• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Relatos Eróticos
    • Publicar un relato erótico
    • Últimos relatos
    • Categorías de relatos eróticos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Publicar Relato
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (4 votos)
Cargando...
Dominación Mujeres, Fantasías / Parodias, Lesbiana

Trabajo de Niñera Capítulo 2

Continúa la historia de como termine completamente dominada por una pequeña de 8 años. Después de amenazarme con mostrar cierto video a sus padres y con ello arruinar mi vida, no tuve más remedio que aceptar ser su juguete y obedecer a todo lo que ella diga. (Historia completamente ficticia).
Trabajo de Niñera Capítulo 2

Continúa la historia de como termine completamente dominada por una pequeña de 8 años. Después de amenazarme con mostrar cierto video a sus padres y con ello arruinar mi vida, no tuve más remedio que aceptar ser su juguete y obedecer a todo lo que ella diga. (Historia completamente ficticia, esto es solo una pequeña fantasía)

Nota: Este capítulo es una continuación directa del primero, por lo que comenzaré con el último párrafo de este para retomar la historia.

De repente, Liz tomó mi cabeza y me dio un beso en la boca. En ese momento estaba hecha un mar de emociones, sentía miedo, frustración, desesperación y algo más brotando dentro de mi. Sus caricias hicieron que el calor comenzara a volver, y en contra de mi voluntad solo pude regresar ese beso. Lo que sea que me haya dado estaba volviendo a hacer efecto lentamente.

Liz se separó de mi, me miró y dijo con una sonrisa:

—Parece que ya estás un poco más tranquila, supongo que realmente te gusto ese beso ¿verdad?. —Su comentario fue acompañado de una pequeña risa burlona.

—Yo, no… no lo sé.

—Bueno, aún queda un rato para que llegue mi mamá, ¿que te parece si comenzamos a “jugar”? Tengo muchas ganas de estrenar mi juguete nuevo —dijo mientras se sentaba en su cama.

—¿Que quieres que haga?

— Primero que nada, quiero verte, quítate toda la ropa.

Para este punto mi voluntad ya había sido sometida, no podía hacer nada más que obedecer. Me puse de pie y comencé a levantar mi blusa. La dejé caer al piso y luego desabroché mis jeans. Rápidamente quedé en ropa interior, volteé a ver a Liz que me lanzó una mirada para que continuara, desabroche mi sostén y lo dejé caer al piso. Por último baje lentamente mis panties, y subí rápidamente cubriendo con mis manos mi pecho y mi entrepierna. Ya era muy humillante haberme desnudado frente a Liz, pero esto apenas era el comienzo.

—Deja de taparte, manos a los lados —me ordeno.

—Pero…

—Pero nada. Hazlo ahora.

Lentamente moví mis manos a mis costados, mostrándole todo mi cuerpo a Liz.

—Eso está mucho mejor. Eres realmente hermosa Dani, me encanta tu cuerpo y finalmente puedo verlo completo. Soñaba con esto desde que nos conocimos.

—¿En serio lo crees? Creo que no es para tanto —dije, tratando de esconder mis nervios.

—Es verdad, verte me pone muy caliente.

Era realmente extraño escuchar esa frase viniendo de una niña, se sentía completamente erróneo. Pero la situación en la que me encontraba no tenía nada de común de todas formas, sin duda Liz no era la niña que yo creía.

—Ahora ven, siéntate aquí —dijo, dando unos golpecitos en la orilla de su cama.

Me acerqué a su cama y me senté donde me indicó, luego ella se hincó para estar a mi altura y comenzó a besarme nuevamente. Yo les respondí el beso, convencida de que no tenía más opción. Después de unos segundos ella tomó uno de mis pechos y comenzó a amasarlo. Lentamente la excitación regresaba a mi cuerpo con cada segundo que pasaba. De pronto nuestros labios se separaron y su boca bajo a mi otro seno, comenzó a succionar mi pezon.

Me tomó desprevenida y por accidente dejé escapar un gemido. Aunque yo no quería, mi cuerpo estaba reaccionado. Estuvimos así por unos cuantos minutos más, mi respiración era cada vez más pesada, pero finalmente Liz se separó de mi y se puso de pie. Tal vez por fin esto iba a terminar.

—Eso fue muy divertido ¿no? —dijo—. Ahora pasemos a lo siguiente.

—¿Aún no no terminamos?

—Por supuesto que no, ahora súbete a la cama y abre las piernas —dijo, mientras señalaba donde quería que estuviera—. Quiero ver como te masturbas.

—¿Como es que siquiera sabes lo que eso significa? Una niña de tu edad no debería estar haciendo esto Liz. —Trate de hablar con ella para detener esto—. Aún podemos dejarlo, yo no dire nada, olvidare todo lo que sucedió y regresaremos a como era antes.

—Ya cállate. —Me detuvo—. Internet es un lugar asombroso, no debería dejarse al alcance de los niños. De ahí he visto y aprendiendo muchas cosas maravillosas que me han hecho sentir muy bien. Ahora quiero ver como te sientes bien tu, rápido mi madre llegará pronto.

Con la negociación fallida tuve que hacer lo que me pidió. Me coloqué donde me indicó y abrí mis piernas un poco. Liz sacó su teléfono y comenzó a grabarme.

—Ya puedes comenzar.

—¿Vas a grabar esto? —pregunte desesperada.

—Ajá, estoy segura que este video me será útil de una u otra forma, ya sea para amenazarte o para cuando me sienta sola. Vamos, comienza.

—Esta bien, ya voy.

Nunca antes había hecho esto mientras alguien me observaba y ahora tendría que hacerlo frente a una cámara. Comencé a pasar mis manos lentamente sobre mis genitales, acariciando  mis labios y rosando mi clítoris. Mi cuerpo seguía caliente después de la sesión de besos, al principio pensé que odiaría esto, pero la excitación que tenía iba ganando poco a poco. Concentre mis caricias en mi clítoris, frotándolo con movimientos circulares, incrementando un poco la velocidad de mis dedos. Mientras mi mano derecha se enfocaba en mi entrepierna, la. Izquierda subió a mis pechos, masajeándolos y pellizcando ligeramente mis pezones. Algunos gemidos comenzaron a salir de mi boca, comenzaba a disfrutar cada vez más. 

Estaba muy concentrada, hasta que noté algo en Liz, ella sostenía su teléfono solo con la mano izquierda, su mano derecha había descendido y se había metido bajo su falda. Ver los movimientos que su mano estaba haciendo debajo de su ropa y la expresión de satisfacción que comenzaba a mostrar su rostro terminó con lo que me quedaba de decencia. Por un momento dejo de importarme que estaba siendo grabada, que estaba siendo controlada por una niña y que había sido forzada a hacer esto, solo podía pensar en lo bien que me sentía y en lo sexy que Liz se veía tocándose. Metí dos dedos dentro de mi vagina, estaba más húmeda de lo que jamás había estado. No tarde en incrementar el ritmo, sonidos acuosos comenzaron a escucharse. Mi respiración y los latidos de mi corazón eran cada vez más rápidos, el placer que sentía en ese momento estaba por llegar al límite. Mis dedos estaban acelerando por sí solos, persiguiendo el orgasmo que mi cuerpo tanto anhelaba. Mire una vez más a Liz, y nuestro ojos se encontraron. Esas hermosas esmeraldas que me habían mostrado ternura e inocencia pero también me habían provocado terror y desesperación, ahora me mostraban placer y mucha excitación. De pronto sentí que mi cuerpo se tensó completamente, solté un último gemido y llegué al mayor clímax que había sentido en mi vida, todo mientras Liz y yo nos veíamos fijamente.

—Aha aha aha, Dios mío —dije, tratando de recuperar el aliento.

—Aha aha, eso fue increíble —dijo, también controlando su respiración—. Eres preciosa, eso fue lo más hermoso que he visto en mi vida.

Liz se subió a la cama y se acercó a mi, se puso encima mío y me planto otro beso. En mi cabeza todo estaba nublado, muchos pensamientos pasaban rápidamente por mi mente, sentimientos contrarios chocaban y no sabía cómo debía sentirme. Todo esto paso muy rápido, había sido arrastrada a un camino del que ya no podía volver.

—Estoy muy feliz, todo salió como yo quería —dijo, mientras se separaba de mí y se acostaba a un lado mío—. Creía que pondrías más resistencia o que el forzarte no sería efectivo, pero lo que te di resultó ser bastante potente, eso o realmente eres una zorrita caliente que le gusta ser dominada.

—No lo soy, tu… tu me obligaste a hacer esto, yo… yo no quería

—Por favor, ¿crees que no note que me mirabas mientras te tocabas? Admítelo, te excita una niña de 8 años, eres una pervertida.

—… —No podía negarlo del todo, solo podía poner excusas—. Fue lo que pusiste en mi bebida, yo no soy así realmente.

—Claro, seguro fue eso… —dijo, sarcásticamente—. Bueno, mi mamá vendrá en menos de una hora, será mejor que te bañes y te arregles si no quieres que te vea así. Después entraré yo, diremos que nos metimos a la piscina. 

—Si, será lo mejor.

Me arrastre hasta la orilla de la cama y me senté un momento, a mi espalda ella seguía acostada. No podía voltear a verla, tenía miedo de esos ojos en este momento. Tenía miedo de que las cosas que dijo fueran verdad, yo no quería esto, pero lo había disfrutado al final. Solo podía pensar que no estaba en mis 5 sentidos y que por eso había sido capaz de hacer todo lo que hice hoy. Me levante y de pronto sentí mi desnudez, caminé rápidamente al baño de su habitación donde no pudiera verme.

Encendí la regadera esperé a que saliera agua caliente, las imágenes de todo lo que había pasado estaban siendo reproducidas en mi cerebro mientras escuchaba el agua caer. Me metí bajo el chorro de agua cuando la temperatura era agradable. El agua ayudo a relajarme y a enfriar mi mente. Tal vez aún había una oportunidad de arreglar las cosas, hacer como que nunca pasó, tendría que renunciar a este trabajo, y alejarme de Liz. Pero primero tendría que convencerla de eliminar los videos que tenía de mi y que no dijera nada de lo que sucedió hoy. Salí de bañarme, mi ropa estaba en la habitación, por lo que no podría vestirme sin salir del baño. Me cubrí con la toalla y abrí la puerta. Ahí estaba ella, seguía recostada en su cama, viendo su celular.

—Oh, ¿ya terminaste?, ahora entraré yo, puedes vestirte en lo que me baño —dijo mientras se levantaba y se dirigía al baño.

—Liz, tenemos que hablar…

—Hablaremos cuando salga, ¿si preciosa?

Paso al lado mío me dio una nalgada, se metió al baño y cerró la puerta. Acababa de ignorar completamente mi intento de arreglar la situación. No tuve más remedio que hacer lo que ella me dijo, me vestí y la esperé sentada a la orilla de la cama. A los pocos minutos salió del baño ya vestida, con un cepillo para el cabello en la mano. Se veía tan hermosa como siempre, como una dulce niña, parecería imposible que fuera capaz de hacer lo que me hizo antes. Se acercó a mi y me tendió el cepillo que traía en la mano.

—Cepíllame el cabello —me ordeno.

—Liz, sobre lo qué pasó antes… —dije mientras tomaba el cepillo de su mano.

—¿Que hay sobre eso? —dijo, acomodándose entre mis piernas para que le cepillara el cabello.

—¿Que qué hay sobre eso? Liz esto no está bien, tu eres una niña. Aun no deberías hacer estas cosas, ademas no esta bien obligar a los demás a hacerlas. —Trate de convencerla, tenía que parar esto—. No volveremos a hacer nada de esto, está mal, y podría haber graves consecuencias para las dos.

—Lo sé, se que está mal, sé que hice que tuvieras miedo, pero la verdad es que no me importa, no me importa si te gusta o no, lo único que me importa es sentirme bien. Tampoco importa si quieres o no hacerlo, no tienes opción. Puede que yo me meta en problemas si dices algo, pero no se comparará a los problemas que tú tendrás, probablemente tu vida sería completamente arruinada.

—Liz, esto no es justo, yo no puedo continuar así…

—Pues tendrás que hacerlo, y ni siquiera pienses en renunciar, si te vas yo mostraré todo. Lo mejor es que vayas aceptando tu nueva vida, ya que no tienes forma de escapar de ella. Ahora cepíllame, no volveré a repetirlo.

La cepille. Ya no sabía con quien estaba hablando, ella no era una niña normal. No había forma de persuadirla, estaba completamente atrapada.

—Cuando llegue mi madre, haremos como que nada de esto paso, no le dirás ni una palabra y yo no lo tendré que enseñar los videos. Te despedirás como siempre y mañana regresarás de la misma manera. No quiero que intentes nada Dani, lo mejor será que solo dejes de resistirte y hagas lo que yo quiera, ¿entiendes?

—Esta bien, no haré nada raro —dije, rindiéndome ante ella—. Te obedeceré.

—Buena chica.

Terminé de cepillarla y regresamos a la sala, no hablamos más. Ella estaba en su celular y yo solo estaba en silencio, tratando de procesar todo lo que había pasado el día de hoy. Su mamá llegó unos 10 minutos después, a la hora que más o menos siempre llegaba. Ella corrió y la abrazó, su actitud había regresado a la encantadora niña de siempre, aunque ahora yo sabía que solo era una elaborada mentira.

—Hola cariño ¿como te la pasaste? —pregunto su madre.

—Muy bien, hoy me divertí mucho.

—¿Ah si? Que hicieron el día de hoy.

—Hicimos de todo, juegue mucho con Dani, hacía mucho calor y sudamos un montón —dijo, mientras me lanzaba una sonrisa burlona—. Después nos mojamos, por eso tuvimos que bañarnos, ¿verdad Dani?

—Si, nos la pasamos muy… muy bien…

—Ya veo, me alegro mucho —dijo, mientras acariciaba la cabeza de Liz.

—Bueno yo… yo ya tengo que irme. 

—¿No te quedas a cenar Dani? Prepararé algo rápido para que coman.

—No, no puedo, tengo algo de prisa —dije, con una pequeña risa nerviosa.

—¿Segura? Bueno está bien, regresa con cuidado.

—Si, nos vemos… —dije, mientras tomaba mis cosas torpemente.

—Esta todo bien Dani, pareces algo nerviosa…

Voltee a verlas, Monica parecía algo preocupada, probablemente mi actitud me había delatado. Estaba dudando de lo que debería decir, entonces mire a Liz, ella me lanzó una mirada amenazante. Tome aire y contesté.

—Si. Todo está bien, solo recordé que tengo que comprar unas cosas que mi madre me encargo desde la mañana.

—Oh, bueno, entonces buena suerte, nos vemos mañana.

—Si, adiós —dije despidiéndome con la mano. Fui directamente a mi casa.

De regreso en mi casa vi que había recibido unos mensajes de Liz.

~Buena chica, parece que sabes comportarte.~

~Mañana haremos más cosas divertidas, ya quiero verte.~

~Esto es por si te sientes algo solita en la noche.~

Junto a los mensajes había un archivo adjunto. Era una foto de ella, sólo traía sus pantis y estaba haciendo una pose sugerente. Quise borrarla inmediatamente, pero algo me lo impidió, se veía tan hermosa y sexy. No se que demonios pasaba con esa niña. La experiencia que tuve hoy fue aterradora, pero también placentera, durante el resto de la noche solo podía recordar todo lo qué pasó, tratando de entender como esto había sucedido. Creía que no podría dormir, pero mi cuerpo estaba muy cansado, así que finalmente me dormí, pensando en esa dulce sonrisa y en esos ojos color esmeralda.

Continuará…

36 Lecturas/3 febrero, 2026/0 Comentarios/por Madie1208
Etiquetas: baño, chica, madre, mayor, niñera, orgasmo, vagina, zorrita
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
COMPAÑEROS DE ATRIL
Mi secreto que mamá nunca lo puede saber ni nadie 8
Mi cuñado y yo
Luis, Jacobo y un verano 04 Julio enseña su poderío de macho
La Inocencia Quebrada
Viaje con mi sobrino Santiago
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar Relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.373)
  • Dominación Hombres (4.159)
  • Dominación Mujeres (3.046)
  • Fantasías / Parodias (3.319)
  • Fetichismo (2.754)
  • Gays (22.242)
  • Heterosexual (8.350)
  • Incestos en Familia (18.411)
  • Infidelidad (4.540)
  • Intercambios / Trios (3.169)
  • Lesbiana (1.167)
  • Masturbacion Femenina (1.017)
  • Masturbacion Masculina (1.934)
  • Orgias (2.091)
  • Sado Bondage Hombre (457)
  • Sado Bondage Mujer (187)
  • Sexo con Madur@s (4.382)
  • Sexo Virtual (267)
  • Travestis / Transexuales (2.452)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.547)
  • Zoofilia Hombre (2.228)
  • Zoofilia Mujer (1.676)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba