Recuerdos de mi primer encuentro
Siendo un niño de 10 años, fui seducido por la empleada domestica de 18 años, en si mi primera experiencia.
A hora con mis 58 años me llega a la mente muchas de mis vivencias, algunas las recuerdo ahora con cierto aprecio y otras con sentimientos encontrados. Esta historia es real, algunas cosas se van quedando entre brumas, pero lo sustancial queda.
Tendría unos 10 años, en casa de mis padres existía cierta abundancia económica y se daban el lujo de tener a una trabajadora domestica, su nombre se me ha olvidado, por lo que la llamare María. En esos tiempos yo era el segundo de los hermanos y la menor tenia 2. María llegaba a las 8 de la mañana y se retiraba a las 5 de la tarde. Mi padre hacía viajes con su carro y mi madre trabajaba en un negocio dentro de un mercado. María tendría unos 18 años, delgada a simple vista parecía más una chiquilla de 16 años.
Cierta ocasión mis padres salieron a un convivio en el estado de México, por lo que María se quedaría esa noche a cuidarnos, la tarde fue muy activa entre los juegos con los chicos de la cuadra y un poco de actividad ya en casa, mis hermanos se fueron quedando dormidos y yo que siempre he tardado mucho en dormir me quede en la sala, viendo el televisor con Maria, en cierto momento María me dijo que jugáramos a la mamá y papá, yo en esos tiempos aun no me erotizaba, por lo que no me causo extrañeza, salimos a la tienda a comprar pan, regresamos y ella me dijo ponte cómodo en lo que preparo la cena, yo metido en el juego solo me quite los zapatos y me puse las sandalias y me senté en la mesa, ella fue a la cocina y salió solo en pantaletas y brasier, yo la vi con unos ojos enormes, «y como te fue en el trabajo cariño» me dijo mientras me daba un beso en los labios dejándome un cosquilleo en el cuerpo, «te ayudo a que estés mas cómodo» dijo quitándome la camiseta y acariciando mi pecho, eso hizo que tuviera una erección muy fuerte que me dolió, cosa que nunca había experimentado. Me dijo «te voy a enseñar a besar», bendito momento, ahora se que esos besos era muy básicos, Tomo mis manos y las llevo a sus senos, me cargo llevándome al sillón donde me besaba el pecho y con sus manos me quitaba los pantalones y calzoncillos. Comparo mis sensaciones como cuando fumas mariguana estando bien cachondo. María comenzó a lamer y chupar mi pene infantil, yo no sabia si quería eyacular u orinar, pero no quería que saliera nada, así que yo apretaba las nalgas para aguantar, yo trataba de no gritar de placer mientras lamia mis bolas. Se que por la edad mi pene era pequeño, y aun así ella me tendió una cobija en el piso y me recostó, ella me monto apuntando mi verga a su vulva, cuando se dejo caer en ella sentí un poco de dolor, mientras ella me cabalgaba el dolor se fue volviendo placer, pasaron varios minutos hasta que en mi ignorancia creí que me había orinado pero con muchas «Cosquillas», ella se quedo acariciándome y besándome por un buen rato, acomodo la sala y me mando a dormir diciéndome que ese sería nuestro secreto. Yo estaba confundido entre el placer y el no saber que sucedió. quede dormido y al despertar María se había retirado a su casa y mis padres preguntaban que como nos la habíamos pasado, obviamente después de un día de juegos todos estábamos contentos.
A mi me ardía la verga y vi que el frenillo se había roto solo a la mitad, ahora se que eso fue por que mi pene era aun pequeño para cubrir toda la vulva de María.
María siguió siendo mi maestra durante un año más, se gano a mis padres tanto que podíamos quedarnos en su casa, hasta que en una de esas visitas a su casa por un suceso ella tuvo que ir con sus padres de emergencia y nos quedamos con su hermana, y pues acostumbrado al juego del papá y la mamá, jugué con su hermana de 10 años, ella se super enojo, y me dijo si se la había metido a su hermana estaría en problemas, pero en realidad no creo habérsela metido, por que mi frenillo de la verga aun estaba a la mitad. Por eso, a quien considero a mi prima Gloria como mi primera mujer hecha y derecha, con la que en verdad había atracción de todo tipo y ganas de coger de verdad, aun que María fue quien hizo que mi apetito sexual apareciera, y comenzó mi vida sexual llena de aventuras


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