ANÉCDOTAS DE UN P3D0FIL0: Jugando a “Adivina el sabor” con mi sobrina de 4 años
Tiempo a solas con mi sobrina de 4 años para cumplir mi fantasía sexual.
Soy un joven de 23 años, alto y delgado, tengo una hermana mayor que tiene una hija de 4 años, aún vivo con mis padres ya que estoy cursando la universidad, mi hermana vive con su esposo en su propia casa, pero como ambos trabajan, dejan a mi sobrina encargada con mis papás desde las 8 am. Hasta las 5 pm. Yo salgo de la universidad regularmente a la 1 de la tarde y llego a casa a la 1:30, por lo que convivo con mi sobrina Sarita unas 3 horas al día, es muy simpática y risueña, jugamos todos los días por lo que ya me tiene confianza, al igual que mis padres para dejarme con ella.
Un día, mis padres tendrían que salir de viaje y llegarían hasta la noche, por lo que solo estaban esperando a que yo llegara para dejarme a Sarita encargada, estaba muy ansioso por llegar a casa rápidamente y tener esas 3 horas y media a solas con ella, ya que desde hace tiempo había tenido la fantasía sexual de disponer de Sarita a solas, cuando jugábamos, aprovechaba cualquier oportunidad para tocar su culito al levantarla, asegurándome que mi madre no estuviera a la vista, pero nunca me atreví a más por el riesgo que implicaba.
Llegué ese día a la 1:20 a la casa, mis padres ya estaban listos para salir, solo me dieron indicaciones y salieron, cerré la puerta de la calle con llave y fui con Sarita con el corazón ya algo acelerado, inmediatamente me puse a jugar con ella, traía un mayonsito rosa con una blusa blanca con floresitas rosas, en cada oportunidad la cargaba tomándola del trasero y de la entrepierna, sintiendo esa suavidad en su piel que solo una niña tan pequeña puede tener, lo que me empezó a prender más así que decidí poner en marcha mi plan de juegos que había planeado días atrás.
-Quieres jugar un juego nuevo? Le pregunté. Se trata de que te voy a dar a probar diferentes cosas y debes adivinar qué es, no se vale ver ni tocar, y si adivinas por lo menos 3, te doy una paleta.
Entusiasmada y sonriendo me dijo que sí, fui a la cocina por algunas cosas como miel, lechera, un plátano, paletas de dulce y un Gerber de mango, y agarré un trapo de cocina para vendarle los ojos.
Estás lista? Te voy a vendar los ojos para que no hagas trampa, la senté en el sofá de la sala y puse las cosas sobre la mesita de centro
Me aseguré que no pudiera ver y le pregunté si estaba lista, sonriendo me contestó que sí, -Ahí va el primero, abre grande la boca. Tomé un poco de miel con mi dedo y le dí a probar, me chupó el dedo y succionó sin dejar rastros, me excité tanto que me empezaron a temblar las manos, me aseguré de cerrar también las cortinas de la ventana y me saqué el pene para comenzar a masturbarme.
-Adivinaste qué sabor es?
-Sabe como dulce
-Pero tienes que adivinar bien qué es, te voy a dar otra vez ok?
Abrió la boca y le dí nuevamente miel con el dedo
-Saborealo bien, tienes que adivinar
Entre risas adivinó que era miel lo que le daba
-Bien! Sí es miel, ahí te va la segunda, abre bien la boca
Esta vez tomé el plátano, lo pelé y unté un poco de lechera y le di a probar. Lo saboreó un segundo y después lo mordió y comenzó a masticar y tragar.
-Jaja! No se vale morder! Solo tienes que saborearlo
-Es plátano pero no sé que tiene. Estaba muy entusiasmada y noté que se estaba divirtiendo mucho
Va de nuevo pero no lo muerdas eh? Si muerdes pierdes
-Ok tio
Rápidamente mu unté lechera en toda la cabeza de mi pene que ya estaba duro como brazo de albañil, me paré frente a ella y comencé a grabar con mi celular.
-Abre bien la boca, ahí va de nuevo. Se lo metí en la boca y comenzó a chupar como si fuera paleta, usando su lenguita para retirar toda la lechera que cubría el glande por todos lados.
-Pruébalo bien, tienes que adivinar. Cuando se terminó la lechera, se lo sacó de la boca y atinadamente me dijo:
-Creo que es como lo que le pone mi mamá al pan Bimbo
-Lechera?
-Sí, lechera! Eso es, verdad?
-Sí! Muy bien, ya llevas 2 de 3, abre de nuevo la boca, la tercera está mas difícil
Esta vez me unté miel en casi todo el pene, mientras seguía grabando se lo metí nuevamente en su boquita, esta vez entró más, casi hasta la mitad, comencé a moverlo adentro y afuera mientras ella succionaba y lo recorría con su lengua, sentía que la verga me iba a explotar, pero no quería que terminara tán rápido.
Lo saqué de su boca y le pregunté: -Ya sabes qué es?
– Es miel?
Le mentí para no dejarla ganar, esperé aproximadamente 2 minutos a que el pene se me pusiera flácido nuevamente, me unté ahora Gerber de mango en el pene ya flácido y pequeño, con la intención de meterlo completamente en su boquita.
-Abre la boca, ahí va de nuevo. Abrió grande la boca y se lo metí hasta adentro, la sensación de humedad, el cambio de temperatura de frio a calientito y sentir todo mi pene dentro de su boca fue indescriptible, mi corazón latía tan fuerte que se notaban los movimientos pulsantes en el video que estaba grabando, mi pene se hacía grande tan rápidamente que pronto no cabría en su boca, pero no lo podía sacar, no tuve la fuerza de voluntad suficiente para sacarlo, la tomé de la cabeza y la empujé incluso más contra mi pene, creo que le llegó hasta la garganta porque noté como empezaba a arquear, por supuesto intentó safarse pero no lo podía permitir, solo necesitaba unos segundos más para alcanzar mi sueño, forcejeó unos segundos y comenzaba a quejarse, la empujé fuertemente contra mi, hasta que su frente alcanzó mi vientre, mi verga le entró más atrás de su campanilla y en ese momento tuve el orgasmo más abundante y placentero de m vida, no pude evitar dejar salir gemidos de placer mientras descargaba mis testículos hasta el fondo de su garganta, hasta que sentí que ya había descargado todo, lo saqué de su boca para que pudiera recuperar el aliento, mientras mi pene seguía palpitando y derramando lo que quedaba de semen, ella tosía y arqueaba como queriendo vomitar.
-Estas bien? Le pregunté, mientras le daba unas palmaditas en la espalda, escupió un poco de semen al suelo, pero estoy seguro que la mayoría se lo tragó, me guardé el pene rápidamente y se quitó la venda.
-Ya no quiero jugar, casi me gomito
-Está bien, discúlpame, no fue mi intención, te voy a dar tu paleta de premio pero no llores va?
-Sii! Paleta!, rápidamente olvidó lo que había pasado mientras disfrutaba su paleta. Le dí también un poco de agua para pasarse el sabor amargo, levanté las cosas y guardé todo en su lugar. Seguimos jugando con sus juguetes y muñecas un rato, pero aún faltaba 1 hora para que mi hermana llegara por ella, lo que sucedió después lo dejaré para la segunda parte.
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