Mi madre Reina
Ella me decía chupa como cuando eras un bebe.
Lo que te voy a contar lo viví en carne propia y ahora me atrevo a contar este secreto porque ya estoy mayor y nunca saldré de aquí (cárcel).
Alla por los 60s yo rondaba los 8 años, en mi casa vivíamos 5 dos hermanos de 14 y 15 años producto del primer matrimonio de mi madre luego yo German de 5, mi madre Reina de 31 años en ese entonces y mi padre Jorge, un trágico día nos llega la noticia que mi padre había sufrido un accidente en el tren donde trabajaba y lamentablemente murió, mi madre estaba desconsolada ya 2 veces que enviudaba, ella era de piel blanca cabello castaño chaparrita no pasaba el 1:60 delgadas tetas grandes. Paso el tiempo y mi madre comenzó a tomar, a diario lloraba por mi padre, mis hermanos optaron por que nos fuéramos de la ciudad a otro lado, la casa se vendió y con ese dinero se compró otra en otra ciudad más chica de donde era originaria mi madre, cuando yo tenía 11 años mis hermanos se fueron a estudiar a otro lado y me quede solo con mi madre, ella no ocupaba trabajar ya que tenía pensión de por vida por el trabajo de mi padre, ella seguía triste y seguía tomando siempre sola en la casa. Un día me despierto en la noche y voy al baño y al pasar por el cuarto de mi madre la escucho gemir y me asomo ahí estaba ella acostado con una foto de mi padre en el pecho y su mano debajo la bata que traía tocándose la vagina, yo me asombre tanto que me quede ahí hasta que ella me vio y se paró.
-Man. que haces ahí? me dijo angustiada.
Yo no conteste solo me fui a mi cuarto y me tape a esperar a que entrara y me regañara, pero eso no paso, nunca llego y me quede dormido. Al día siguiente me despertó como si nada y yo solo pensaba en lo que había visto, pasaron 2-3 días y yo siempre en la noche me acercaba a la puerta para escuchar o ver, pero no pasaba nada hasta que llego el sábado por la noche mi madre comenzó a tomar como siempre sola escuchando la radio en su cama, yo me fui a dormir y al poco rato entra a mi cuarto se sienta en la cama y me despierta y comienza a hablarme.
-Mi amor, yo sé que lo que viste el otro día te sorprendió, pero es algo normal, sabes a las mujeres a veces les hace falta la compañía de un hombre y pues a mí me hace falta tu papa y lo extraño por las noches.
Me decía esto mientras me acariciaba el pecho y la pansa con sus dedos, paraba de platicar y duraba rato acariciándome con sus dedos luego volvía a decirme y darme a entender que las mujeres necesitan compañía hasta que me dice.
-de seguro ya sabes a que me refiero verdad ya te he escuchado hablar pelad encías con tus amigos.
la verdad yo sí sabía lo que se refería, sabes que desde chiquillos comenzamos a decir cosas de sexo y todo eso y más en la escuela.
yo solo asistí con la cabeza y ella siguió diciéndome.
-pues ya sabes, para eso se casan hombre y mujer cuando se aman mucho hacen eso y cuando se queda uno solo pues necesita a su pareja. -de repente su mano baja un poco más de mi ombligo y siente mi pene parado.
-Man por dios. eso paso por lo que te dije?
yo apenado no sabía que hacer no sentí a que horas se me paro, lo que hice recogí mis piernas y me volteé, ella solo sonrió y se paró para dirigirse a la puerta, estando por salir se queda un rato pensativa y se da vuelta.
-Man, tú me amas mucha verdad.
-si
-yo también te amo mucho mi amor jamás te haría daño dame un abrazo.
Yo sin querer pararme porque aún traía el pene parado, pero ella me obligo y me abrazo me apretaba y sentía como mi pene se pegaba contra su cuerpo luego ella se sentó en la cama y yo parado seguía abrazándome y yo sentía como mi pene estaba súper parado.
-recuerdo cuando te cambiaba el pañal, desde hace tiempo que no te veo encuerado, te da vergüenza que te vea o que.
yo no contestaba nada.
-haber encuérate para verte como cuando eras niño.
yo me negaba con la cabeza, me daba mucha pena.
-no me amas.
-si.
-entonces porque no lo haces ya te he visto muchas veces, a ver deja ayudarte.
me bajo el calzón y sale mi pene erecto.
-ya vi que sacaste a tu padre ve nomas. Me dice al mismo tiempo que me lo toca.
yo sentí un escalofrío recorrerme más duro de me puso el pene.
-Perdón hijo perdón, te amo mucho ya duérmete. Me dijo al mismo tiempo que me subía el calzón para después pararse, darme un beso en la cabeza y salirse de mi cuarto.
Pasaron días y no pasaba nada, pero yo veía a mi madre con otros ojos, me fijaba en sus tetas grandes en sus nalgas, aunque siempre usaba vestidos largos siempre andaba bien tapada como Clásica viuda, pero yo la espiaba cuando salía del baño en toalla o se cambiaba. Recuerdo que justo en esa fecha un amigo nos platicó que se había masturbado y nos dijo cómo hacerlo, y ese día pensado en mi madre se me paró y comencé a jalarlo llegando a tener mi primera corrida, solo que no quería hacerlo a diario porque según mi amigo hacía mucho daño.
El viernes yo andaba con unos amigos y regresé a casa como a las 7pm me encontré a mi madre acostada en su cama escuchando la radio tomando y fumando.
-ya vine madre
-bien mi amor, métete a bañar ahorita te doy de cenar.
Salí de bañarme me puse un short y me recosté en la cama a esperar a que mi madre me hablara para cenar. Paso mucho rato y no me hablaba de repente entra a mi cuarto solo con su bata de dormir iba más ebria que de costumbre llega y se sienta en mi cama.
-mi amor me ayudas algo me pica aquí en me pecho y no me alcanzo a ver puedes revisar? Me dice esto al mismo tiempo que se saca un de sus senos y casi me lo pone en la cara.
Yo quedé atónito al ver semejante cosa frente a mí ya antes los habías visto cuando la espiaba, pero no tan cerca, ese melón grande blanco que hacía que resaltar su pezón oscuro grande, paso un momento y yo sin saber qué hacer.
-fíjate si traigo una roncha -Interrumpió mi madre, yo me fijé, pero más que buscar roncha admiraba su pezón por un buen rato.
-no se ve nada.
-no nada -contestaba yo.
-ponme un poco de saliva aquí donde me arde -me dijo señalando su pezón.
Me puse saliva en el dedo y lo floté.
-no, con tu boca para que haga más efecto.
Eso me puso como toro sentía mi penecillo que se quería salir del short de tan duro que lo tenía, si perder tiempo acerqué mi boca al pecho de mi madre y le di una lamida para luego despegarme.
-ya casi no me arde, hazlo otra vez, pero chupa fuerte como cuando eras bebé.
Como niño obediente me acerqué de nuevo y comencé a chupar, ella al sentir eso me sujetó de mi cabeza para que no me despegara y yo seguía chupando ahora con más confianza.
-hazlo fuerte mi amor fuerte, algo me picó quiero que saques el veneno.
Logré ver como mi madre se sacó el otro pecho y se lo masajeaba con su mano mientras con la otra sujetaba mi cabello de la nuca evitando que me despegara de su ubre.
-ahora este amor también me arde. -rápido cambie al otro pezón e igual de fuerte lo succionaba, podía escuchar como mi madre lograba soltar pequeños gemidos.
De repente sintió como su mano baja a mi pene que estaba a reventar y lo acaricia por fuera de short.
-vi cómo te la jalabas el otra vez, pero lo hacías mal déjame decirte como.
Yo lejos de tener pena rápido me quité por completo el short y me acomodé de modo que ella me la pudiera jalar mientras yo saboreaba ese par de melones, mi madre se puso saliva en su mano y comenzó a jalármela no pasó mucho rato cuando comenzó a sentir esos calambres y a llenarle la mano con leche traslúcida, mi madre se queda un rato pensativa con mi short se limpia la mano se sube la bata para cubrirse los pechos y solo me dice antes de irse.
-perdón hijo perdón, ponte otro short este me lo llevo para lavártelo.
Me dejo ahí aún con él pene parado y sin cenar.
Esto continúa….


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