban entre mis pliegues anales.
Sentia como la punta de su lengua hacia círculos en mi anito, tratando de relajarlo mas, pero ya me metias sus dedos.
Seguía ahi dándole a mi culito, cuándo de pronto sentí que algo grueso duro entraba por mi ano, su verga no me entraba, era muy gruesa, renegaba diciendo llevó bastante tiempo metiéndote mis dedos para que ese ano esté dispuesto y te cache fácil.
No te pongas nerviosa, ponte relajada, me dio un beso en la concha y salió.
Regreso con un vaso con un poquito de vino de repostería, bueno menos de medio vaso y me dijo tómalo rapidito de un solo trago, así lo tomé de un solo trago, jugueteamos por un rato, frotándonos, mamandonos.
Hasta que me empecé a sentir más relajada y me reía mucho, le dije eso que me has dado me esta dando sueño.
Nooo dijo, no te duermas, trajo cubos de hielo y poniéndome de nuevo de rodillas como perra en su cama, puso una almohada debajo de mi barriga, facilitando que mi culo quede más expuesto.
Yo sentía que me dormía, pero me hizo saltar algo frío, me había metido un cubo de hielo por el ano, me sobre paró un poco y sentía como empezaba a chorrear agua helada, puso su boca y empezó a tomar lo que iba saliendo, lo secó bien al terminar.
Luego saco un aceite que tenía guardado, senti cómo caía en chorro directo en mi ano, empezó a meter dedos y de pronto me metio el frasco del aceite, entró suevecito ni lo sentí, si no me lo huebiese dicho, ni me enteraba, seguiría pensando que era su pinga.
Sacando el frasco de mi ano, dijo fuerte con voz grave… oooh uuf que rico veo hasta el fondo, que rico culo me voy a cachar y enseguida sentí cómo entró de golpe esa pinga en mi culo, entró todita, la tenía grande, recuerdo entre 17 o 18 cm y gruesa como un puño de niño grande.
Esa pinga estuvo insertada en mi ano, saliendo y entrando, la embestia como un animal, sentía sus huevos rebotando con furia en mi chuchita.
Recuerdo que sentí una sensación de quemazón en mi cuerpo, sobre todo en mi cuca, que ya brotaba agua de ella, me acuerdo pasar mis dedos en ella y parecía que le habían echado agua espesa, eataba toda babosa.
Así estuvimos un rato, hasta que sentí que mi cerebro se desconecto, empecé a gritar, gemir cómo loca, le pedía que la meta más duro…
El trataba de taparme la boca, me hablaba fuerte diciendo… CÁLLATE MIERDA, CÁLMATE PUTITA!!! TE VAN A ESCUCHAR DESDE LA CALLE, le respondía yaaaa yaaaaa yaaaa QUE RICOOO QUIERO MÁS…
Mientras me seguía clavando la pinga, le preguntaba ¿ahora esto también haremos? ¿Ya no solo me darás dedos? ¿También voy a chuparte la pichula?
Si putita me decía, seguiremos igual, solo aumentamos cacharte por el culo!!! Ya cállate perrita que no puedo cacharte bien…
La verdad no sé qué habría podido tomar o comer, porque paso más de una hora con su pinga dentro de mi ano, podía ver el tiempo había un reloj.
Sudabamos y gemiamos como animales.
En un momento empecé a sentir que esa vergota empezaba a palpitar, ya sabía que cuando hacía eso, venía la lechita, pero su pinga estaba en mi culo y no en mi boca como siempre, no me la iba a poder tragar.
Le dije jadeando toda agitada, ya va a venir tu lechita, damela a tomar, me la quiero tomar, me gritó ya te dije putita de mierda que digas tragar, tragarme tu leche.
Volví a preguntar, ya va a salir tu lechita me la darás a tragar?
Con voz de enfermo bajó su cara hasta la mía y colocando sus manos en mis tetitas, que ni tenía, empezó a frotar mis pezoncitos incipientes, uuuf se sentía rico, ya hasta tenía ganas de mear, me empezó a chupar una oreja, meter su lengua y hablaba, no recuerdo bien todo, pero era…
Aaaaah aaay que rico, mi amor chiquito, bebita rica, mi putita, eres mía, solo para mi ese culo, esa chucha rica la voy a chupar hasta poder darte por ahí también.
Ya quería meterle pinga a ese culito, las embestidas seguían, ya quiero que esas tetas crezcan para que me des de mamar que seas la mamá y yo bebito.
Aprieta el ano, ajusta y suelta ajusta y suelta, empecé a hacerlo y lo volvía más loco, gruñia se paró, me agarró de las caderas con una mano y con la otra jabala mi cabello, eso me excitaba.
Le decía que rico me cachas, quiero chuparte la pinga, pero no quiero que la saques de mi culo, yo sentía que estaba poseída, creo que en ese momento se despertó en mi una loca enferma cacherita, empecé a mover mi culo como licuadora rápidito, empecé a irme hacia adelante y hacia atrás.
Hubo un momento en que se quedó quieto y en ese vaivén solita me clavaba en su pinga, me estiraba más hacia la cama, sintiendo cómo salía gran parte de su pinga y con fuerza volvía a metermela en el culo, me volví una zorra, zorrita putita lujuriosa hambrienta de pinga.
Entre la locura desatada, sentia que no podia aguantar mas tiempo y le empecé a decir… me voy a mear, me meo, me hago pichi, respondía… aguanta un poco, ya viene la leche, se va si vas a mear, aguantate un rato.
Sabiendo que en cualquier momento me mearía, me levantó pero sin sacar su pinga de mi ano, me cargó hasta el medio de su cuarto y me hizo rebotar así cargadita en su pinga, me insertaba en ella, directo al agujero qué se había formado.
Así me clavaba directo a la pinga que por bastante tiempo había visto cómo me la enseñaban meneandola en mi cara, la cual aprendí a mamar y de la que me tragaba su lechita sin desperdiciar ni una sola gota.
Así cargada cachandome rico, perforando más mi ano, empezó a chupar mis pezoncitos chiquitos, me excité tanto que me solté de su cuello, terminando con mi cuerpo arquedo en el aire logrando ver como entraba esa verga rica en mi culo.
Ya no pude más y me mee toda, lo mee a él, y se hacía como chisguete por que como me tenía bien ensartarda, mi concha también estaba pegaba a su estómago.
Eso lo calentó más, me puso en el suelo echada encima de los meados y el sobre mi, insertando su pinga en mi ano, con fueria, empezó a gemir a gruñir mas fuerte, hasta que sentí un fuerte chorro calentito dentro de mi ano, dejo su pinga dentro hasta que le saliera su última gotita de lechita.
Le pedí tragarmela, me dijo que no, que se quede entro de tu ano, pregunté ¿cómo? ¿no pujo? Grito NO MIERDA, ENTIENDE AJUSTA TU ANO PUTITA, CÓMO SI TE CAGARAS Y NO HUBIESE BAÑO, AJUSTA MI BEBITA CULITO ROTO.
Se paro y se fue rapidito, regreso casi de inmediato, me agarro cómo un trapo y me puso de cuclillas y me dijo ahora si puja como si fueses a cagar y sentí cómo salía un líquido caliente de mi ano, era su lechita, había ido por una cuchara para que callera ahí y me diera de tragar.
Fueron 3 cucharadas llenitas de semen, era viscoso, espumoso, me las tragué enteritas, era mía, era mi lechita, nos quedamos un momento tirados en el piso, embarrados en mis meados, en los jugos que ya habían brotado de mi chucha y un poco de su semen delicioso que había caído al piso, el cual lo levantaba con la cuchara y embarraba sus dedos y los metía a mi boca, ya no lo trague, porque sabía a pichi, le dije si quería que le chupe los huevos.
Pues yo tenia ganas de lamerlos y meter sus dos huevasos a mi boca, lo cual hice y su pinga se empezó a parar y se la mame un rato, ya imagino habría calculado el tiempo, fuimos al baño, me bañó rapidito, me secó el cabello me dejó en su sala viendo tele.
Me trajo algo para ir comiendo, yo me quede echadita de costadito porque mi anito aun estaba latiendo y calentito por la penetrada espectacular que me había dado, al menos para esa edad lo creía así.
Él fue a limpiar los fluidos de su cuarto, cambiar sábanas, ventilarlo y a los 10 minutos llegaron su mamá, su hermanito y la mía,.
Mi mamá sorprendida, porque no estaba en nuestra casa, me dijo sabía que seguías acá, no está ni uno de tus hermanos en la casa, dije que habíamos ido 3 veces y no habia nadie, me trajo de vuelta y me puso dibujos.
Dónde está pregunto su mamá, con cara de… que ha hecho este?! Le dije que dijo que iba a su cuarto, pero hace ratote no sale, fui a ver pero estaba apagada la luz, mandó a su hermano a llamarlo y salió todo legañudo, despeinado…
Con su hermano entramos a su cuarto a jugar un ratito él nos acompañó, me acariciaba el poto bien rico, era diferente a las manoseadas que solía darme.
Escuché un grito llamándome, ya vamos a la casa, yo yaaa voy, tiró a propósito algo para que su hermano lo recoja y me dio beso en la boca, despacito en mi orejita me dijo… ahora eres mi amor, mi mujercita niña, putita cacherita.
Salimos los 3, peleando como siempre para no levantar sospechas.
Y esi fue cómo por primera vez mi culo comió verga.
Realmente voy recordando para contarlo todo y ser feliz y me digo, si alguien me contará que una niña de esa edad puede hacer y decir todo eso, no le creería, a veces me sorprendo de algunas cosas que pasaron, sobre todo lo que decía, nontenia problemas de lenguaje, pronunciaba muy bien las palabras.
Semejante putita arrecha era!!!
Espero no aburrirlos y nuevamente si hay faltas de ortografía o me faltó alguna palabra, lo siento mucho, es el afán de querer contar todo, se que alguien lo leerá y se identificará o por lo menos sentirá placer.
Y aún falta más por contar, pero ya estaré un poco más ocupada, se acaban las vacaciones y trataré de ir escribiendo cuando se pueda; debo regresar al trabajo. Nací pobre con gustos caros… bueno no pobre, pero hay que trabajar, si no, no hay para pagar el Internet, plan de celular y no podré contar más, ya me ganaré la lotería jijiji.


que rico cuenta mas me dejaste con la verga bien parada