orgia con un anciano y unos taxistas en ferias colombianas
Se que algunos saben quien es, me meti con un cuchito en unas ferias. .
Si he permanecido durante tanto tiempo en silencio se debió a que he sido siempre una mujer que se siente temerosa de Dios aunque parece que eso poco o nada termina de importarme de mi ombliguito para abajo.
Esta historia que les voy a contar si me hace sentir un poco culpable porque siento que en el fondo fui yo la única responsable de lo sucedido y aunque no salió como esperaba en el fondo después del susto terminé sintiendo mucho morbo y quedándome en medio de todo con una sensación agridulce aunque más a mi favor porque en esta salí bien librada.
Todo empezó cuando Claudia (la llamaremos así pero no se llama así), una compañera de trabajo supremamente bella, rubia, de mediana estatura y comprensión delgada llegó al trabajoa
Aterrada.
contó a los presentes que había sufrido una desavenencia en el transporte público. Mientras venía de Camino hacia el trabajo un tipo se había hecho detrás de ella y masturbándose se vino encima de su cola. La escena le dejo un aire de repugnancia ( y aquí viene la razón de él porque me sentí mal) porque en medio de las lágrimas de tristeza y frustración, mencionó unas palabras que me quedaron sonando en la cabeza
-Viste como era el tipo?- Esto se lo pregunto Marcos, un compañero del trabajo.
-No, ni si quiera vi su rostro, estaba asustada cuando sentí húmeda la cintura baja hasta que me toque y fue… – no pudo continuar sin romper en llanto.
Espera Claudia pensaba para mis adentros
Me estás diciendo que sin hacer mayor esfuerzo, viene un tipo por detrás tuyo y te hace el favor de mancharte la colita? Y tú renegando de la vida desagradecida? No te avergüenza que lo daría yo por sentir un poquito…
Aquí caí en la cuenta de lo irónico que estaba haciendo mi comentario y mi forma de pensar las cosas. En efecto estaba errando porque no me estaba colocando la posición de ella debía estar seguramente muy triste y depresiva por ese tipo de situación pero yo pensando poco empáticamente, solo estaba tratando de imaginar la última vez que un tipo a mis espaldas terminó regalándome su líquido vital. Incluso recordé a un amiguito con el que estuve saliendo un tiempo. Con n este fue muy chistoso porque también íbamos teniendo peleas, porque un día le dije que quería que se me viniera en la boca y terminó viniéndose afuera.
Estaba tan enfurecida que salí a la calle y me cogí al primer tipo que vi junto a una acera en medio de la madrugada. Pero esa es otra historia me escribes si les parece que se las deje aquí. A ver si esta historia también te la vas a robar, tú sabes de quién hablo.
Qué pasa aquí? Dijo el jefe llamémoslo Carlos.
La escena no era para menos. Todos sabíamos que Claudia era la moza del jefe. Y verla llorando rodeada de cuatro imbéciles que solo estaban siendo empáticos con ella porque no habían sido los afortunados que se le vinieran en el culo. En ese sentido los hombres son supremamente básicos. Es lo único que desean de ti tu sexo. Y cuando no tu cuidado. Solo quieren ver en ti a sus madres, unas tetas y un culo es lo suficientemente grandes y el cariño incondicional aunque se porten como patanes. Denunciar por esos centímetros que les cuelga al lado de las huevas estoy segura que eliminaría todos esos hijueputas
Volvamos acá porque de todas maneras son los hombres los que en su mayoría me escriben y para ser sincera solo es una relación de amor odio extrema.
Bien que llega este pendejo hablando babosadas a más no poder. Que sus abogados, que la plata, que va a mandar… Mariko, no le ha dado ni para una amoto y va pagar matones. Hasta yo conozco a uno, pero hay perfiles que mantener. En silencio puedo ser más puta y nadie juzga.
Y por eso es que el pendejo que me plagio nunca va a llegar a mi level. Eso lo notarán mis lectores. He recibido mil mensajes al interno, soy tan feliz, me da morbo pero miedito. Continuó.
El león de la sabana con su dinero desplazo los alfas como hienas a trabajar para el. Empoderado y sometido a su puta, voy a tocarme a su nombre ahorita, me dije.
Les ahorrare el tiempo en medio. Estoy en mi casa, porno en mi pantalla plana, de lesbianas, es lo que más me prende. No sé porque. Y mientras me meto despacito los dedos y prendo mi vibra, viene a mi un pensamiento, y me imagino a un imbecil. El que se vino encima del culo de Claudia, tiene que ser un tipo normal, no un loco, no un indigente, uno de nosotros que fue capaz de tocarse, sacarse la vergha en transporte público, venirse en un culo y salir ileso. Un genio enfermo y depravado. Puede haber algo que caliente más?
El tipo además tiene un control de su cuerpo impresionante, seguro no es la primera vez que lo hace. En qué trabaja? Negro o blanco? Elije su víctima o lo hace al azar..?
Sin saberlo termino tocando me a nombre de un enfermo hijueputa. Me frustre. Me sentí perra pero no a mi gusto. Claudia malparida afortunada. Apenas escribiendo esto noto, creo que de ahí en adelante no me volvió a caer bien. Y además se come al jefe. Asquerosa.
Ya me relajo amores. el punto es que empiezo a tocarme. Otra vez quiero pensar en Carlos y mi mente me lleva a un degenerado, que llamaremos Diógenes. Un cochino callejero que se come las perlas que desean los grandes del mundo. La historia no cambia, se repite . Jueputa algún día un Man inteligente y arrecho para mí Dios que yo también soy hija tuyaaaaa.
Me lo imagino por la ventana tocándose mientras ve que los de la oficina con empleo y años no son capaces de hacer lo que él hace. Me imagino a Carlos pegándole vestido de Batman y el de Joker con una Harley Queen mancillada en la esquina
Yo sería la Gatúbela que se toca con un vestido bondage a distancia, excitada con la sangre, las risas, la ira desmedida y la perra de Claudia llorando. Lo siento, así funciona mi cabeza. No todo es culo y tetas mi amor. Mente que mi ropa se cae solita. ¿Hablo por ti o no mi amiga?
Imposible que yo no pueda lograr algo así… Me dije. Así que hice una locura que casi pago caro. Era de noche. Ni me bañé, con mis fluidos corriendo por las piernas me puse la faldita más cortica que tenía, no tengo las mejores piernas, son gorditas y con celulitis, pero vieras las cosas que hacen y luego me juzgas. Una camisa cortita sin bra obvio, una chaqueta de cuero y unos tacones altos. Esos si siempre los aprendí a dominar. Además. Cuando estás siendo sometida, te aumenta el dolor y excita más. Chicas, prueben que les chupen los piecitos con el tacón puesto y vuelven aquí a agradecerme.
Si. Vestida de puta genio, si estaba vestida como puta. Además se me veía el ombliguito que se que son importar su forma si les gusta a los tipos. Una lengua ahí algo que no cambio por nada. Y decido que si quiero un atrevido no lo voy a encontrar en un barrio lindo. Tome un taxi y le dije, literalmente lo siguiente:
– quiero encontrar un lugar donde sea seguro que me violen. Si te quedas cerca me cuidas de que no pase a demasiado, te pago tres veces lo que ganes en una noche. Lleva a alguien más, también le pagaré. Te animas?
– Le brillaron los ojos cuando mencioné dinero. Pero que perros por lo que hicieron.
– si les gusta? A mi me da un poco de pena. Muchos aquí me ven como niña tierna. No es que me haya cogido a medio mapa. Pero cuando digo empezar. Asustate jajaja. Hasta aquí voy a dejar de escribir hoy. Me siento algo cansada.
Me regalo a un viejito en unas ferias y fiestas colombianas
Llegué a un pueblo cercano a Bogotá. Había ferias y fiestas y es un montón de gente el que suele ir. A veces voy por la música, a veces por beber algo, a veces por la experiencia, y si, adivinas, trato de cogerme a alguien. Te seré sincera, no siempre se logra. También ha habido, aunque pocos, algunos que se resisten a mis encantos.
-Pajero- es todo lo que digo y la vida sigue.
Bueno, este día la cosecha fue buena. Recibí un buen dinero así que aproveche que había un pueblo cercano en fiesta
No diré cual, me da pena y no quiero que me identifiquen. El punto es que fue hace poco (no hace más de unos 3 años).
Estaba en medio del pueblo, escuchando música de cantina, sin molestar a nadie. Haya que se baja de la tarima el artista y empiezan a poner música de cabina. Merengue, salsa, vallenato. Es lo que se coloca en colombia en estas fiestas colectivas. Las llaman ferias. Conste que yo estaba tranquilita sin joder a nadie, hasta que se acerca este hombre de unos 45 años, moreno y con el pecho velludo a bailar. Tenía las manos sudadas y ese olor a negro que me alborota las hormonas. Lastima que no fuera algo más viejo.
Tomo su mano como una propuesta y aquí viene el juego del tanteo. Te explico mi teoría. El juego del tanteo es que el tipo empieza a bailar contigo y, si es diestro en ello, empieza a mover su mano para saber hasta donde llegar. Sentí abrazarme el a su cuerpo con fuerza, pude sentir en mi mejilla su cara babosa que acercó a mí después de no más de 2 minutos de baile. Me aparte un rato en el cambio de canción y un chico más joven y apuesto me saco a bailar. Más elegante, más fuerte, más aguerrido, pero más respetuoso, eso fue para mí una bajada de level. Por eso me gustan los viejos. No exploran. Van. A lo que van y si no lo detienes, seguirá hasta meterte las narices en el culo así «no se quiera involucrar» o su «no estoy listo»
hombresz consejo, no lo digas, te vuelves un osito Ted sin vergha en esos casos.
Vuelve a sacarme mi moreno para bailar salsa, el mejor medidometro de un culion. Sabía cosas el cuchito, así que no me fui a menos, le puse su mano en mi culo y en unos segundos ya tenía en la boca un sabor combinado de cerveza tibia y cigarrillo barato recorriendo con una dentadura deficiente mi pulcra boca y empujando me hasta la campanilla. Recuerdo que se burlaron del chico sus amigos. Alcance a escuchar un
– le bajó ess puta el cucho. – me abría encantado gritarle, – y a todos ustedes, porque habríamos cogido con todos.
– me contuve; soy una señorita después de todo.
– Y sumercé que hace niña?
– soy universitaria
– que haces?
– Diseñadora de modas- siempre un trabajo diferente, siempre un nombre diferente. Consejo mujeres, nunca el nombre real si no quieres nada real. Todo queda con un pajizo buscando un nombre y un apellido al azar durante horas creyendo que te volverá a ver.
– yo soy taxista mija, pero hoy si no trabaje
– como asi
– hay ferias, entonces hay harto trabajo mamita. Pero no todo es plata, ya me partí el culo desde el jueves hasta ayer. (ya es domingo de madrugada)
– Y sus compañeros?
– están en la vía esperando público para recoger. Cada hora viene uno. O según mamita
– y cuántos son
– no sé Mija, unos 8, por que.
– y son muy amigos suyos?
– de toda la vida Mija en este oficio. El único joven es el hijo de mi compadre Eugenio (si, nombres falsos cansones)
– y es lejos de aquí?
– no es lejos mamita, pero no tengo el taxi. Lo guarde.
– yo tengo el carro mío. Si lo maneja y vamos, allá podemos hacer cosas
– como que cosas mijita?
Ya era hora de que hiciera. Que las cosas pasen. Así que le agarro la vergha al Cucho. Algo más bajito que yo. Le pongo una mano en una teta, que sintiera el pezón desnudo y me lo pellizcar hasta el borde del dolor. Mientras, le agarro las huevas y me le acerco a la oreja, peluda y sudada,
«Hacer cosas ricas viejito marica, que me cojan entre todos como una perra, me metan la vergha como les venga en gana. Les cobramos diciéndoles que soy una puta que te contrataste, y la plata la repartimos. 80-20. Quieres ser mi jefe? Tengo un collar, serías mi jefe, hago lo que tú digas, me tratas como putita. Y te queda un dinero, se que te falta…
El cucho, lo pensó. Me miró con cara extrañada. No sé las creía, no sabía si lo irían a robar. Lo vi con miedo, así que quise calmarlo
-Usted está como loca Mija, que se expone así.
– soy un poco loquitaz y se que a ud le gustará. Tranquilo, que de aquí a allá te voy mamando la vergha.
– y que haría?
– pues vamos lejitos, subamos al carro.
Ya en mi camioneta.
– Hágales videollamada
– que dice Eugenio
– aquí esperando, pero ya aburridos. Ya esta tarde. Eso ya no llega gente.
– es que mire lo que tengo, – gira la cámara y estoy mostrando mis teticas sobre la camisa y tomándome sobre la ropa.
– estuvo buena la fiesta Cucho
– para que vea. Van a comer?
– quienm
– usted, su hijo y, cuantos hay.
– quedamos aquí solo Roberto más
– tres en total
– eso
Me sentí algo frustrada. Pensé que eran más cuchitod. Y con un gancho ciego de un jovencito que mamera.
– pero no deben ir lejos. Llámenos por el grupo de emergencia.
– mk es buena idea. Ahí somos como 12
– los que contesten.
Ya me animé.
- Entonces ya voy para allá. Ella es puta entonces soltaran algo
- Eso traigala que aquí algo hacemos.
Yo ya estaba mamando le la vergha al Cucho que se erguía con el orgullo. Se creía militar izando bandera con la vergha alzada y metida hasta mi campanilla. De vez en cuando bajaba a sus huevas peludas. Me genera algo de morbo. El viejo estaba feliz. Y llevaba mi carro. Si nos matábamos me lo habría merecido por perrita. No es culpa, son gustos.
Llegamos al sitio y obvio el viejito ya estaba deslechado, llego casi soñoliento y solo les dijo a todos.
- Aquí les traigo su perra.
- Epaa- bien- bacano- se lucio cucho- como es- que rico- culiemos esa malparidaaa..
Alcancè a contar unos 12 por lo menos. La mayoría de la edad que me gustan, pero hubo dos imbecilitos menores de 35 que me dieron fastidio.
- El que quiera, menos los niños, – dije señalándolos. Nunca vi un hombre mas frustrado que estos dos, pues además ya andaban con la vergha de fuera. La risa colectiva viéndolos desmoronar su sueño no tuvo precio.
La cuestión? El cucho se fue conduciendo y haciendo video llamada como odia mientras íbamos rumbo de unas veredas con un pavimento agrietado y yo cabeceandole esa vergha como si se me fuera la ivda. Les hice una trasmision porno y gratis jajaja
- Mis amores, ganas de culiar hay, pero también de prosperar, asi que, como se me dejan ver?
- Somos 12, le damos un millón.
- Jajajaja, hay no, no me hubieras hecho perder el tiempo, -le dije al cuchito que estaba en mi carro sin pantalones y durmiendo a pierna libre en mi camioneta.
- 2 millones.
- Sigue siendo poco, conteste mientras me iba cubriendo las tetas.
- 3 millones con nosotros dijo uno de los jovencitos que estaba fumando un cigarro a un lado.
- Veo la plata mi amor.
- Al rato, tenia dinero en la cuenta de unos que seguro ni dinero para los hijos tienen, pero en eocas de ferias deberían estar con su dinero y no errè. Puta si, pero pendeja jamás. SI ya te van a culir al menos agarra algo de dinero no?
Empece con los jovencitos, no quiero que me rompan demasiado cuando ya este cansada. Fui al grano. Al primero empecé a mamarle la vergha despacio, luego algo màs fuerte.


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