• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Relatos Eróticos
    • Publicar un relato erótico
    • Últimos relatos
    • Categorías de relatos eróticos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Publicar Relato
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (9 votos)
Cargando...
Dominación Mujeres, Fantasías / Parodias, Lesbiana

Trabajo de Niñera Capítulo 1

Esta es la historia de como terminé siendo el juguete de una niña de 8 años. En lugar de tener el control como se supone que debía tener, acabé estando a la merced de la niña que tenía que cuidar en mi trabajo de niñera. (Historia completamente ficticia, esto es solo una pequeña fantasía).
Nota: Esta historia es solo una fantasía y nada de lo qué pasa en ella es real. Es la primera parte por lo que es un poco larga y hay mucho que contar antes de llegar a lo bueno, pero espero que los próximos capítulos sean un poco más digeribles. Esta es la primera vez que escribo aquí, espero que sea de su agrado y pueda contar muchas más historias en un futuro. 

No puedo comprender como todo esto llegó a pasar, no entiendo como termine haciendo las cosas que hice, no se en que momento todo se torció, no comprendo cuando me equivoque, lo único que sé, es que esa niña es un demonio. Si tan solo supiera en que me equivoque tal vez pueda salir del problema en el que estoy metida. Quizá si repaso todo lo que sucedió puede que encuentre una solución, aunque ahora solo me veo en un gran hoyo del que no puedo escapar.

Mi nombre es Daniela, soy una chica de 16 años de lo más normal, puedo presumir que soy bonita, delgada, de cabello castaño, pero mis atributos realmente no son nada del otro mundo.  Aun así estoy en el auge de mi juventud, por lo que soy bastante atractiva. Apenas había tenido unas cuantas experiencias sexuales en mi corta vida y en realidad nada extremo. Tuve un novio hace algunos meses pero nunca llegamos a mas qué tocamientos por encima de la ropa, el era bastante insistente pero ya aún no me sentía lista, por lo que lo terminé.

En fin. Todo comenzó un lunes por la tarde, era la primera semana de las vacaciones de verano y yo estaba lista para comenzar mi nuevo empleo como niñera. La verdad es que no necesitaba el dinero, pero unas amigas habían planeado un viaje a la playa para principios de agosto, mis padres me dijeron que solo pagarían una parte del viaje y yo tendría que encargarme del resto. Dijeron que sería bueno que comenzara a ganar mi propio dinero, eso me enseñaría responsabilidad y me ayudaría a formar carácter. La verdad es que tampoco me parecía mala idea, así podía tener un dinero extra al de mi mesada, podría comprar ropa y salir los fines de semana con mis amigas, sin mencionar que iríamos a la playa casi al final de las vacaciones. 

Tenía casi 2 meses para ahorrar dinero antes del viaje, tuve la suerte de encontrar un buen trabajo rápidamente, los tíos de una de mis amigas necesitaban una niñera para su hija de 8 años. Mi amiga les hablo sobre mi y después de una pequeña charla por teléfono acordamos en que iría a su casa ese miércoles. Siempre me han agradado los niños, cuidaba a mis primos pequeños desde hacía unos años, por lo que tenia algo de experiencia. Aun así estaba algo nerviosa ese día, era mi primer empleo y ademas al llegar a la dirección me encontré con una casa enorme y hermosa, sabía que a los padres de mi amiga les iba muy bien, pero seguro que a sus tíos les iba aun mejor. 

Toque el timbre y espere unos segundos hasta que la puerta se abrió, detrás de ella había una hermosa mujer que parecía de unos 40 años, era alta rubia y con una linda figura, me pareció algo atractiva a primera vista. 

—Hola, tu debes ser Dani yo soy Monica. Pasa, pasa, te estábamos esperando —dijo Monica.

—Hola, mucho gusto, soy Dani. —La salude y entre a la enorme casa.

—Ven, te presentaré a Jorge, mi esposo. —La seguí, mientras admiraba el lugar.

Su casa no solo era enorme, además era hermosa, los muebles decoraban perfectamente toda la casa y había varios cuadros por todo el lugar. Acompañe a Monica hasta una habitación donde había una sala. En uno de los sillones estaba sentado un hombre bien parecido de unos 45 años, me imaginé que sería el esposo de Monica.

—Cariño, Dani la amiga de Sandra ha llegado —dijo Monica a su esposo.

—Mucho gusto Dani, mi sobrina Sandra nos ha hablado muy bien de ti, ella cree que serías perfecta para cuidar a nuestra pequeña Liz.

—Un gusto señor Jorge, estoy segura que soy la indicada para este trabajo, puede dejar a su pequeña a mi cuidado.

—Vaya, me agrada tu seguridad, seguro harás un buen trabajo, creo que es momento de que conozcas a Elizabeth, ¿puedes traerla querida? —Monica salió de la habitación.

—En lo que  regresan te explicaré la situación y tu horario, ¿está bien?

—Claro.

—Bien, Monica esta por comenzar un nuevo trabajo, la verdad es que cuando Liz nacido ella dejó de trabajar para enfocarse a ella, pero ahora surgió una oportunidad. Ella siempre ha amado ayudar a los demás y justo ahora le ofrecieron un puesto para dirigir una fundación que combate el hambre en Africa. Estuvo a punto de rechazarlo debido a Liz, pero logre convencerla que contratar una niñera por unas cuantas horas no haría daño.

—Oh, ya veo, entonces yo cuidaré a la pequeña hasta que ella regrese del trabajo.

—Así es, tu horario será de 2:00 a 8:00, aunque tal vez haya ocasiones en las que tengas que quedarte un poco más, descuida, se te recompensarán las horas extras al doble. ¿Que te parece?

—Me parece excelente, estoy ansiosa por comenzar.

—Perfecto.

Después de unos minutos regresó acompañada de una hermosa niña rubia, era delgada y con una hermosa cara que la hacía parecer como una muñeca, ademas, tenía unos impresionantes ojos color verde que parecían esmeraldas. 

—Ella es Liz. —La presentó Monica—. Vamos Liz, saluda, ella será tu niñera de ahora en adelante.

—Ho… hola, so… soy Liz.

—Es un poco tímida, pero es una buena niña. 

—No se preocupe, estoy seguro que pronto seremos buenas amigas.

—Estoy segura que si, las dejaremos unos minutos para que se conozcan, ¿me acompañas cariño?

Después de eso salieron del cuarto dejándonos solas. Liz poco a poco se fue abriendo. Hablamos un poco sobre nosotras y nuestros gustos, ella era una niña encantadora e inocente, realmente parecía una perfecta niña de 8 años, alegre y dulce. Para cuando regresaron sus padres ya teníamos más confianza.

—Bueno, ¿entonces crees que puedas comenzar a partir de mañana? —Pregunto Monica 

—Sin ningún problema, aquí estaré, nos la pasaremos muy bien, ¿verdad Liz?

—¡Si! —exclamó Liz emocionada.

Me despedí de todos y regresé a mi casa. En ese momento creía que esté sería un trabajo fácil con una niña tan encantadora como lo era Liz. Y en realidad lo fue, al menos la primera semana. Todo iba perfecto, durante los primeros días nos la pasamos muy bien, jugamos juegos de mesa y videojuegos, horneamos galletas y nadamos en la piscina. Pero el martes de la segunda semana todo cambio.

Habíamos salido a jugar al parque cercano, y regresamos a la casa bastante acaloradas. Era verano y hacía mucho calor afuera, por lo que llevábamos ropa ligera. Teníamos mucha sed, por lo que Liz fue a buscar unos jugos que tenían en el refrigerador.

—Aquí tienes Dani, con esto podrás refrescarte un poco —dijo, mientras me pasaba un vaso con jugo de naranja.

—Gracias cariño, hoy hace mucho calor, ¿verdad?

—Si, pero descuida pronto te sentirás mejor.

Me tomé el juego y me sentí refrescada, después seguimos charlando por un rato, hasta que note algo extraño. De pronto me sentí rara, me sentí un poco mareada y cada vez más acalorada, pero este no era un calor normal. Sentía como si el calor viniera de mi interior, y este calor se concentraba principalmente ahí abajo. Comencé a sentir un hormigueo, casi como si m estuviera excitando poco a poco. Mientras me preguntaba que me estaba sucediendo Liz llamo mi atención, sacándome de mi trance.

—Oye Dani.

—¿Si?, dime.

—La verdad es que creo que tengo un problema, pero… bueno… es un poco vergonzoso —dijo tímidamente.

—No te preocupes corazón, puedes decirme lo que sea con confianza.

—Es que… tengo un ardor desde hace unos días. —Parecía que tenía pena, pero aún así se veía la inocencia de una niña en su rostro—. Es ahí abajo, en mi cosita, ¿crees que puedas revisarme?

En condiciones normales me hubiera negado a una petición como esa, le hubiera dicho que lo mejor era que esperáramos a su mamá. Pero en ese momento mi cerebro no estaba funcionando correctamente. El calor que sentía en mi cuerpo y el oír esa petición de esa forma tan tierna e inocente me tomó desprevenida. Terminé aceptado su petición, no sé si fue por querer ayudarla genuinamente o por que quería ver algo más de esa hermosa niña que tenía enfrente.

—No te preocupes preciosa, ven vamos a revisarte.

—¡Si!, será mejor en mi cuarto

Liz se levantó y se dirigió a su habitación, yo, que seguía en un trance, solo la seguí. Con cada paso que daba mi respiración se incrementaba, no podía pensar en otra cosa más que en sus palabras. Cuando llegamos a su cuarto ella cerró la puerta y después se subió a su cama, me sonrió inocentemente, con la sonrisa tierna de una niña pequeña.

—Gracias por hacer esto, la verdad es que me daba mucha pena preguntarte.

—Descuida, para eso estoy aquí cariño… para ayudarte en lo que sea.

—Bueno, te mostrare donde me pica —dijo mientras se subía su falda.

Lentamente comenzó a bajar sus panties, eran rosadas con un estampado de florecitas. Poco a poco pude ver el tesoro que tenía entre sus piernas, sin un solo rastro de vello, puro, como ella. Después de retirar su calzoncito abrió sus piernas, dejando todo a la vista.

—Mira, es aquí, acércate.

Yo obedecí. Pude ver de cerca su pequeña vulva, tan hermosa como una delicada flor. Creo que en ese momento comprendí por que nunca quise ir más lejos con mi novio, tal vez lo que a mi me gustaba eran las flores…

—¿Puedes ver? ¿Sabes que me sucede? —dijo Liz sacándome de mi trance nuevamente.

—Ah, ¿do… donde te duele?

—Es aquí —dijo, señalando su pequeño clítoris, que estaba cubierto por su capucha—. Es solo cuando algo me toca, ¿puedes intentarlo?

Lentamente acerque mi mano y con uno de mis dedos la toque, ella lanzó el gemido más delicioso que había escuchado en mi vida. Mi corazón latía a mil por hora, mi respiración estaba muy agitada y el calor que sentía dentro solo incrementaba.

—¿Te duele aquí?

—En realidad no, solo que sentí como electricidad correr por todo mi cuerpo cuando tocaste.

—Ya veo, y esa electricidad, ¿te incomoda?

—Creo que no, fue algo raro, pero creo que me gustó, ¿puede hacerlo otra vez?

Cuando escuche eso instintivamente volví a tocarla y ella lanzó otro hermoso gemido. Después de eso mi mano comenzó a acariciarla suavemente. En respuesta a eso escuché el más divino coro dé gemidos. Liz comenzó a hacer expresiones que jamás pensé que vería en ella, su cara estaba roja y sus ojos cerrados, pero podía notar claramente que lo estaba disfrutando.

—Aha aha aha, siento un cosquilleo un poco más abajo —dijo mientras jadeaba.

—¿Es aquí? —pregunté mientras ponía un dedo en la entrada de su pequeña vagina, sin dejar de acariciar con mi otra mano su clítoris. 

—Aha aha , si, justo ahí.

Lentamente comencé a deslizar mi dedo índice dentro suyo, era algo apretado pero ella estaba muy húmeda, por lo que no fue tan difícil meter una falange de mi dedo. Podía sentir su himen  estirarse con la presión que estaba ejerciendo. Empecé a sacar y meter mi dedo mientras la seguía acariciando con la otra mano, ella solo gemía y se estremecía. De pronto arqueó su espalda y su piernitas comenzaron a temblar, parece que había tenido un orgasmo. Su cara era estaba completamente roja y su respiración era muy fuerte. 

En ese momento me detuve, no podía creer lo que acababa de pasar. Todo fue muy rápido, fue como si algo se hubiera apoderado de mi en ese momento. Solo podía pensar en lo que había presenciado unos momentos antes, cuando una vez más, Liz me sacó de mi trance. Esta vez no dijo nada, si no que después de recuperar un poco el alimento, se levanto de la cama y camino directamente hacia un mueble en el que estaba su tablet acomodada. La tomo y estuvo unos segundos sin decir nada. Después de eso encendió la tv de su cuarto y proyecto algo que me bajo rápidamente la calentura, de hecho me dejó fría.

Liz nos había grabado, el acto que acabamos de realizar estaba siendo proyectado en la pantalla. En ese momento estaba muy confundida, ¿como había pasado todo esto? ¿Como fui capaz de hacerle eso a una niña? ¿Liz estaba gravando desde un principio? ¿Lo había planeado ella? ¿Que demonios estaba pasando aquí? En ese momento volteé a ver a Liz, la inocencia que siempre había visto en su carita había desaparecido, en su lugar estaba una  sonrisa que solo puedo describir como malvada, su expresión de felicidad casi parecía como si se alimentara de mi desesperación.

—Dani, ¿que crees que mis padres opinen de este video? ¿Crees que les guste lo que le hacías a su preciada niña? —pregunto, mientras volvía a poner su cara de inocente por un segundo, solo para regresar a su terrible sonrisa inmediatamente.

—Li… Liz, sería mejor que borraras ese video, no puedes mostrarle eso a nadie. —Lentamente comencé a acercarme a ella, con la intención de quitarle la tablet que tenía en sus manos.

Ella retrocedió un poco y luego sacó su teléfono y me mostró la pantalla. 

—Cuidado ahí, ya envíe el video a mi celular y estoy a un tap de enviárselo a mi mamá —dijo mostrándome su conversación con ella, había un archivo adjunto listo para ser enviado.

—¡Espera! Por favor no lo hagas, te lo suplico. —La desesperación me estaba consumiendo y lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos—. Haré lo que sea, solo no lo envíes.

—Esas eran las palabras que quería escuchar, no sabes lo feliz que estoy de que todo haya salido como lo planeé. —Liz parecía encantada con mi situación actual, yo no podía creer que estuviera hablando con la misma niña de siempre.

—¿Tu querías que todo esto pasara?

—Así es, no estaba segura de que lo que puse en tu bebida fuera suficiente para convencerte dé revisarme, ¿realmente querías ver mi conejito verdad?

—Yo… yo no quería, tu… espera, ¿tu pusiste algo en el jugo que me diste?

—Ajá —admitió—. De otra forma me hubiera costado mucho más que esto sucediera.

—Pero, ¿por qué? ¿Por qué haces todo esto? ¿Que es lo que quieres?. —Todo esto era muy confuso, ¿como es que habíamos llegado a esta situación?

—Bueno, para comenzar ver esa expresión de desesperación en tu rostro, ya es una buena recompensa —dijo, mientras dejaba salir una risita burlona—. Pero lo que más quería era un juguete, una muñeca de tamaño real que haga todo lo que yo le ordene. ¿Estás dispuesta a tomar ese papel? ¿O envío este video?

En ese momento intenté desesperadamente encontrar una solución a esto. ¿Podría intentar arrebatarle el teléfono y evitar que envíe el video? Estaba demasiado lejos y ella a un solo toque de terminar con mi vida. Entonces, ¿tal vez tratar de convencerla de que se detuviera? Por esa sonrisa en su rostro parecía imposible llegar a un acuerdo. ¿Huir sería una opción? Probablemente la policía terminaría atrapándome, ademas en estos momentos ni siquiera podía mover mis piernas. ¿En verdad terminaría haciendo todo lo que ella me diga?

—¿Entonces? Se te esta acabando el tiempo, ¿vas a ser mi juguete o no? —dijo, mientras acercaba su dedo al botón de enviar, dejándolo presionado, si no arrastraba su dedo fuera del botón mi vida terminaría, solo levantando un dedo.

—¡No, no lo envíes! Ha… haré lo que dices, se… seré tu mu… muñeca humana —apenas podía hablar entre sollozos.

Liz recorrió su dedo, canceló el envío y apagó su teléfono. Mis piernas finalmente cedieron y caí de rodillas. 

—Muy bien, es lo que quería oír. Ah, y espero que no intentes nada tonto, tengo el video en mi tablet y en la nube también. Si decides dejar de venir o intentar eliminar el video, tengo más copias, además, nadie te puede ayudar, ¿lo entiendes, verdad?

—S… si, no intentaré na… nada.

Liz se acercó a mi y me dio un abrazo, yo seguía de rodillas y no pude mover un solo músculo.

—Ya ya, está bien, ya paso —dijo, mientras acariciaba mi cabello—. Estoy segura que dentro de poco volveremos a ser muy buenas amigas, o ¿Quizás, algo más?

De repente, Liz tomó mi cabeza y me dio un beso en la boca. En ese momento estaba hecha un mar de emociones, sentía miedo, frustración, desesperación y algo más brotando dentro de mi. Sus caricias hicieron que el calor comenzara a volver, y en contra de mi voluntad solo pude regresar ese beso. Lo que sea que me haya dado estaba volviendo a hacer efecto lentamente.

Continuará…

Nota 2: espero que hayas disfrutado este relato, si te gusto puedes esperar los siguientes pronto, pero antes de terminar tengo que agregar 2 advertencias. La primera es que esta historia se irá poniendo un poco “oscura” en las siguientes entregas. Habrá fetiches, humillaciones, BDSM y esas cosas, si no te gustan estos temas, mejor abandona esta lectura aquí, pero si quieres aventurarte a cosas nuevas bienvenid@. La segunda es que de igual manera la ficción irá aumentando, ninguna niña de 8 años se comportará cómo acabas a de leer en este relato y menos como en los siguientes capítulos, si esperas realismo pues no encontrarás mucho, al menos en este aspecto, por lo demás intentaré mantener el tono de la historia creíble.

29 Lecturas/31 enero, 2026/0 Comentarios/por Madie1208
Etiquetas: amiga, hija, orgasmo, playa, primos, vacaciones, vagina, viaje
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
Camila la nena cieguita del foro 3ra parte y final
Nuestro primer intercambio de parejas.
Matías – de aprendiz a maestros (05) un fin de semana de pijamada con Gio y Agus, ambos de 7 años PARTE 3
Una pareja peruana…(parte I)
Mi primera vez
PERDIDOS (CAPS 1 A 5)
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar Relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.370)
  • Dominación Hombres (4.154)
  • Dominación Mujeres (3.038)
  • Fantasías / Parodias (3.311)
  • Fetichismo (2.747)
  • Gays (22.229)
  • Heterosexual (8.340)
  • Incestos en Familia (18.397)
  • Infidelidad (4.538)
  • Intercambios / Trios (3.168)
  • Lesbiana (1.165)
  • Masturbacion Femenina (1.013)
  • Masturbacion Masculina (1.930)
  • Orgias (2.090)
  • Sado Bondage Hombre (456)
  • Sado Bondage Mujer (186)
  • Sexo con Madur@s (4.375)
  • Sexo Virtual (267)
  • Travestis / Transexuales (2.450)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.544)
  • Zoofilia Hombre (2.227)
  • Zoofilia Mujer (1.676)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba