LILIANITA, HOCKEY Y SEXO cuarta parte
La negrita me acompañó a mi casa, no paraba de decir lo caliente que la había puesto, lo que le hice al profe…” ¡Fue genial!” repetía a cada rato..
LILIANITA, HOCKEY Y SEXO
cuarta parte
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Si no has leído los capítulos anteriores te dejo aquí como llegar.
LILIANITA, HOCKEY Y SEXO capitulo uno
LILIANITA, HOCKEY Y SEXO capitulo dos
LILIANITA, HOCKEY Y SEXO capitulo tres
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Después de la mamada de concha, él mismo me vistió, advirtiéndome que tenia manchas de semen en la parte de atrás de la pollera…a mí no me importó.
Me tomó de la mano y así entramos a la cancha, donde todas se hacían las que practicaban pases con el tejo…Interrumpió la práctica y dijo
“Lili será la nueva capitana a partir del día de hoy”
La colorada no pudo disimular la rabia, arrojo el palo al suelo y se marchó al vestuario.
Las demás festejaron conmigo, dándome palmadas en el hombro y en la cola.
La negrita me acompañó a mi casa, no paraba de decir lo caliente que la había puesto, lo que le hice al profe…” ¡Fue genial!” repetía a cada rato.
Volvió a ensayar con el pepino, no se si era la calentura o qué, pero podía meterlo pasando la garganta y se aguantaba las arcadas, solo le daba un poco de tos y lagrimeo en los ojos.
En un tercer o cuarto intento, tomó el pepino y me lo pasó entre las piernas, como jugando, pero inmediatamente se lo metió hasta al fondo en la boca, lo hizo otra vez, y ya no era una broma, me saqué la bombacha para sentir el pepino en carne propia. Esta vez lo paso lentamente y girándolo, estaba recogiendo la baba que me salía de mi tajo por la calentura, cuando lo tuvo bien embadurnado, se lo metió hasta el fondo…
Cuando lo sacó, instintivamente la tomé de su barbilla, acerqué mi boca y le metí mi lengua, ella me correspondió, nos chupábamos las salivas, espadeando con nuestras lenguas.
Lo siguiente fue una locura, ella me desvestía y yo prácticamente le arrancaba su ropa. En unos instantes, estábamos refregando nuestros cuerpos transpirados, chocábamos nuestros pubis y nos chupábamos nuestras diminutas tetas, así hasta llegar a la posición de la tijera.
No sé si teníamos orgasmos o no, pero donde se juntaban nuestros papos había un charco de una substancia babosa y caliente.
En un momento, la negrita tomó uno de los pepinos y me lo quiso meter en la concha, la detuve, porque me lastimaba, sorprendida me dijo “¡Pero si te tragaste la del profesor!”
Le confesé que eso no había pasado, que aún era virgen.
Me dijo sonriendo y por lo bajo “¡Ay Lili, la puta que te parió!”
Al día siguiente, finalmente el coach la llamó.
Salimos corriendo hacia el pasillo, la colombiana venia detrás mío diciendo
“A esta le rompe el culo, cuanto te juego”
Pero no…La negra le estaba bajando el pantalón, el profe la miraba expectante, hasta me pareció que mi amiga me guiñaba un ojo.
Le empezó lamiendo el glande, metiéndolo segundos, succionando y volviéndolo a lamer, mientras acariciaba sus pelotas.
El profe estaba como perdiendo la paciencia, entonces la negrita metió y metió su pedazo hasta que sus labios tocaron el hueso pélvico…No sé qué sensación causa eso en los hombres, ¡pero literalmente el profe gruñó “HAGGGGRRRRRRRRRRR!” salió de su boca.
La negrita hizo una obra de arte sobre gargantas profundas, ver hasta donde le entraba la pija, me daba impresión.
La colo se había quedado en la cancha, mire a la colombiana que estaba transpirando de la emoción, pero lo más sorprendente fueron las coreanas, mientras miraban, cada una tenía la mano acariciando la concha de la otra…
El profe en ese momento tenía la pija hasta los huevos en la boca de mi amiga y se sacudió.
La negra abrió enorme sus ojos, estaba sintiendo el semen invadir su garganta y no podía hacer nada por evitarlo, cerro los ojos, aguantó y tragó.
Mientras el coach se subía los pantalones, le preguntó si quería ser la nueva capitana, pero la negrita le dijo que prefería que fuera yo…
Corrimos hasta la cancha e inmediatamente los vimos venir.
Esa semana el profe cumplía años, mi hermana tuvo la idea de hacerle una “fiesta” en el salón del club, pero que fuera muy privada, mis compañeras, ella y yo, solamente.
Al profe le encantó la idea, solo pidió que no se lo contáramos a nadie y hasta colaboro con una buena cantidad de dinero.
Los propios padres trajeron a todas las nenas, el salón estaba decorado casi todo en color rosa, no se dieron cuenta que los globos eran condones inflados y que había otras cosas eróticas.
Cuando quedamos solas, todos nos desnudamos y bailábamos al compás de un tema sensual.
Las coreanitas se apartaron un poco y se empezaron a besar y a refregar, la negrita me empezó a acariciar la concha y a chupar mis tetas.
La colombiana se puso en cuatro sobre una mesa ratona y le ofreció su culo al profesor, que mientras se la metía, lamia la concha de la colorada…
Mi hermana filmaba todo con el celular, cuando nos enfoco a la negrita y a mi me hizo gesto con el pulgar para arriba.
¡Una fiesta genial! (que recién empezaba)
Espero que te haya gustado mi relato de mi paso por el hockey
¡ESCRIBEME!
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