• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Últimos Relatos
  • Publicar Relatos
  • Relatos Eróticos
    • Categorías de relatos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (3 votos)
Cargando...
Dominación Mujeres, Fantasías / Parodias, Lesbiana

Trabajo de Niñera Capítulo 7

Nueva semana, nuevas experiencias. Hoy estrenaríamos los juguetes que habíamos encargado la semana pasada. Odio admitirlo, pero estoy ansiosa por empezar. (Historia completamente ficticia, esto es solo una pequeña fantasía).
Ya era Lunes, me levante y seguí la rutina de siempre. Llegue a casa de Liz, esperé a que su mamá se fuera y luego me desnude, me comenzaba a adaptar a esta nueva vida. Liz bajo emocionada por los juguetes que había comprado. Parece que se le olvidó la pequeña discusión qué tuvimos por mensajes de texto.

—Wow, nos divertiremos mucho hoy —dijo Liz emocionada

—Supongo que si —conteste. Yo también estaba algo impactante por empezar, aunque no iba a admitirlo.

—Me acaban de dar mi mesada ayer, creo que pediré algunas cosas más, préstame tu teléfono.

—Está en mi bolsa, al lado de mi ropa.

Liz fue y buscó mi celular, parecía como niña en día de navidad, y ahora quería más regalos.

—¿Cual es tu contraseña?

—0617

—¿Es una fecha? —preguntó.

—Si.

—¿Tu cumpleaños?

—No, eso no sería muy seguro —dije, sabiendo lo que vendría…—. Es otra fecha.

—Espera, 17 de junio, eso fue el viernes —dijo, mientras la sonrisa se le borraba.

—Si.

—Ya veo, otra vez esa perra —dijo enojada.

—¡Oye!, deja los ce….

—¡Ni se te ocurra! Vuelves a decir eso y te agregaré una falta.

—Ok, ok tranquila.

—Cambiare tu contraseña, ahora será 0127

—¿Tu cumpleaños?

—Es una mejor fecha que el 17 de junio —dijo con una sonrisa nuevamente.

—Pero no estás celosa… —murmure, creyendo que no me oiría.

—Ya tienes una falta.

Mierda, esa niña tiene un buen oído. Liz terminó de pedir las cosas que quería, y sacó unos billetes y los metió a mi cartera. Era impresionante cuanto le daban de mesada a una niña tan pequeña, pero supongo que sus padres se lo podían permitir fácilmente. 

—Bueno, ahora probaremos algunos de estos. 

—¿Ya? ¿Por cuál quieres empezar?

—Me gustaría comenzar a dilatar tu ano, quiero meter muchas cosas por ahí, pero por ahora no se puede. 

Hice una mueca al escuchar esas palabras. El viernes terminé muy mal, apenas y pude bailar un poco por el dolor que tenía, y el día siguiente apenas podía sentarme y no podía ni caminar derecha. Les tuve que decir a mis padres que me había lastimado bailando en la fiesta. Hoy todavía sentía algo de dolor, también me ardía mucho a la hora de ir al baño. Liz debió notar la mueca de rechazo que hice, por que su sonrisa se volvió a borrar, pensé que me daría una falta por mostrar rechazo, pero en su lugar tomó mi mano.

—El viernes te lastime mucho, de verdad lo lamento —dijo, me sorprendió, estaba cambiando poco a poco.

—Ya pasó Liz, no hay problema. Pero aún tengo algo de miedo de las cosas anales…

—No te preocupes, esta vez iremos poco a poco como debimos haber empezado.

—Esta bien.

—Ven, vamos a mi cuarto, tráete la mochila —dijo, tomándome de la mano.

Fuimos todo el camino hasta su habitación tomadas de la mano. Ella hacía como que me guiaba, aunque yo obviamente ya sabía como llegar. Entramos y me indicó que me acostara boca abajo en su cama, después sacó el plug y un lubricante de la mochila, este era incluso más pequeño que el de la vez anterior y mucho más que el que no pudo meter. Se acercó y se subió a mis mis muslos, escuché que abrió el lubricante y puso algo en sus manos. Me acarició el trasero y separó mis nalgas un poco, después sentí algo frío justo ahí, di un pequeño brinquito por la sorpresa. Tras unos segundos sentí algo más duro que sus dedos tocar mi ano, Liz pasaba suavemente el plug, acariciando poco a poco ese lugar especial. Con la otra mano comenzó a masturbarme, acariciaba mi clítoris y metía sus dedos en mi vagina. Empecé a sentir un poco de presión, pero por el momento no había dolor. Sentía como iba metiéndose lentamente dentro de mi, pero luego salía nuevamente, cada vez iba entrando más profundo. Con cada lenta arremetida soltaba un gemido, aunque esta vez no eran de dolor. De pronto sentí como la parte más gruesa entró completamente y la delgada fue rápidamente succionada, quedando el plug en su lugar. Fue mucho más placentero de lo que imaginé que sería.

—¿Estas bien?

—Si —dije, aún jadeando.

—¿Te gusto?

—Un poco —dije, con algo de vergüenza.

—Me alegra —dijo, mientras se acostaba sobre mi espalda y me abrazaba. 

Hoy estaba muy cariñosa. Probablemente por la culpa que sentía del viernes.

—Creo que ya podemos pasar a lo siguiente —dijo, levantándose—. Date la vuelta.

—¿Que vamos a hacer? —pregunte con curiosidad.

—Vamos a usar estos —dijo, levantando un vibrador como el del viernes y el strapon. 

El strapon que encargamos era ajustable, se podía cambiar el dildo por otros de diferentes tamaños. Liz tomó el más pequeño y lo ajustó, era apenas un poco más grande y grueso que dos de mis dedos.

—Liz eso es muy pequeño para mi, creo que puedo con uno un poco más grande —dije.

—Vaya que eres una niña golosa ¿Esto no te llena?

—Solo lo dije sin pensar… —dije con vergüenza.

—No te preocupes, esto no es para ti, avorazada. 

—¿Que? ¿Entonces? 

En ese momento lo comprendí, yo lo usaría con ella. No pude evitar emocionarme con ese pensamiento. Mi corazón comenzó a acelerarse y sentí como comencé a mojarme. Ella dejó los juguetes en la orilla de la cama y comenzó a desnudarse. Cuando estaba sin ninguna prenda los volvió a tomar y subió a la cama conmigo.

—Mete este dentro de tu vagina, y luego ponte esto encima —dijo, entregándome el vibrador cilíndrico y el strapon, parecía algo nerviosa.

—Liz, ¿estás segura? Puede que sea demasiado para ti.

—Estaré bien—dijo, aunque no parecía muy convencida—. Tu me entregaste tu flor la semana pasada, quiero darte la mía.

Esas palabras fueron como un hechizo para mi. Hice lo que me pidió rápidamente. Pensé que ella se acostaría, pero me indicó que yo lo hiciera, ella estaría arriba.

—No te emociones tanto, yo tendré el control aquí —dijo.

—Está bien, es mejor si vamos a tu ritmo.

Liz, se sentó sobre mis muslos, podía verla completa. Su rubio cabello, su hermosa cara y sus verdes ojos. Podía ver su pecho, completamente plano, con unos hermosos pezones rosas. Era muy delgada, su cinturita le daría envidia a cualquier chica de mi edad. Y más abajo estaba su tesoro, ya lo había visto muchas veces, pero siempre era un placer ver dentro esos labios, su flor, de un exquisito tono rosa.

Puso algo de lubricante sobre el pequeño dildo. No era muy grande, pero para una niña de 8 años era otra cosa. Cuando la estimulaba, apenas y metía un poco más de la mitad de uno de mis dedos, tenía miedo de lastimarla. Esto era de al menos el doble de tamaño y un bastante más grueso de lo que había logrado insertar. Liz se acomodó sobre el dildo, frotando sus labios tratando de lubricar su lugar. Parecía decidida, pero al mismo tiempo estaba temblando de los nervios.

—Tranquila, ve a tu ritmo, si te duele mucho nos detendremos inmediatamente.

—Si.

Tomó mis manos y comenzó a descender. Lanzó un gemidito de dolor, cerró sus ojos y hizo su cabeza hacia atrás, pero no retrocedió. Poco a poco fue bajando, muy lentamente, apretando mis manos cuando le dolía. De momentos tenía que subir, cuando no soportaba el dolor. Yo estaba en el éxtasis, verla penetrarse ella sola era probablemente lo mejor que había visto en mi vida. Cuando regresaba arriba podía ver que el dildo estaba manchado de rojo. Aún así ella no se detuvo, estaba comprometida a llegar hasta el fondo. Finalmente llegó hasta abajo, sentándose sobre mi, descansando al fin sus piernas. Estaba jadeando y con los ojos cerrados, parecía exhausta. 

—¿Estas bien Liz? —pregunté, algo preocupada.

—Ah ah… creo que si —dijo, entre jadeos—. Solo deja que me acostumbre un poco antes de comenzar a movernos.

Estuvimos así unos 3 minutos, después ella comenzó a moverse un poco. Lentamente empezó a subir y bajar, tratando de acostumbrarse al tamaño del dildo. Empezó a lanzar pequeño gemidos, parecía que poco a poco iba sintiendo placer.

—Creo que ya podemos empezar, ya me acostumbre un poco —dijo, mientras tomaba su celular, encendió el vibrador que tenía dentro de mi.

Para este punto ya estaba súper excitada. Hice un movimiento de cadera hacia arriba cuando sentí que lo encendió y ella lanzó un fuerte gemido. Al encender el vibrador prácticamente me encendió a mi, dejé de pensar y comencé a mover mi cadera. Creo que fui un poco ruda con Liz, con cada embestida la hacía saltar y solo la veía cerrar su ojitos y poner en una expresión de dolor. Aun así no podía detenerme, los gemidos que ella daba y los ruidos de aplausos al chocar nuestros cuerpos eran un combustible para mis arremetidas, sabía que además de dolor le estaba dando un gran placer. Podía sentir el vibrador al máximo y el plug en mi trasero, me estaban dando un gran placer durante todo esto. Estaba por llegar a mi clímax cuando de pronto sentí que Liz apretó fuertemente mis manos y arqueó su espalda, soltando un fuerte gemido. Comencé a acelerar, quería mantener su orgasmo todo el tiempo posible, ver su cara de completo éxtasis fue lo que terminó haciéndome venir. Compartimos un gran orgasmo las dos juntas. Cuando terminó se dejó caer sobre mi, exhausta, con su respiración más acelerada que nunca. Nos quedamos sin decir una palabra mientras tratábamos de recuperarnos. Después de un par de minutos ella se levantó un poco y se giró, acostándose a mi lado. 

—No te contuviste ni un poco ¿eh? —dijo, mientras seguía jadeando—. Y yo que fui tan gentil en tu primera.

—Lo siento, es que verte de esa forma… no podía parar —me disculpé—. ¿Te dolía mucho?

—Al principio, pero después de un tiempo comenzó a gustarme mucho, creo que es el mejor orgasmo que he tenido. Muchas gracias Dani. —Se acercó a mi y me besó.

Estuvimos besándonos por unos minutos. Después ella se despegó de mi y volvió a desplomarse, se veía tan cansada. Estaba toda sudada y despeinada, era hermosa.

—Tengo mucha sed, ¿crees que puedas traerme algo de tomar por favor? 

Vaya, era muy extraño escucharla pedirme algo por favor. Después de que comenzó a amenazarme con los videos solo me daba órdenes. Pero esta vez era diferente, tenía que premiar ese buen comportamiento. Le acaricie la cabeza y dije:

—Por supuesto cariño, ¿qué tal si te preparo una limonada?

—Suena muy bien, muchas gracias Dani.

—No tardó —dije mientras me levantaba.

Dios, incluso me agradeció, sabía que había una buena niña en ella, poco a poco estaba cambiando. Baje a la cocina a preparar su limonada. Aún traía el vibrador y el strapon puestos, pude habérmelos quitado, pero por algún motivo me hacían sentir sexy, así que los dejé. Subí de regreso con una jarra y unos vasos a su habitación. Me acerqué a ella, le di un baso y le serví limonada. Ella se lo tomó muy rápido.

—Te quedó muy buena.

—Gracias.

—Oye Dani —dijo, en un tono amable—. Creo que eres la persona a la que más le tengo confianza.

—Ya veo, te aseguro que puedes confiar en mi.

—También puedes confiar en mí ¿sabes? —dijo tomando mi mano.

—Lo sé, contigo he compartido más cosas que con ninguna persona Liz.

—Yo te confié mi secreto, si tienes alguno puedes decírmelo a mi también.

—Si se me ocurre alguno te lo diré.

—Está bien, no quiero que me ocultes cosas ¿entendiste?

—Si Liz, descuida, no tengo nada que ocultarte, tu ya has visto todo de mi —mentí.

Dije eso último mientras se me vino a la mente el viaje a las cabañas con Mindy, pero si le decía probablemente solo desencadene otra pelea, era mejor que nunca se enterara del asunto. Desde que entre, noté que estaba un poco rara, tal vez aún sentía un poco de dolor. Terminamos de beber y luego se me quedó viendo unos segundos. Creo que el dejarme todo puesto había resultado efectivo.

—Creo que estoy lista para otro round, ¿te gustaría estar arriba esta vez? —me pregunto.

Continuará…


Trabajo de Niñera Capítulo Extra 2

Capítulo opcional, transcurre entre el 7 y el 8, esta vez exploráremos un poco del punto de vista de Liz, veremos la otra cara de la moneda y como piensa realmente ella. (Historia completamente ficticia, esto es solo una pequeña fantasía)

—Tengo mucha sed, ¿crees que puedas traerme algo de tomar por favor? 

—Por supuesto cariño, ¿qué tal si te preparo una limonada? —dijo, mientras me acariciaba la cabeza.

—Suena muy bien, muchas gracias Dani. —le respondí.

—No tardó.

Acaba de tener el mejor orgasmo de mi vida, fue aun mejor que cuando descubrí el sexo y me masturbe por primera vez. Y todo gracias a esa chica, es el mejor juguete que he tenido nunca. Adoro a Dani, manipularla es lo más fácil del mundo. El viernes la rompí completamente, después levante sus pedazos y más o menos los uní de nuevo, hasta terminó agradeciéndome. Lo realmente difícil fue no soltar una carcajada en ese momento, tuve que tener mucho autocontrol. Y ahora con solo pedirle las cosas con un “por favor y gracias” la hace menear la cola como una buena perrita.

Para este momento se que se quedará sin importar lo que le haga, el viernes le hice cosas que ningún ser humano decente sería capaz de soportar y se quedó. Me pregunto cuanto más puedo estirarla antes de que se termine rompiendo de nuevo. Como sea, hoy se ha portado bien, así que la dejaré descansar unos días antes de volver a ser dura con ella, supongo que se lo ha ganado, hoy se lució.

Me levante de la cama, quería ver que otros juguetes podíamos usar. Busque en su mochila, teníamos buenas cosas… ya quería jugar con ella de nuevo. De pronto vi su celular, lo tomé en mis manos y lo encendí, ya lo había visto, su fondo de pantalla era una selfie de ella y otra chica, tenía el cabello negro en chinos y la piel morena, era bastante bonita. Por la contraseña que tenía antes, podía intuir quien era ella. Ingrese la nueva contraseña con una sonrisa, el día de mi cumpleaños, la había cambiado en la mañana. También debería cambiar su fondo de pantalla, al rato le pediré que se tome una foto conmigo y la ponga donde se merece estar. Estaba a punto de bloquear su teléfono cuando una notificación llegó, era un mensaje de Mindy. Me gano la curiosidad y abrí la notificación. Habían un par de mensajes y 2 fotos.

~Dani, ¿qué opinas?~ 

~¿Cual crees que se me ve mejor?

~[Foto] [Foto]~

Las fotos eran de ella con distintos trajes de baño. Esa zorra… ¿por que le enviaba esas fotografías a mi chica? Tengo que reconocer que era bonita, ese traje de baño azul claro le quedaba bastante bien, el rojo no iba con ella.

~Te queda mejor el rojo.~

~¿Segura?~

~Me gustaba un poco más el azul.~

~No, definitivamente el rojo.~

~Te ves más sexy con el.~

~Buen, si tú lo dices…~

~Me llevaré el rojo por ti.~

Maldita perra, si está detrás de mi Dani. Pero ahora al menos se quedará con un traje de baño feo. 

~Estoy ansiosa por estrenarlos el sábado.~

~Nos vamos a divertir mucho.~

¿Que? ¿Harán algo el sábado en trajes de baño? Busque en su conversación más arriba, quería ver si había algo de información. No tarde en encontrarlo, parece que se irán a unas cabañas con spa y aguas termales. Hicieron la reservación el sábado y se pusieron de acuerdo el viernes, en esa maldita fiesta. Dani no me había dicho nada al respecto, esa zorrita traviesa trataba de ocultármelo. 

~Yo también.~

~Me tengo que ir Liz necesita de mi.~

~Ah si, no te preocupes.~ 

~Esa niña debe ser todo un fastidio.~

~No lo es, es la niña más maravillosa que he conocido.~

~Claro, claro, bueno, nos vemos el sábado.~

Hija de puta, como se atreve, odio a esa chica. Borre toda la conversación que había tenido con Mindy, no quería que Dani se enterara. Intentaré que Dani me cuente lo del viaje a las cabañas, si no lo hace significa que me lo está ocultando, seguro que quiere pasársela muy bien con esa tal Mindy. De pronto oí que Dani subía las escaleras, dejé su celular y regresé a la cama rápidamente. Entro al cuarto, se acercó a mi y me sirvió limonada. Tenía mucha sed por todo lo que habíamos hecho, la tomé de inmediato. 

—Te quedó muy buena —mentí. A mi mamá le queda mucho mejor.

—Gracias.

—Oye Dani —dije, fingiendo un tono amable—. Creo que eres la persona a la que más le tengo confianza.

—Ya veo, te aseguro que puedes confiar en mi —dijo la ingenua.

—También puedes confiar en mí ¿sabes? —dijo tomando su mano.

—Lo sé, contigo he compartido más cosas que con ninguna persona Liz. —Más te vale….

—Yo te confié mi secreto, si tienes alguno puedes decírmelo a mi también.

—Si se me ocurre alguno te lo diré.

—Está bien, no quiero que me ocultes cosas ¿entendiste? —Ultima oportunidad…

—Si Liz, descuida, no tengo nada que ocultarte, tu ya has visto todo de mi —mintió.

Lo sabía, no quería que yo súpera del viaje. Tengo que buscar la forma de que Dani no vaya con ella el sábado, no creo que la técnica del viernes vuelva a funcionar, tendré que ser aún más dura esta vez. Nos terminamos el agua que quedaba, después, la volteé a ver, aún traía puesto el strapon y el vibrador. Se veía tan sexy solo vistiendo eso. Dani era hermosa, su cabello castaño, su figura delgada, amaba sus tetas y su trasero, eran del tamaño perfecto. Por eso sabía que esa puta iba detrás de ella, pero Dani era solo mía. La idea de que hicieran cosas en traje de baño y esa chica viera lo que a mi me pertenece… me ponía muy CELOSA.

—Creo que estoy lista para otro round, ¿te gustaría estar arriba esta vez? —le pregunté.

Continuará…

27 Lecturas/17 marzo, 2026/0 Comentarios/por Madie1208
Etiquetas: baño, cumpleaños, hija, navidad, orgasmo, sexo, vagina, viaje
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
Así recuperé a mi hombre, arrechándolo con nuestra hija
karen mi vecinita de 4 años.
Me folle mi vecina embarazada
Mi primera vez a los 10 años
COMO PERRO EN CELOS
Mi primita la bella herencia de mi tía.
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.406)
  • Dominación Hombres (4.317)
  • Dominación Mujeres (3.170)
  • Fantasías / Parodias (3.495)
  • Fetichismo (2.857)
  • Gays (22.558)
  • Heterosexual (8.587)
  • Incestos en Familia (18.811)
  • Infidelidad (4.608)
  • Intercambios / Trios (3.215)
  • Lesbiana (1.184)
  • Masturbacion Femenina (1.049)
  • Masturbacion Masculina (2.006)
  • Orgias (2.147)
  • Sado Bondage Hombre (466)
  • Sado Bondage Mujer (197)
  • Sexo con Madur@s (4.515)
  • Sexo Virtual (273)
  • Travestis / Transexuales (2.492)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.621)
  • Zoofilia Hombre (2.266)
  • Zoofilia Mujer (1.685)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba