Las Hijas Del Pizzero
Un delicioso trio con dos pequeñas princesitas de rancho.
Dentro del recuerdo de mis primeros años en provincia esta muy marcado el de la compra de un terreno en cierta parte de la ciudad que comenzaba a desarrollarse, prácticamente tierras de cultivo que se convertirían al paso de los años en colonias y desarrollos inmobiliarios. Le ofrecen al viejo (Mi abuelo) unos metros en un cierto lugar (De hecho, terminaría comprando seis lotes de bastante espacio cada uno en diferentes lugares de esa zona, a precios muy bajos, lo que después demostraría que fue una excelente inversión del viejo), comienzan a construir casas en los alrededores y el viejo como buen comerciante en lo primero que piensa es en hacer un local comercial, no una casa, un local; pasaran algunos años en lo que la zona se asienta y él decide abrir un negocio, una especie de mini todo que empezaría con un refrigerador viejo tipo hielera, un pequeño mostrador armado al «ahí se va» y unos anaqueles viejos de madera para pan comercial y frituras. Ya cuando me ofrece a mi ese lugar (Me lo ofrece como empleo, me dice cuanto me pagara como salario y me dará de alta en el servicio medico), en el corto tiempo que duro el viejo ya vende cervezas, refrescos, abarrotes, artículos diversos entre papelería y también materias primas como harinas, azucares diversos (Desde azúcar normal hasta piloncillo y mascabado), y un sin fin de etcéteras a granel; el local es espacioso y al no tener realmente un control la ciudad en esa zona, el viejo se da el lujo de tener incluso mesas donde entran a beber sus cheves las personas del campo que aún quedan en la zona; cuando yo llego a hacerme cargo, comienzan a estar en boga los café – Internet y las casas LAN (Lugares donde hay consolas de videojuegos y por una módica cantidad se puede uno a meter a jugar una hora o varias, en línea o en red interna del lugar con las demás consolas), cuando el viejo me ofrece irme a atender ese negocio también me ofrece un pequeño colchón de dinero en físico (Dejándome unos cuantos fajitos de billetes en una caja fuerte), no es mucho y es sólo para casos de emergencia, yo conociendo gente que sabe como armar lo que necesito, sin avisarle al viejo, me gasto el colchón en un router, una impresora básica de impresión laser en blanco y negro, una PC grande armada a medida (Qué será mi maquina maestra), cinco PC’s armadas muy básicas que serán las que trabajen, cuatro televisiones medianas (Las pantallas planas apenas inician y eran sumamente caras) y cuatro consolas Xbox, llego al frente y ya con línea telefónica y habiendo solicitado la conexión a la red, en dos días mis amigos me dejan trabajando las maquinas y las consolas, pasaran casi dos meses hasta que el viejo vaya y encuentre el local con chavales en las computadoras y las consolas siempre ocupadas, y más que nada, con su colchón prácticamente intacto (He de decir que en cuanto se enteraron en la zona que tenia Internet y consolas los chavales llegaron como enjambre de moscas a donde hay miel, o caca), me regaño y me medio amenazo con quitarme de ahí, pero cuando vio que salía bastante de impresiones, uso de compus y uso de consolas, se relajo y me dejo hacer durante el tiempo que duro hasta que llegó un chillón (Prácticamente otro nieto del viejo se quejo con su padre, mi tío, y dicho pedazo de imbécil va a reclamarle a su padre la preferencia que se me daba, el viejo queriendo parecer equitativo me ordena dejar el local, pero la inversión en red, computadoras, consolas y televisiones salió prácticamente de mi bolsillo, así que sí, dejo el local con lo que yo lo recibí, mi tío y su hijo se quejaran con el viejo, pero nada pueden hacer, ya que recuperando lo invertido y con la venta de todos los electrónicos, que además tenia las notas a mi nombre, mi ganancia estuvo asegurada). La historia comienza con los primeros días de mi estancia en ese local, me llegan dos chiquillas a comprar material, harina, sal, jamón, salchicha, queso, polvo para levar masa (Levadura rápida) y varias cosas más, les pregunto que van a preparar y ellas muy risueñas me responden que su papá vende pizzas en la zona, así mi primer contacto con las hijas del pizzero, con el tiempo esas visitas se vuelven de verlas mirándome, se voltean a ver entre ellas, se secretean algo, vuelven a verme y terminan riéndose pícaramente, son dos chiquillas morenas, flaquitas, de pelo negro, largo y lacio, ojos negros, caritas lindas, la más grande y alta como de unos 130 cm de altura (Poco más, poco menos) la chica poco más de los 100 cm, sus vestimentas siempre son, aparte del uniforme escolar, pantalones de mezclilla muy desgastados a la cadera, también pantalones deportivos de nylon, faldas o falditas algo cortas, todo ello con elásticos que ellas dejan a la altura de sus caderitas aun inexistentes pero que ya comienzan a dar noción de que existirán, arriba siempre ombligueritas de algodón gruesas con tirantitos y a veces una especie de chamarritas muy ligeras, de tipo deportivas, con cierre al frente y siempre abiertas. Un día llegan, la misma rutina, me miran, se miran, se secretean, me vuelven a mirar y se ríen, no es una risa burlona así que me tiene sin cuidado, aparte de que verlas me hace salivar como lobo (Con el tiempo aprendí a suavizar mi mirada y esconder mi deseo en ella, pero en este momento del relato aun no lo he dominado), las dos exhiben en su vestimenta sus ombligos, el borde de los pantalones o faldas llega varios centímetros debajo del ombligo y deja ver unas tiernas pancitas infantiles (La parte alta del bajo vientre) deliciosas, la de la más grande deja ver un ligero caminito de vello negro que nace en la mitad de su pancita y se pierde bajo los elásticos con rumbo a su sexo, la pequeña aún no tiene ese caminito, pero se comienza a notar que también lo tendrá más adelante; les pregunto que van a llevar pensando en que van por material para las pizzas, pero no, se sonrojan, se miran y finalmente la pequeña me dice qué su hermana quiere hacer una tarea pero no saben usar una computadora, que si es posible que les ayude, accedo, no hay mucha gente, ellas ya traen escrito lo de la tarea, lo tedioso es ahora transcribirlo, abro una maquina desde la maquina principal, las siento en la primera maquina y les abro el programa para texto, les digo que ahí comiencen a escribir lo que van a transcribir y cuando terminen las ayudo a ordenar antes de imprimir, ellas se ponen a trabajar y mientras me distraigo en la PC principal con videos musicales de cierta pagina y viendo a las dos chiquillas, la niña mayor sentada y la chica de pie a su lado, la pequeña en ese momento es la que capta mi atención, lleva una falda corta y si la falda vuela, deja ver unas hermosas piernas y unos calzoncitos tiernos, igual pasa si se agacha, deja ver un pequeño punto del color de sus calzoncitos, y de más esta decir que verla ya me tiene como horno. Mientras ellas trabajan, yo despacho a algunas personas que han entrado a comprar hasta que finalmente me anuncian que ya terminaron, me acerco a la maquina (Las tengo dispuestas hacia la pared, de tal manera que nadie que entre pueda ver lo que los usuarios hacen o miran en sus pantallas y algo separadas entre si), me agacho dejando a la chiquilla sentada, comienzo a recorrer el escrito y al mismo tiempo siento el aroma de la chiquilla inundar mi nariz «¡Es delicioso su aroma a niña pre púber!», selecciono el escrito y le doy una pasada con el corrector ortográfico mientras esnifo despacio el aroma de la chiquilla (De la cual, por la tarea y su físico, calculo que ya esta en 5to o 6to de primaria), de verdad que me esta poniendo en una cachondés extrema, su hermanita a un lado sonriendo tímidamente mientras le voy explicando a la nena lo que estoy haciendo en su escrito, me acerco un poco más y su cabeza queda unos centímetros debajo de mi barbilla, la chiquilla debajo de mi se estremece pero mantiene su vista en la computadora, le pregunto si va a pegar alguna estampa de alguna monografía o sólo entregara así el puro texto, también le abro el buscador de Internet y le pregunto si quiere buscar algo más de información en Internet sobre su trabajo, me responde que no traen mucho dinero, que incluso no sabe si les alcanzara para pagar todo con las impresiones, le digo que no hay problema, que el tiempo de la maquina se lo cobrare ajustándome a lo que traigan, ellas muy contentas se ponen a buscar en la red; cuando regreso a ver que hacen, su trabajo ya ha crecido varios renglones, se ve que es una chiquilla aplicada a sus estudios, me dicen que ya terminaron, vuelvo a pasar el corrector ortográfico, alineo los bordes del texto y lo mando a imprimir, ellas salen muy contentas y yo me quedo con una erección que no puedo saciar por que en ese lugar no puedo cerrar a placer, así que me aguanto.
Se suceden los días, ellas van dos o tres veces por semana, me piden que las enseñe a navegar en Internet, me piden que les abra paginas de videos, les digo que si van a escuchar música usen los audífonos, sólo hay un problema, las maquinas únicamente tienen unos cascos, así que prometo conseguir un adaptador para que se conecten dos audífonos (Un cuadrito con un plug de 3.5 mm que del otro lado tiene dos entradas iguales), llega el punto donde ellas ya no preguntan como se le hace, se sientan, abren el navegador y se van directo a buscar o a la pagina que desean ver, también me he dado cuenta de que a veces están muy quietas, se ríen, se sonrojan y se ponen nerviosas cuando alguien entra o se acerca a su maquina, esto me llama la atención y un día abro en la maquina principal el programa que me deja ver las pantallas en tiempo real, las muy picaronas están viendo videitos puercos, me pongo los audífonos y abro bien la pantalla, escucho el audio del video, es de una güera flaca, joven, esta teniendo relaciones con un hombre bastante maduro, la esta en ese momento legüeteando y la flaca del video gime mientras le pasan la lengua, las dos mocositas están en sus sillas, removiendo sus piernitas, muy atentas viendo la acción en la pantalla, se miran, se ríen entre ellas y vuelven a ver en la pantalla, se adelantan el video, ahora están viendo al hombre cogiendo a la flaca, ellas se remueven más, se ve que aprietan sus piernitas y se ponen tensas un momento, al otro languidecen en sus asientos, abren sus ojos como platos y dan pequeñas boqueadas, todo esto mientras veo el contenido de su monitor en el mío y las miro a ellas, sin decir nada, cierran el navegador, se levantan y me piden el tiempo, les digo cuanto fue, se acercan, me llega el aroma de sus jugos (Las dos van super mojadas, eso es seguro), me pagan y se salen a toda prisa. Mis amigos me aseguraron que las maquinas al darle salida desde la PC principal van a cerrar cualquier cosa y no guardaran ninguna información, así que la conclusión más obvia es que eso no lo encontraron en la maquina como algo que otro usuario hubiera dejado abierto, alguien les dijo qué y donde buscarlo; yo comienzo a maquinar como usar esa información, necesito atraparlas en el acto de ver videos y que además no haya gente en el negocio, la oportunidad se presentara un sábado temprano, dos semanas después de haberlas descubierto, el primer paso que se me ocurre es tener evidencia de lo que ven en la maquina, así que empiezo a monitorear lo que hacen, en cuanto ellas comienzan a ver videos puerquitos yo abro la cámara y hago que la PC principal grabe todo junto, en la grabación se ve lo que sucede en la pantalla y se ve la cara del par de putitas riéndose y mirando la pantalla (Fue buena idea volver a llamarles a mis amigos y decirles lo qué necesitaba y una suerte que ellos supieran que programa y, que además lo tuvieran), así que en las visitas de las chiquillas de esas dos semanas me dan oportunidad de grabarlas y de ir recopilando evidencia; llega el sábado en cuestión, ellas vienen hacia mi, al parecer salieron a algún mandado temprano, me ven y me preguntan si ya abriré, les respondo que primero limpiare el negocio, que si necesitan material me tendrán que esperar, me responden que querían ver videos, les digo que si quieren mientras estoy limpiando, ellas pueden estar quietas en la computadora viendo videos pero que tendré cerrado el negocio hasta que se seque el piso, ellas se miran, se sonríen y aceptan, abro la puerta y me fijo en que no haya nadie, afortunadamente nadie esta en la calle, ellas se meten, entro y cierro, prendo luces, prendo maquinas, les asigno la uno, la más cercana a la PC principal, se inicia la sesión y ellas comienzan a pasar entre paginas de videos con música, paginas con juegos en línea y finalmente, paginas de videos puerquitos, esta vez es la hermana menor la que esta al mando, están viendo videos de lesbianas (Desde que se sentaron y antes de empezar a medio limpiar deje el programa trabajando y ha estado grabando desde que abrieron el navegador), mientras transcurre su tiempo frente a la maquina y entre que comencé a grabarlas y revise que estaban viendo, llene la cubeta para limpiar, la prepare con limpia pisos, cloro y algo de detergente, y ya he dado unos pocos trapazos por el piso, las he dejado que se relajen y bajen la guardia, no me acerco a ellas, están como los venaditos comiendo tranquilos en el bosque sin saber que un puma los esta acechando, voy a la maquina principal, me quito los guantes y abro la pantalla, como dije, están viendo un video de lesbianas, la más chica es la que esta dando muestras de inquietud, remueve las piernitas, las aprieta, se ve que esta bastante excitada viendo a un par de hembras en la pantalla que se están comiendo sus panochas depiladas; hago mi movimiento, dejo de grabarlas, abro el programa que envía mensajes de administrador y sólo pongo «Jejejejejejejeje», ellas de inicio no lo toman en cuenta y cierran la ventana del mensaje, mando otro mensaje: «¿Esta rico lo que miran?» Ellas abren los ojos, no saben de donde viene el mensaje, «No lo cierren, las estoy viendo.» Se miran con caras de asustadas, voltean a verme, como si quisieran preguntar quien esta viendo la maquina, aun no comprenden que soy yo; «¡Qué lindas niñas viendo porno!» veo en mi pantalla moverse el cursor hacia la X para cerrar el navegador, «No lo cierres» es la orden que les doy en el mensajero, ellas se atreven a mandar un mensaje «¿Quien eres?» yo respondo con otro «Jejejejejejeje», «¿Qué harían si pudieran verme la verga parada en su pantalla?» ellas responden con un «¿A ver?», busco en mi carpeta algunas fotos que tengo, la envío por medio del mismo mensajero, las miro abrir la boquita, la niña mayor remueve sus piernitas, la menor abre los ojos, «Seria rico ponerles esta verga frente a ustedes y ver que hacen teniéndola ahí», la mayor se envalentona al pensar que esta frente a un monitor a mucha distancia de quien le envía los mensajes «Te la mamaríamos», «¿De veras? Yo creo que se asustarían y se pondrían a llorar» les pongo por respuesta, «No, de veras que te la mamaríamos hasta sacarte la leche» ellas envalentonadas y sintiéndose seguras, me alejo de mi PC, me pongo los guantes, actúo normal, voy al baño, me quito los guantes, me lavo las manos, regreso a la PC, ellas están sentadas, muy calmaditas, abro la pantalla y veo un nuevo mensaje en la pantalla «¿Qué ya te «fuistes»? Ya me imaginaba mamándote esa verga. Para eso me gustabas, Jajajajajajaja» La pendejita se envalentono demasiado, discretamente me bajo el cierre, me lo saco por la abertura, lo masajeo y lo pongo duro, antes de ir frente a ellas escribo otro mensaje: «PRONTO», ellas responden enseguida «Si, como no» y las escucho dar una pequeña risita cómplice entre ellas; comienzo a caminar hacia donde están, las veo moverse un poco inquietas, están cerrando las ventanas, incluso la del mensajero del administrador, cuando llego sólo se ve la pagina de los videos de música, no les digo nada, solo me planto ahí, viendo que están viendo en el monitor, la verga la llevo de fuera y parada pero no la ven todavía, me sonríen y tratan de volver a poner atención a su video musical, de repente la chiquilla mayor se da cuenta de que mi verga sale por el hueco de la bragueta, la ve como esta dura y parada, sus ojos van a los míos y de regreso a mi verga, abre la boca en una O perfecta, la menor mira a su hermana y voltea bruscamente hacia mi, casi roza mi verga con su cara en el giro, la mira con asombro y también abre los ojos como platos (En unos momentos sabre que se llaman Guadalupe la mayor y Sanjuana la menor, así que permítanme comenzar a llamarlas Lupe y Juana)
Yo: ¿Qué me iban a hacer cuando me tuvieran así enfrente?.
Lupe: ¿Eeeeehhhhmmmmm?
Juana: «¡Ella fue la que dijo!» (Señalando con el dedo a su hermana).
Y: Las dos están viendo videos, así que lo que dijo una lo dijeron las dos.
L: ¡No, de veras, estábamos jugando!
Y: Yo no.
J: (A punto de llorar) ¡Yo no dije, yo no dije!.
Tomo de su carita a Juana, le digo que no tiene que tener miedo, pero que se tienen que hacer responsables de lo que dijeron (Las dos llevan faldita corta en esta ocasión), le digo que se levante de la silla, ella obedece, Lupe se queda sentada viendo como me siento y manipulo a Juana por la cintura, la pongo hacia la pared para dejarla ver lo que sucederá y también para poder manosearla con una mano que ya esta tomando su piernita, Juana tiembla, se estremece al sentir mi mano en su piel, miro a Lupe y le digo que haga lo que prometió, arrinconada y viendo a su hermana temblar mientras la acaricio, Lupe toma con su manita mi verga y comienza a menearla, se nota que lo hace como lo ha visto en los videos, así que la rectifico un poco, por lo demás, me esta chaqueteando muy rico, la sensación suave y tersa de esa manita me la pone más allá de dura.
Y: ¿Cómo se llaman, par de pequeñas calenturientas?.
L: Yo me llamo Guadalupe y ella Sanjuana.
Y: ¿Cuántos años tienen?
J: Ella diez y yo ocho.
Y: ¡Qué ricas niñas cachonditas! Me dijiste que me la mamarias hasta sacarme la leche ¿Qué paso?
L: Es que no sé.
Y: ¿De que te ha servido entonces ver tantos videos?
L: ¿Así como en los videos?
Y: (Me abro el pantalón y lo bajo rápidamente con la trusa) Tómala con tu mano de la base y presiónala suavemente, mientras pásale tus labios, dando besitos ricos.
Mientras Lupe hace lo que le pido, mi mano ya esta hurgando encima de la pantaletita de Juana, ella al sentir mis dedos abrió suavemente sus piernitas y me dejo verificar que su calzoncito estaba mojadísimo, sus juguitos de nena trasminaron la tela del calzoncito, y mientras ella se deja dedear suavemente con la tela, mira a su hermana que comienza a aplicar lo aprendido en los videos, su lengua pasa despacio por la cabeza, da una lamidita tierna y después pega sus labios dando un beso de piquito, prosigue sacando su pequeña lengüita y pasa la punta de mi verga dura desde la mitad hasta la punta de la lengua y de regreso, yo asombrado de lo mucho que pueden aprender las putitas viendo porno; entre mis dedos y lo que ve, Juana está nuevamente encharcadita, dando pequeños y tiernos gemidos, suspiros y, de repente, algún tierno bufidito, tenue pero muy inconfundible bufidito, la acerco, ella no entiende que pretendo, pero se acerca, la hago que acerque su carita hermosa a la mía y comienzo a besarla, se despega de mi, se ríe y se deja besar de nuevo, es un beso donde mis labios aprietan suavemente los suyos, no es un beso invasor e insistente, es un beso tranquilo, no quiero que se asuste, ella es la que marca un poco el ritmo, se atreve a usar tímidamente su lengua pasándola por mis labios, es una niña que se esta entregando, a Lupe la siento algo mecánica, aunque se esta empeñando en hacer lo suyo, en cambio Juana esta siendo natural.
Y: (Soltando la deliciosa boquita de Juana) Díganme ¿Cómo fue que empezaron a ver esos videos? Y no me digan que aparecieron las paginas en el navegador por que sé que cada que se abre la sesión no hay historial guardado.
L: (Dejando de lamerme) Es que escuche una platica de maestros y decían de esos videos.
Y: (Con cara de No te creo) ¿No será que tu profe te dijo de esos videos a ti, a escondidas?
L: (Con cara de estar diciendo la verdad) ¡No, en serio! Ellos estaban hablando de esos lugares en Internet y decían que había muchos de videos de p-pu-pu-putitas y pu-pu-putas co-co-co-cogiendo (¡Qué ternura ver a una nena inocente tratando de decir groserías!).
Y: ¿Y viniste de curiosa aquí a ver si era cierto?
L: Sí.
Y: ¿Y como las buscaste, cuéntame?
L: Vinimos un día y le dije a Juana que quería ver algo, pero que se callara, puse en el buscador «putitas cogiendo» y salieron varias opciones, me metí en una y salieron muchos videos. (¡Qué hermoso era internet en aquellas épocas! Aún lo es, pero qué bello era ya en aquel entonces).
J: ¡Mmmmmmmmmm!
Y: (Me concentre tanto en escuchar a Lupe que seguí rascando la panochita de Juana mecánicamente) ¿Qué pasa mi vida?
J: ¡Me voy a hacer pipi!
Y: ¿En serio, cielo? Espera (Meto mi otra mano bajo la faldita, le bajo los calzoncitos y me los quedo en la mesa de la computadora) Ahora sí, si quieres puedes hacerte pipi aquí, ahorita paso yo el mechudo.
J: Es que me da pena que me vea.
Y: No, mi amor, que no te de pena, además seria muy rico verte haciendo pipi, hazlo.
J: (Poniéndose en cuclillas, y levantando la faldita ya de por si corta, suelta tremendo chorro, el aire se huele enseguida a orincitos y mi verga se pone a cabecear) ¡Mmmmmmmmm!
Y: (Viendo esa pequeña rajita soltar tan hermoso chorro color paja pálido, comienzo a salivar, y en cuanto la veo que termina…) Juanita ¿Me dejas probarte, cielo?
J: ¿Cómo?
Y: ¡Sí, mira, ven! (Le doy mi mano para que se afiance y se acomode, ella coloca sus pies a los lados de la silla y me queda perfecta para lamer esa verijita meada, le paso la lengua recorriendo despacio toda su rayita sin pelos):
L: ¡Eso lo hacen mucho en los videos! (Lamer panochita).
Mientras lamo esa riquísima rajadita de niña y saboreo los restos de sus orincitos le indico a Lupe que me siga lamiendo, se pone un poco enfurruñada y me dice que ella también quiere ser lamida, me despego de Juana para asegurarle que será lamida y que también la hare que se orine rico, ella con mucha felicidad se vuelve a pegar a mamarme, mientras lamo a Juana me voy quitando la camisa, también le indico a Lupe que me quite los zapatos y el pantalón para dejarme desnudo, ella lo hace; mientras lamo esa panochita he sentido un hermoso botoncito que salió de su guarida a curiosear, lo lamo, lo chupo con poca fuerza pero de manera firme, Juana solloza y gime de gusto, meto un poco mi lengua en esa panochita virgen, sabe divina, me despego y le pido que me indique cuando la punta de mi lengua pase por donde siente que sale su pipi, ella muy obediente me lo hace saber y me dedico a lamerle sobre ese orificio, la siento como en un determinado momento vuelve a dar bufiditos y como suelta su peso en mi.
J: ¡Mmmmmmmmmm!
L: ¿Te gusta, Juanita?
J: ¡Mmmmmmm-sí, me gusta mucho! ¡Pero siento que me voy a volver a hacer pipi!
Y: (Despegándome sólo lo justo) ¡Si mi putita, hazte en mi boca!
J: ¿De veras?
Y: (Bien pegado y lamiendo y chupando) ¡Mmmmmm-a-há!
Juana se arquea que siento que se me va a caer, Lupe se apresura y la sostiene por los hombros y yo siento ese chorro caliente y salado de la pequeña Juanita, le recibo todos sus miaditos, los bebo, ella suelta varios chorritos intensos más hasta que sus piernitas se ponen lánguidas, un delicioso orgasmo de esa nenita en mi boca, pero yo quiero más. Llevo a Juana al mostrador, es amplio y le servirá como cama por el momento, regreso con Lupe, esta vestida aun, veo el borde del elástico de su falda enmarcar su pancita debajo del ombligo, se ven esos deliciosos pelitos que hacen caminito hasta perderse debajo del elástico, me mira ahí sentada, con ojos de venadito que ya percibió la presencia del depredador y sabe que es en vano correr ya, me le acerco desnudo, con la verga muy erecta, ella sigue sentada en la silla, cuando llego a ella se empina así sentada a querer volverme a mamar, la detengo, la hago que se levante, le tomo la barbilla y comienzo a besarla, siente el sabor combinado del sexo, los jugos y los orines de su hermana, pero no le da asco, antes se pega a besarme, es ella quien me invade la boca con su lengua, en eso no hay nada mecánico, esa niña de diez años también es pura lujuria, mi mano llega a su pancita, no deslizo hasta el borde de la faldita, paso mi mano por debajo del elástico, llego a sus pantaletitas y también paso debajo de ellas, esta más que encharcada, ver a su hermana gozar hace un par de minutos la puso cachonda.
Y: ¿Entonces querías ver putitas cogiendo?
L: ¡Sí!
Y: ¿Y si te gusta ver a las putitas, o te gusta más ver putas, ya más grandes?
L: ¡Me gusta ver a los que se las co-co-cogen! ¡Me gusta verles la ve… la ver… la verga!
Y: No te trabes, Lupita, dilo con firmeza, mira así: COGER, PUTAS, PITO.
L: ¡Me gusta ver a las putas de los videos cogiendo, me gusta oírlas cuando les meten la verga!
Y: ¿Lo ves? ¡No nos cayo ningún rayo del cielo!
L: (Mientras voltea a ver a la desfallecida Juana) ¿Esta bien?
Y: Sí, sólo esta cansadita, déjala que se recupere un poco, tú vas a terminar igual.
Le quito la ombliguera, debajo no trae nada, quedan al descubierto unas preciosas tetitas de niña, apenas se están formando, es un pequeño intento de tetas con dos pequeños pezoncitos haciendo bolita con la areola, están duritos ambos, parecen como los dos anillos de la punta del cascabel de un crótalo (Serpiente de cascabel) y debajo una redondez que apenas se comienza a notar, ella se ríe con pena pero no se cubre, después le quito la falda, debajo hay un calzoncito de princesa, ya sin la falda ahora el caminito de vello se pierde en el calzón, también va para afuera, queda en tenis y calcetas, pero pronto también se las quitare, a estas niñas las quiero apreciar completamente desnudas, debajo del calzoncito hay una panochita cerradita y sin vello, apenas una especie de plumón negro disperso, en el inicio de su rajadita tiene una pequeña bolita que salió también a curiosear, como la de Juana, las dos comparten físico, delgaditas, tan flaquitas que parece que se romperán y eso me hace ponerme caliente.
Y: ¿Quieres ser una putita, Lupe? (Mientras la abrazo, sintiendo ese frágil cuerpo pegándose al mío).
L: ¡Sí!
Y: ¿Queres que este cabrón te coja, putita? (Sí, ya estoy en fase guarra sólo de verla).
L: ¡Síiiii!
Y: ¿Me lo pedirías?
L: ¡Cójame! Pero también quiero que me mame como mamo a Juana.
La siento en la silla, le quito los tenis y las calcetas, sus deditos se abren y cierran al ser liberados, me hinco, la acerco y comienzo a lamer y a chupar esos pezoncitos, sus pequeños cascabelitos se endurecen más en mi boca, los comienzo a mamar y ella comienza a dar pequeños gimoteos, mis manos la acarician, la manosean, una recorre su costado desde la pierna hasta la tetita libre, la otra se apodera de esas pequeñas nalguitas, no hay mucho que agarrar en ese sector, pero es delicioso tocarla, suelto el cascabelito y lo veo más erguido, es hermosa esa flaquita, le mamo el otro cascabelito a ponerlo igual que el primero, cuando los suelto ella esta abandonada en la silla, me bajo besando el centro de su cuerpo, llego al ombligo y meto mi lengua, lo hurgo, lo pico con mi lengua y sigo bajando, llego al nacimiento de ese vellito que tanto me fascina ver, beso esa pancita de niña, ella se retuerce y da una ligera risita, le levanto las piernitas, dos popotitos, y hundo mi cara en medio de sus piernas, lamo y sobo en el inicio de la rayita, arriba de clítoris, me encanta hacer eso por que provoca gemiditos rápidos, de ahí paso a poner la punta de la lengua y arrastrarla hacia abajo, rozando su piel siento pasar ese chicharito tierno, sigo, llego a la entrada de su deliciosa verijita, apenas siento lo blando de su interior y ella se crispa, no se viene, sólo se crispa, como si la hubiera recorrido una descarga eléctrica, así crispada vuelvo a pasar la lengua por esa zona blanda, por encima de su agujerito meón, ella sisea y se pone rígida, me dedico a pasar mi lengua por toda su panochita y ella de alguna manera se relaja, me deja hacer mientras acaricia mi cabeza y únicamente habla lo necesario, un ¡Así, así, así! o un ¡Ay, ay, ay! todo en un tono de voz tenue, con quejiditos y gemiditos, mi lengua la comienza a recorrer con más deseo, se vuelve a crispar cuando me siente recorrer su culito, unas leves lamiditas, y el típico «¡Por ahí no, esta sucio!», me dedico a lamerla con dedicación, hasta que ella anuncia que siente que se orinara, le pido que como con Juana, se suelte y lo deje en mi boca, esta niña lo estaba deseando después de ver a su hermanita hacerlo, no se lo pido dos veces, se tensa, se crispa y la siento contraer los músculos de su vientre, su pancita se ve tensa mientras ella se orina en mi boca, delicioso néctar de bebita en mi boca, lo recibo completo, ella se ríe y se baja a darme un beso a pesar de que también esta agotada como estaba Juana al terminar, le digo que aún falta puesto que dijo que seria mi putita. La recuesto en el suelo y le abro sus piernitas, acomodo la punta de mi verga en esa entradita y empujo, ella agotada no se resiste, empujo y ella gime y se queja, pero se deja coger, siento la traba de su himen, le digo que aguante, que será algo momentáneo, me hinco y la elevo sujetándola de su cinturita, queda con su cabeza y sus hombros pegando en el piso, intento meterme y ella comienza a lagrimear, termino levantándola un poco, una mano en su cintura, la otra en la espalda y mis dedos sujetándola de su delicado hombro, me afianzo y la jalo con fuerza, ella al sentir como desgarro y en parte por no hacer ruido y en parte por no asustar a su hermana, ahoga su grito en mi boca, me besa, siento como sale la bocanada de vaho caliente de su boca a la mía y pega en mi lengua, todo con tal de no gritar, así nos quedamos un momento hasta que ella se acostumbra a estar invadida.
Y: ¡Qué putita tan valiente eres, Lupita? (Ella me mira, sonríe y no responde, sus ojos aún están dejando salir lagrimas) ¿Si me muevo, te duele? (Me meneo un poco dentro de ella sin salirme, y sin hablar me asiente con la cabeza, creo que esta demasiado estrecha para haber sido cogida) ¿Me ayudas para pararme? Lo que no quiero es salirme de dentro tuyo (La verdad es que el atrape de su panocha es delicioso, siento como esta acomodándose esa panochita de niña a mi verga).
L: (Apenas audible, todo indica que de verdad se esta aguantando a tenerme dentro) ¿Cómo, qué hago?
Y: Pasa tus piernas a mi espalda e intenta cruzar los tobillos ¿Puedes?
L: (Apenas junta sus piecitos, a pesar de ser una flaquita larguirucha aun no alcanza a rodearme) No alcanzo.
Y: Intenta hacerlo aunque no alcances y apriétame con fuerza con tus piernas, mientras lo haces, quiero que me abraces del cuello, necesito mis dos manos para sujetarme de la mesa y no caerme mientras me levanto contigo.
L: (Asiéndose de esa manera a mi mientras yo me levanto, siento su barbilla apoyándose en mi hombro y la escucho comenzar a reír cuando estoy completamente de pie) ¡Parecemos changuitos!
Y: (Su risa relaja su deliciosa funda y el estertor de su risa me hace sentir muy rico, también provoca en ella un gemido de puro placer que yo recibo en mi oído y me la pone dura dentro de ella) ¿Te gusta que te coja así de changuito?
Lupita no dice nada, saca su cabeza de mi hombro y me besa, me invade la boca con su lengua, yo la abrazo y la otra mano sujeta sus nalguitas flaquitas, ella con sus piernas detrás de mi hace una especie de presión que siento como un empuje, así sostenida me comienzo a menear y ella suspira, quiere que la coja de esa manera y así será, la sostengo, la mantengo firme y empiezo a meter y a sacar, ella no habla, solamente hace sonidos hermosos y ricos, siento sus brazos aferrarse mas fuerte a mi y la escucho entre gemidos decir «¡Otra vez, ya viene, ya viene, me meo, que rico!, la siento soltarse y ponerse laxa, siento como sus chorros golpean en mi barriga, Sanjuana se orino y fue un chorro contante en mi boca, Guadalupe me da chorros intermitentes, siento como estuviera soltando y obstruyendo esa salida de placer a su gusto. Siento como su pequeña funda deja de convulsionar y a mi me a costado mucho no vaciarme, tengo ganas de venirme en sus caritas y que las dos prueben mi leche, la safo de mi verga, esta dura a explotar, pero entre respiraciones y que ya no hay que la apriete se calma, volteamos al mostrador, donde minutos atrás deje a Juana cansada, la niña nos da un susto tremendo, esta desnuda, esta abierta y su mano esta sobando su panochita, sus pezones son dos piquetitos apenas duritos sobre su piel, no hay redondez de sus chiches aun, su panochita esta cerrada como la de Lupita, pero esta completamente lampiña, lisa, nos mira y solo exclama un «¿Qué?» con tintes de no saber por que la miramos así y algo de rebeldía.
Y: ¿Ya te sientes mejor después de haber gozado?
J: ¡Sí!
Y: ¡Qué bien! ¿Quieres compartir mi leche con tu hermana? Estoy pensando en dejárselas en la cara, como en los videos.
J: ¡No!
L: ¿Por qué no, Juanis?
J: ¡Yo también quiero coger de changuito!
Y: (No sé si reírme, pero la simpleza de su lógica me hace ir y besarla) ¿Estas segura? A Lupita le costo mucho acostumbrarse a tener una verga adentro.
L: ¡Sí, la verdad que sí me dolió, Juanis!
J: ¡Yo también quiero coger de changuito!
Sabiendo que cuando un escuincle se pone en ese plan no hay manera de desmontarlo de su macho, la jalo de un tobillo, le separo las piernas y me vuelvo a pegar a lamerle la rajadita, esta mojada por qué sin darnos cuenta, nos vio y se masturbo solita, esperando su momento, ella así recostada en el mostrador y con mi cabeza hundida en su verijita, me pone su manita en la cabeza sosteniéndola y comienza a mover su pequeña pelvis, me restriega su rayita en la cara, esta niña es y será un verdadero súcubo, atraigo a su hermana, le acaricio con mis dedos la gruta y hago el juego de con sus jugos en mi dedos presionarle sus cascabeles, esos deliciosos pezoncitos no se hacen del rogar y se ponen erectos enseguida, siento a Juana contraer sus paredes de su pancita, le pregunto si esta lista para que le meta la verga y ella da una cabezada afirmativa, me quedo ideando rápido como cogerla para que no sea como con Guadalupe, me siento en una silla de las que están en las computadoras, le digo a Juana que venga y que me abrace del cuello mientras pone sus piecitos en la pared, ella se acomoda en esa posición extraña mientras yo la sostengo de sus nalguitas, iguales a las de su hermana, pompitas de flaquita, veos esos popotitos abrirse y rodearme y veo como esa rajadita se apoya en la punta de mi verga, esta vez no tomo a la putita a desflorar de la cintura, mis manos suben de sus nalguitas a cada hombro, le digo que tal vez entre de un golpe, pero intentare hacérselo despacio, mi verga comienza a empujar dentro, ella exclama un gemido dolor, me detengo, ella me besa y se empuja solita, que demonio de niña, esta decidida a ser usada.
J: Quiero coger de changuito.
Y: Sí reina, pero es que estas más apretadita que tu hermana.
J: (Respira hondo, hace trompita de puchero, me mira y se empuja, decidida a que entre mi verga en ella) ¡YO QUIERO COGER DE CHANGUITO! (Dice con decisión)
Esa muestra de empecinamiento, capricho, no sé realmente como llamarlo, me hace querer complacerla, además ya me siento guarro y algo inclinado a ser rudo, la sostengo bien de sus nalgas nuevamente, le pido que se sostenga de mis hombros, como lo hiciera hace un momento su hermana, ella obedece, sus piecitos se despegan de la pared pero tampoco alcanzan a cerrarse detrás de mi, me pongo de pie, la sujeto, la miro a los ojos y se la empujo en el aire, ella se crispa, sus lagrimas comienzan a salir en un llanto continuo, yo la beso mientras estoy quieto dentro de ella, estoy sintiendo la punta de mi verga tocando fondo, le beso sus ojos y lamo sus lagrimas, a pesar de todo no ha dejado salir ningún sonido, igual que su hermana.
Y: Ya estas ensartada de changuito, Juanita.
L: (Riéndose) ¿Así me veía yo hace rato?
J: (Haciendo pucheritos y apenas audible) ¡No te rías, puta!
Y:(Escuchandola exclamar la palabra como ofensa) No mi amor, a tu hermana no le digas puta para ofenderla, las dos se tienen que respetar y querer mucho. (Intentando si de algo sirve que no salgan de ahí peleadas).
J: Pero que no se ría, ella se veía igual y yo no me reí de ella.
L: ¡Mensa! No me rio de ti, me rio por que así me veía yo hace rato.
Y: ¿Qué les acabo de decir? No se peleen.
Mientras esa fundita estrecha se amolda, jalo a Lupe, la hago que me bese y sorbo su saliva, me despego de ella y beso a Juana pasándole la saliva de su hermana, Sanjuana comienza a dar sus bufiditos, yo comienzo a cogerla, ella ya se adapto, más rápido que su hermana, no me contengo, quiero acabar pronto por qué según mi concepción del tiempo, ya debería de haber abierto, escucho a la pequeña putita bufar y al igual que su hermana, al llegar se crispa, pero Juana si deja salir su chorro de una ida y lo siento bañarme todo el vientre y escurrir por mis piernas, me safo rápidamente de Juana, la deposito en el piso donde se deja caer de rodillas, tomo a Lupe por un hombro, la hago que se hinque, saben las pendejitas lo que viene, ponen sus caritas viendo hacia arriba y descargo el primer chorro de leche en sus caritas, que mayor cantidad en Juana que en Lupe, el siguiente trato de dirigirlo hacia Lupe y así, tras varios lechazos, dejo que mi verga se deshinche. Las miro con sus caritas enlechadas, Guadalupe esta por pararse y me pide un papel, Sanjuana lleva sus dedos a su cara y va a quitarse la leche con los dedos, las detengo porqué se me acaba de ocurrir una idea perversa: «No se limpien la leche, se la van a quitar lamiéndola una en la otra», Juana se para enseguida y se acerca a Lupe, Lupe intenta poner de por medio distancia con sus manos, pero me mira y le digo con la cabeza que no puede hacerlo, se deja lamer por su hermana (Yo siempre he pensado que ese demonio de Sanjuana si no sale lesbiana, por lo menos sí bisexual), le digo a Lupe que ahora haga lo mismo, que recoja mi leche de la cara de su hermana, pero sin pasársela, cuando terminan de limpiarse les pido que me enseñen sus bocas las dos tienen buena cantidad de leche, les pido que cierren los ojos, las acomodo y junto sus bocas, Juana se pega a la boca de su hermana con avidez, Lupe se resiste pero le digo que lo haga, es obediente la chiquilla, en eso no tengo ningún pero. les pido que se laven en el lavabo del baño, sí hay regadera y sí hay agua caliente, pero no las puedo bañar y mandarlas con el pelo mojado, pero siempre el demonio da malas y buenas ideas, según sea el caso, Juana dice que le pueden decir a sus padres que fueron a jugar al rio, así que mientras ellas se enjuagan bajo la regadera, yo seco sus orincitos con papel absorbente de cocina del que vendo en la sección de la tienda, me visto y doy una pasada con aromatizante en spray, ellas salen, listas para irse pero les digo que se metan bajo el mostrador antes de que yo abra, la idea es que abriré, veré que no haya nadie y les diré en cuanto puedan salir a la calle o a sentarse en alguna maquina simulando que acaban de llegar, lo hago de esa manera, ellas quietecitas bajo el mostrador y en cuanto les aviso salen de debajo y se marchan; las próximas semanas se volverán de sábados de coger putitas, por lo menos hasta que el imbécil envidioso y su papá le exijan al viejo mi chambita.
Para terminar, he de decir que la evidencia en video de las nenas viendo videos porkys no la necesite, así que fue borrada del disco duro de la PC principal, también que algunas veces me paseo por esa zona que ya esta más que poblada, incluso he ido por una pizza alguna vez; después de la despedida de ese par de putitas, las he encontrado en las calles de esa zona o en ciertas paradas de bus urbano, siempre hay un «Hola» con una bella sonrisa para mi de parte de las dos, aunque no se me acercan; y en el caso de mi primo, no aguanto el trabajo, a los pocos meses quebró el negocio y siempre me culpo a mi por haberme llevado mi inversión en PCs y consolas, el inútil quería que todavía le regalara mi trabajo, en fin, esa es otra historia que por no ser cachonda, no la contare aquí.
Ya saben que se aceptan comentarios.


(4 votos)
Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!