• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Relatos Eróticos
    • Publicar un relato erótico
    • Últimos relatos
    • Categorías de relatos eróticos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Publicar Relato
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando...
Dominación Mujeres, Fantasías / Parodias, Lesbiana

Trabajo de Niñera Capítulo 3

Tercera parte de como terminé dominada por la pequeña que se supone tenía que cuidar. Continuamos un día después del relato anterior, ¿que formas nuevas encontrará para humillarme hoy? ¿Que será lo que me obligará a hacer después?, esa niña es un verdadero demonio. (Historia completamente ficticia).
Nota: Recordatorio de que esto es una completa fantasía, las niñas de 8 años no se comportan o piensan de la forma que estas a punto de leer. Si buscas realismo entonces vas a terminar decepcionad@, pero si estás dispuest@ a abrir un poco la mente y dejarte llevar puede que disfrutes mucho la siguiente historia. 

Me levanté temprano, por un instante pensé que todo fue un mal sueño, que nada de lo que pasó el día de ayer fue real. Pero luego busqué en mi teléfono y los mensajes y la foto dé ayer estaban ahí, todo pasó realmente. No sabía que hacer, si ir o no a su casa. Tal vez podría poner una excusa, decir que me enferme o algo así. Pero me arriesgaría a que Liz no lo creyera y me delatara. Esa niña tenía el poder de arruinar mi vida en cualquier momento, por eso creo que por ahora tendré que seguir su juego. Es solo por eso, realmente no tengo opción, no es como si quisiera ser dominada por ella o algo parecido…

Y ahí estaba yo, en la entrada de la enorme casa, tomando valor para tocar el timbre. Finalmente lo hice, Monica me abrió la puerta.

—Dani, pasa —dijo, cediéndome el paso.

—Gracias Monica —dije, mientras entraba.

—Que bueno que llegas, estoy por irme, tengo una junta importante. Tal vez tarde un poco más de lo habitual, iré a cenar con Jorge, espero que no haya problema —se veía un poco apresurada.

—Sin problema, me quedaré hasta que regresen —dije con una sonrisa, por dentro me estaba lamentando esa noticia.

—Perfecto. ¡Liz, baja, Dani llegó! —gritó Monica, llamando a Liz.

—¡Voy! —se escuchó a lo lejos.

—Sabes Dani, Liz verdaderamente te ha tomado cariño, me alegra lo bien que se han llevado.

—Yo también la aprecio mucho —dije, acompañado de una risa nerviosa.

Los padres de Liz son abogados, su padre es muy exitoso y es jefe de su propia firma por eso casi no está en casa entre semana. Su madre no ejerce desde que Liz nació, el trabajo que tiene ahora es el primero desde entonces. Ese es otro de los motivos por lo cual esos videos me aterran, se muy bien que para su padre sería muy fácil acabar conmigo, incluso tal vez dejé en ruina a mi familia. Tengo que hacer lo que ella quiera.

Liz bajo las escaleras y corrió hacia mi, abrazándome. Parece que iba a actuar como una niña cariñosa, al menos mientras su mamá estaba en la casa.

—Hola Dani, ya quería que llegaras —dijo Liz.

—También quería verte —conteste, mientras acariciaba su cabeza.

—Bueno, yo me tengo que ir. Liz te portas bien, hoy llegaremos tarde.

—Si mamá, tendré más tiempo para jugar con Dani —dijo, mientras me lanzaba na mirada traviesa.

Su madre salió, en cuanto se escuchó la puerta cerrándose Liz me soltó. Fue a asomarse por la ventana, revisando que el auto de su mamá se alejara. Cuando se aseguró de que se había ido regreso a donde yo estaba.

—¿Como dormiste? ¿Te gusto la foto? —me pregunto.

—Bien, pero preferiría que no me envíes ese tipo de mensajes, si tu mamá los llega a ver…

—Descuida, mi madre no revisa mi teléfono, además, borre esos mensajes en cuanto te los envié. Los videos también los tengo ocultos, nadie los verá si yo no lo quiero.

—Bueno, eso me da un poco de tranquilidad —dije, un poco más aliviada—. Y, ¿ahora que? ¿Que me vas a obligar a hacer hoy?

—Que tal si nos sentamos, hay cosas de las que quiero hablar contigo antes que nada.

—Está bien.

La seguí hasta el comedor. Nos sentamos una enfrente de la otra. Me pregunto de qué querrá hablarme, tal vez quiera dejar todo esto atrás. Tal vez se arrepienta de lo que me hizo y quiera disculparse. Ese fue un pensamiento muy ingenuo de mi parte.

—Quiero poner algunas reglas —me dijo.

—¿Reglas?

—Así es, reglas que tú tendrás que seguir. Si no lo haces habrá consecuencias y recibirás un castigo.

—¿Que clase de castigo?

—Lo averiguarás si rompes las reglas —dijo mientras ponía una sonrisa malvada.

—Está bien, ¿cuáles son tus reglas?

—Vaya, hoy estás cooperando más. Me alegro.

—Tu lo dijiste, no tiene caso negarme.

—Así es. Bueno, esta es la primera regla: 1.- Harás todo lo que se te indique, por cada cosa que no hagas recibirás una falta. 

—¿Faltas?

—Lo explicaré después. Regla número 2.- En cuanto mi madre se vaya, tendrás 5 minutos para desnudarte. Siempre estarás desnuda cuando estemos en casa, solo tendrás permitido vestirte cuando vayamos a salir o 15 minutos antes de la hora de llegada de mis padres. Si fallas recibirás 2 faltas. Si veo que te cubres o qué intentas no dejarme verte recibirás una falta.

—¿Tendré que estar desnuda siempre?

—Ajá —dijo, ignorando por completo mi queja—. Regla numero 3.- Habrá veces que necesite que compres cosas por mi, yo te daré el dinero y tú las pedirás por internet. Después las traerás y te las llevarás. Si olvidas las cosas que te pida o no las quieres traer recibirás 3 faltas.

—No pienso traerte alcohol ni nada por el estilo.

—No ese tipo de cosas tonta, me refiero a “juguetes” —dijo mientras hacía unas comillas con sus manos—. En fin, regla número 4.-No podrás masturbarte fuera de esta casa sin mi permiso, si descubro que lo haces te ganaras una falta.

—¿Y como podrías saber si lo hago?

—Con esto. —Saco de su bolsillo una pulsera inteligente y me la entregó —. Si tus latidos aumentan más de lo normal recibiré una notificación en mi teléfono.

—Oh, ya veo —dije poniéndome la pulsera.

—Esta bien si haces ejercicio, pero tendrás que hacerlo en un horario determinado, si la pulsera me manda una notificación fuera de ese horario tendrás una falta. Bueno siguiente regla 5.- No puedes tener ningún noviazgo, eres solo mía, si descubro que me engañas mostrare los videos.

—Está bien, no es como si piense salir con alguien en este momento —dije, un poco triste.

—Perfecto, regla número 6.- Si acumulas 3 faltas recibirás un castigo, si acumulas 5 será un castigo un poco más fuerte y si juntas 7, entonces estarás en serios problemas. Las faltas se borrarán cada semana, ademas si te portas bien puede que considere quitarte alguna.

—¿Si me porto bien?

—Si, si eres una buena niña te recompensaré. La última regla, 7.- Si te niegas a recibir un castigo, enviaré los videos que tengo a mis padres y tu vida se habrá terminado. Además voy a grabar muchas cosas de las que haremos, así que cada vez será peor si fallas. ¿Entendiste?

—Creo que si.

—Entonces comencemos.

Liz se me quedó mirando fijamente. Yo solo podía pensar en qué clase de castigos me daría si falló y que cosas me hará hacer el día de hoy. Mientras pensaba en todo esto Liz me seguía viendo, como si esperara que hiciera algo. Se paró y fue al baño, después de unos minutos regresó. Seguía viéndome fijamente, era bastante incómodo. De pronto vio su teléfono y luego suspiró.

—¿Tan pronto quieres ser castigada? —pregunto decepcionada.

—¿Eh? ¡No he hecho nada! —exclamé.

—¿Recuerdas cuál era la segunda regla?

—¿La segunda? —dije mientras trataba de recordar—. ¡Oh! La de desnudarme. ¿Tengo que hacerlo ahora?

—Sip, aunque ya llevas dos faltas.

—Espera, no lo había entendido bien. Ya me la quito.

Me levante y comencé a desnudarme, como era verano no había mucho problema. Aunque aún me daba algo de pena hacerlo frente a ella.

—Bueno, como es la primera vez perdonaré una de tus faltas. Pero no lo volveré a hacer.

—Ok ok, tendré más cuidado. ¿Y ahora que haremos? —dije, terminado de quitarme la ropa.

—Por el momento solo quiero que me prepares algo de comer tengo hambre.

No esperaba eso, pensé que de inmediato me obligaría a hacer algo más. Debió notar la sorpresa en mi rostro por que inmediatamente dijo:

—¿Qué pasa? ¿Tan ansiosa estás por qué juegue con tu cuerpo?

—No, yo… yo solo pensé que…

Se levantó y se acercó a mi.

—Descuida, todo a su tiempo zorrita —dijo, mientras acercó su mano y me tocó la entrepierna—. Al rato jugaré con esto. 

No pude evitar soltar un gemido, me tomó desprevenida una vez más. Ella solo río y se fue a la sala. Yo comencé a preparar la comida. Su comentario se quedó en mi mente por un tiempo, yo no estaba ansiosa por hacer nada, solo pensé que ella me obligaría a hacer algo de inmediato, no era que yo lo deseara. 

Las siguientes horas fueron incómodas, al menos para mi, ella parecía estar divirtiéndose con mi situación. Terminé de hacer la comida, comimos, todo mientras yo seguía desnuda. Después de la comida creí que haría algún movimiento, pero no fue así. Solo me dijo que tenía ganas de jugar videojuegos, prendió la consola y nos pusimos a jugar. Después de eso nos pusimos a armar un rompecabezas y luego vimos una película animada en el cuarto de cine. Yo estaba cada vez más nerviosa, su falta de acción me estaba preocupando, no sabía en qué momento me daría alguna orden extraña. Mientras veíamos la película no podía dejar de voltear a verla, la incertidumbre me estaba matando lentamente. De pronto ella tomó el control y puso pausa a la película.

—¿Sucede algo? —pregunto.

—¿Qué? No, ¿por qué lo dices? —dije, con un tono nervioso.

—Desde hace rato no paras de verme.

—Yo… no es así.

—¿Crees que no he notado que has estado nerviosa todo el día?

—Es que… el estar desnuda frente a ti, y el no saber cuando comenzará algo me pone así…

—Bueno, ha sido bastante divertido verte de esa forma, así que te haré un favor. Te diré cuando comenzaremos, justo ahora.

Al escuchar esas palabras todo mi cuerpo se tensó. Ella me había mantenido así a propósito, todo el día me había estado humillando y preparando para este momento, y yo había caído completamente en su juego. Liz se acercó a mi, se sentó al lado mío y jalo mi cabeza para besarme. Estuvimos así por unos 5 minutos luego se despegó.

—Creo que ya estoy lista —dijo—. Ponte de rodillas frente mío, yo iré primero.

Yo obedecí, me levante y me acomode donde me dijo, mi corazón latía cada vez más fuerte. Liz levantó su falda y se bajó sus panties. Podía ver su flor nuevamente.

—Bueno, quiero que comiences a lamer —me dijo.

Yo no respondí, estaba a punto de hacerle algo a una niña, y esta vez no había tomado nada que nublara mis sentidos. Sentía que estaba mal, tenía una excusa para la vez anterior, pero esta vez no podría ponerla. Me agaché, me acerqué a su vulva completamente lampiña, y luego…

—No puedo hacerlo —dije, levantando mi cabeza nuevamente—. Esto está mal.

—¿Que? ¿Tanto quieres ser castigada? Te agregaré una falta si no lo haces.

—Es que Liz, eres solo una niña —dije, mientras mi voz comenzaba a quebrarse—. No puedo hacerte esto.

—Yo quiero que lo hagas.

—Pero no es tan simple. Se supone que yo tengo que protegerte y en su lugar voy a abusar de ti.

—Ash… no tienes opción, yo te estoy obligando, ¿en serio quieres que empiece a amenazarte de nuevo?

—Es que esto es muy difícil para mi. —Lagrimas comenzaron a brotar de mis ojos. 

Sabía que de todas formas iba a terminar haciendo lo que ella quería. Pero no podía evitar poner resistencia, aunque no lo quisiera. Liz solo se me quedó viendo fijamente, por un momento creí ver algo de compasión en su rostro, aunque fue solo por un segundo.

—Ya, ya, no llores —dijo, consolándome, aunque parecía algo molesta—. ¿Crees que si te doy una bebida como ayer puedas hacerlo?

—Yo… no lo sé —dije. Tal vez me sería más fácil acceder a su órdenes como ayer—. Quizás eso se más fácil.

—Esta bien, solo espera aquí —dijo mientras se levantaba.

Liz salió de la habitación, oí que bajo las escaleras, después de un minuto oí que iba de regreso. Subió y abrió la puerta de un cuarto con una llave. 30 segundos después cerró el cuarto y regresó con una baso con jugo en una mano y un pequeño frasco en la otra. 

—Listo, esto ayudará —dijo mientras sacaba un gotero del frasco—. Con unas 3 gotas será más que suficiente.

—¿Que es eso?

—No es obvio, es un afrodisíaco. Te hará sentir muy caliente, como ayer.

—¿De donde sacaste algo así?

—No es mío, es de mi mamá, por eso no podemos depender de él ¿entiendes? —Me pasó el vaso con el jugo—. Si lo usamos demasiado puede que se de cuenta, y es demasiado caro como para comprar uno con mi mesada. Por hoy esta bien, pero de ahora en adelante tendrás que esforzarte más.

—Está bien —le dije mientras tomaba el vaso.

Dude un segundo, luego lo tomé. Me acabé el jugo, pero no sentí nada diferente.

—Tranquila, tarda unos minutos en hacer efecto.

—Ya veo…

Después de unos cuantos minutos incómodos, empecé a notarlo. La misma sensación de ayer, tal vez un poco más intensa que antes. Empecé a sudar y a sentir un cosquilleo en mi entrepierna.

—Parece que ya está haciendo efecto, agregué una gota más que ayer —dijo—. Así que puede que lo sientas un poco más fuerte.

—Lo estoy sintiendo…

—Eso es, ¿crees que ahora puedas bajar?

—Creo que si —dije, aunque mi mente se estaba nublado poco a poco por el calor.

Liz se acomodó nuevamente y yo me arrodillé frente a ella. Subió su falda una vez más, era la tercera vez que veía esa hermosura entre sus piernas. Esta vez no podía pensar en nada más que probar esa deliciosa fruta prohibida. Me agaché y comencé a lamer sus muslos, debí tomarla un poco desprevenida, por que instintivamente cerró un poco sus piernas. Cada vez lamia más cerca de su vulva pero me acercaba lentamente, disfrutando de cada centímetro de sus piernas. Voltee a verla a los ojos y pude ver en ella la creciente excitación en ellos, pero también había un toque de frustración y desesperación, ella quería más. 

Por primera vez me sentí un poco en control de la situación. A pesar de que solo fuera una ilusión, yo era la que dictaminaba la cantidad de placer que ella sentía. Decidí alargar su suplicio un poco más. Me despegué de sus muslos cuando estaba por llegar a sus labios. Con mis manos desabroché su falda y la quité, ella permitió todo esto. Después me acerqué a la parte superior de sus labios, sonde se escondía su clítoris. Respire un poco fuerte, para que sintiera mi aliento. Cuando estaba a punto de tocarla, subí repentinamente a abdomen y bese su ombligo. Oí un gemido, que sonó a una mezcla entre placer y frustración, la tenía justo donde quería. Su respiración estaba incrementando, me gustaba hacerla esperar, pero si la dejar demasiado tiempo así probablemente acabaría mal para mi. Comencé a bajar lentamente dando besos y caricias por todo el camino. Por fin llegue a esa zona, toque con mi lengua su botonsito, oí un gemido de puro placer, sonó como si por fin liberaran algo que estuvo mucho tiempo esperando. Comencé a lamer y besar su clítoris. Ella gemía y presionaba mi cabeza con sus piernas de vez en cuando. Así estuve por unos minutos hasta que me despegué por un momento, voltee a verla y vi una cara llena de puro placer, estaba completamente roja y su respiración era muy rápida.

—¿Te esta gustando? —pregunté, aunque ya sabía la respuesta.

—Aha aha, si, no pares —me dijo desesperadamente.

Era hora de ir al siguiente paso, abrí sus labios con mis manos, pude ver su hermosa flor en su máximo esplendor. Estaba muy mojada, se podía notar que su vagina anhelaba un poco de cariño. Metí un dedo lentamente mientras lamia su labios hasta su clítoris. Liz arqueó su espalda y tiró un poco de mi cabello. Con mi otra mano comencé a darme placer, ya no podía soportar el calor dentro de mi. Continué acariciándola con mis dedos mientras la lamía y besaba, cada vez más rápido. Cuando sentí que estaba cerca metí un poco más mi dedo y succioné su clítoris con mis labios. Ella lanzó un gran gemido y todo su cuerpo comenzó a temblar. Sus orgasmos eran simplemente divinos.

—Aha Aha Aha, eso… fue… increíble —dijo, tratando de recuperar el aliento.

—Si que lo fue —le dije mientras colocaba mi cabeza sobre su vientre, podía escucha su corazón latiendo muy rápidamente.

Nos quedamos unos minutos así, Liz acariciaba mi cabello mientras descansaba y trataba de regular su respiración. Me había encantado hacerla sentir bien, pero no había sido suficiente. Empezaba a notar que la urgencia por recibir placer iba incrementando. Necesitaba liberarlo de alguna forma. Me levante y voltee a ver a Liz.

—¿Que sucede? —me pregunto.

—Es que… yo todavía no… —dije nerviosamente—. Ya sabes…

—¿Hmm? Parece ser que quieres hacer algo… hace un momento te negabas y ¿ahora me lo estás pidiendo?

—Es culpa del afrodisíaco, necesito hacer algo al respecto, ¿puedo…?

—Ja, veo que al menos recordaste una de las reglas. 

—¿Entonces?

—Aún no, tengo algo más planeado para ti —dijo tajantemente, no iba a poder convencerla—. Ven, continuaremos en mi habitación.

Continuará…

14 Lecturas/10 febrero, 2026/0 Comentarios/por Madie1208
Etiquetas: alcohol, baño, cine, madre, metro, niñera, padre, vagina
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
Decidí ponerle los cuernos al borrachón de mi esposo…
CINTHIA.*
El juego favorito de mi hijastra de seis
Como cambio mi vida a los 13 por un enorme secreto
Mi primera vez con Rex
El Doberman Gay
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar Relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.375)
  • Dominación Hombres (4.171)
  • Dominación Mujeres (3.056)
  • Fantasías / Parodias (3.336)
  • Fetichismo (2.770)
  • Gays (22.272)
  • Heterosexual (8.375)
  • Incestos en Familia (18.457)
  • Infidelidad (4.548)
  • Intercambios / Trios (3.173)
  • Lesbiana (1.168)
  • Masturbacion Femenina (1.020)
  • Masturbacion Masculina (1.941)
  • Orgias (2.099)
  • Sado Bondage Hombre (457)
  • Sado Bondage Mujer (188)
  • Sexo con Madur@s (4.397)
  • Sexo Virtual (267)
  • Travestis / Transexuales (2.455)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.557)
  • Zoofilia Hombre (2.232)
  • Zoofilia Mujer (1.677)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba