LAS NIÑAS DEL JARDÍN.
Una historia común.
LAS NIÑAS DEL JARDÍN.
Blas no podía creer como le había cambiado la vida en tan solo tres semanas, nunca imaginó lo que estaba haciendo. Ahí estaba Nelly empinada y con sus manitas abriéndose las nalguitas dejándole ver su rosado ano totalmente virgen mientras él se embarraba un dedo de crema para introducírselo y relajarla para penetrarla después; sin querer, se acordó como comenzó todo.
TRES SEMANAS ATRÁS.
Blas a sus 26 años se sentía acosado en la oficina donde trabajaba, hijo de un industrial, desde sus 21 años al terminar económicas su padre lo incorporó a la administración y demostró capacidad de inmediato, pero había algo: él quería ser escritor.
Soñaba con una novela tipo “Los olvidados” de Buñuel y para eso buscó una ciudad fronteriza donde pudiera vivir al menos un par de años. Su padre se opuso, pero entendió que era un sueño personal y aceptó la situación. Platicándolo con algunos empleados uno de ellos le dijo.
-yo vengo de una ciudad fronteriza pegada al mar y ahí hay varios lugares como lo que busca, hay uno en especial donde iba cuando era estudiante. Son 4 manzanas por otras 3 llenas de bares y algunos burdeles y hoteles de paso. Ahí puedes rentar un departamento y observar el movimiento.
Pronto encontró un departamento a una cuadra de donde empezaba la zona, estaba separado por un parque de 30 metros de ancho por cincuenta de largo. No lo pensó dos veces y lo rentó, y así, tres semanas antes del inicio de nuestro relato llegó al lugar. Traía un automóvil no lujoso y seis años viejo, en el traía una pantalla Smart ya que el apartamento estaba amueblado: estaba en lo alto de un edificio de tres pisos, abajo había una especie de bodega, en el segundo vivían los dueños y arriba él. Tocó en el departamento de en medio y salió una niña de unos diez años, se identificó y ella le dio la llave y una carpeta con el contrato para firmarlo. El subió a su nuevo hogar y revisó todo. Los muebles eran baratos, no tenía lujos, pero era cómodo; la cama era amplia y la cocina aceptable. Ese mismo día contrató televisión satelital y un modem que un día después le instalaron. Pronto encontró una tienda de autoservicio cercana, un restaurant, una escuela y hasta una farmacia. Al tercer día se dio una vuelta por el barrio y quedo sorprendido pues no era lo que esperaba, sino mucho peor, Eran 4×3 manzanas llenas de bares, burdeles, cantinuchas, hoteluchos y hasta dos clínicas. También había dos cines con películas porno. Regresó a su departamento y se puso a escribir: notó que todos los días, después de las 2 de la tarde se reunían un grupo de niñas a jugar en el parque y su vecinita que le dio las llaves se sentaba sola en una banca; así fue por varios días, hasta que sintió la necesidad de tener sexo. Notó que cada que se cruzaba con la niña ella lo miraba muy fijamente, y así una noche, a la semana de estar ahí, fue a buscar una hembra con quien tener sexo; le llamó la atención que en un bar de cuarta había una jovencita muy bella y decidió meterse e invitarla, pero en ese momento un hombre, joven aún, le dijo a la joven que se esperara y se sentó con él.
-a ver míster, tengo que hablar con usted; sabemos que usted es nuevo en el barrio y …pues se ve un poco “señorito”, no sabemos cuánto gane pues no vemos que salga a trabajar, pero aquí es común que los vecinos cooperen con la raza. A veces alguien tiene que ir al doctor o cae en la picota y de algún modo debemos ayudarlo, o a su familia, espero que me entienda.
-¿y cómo de cuanto seria la cuota para ayudar?
-pues con quinientos baros al mes nos conformamos.
Blas se calló un rato y luego de pensarlo un poco le dijo.
-hagamos algo más, yo coopero con mil baros para que sobre para las cheves y además, en serio y derecho, cuando alguien vaya al médico, mándame la receta y yo sé la surto.
-¡uta! brother, tú eres de los nuestros; esto lo sabrán todos para que te respeten y ya sabes, cuentas con nosotros para lo que sea, cógete a quien quieras y solo llámanos si nos necesitas, me dicen el July y siempre ando por aquí, todos me conocen.
Blas sacó su cartera y le dio mil pesos que el July se guardó y se fue. La joven se acercó, era guapa y de buen cuerpo y pronto se pusieron de acuerdo. Se fueron a un hotelucho y durante dos horas hicieron el amor de todas las formas posible, a ella le gustaba Blas y cuando este le pagó le dijo.
-lástima que ya me voy, si no te buscaría, me gustas bastante.
-pues no te vayas.
-no puedo, el negocio está muy bajo.
-me extraña, eres una chica muy guapa.
-es que no podemos competir con las putillas.
-¿y esas quiénes son?
-bueno, eres nuevo aquí pero ya lo sabrás. En este barrio está permitido tener sexo con niñas y niños, la mayoría empezamos a los 8 o 9 años vendidas por nuestros padres, por lo general madres, que empezaron igual. Esto viene desde mediados de los 70s cuando llegaron las primeras grandes empresas a la zona y empezó a correr el dinero. Mi abuela y mi madre fueron putas y si tengo una hija también lo será. Empezaron con niñas de 13 y 15 años, después las buscaron de 11 a 13 y terminaron con niñas de 8 a 10 años y aún más chicas, existen un par de locales donde niñas de cinco y seis años te dan una mamada, yo comencé a los 7 años y tengo 17, ya soy una vieja. Aquí encontraras lo menos cinco establecimientos donde puedes encontrarlas, además están las del parque.
– ¿también ellas?
-sí, trabajan después que salen de la escuela, las buscan hombres o mujeres que no quieren ir a un bar o un burdel, por lo general padres y madres de familia u hombres con cierta posición social.
-¿y la policía?
– esta comprada, no dicen nada y cobran su cuota. Al contrario, vigilan que no haya alteraciones y el negocio marche bien. Todo esto está protegido por los políticos, por lo general gente muy de iglesia y persignada, pero luego vienen aquí a buscar niñas o mandan por ellas. También algunos militares de alto rango acuden.
Al otro día Blas se puso a observar cómo “trabajaban” las niñas y notó que la vecinita se sentaba sola en una banca exactamente a las dos de la tarde, como a los 15 minutos un hombre se sentó junto a ella y hablaban disimulando que lo hacían, un par de minutos después el hombre se levantaba dejando un sobre, que la niña agarraba y metía en su mochila de la escuela, algunas veces revisaba el sobre, luego ella se dirigía a alguna de las niñas que jugaban en los columpios o resbaladillas del parque y hablaba con ellas, las niñas se separaban, tomaban su mochila y se iban detrás del hombre rumbo a la zona de hoteluchos. Durante varios días lo estuvo observando pensando que era algo asqueroso.
UNA SEMANA ATRÁS.
Blas acostumbraba dejar la puerta abierta mientras escribía en la sala para que corriera el aire, púes solo tenía clima en la recamara y ese día, como a las cinco de la tarde, estaba muy ocupado en un pasaje de su novela cuando de pronto apareció ella en la puerta. Nueve añitos, no muy alta, bonitilla y una mirada inteligente.
-¿puedo pasar?
-sí, ¿Qué quieres?
-ver tu depa. (Departamento, piso en otros países)
-pues míralo rápido y te vas.
-¿te caigo mal?
-no, simplemente no quiero problemas. ¿Cómo te llamas?
– Nelly ¿Qué haces?
-escribo.
– me gusta tu depa.
-¿tu madre sabe que visitas extraños?
-mi madre no está, vivo con mi bisabuela.
-¿es la dueña del edificio?
– no, el edifico es mío, pero no puedo disponer de él hasta que cumpla 18.
-¿y tu madre dónde está?
-en la cárcel en Texas.
-¿Por qué?
-iba con su novio hace un año a San Antonio y llevaban droga, la policía les cayó y hubo balazos. Murieron su novio Bryan y dos policías y como mi madre disparó un arma, la condenaron a 25 años, no fue a la silla porque no pudieron demostrar que la bala de su arma matara a alguien.
-está bien, ¿y tú bisabuela que edad tiene?
-65 años, pero siempre esta drogada o borracha.
-¿y tú?
-¿Yo? Estudio y administro un negocio.
-¿Qué edad tienes?
-dentro de cinco meses cumplo diez.
-¿No eres muy joven para administrar un negocio? De que es.
-de putas.
Blas se impactó de la franqueza de la niña. Él era un extraño y le contaba todo como si fuera su amigo.
-¿y eso cómo es?
La niña se dirigió a la ventana que daba al jardín y por primera vez Blas se fijó en ella. Era muy delgada, traía una faldita escolar plisada a medio muslo, sus pechitos planos, sus piernas muy torneadas y un lindo culito. A el que medía 1.85 le llegaría parada arriba de la cintura, y entonces ella dijo.
-Todas las niñas que ves jugando están esperando cliente, algunas van por el segundo o tercero del día. Yo me siento donde está sentada la niña de azul y los clientes se acercan a mí, les digo el precio según el trabajo y les cobro, algunos ya lo saben y solo me entregan el sobre con el dinero. Después le aviso a mi amiga que se va tras de el a algún hotel cercano donde no hacen preguntas.
-¿y tú trabajas?
Empecé una semana después de cumplir ocho años cuando mi mamá me enseñó a mamarle la verga a Bryan, tres meses después me metió la verga y empecé a hacerlo solo con los clientes que me conseguían. Hace cuatro meses Doña Sara, la dueña del negocio, me tuvo en su casa una semana y me nombró la administradora, ya que dice que soy la más inteligente de todas, no quiere una mujer adulta aquí, pues puede traicionarla según ella, desde entonces no lo hago.
-y como cuánto cuesta un “trabajo”
-depende, si solo quieres que te mamen la verga 600, pesos. 300 para la obrera, 100 para la jefa, 100 para la policía y 100 para mí. Según el trabajo sube la tarifa, si quieres todo completo son 1500 pesos, pero pocas amigas lo hacen, no la aguantan muy bien por el culo.
-y cuanto ganas al día.
– Depende, lo mínimo 900 pesos, lo común de 900 a 1500 y muchas veces de 1600 a 2000. Según las veces que repitan las obreras y los días que sean.
De pronto algo sucedió en el cerebro de Blas que lo que le pareció asqueroso ahora se le antojaba. Nunca pensó que le atrajera tener sexo con una niña y trató de no pensar en ello, de pronto escucho la voz de la niña.
-¿me puedo quedar toda la noche contigo?
El hizo un esfuerzo por dominarse y para darse tiempo preguntó.
-¿y para qué?
-para tener sexo contigo.
-no, no eras posible que le estuviera pasando eso, así que decidió cortar por lo sano, ya lo oiría la putita como la corría de su departamento y le pediría que jamás regresara. El mismo escucho su propia voz cuando enérgicamente le dijo.
-¿y cuánto cobras por la noche?
No podía creerlo, lo había traicionado el subconsciente y lo había dicho.
-a ti nada, tú me gustas mucho.
En ese momento algo se rompió dentro de Blas, se borraron todos sus valores y decidió seguir adelante.
-¿te quedarías conmigo toda la noche?
-sí, solo iría por la droga de mi bisabuela, unas cuantas tachas, un par de botellas, recojo el dinero de la niña que me está supliendo y a las seis se lo llevo a doña Sara, paso por algo de ropa a mi casa y le digo a mi bisabuela que voy a dormir con una amiga. Como a las siete ya estoy aquí.
-¿y ella se lo cree?
-claro que no, piensa que voy a trabajar a un burdel. Es más, ni le importa. Aquí así son las cosas.
La niña se fue y Blas decidió que ya que se había decidido a hacerlo haría que fuera algo bueno. Compró comida, arregló su recamara y cambio las toallas del baño: quince minutos antes de las siete la niña llegó con un maletín en la espalda. Blas no sabía cómo actuar, pero ella se dirigió a la recamara y ante su vista se desnudó poniéndose una pijama ligera diciéndole.
-¿no te vas a desvestir tú también?
Blas se desnudó ante la niña que al ver el tamaño de su pene no pudo evitar decir.
-la tienes muy grande, ya me la imagino cuando este dura, espero que no seas rudo.
-yo jamás te obligaré a algo que no quieras, solo lo que soportes te entrará.
Y antes de que se vistiera la niña se acercó y con su mano le acaricio el pene. De inmediato se endureció en toda su longitud ante los ojos sorprendidos de la niña y sin que él lo esperará acercó su boca y se metió el glande en ella.
Blas había recibido muchas mamadas de diferentes mujeres, algunas buenas y otras más o menos, pero esto era algo único. La calidez de la boca, la ternura que demostraba, la maestría de la niña a su poca edad hacía esta mamada algo única e irrepetible. Si tenía dudas de hacerlo o no ahora entendía que jamás se arrepentiría. Ella le acariciaba los huevos con una mano y con la otra puñeteaba su verga llevándolo al nirvana, al paroxismo del placer, así estuvieron cuatro o seis minutos y de pronto la niña rompió el contacto y se acostó en la cama quitándose el pantaloncillo del pijama y abriendo sus piernitas, Blas vio un coñito húmedo, con líquidos viscosos y no pudo evitar llevar su boca a él. Los labios exteriores estaban abiertos por la misma niña con sus manitas y él le mamó la rajita por un buen rato hasta que ella se contorsionó de placer, si, había tenido un orgasmo: Blas consideró que estaba lista para penetrarla y se colocó ante ella apuntando su verga a la entrada de su vagina, la niña se acercó un poco y cuando sintió que el pene estaba a punto de entrar, impulsó sus caderas y entraron entre cinco y seis pulgadas de golpe, más que muchas mujeres adultas. Blas notó como se marcaba entre su coñito y su ombligo el bulto de su pene como una protuberancia, y de pronto llegó el placer.
Era una delicia lo que esa vagina apretaba y acariciaba su pene, con calidez, ternura y hasta cariño. Jamás había disfrutado tanto con ninguna mujer y lo más tierno era la cara de la niña. Se veía feliz, contenta, amorosa, entregada.
Inicio el mete y saca lentamente y Nelly gemía de placer, a su tierna edad estaba enamorada de Blas y se entregaba con todo su ser, era la primera vez que lo hacía por amor y disfrutaba plenamente, de pronto ella aceleró su ritmo y tuvo su orgasmo plenamente, tal vez no el primero, pero si el que más disfrutara en su corta vida, Blas se contuvo para que se repusiera poco a poco y cuando lo hizo aceleró su ritmo buscando venirse dentro de ella, pero lo veía con tanta ternura que le dijo.
-quiero terminar en tu boca.
-hazlo, contestó la niña.
Blas rompió el contacto y colocó su pene junto a la boca de Nelly que la abrió y se introdujo el glande, con su mano aun le masajeo los huevos y lo puñeteó un poco, lo que lo hizo estallar en un mar de semen que la niña tragó lo más que pudo, pero no evitó que le escurriera hacia su cuello, luego siguió mamándole la verga lo que casi lo vuelve loco de placer. No era la primera mamada que recibía, pero si la mejor de todas y sabía que nadie la haría como ella, con tanto amor y ternura.
Descansaron un poco y luego salieron juntos a comprar de cenar, ella se veía orgullosa de caminar a su lado y algunas niñas en el trayecto la veían y sonreían, como entendiendo algo, como suponiendo algo. Al regresar cenaron y platicaron un rato, así Blas se enteró de muchas cosas del barrio, que en los cines después de las 9 de la noche ponían películas sexuales con niñas, que había clientela muy rica y poderosa que además de proteger el barrio daban dinero para las clínicas, que te podían vender una niña virgen de ocho años, que los culitos eran más caros…..y que él era el galán de moda.
Regresaron al depa y reanudaron sus juegos y aquí empezó nuestro relato.
-¿nunca te la han metido por tu culo?
-no, mi mamá decía que debía venderlo bien pues a los hombres les gusta mucho.
-¿yyy?..¿no estas dispuesta a…
-a ti te doy lo que quieras, nada mas no seas rudo.
La niña se puso boca abajo mientras el buscó un tubo de crema untándose en el dedo medio, ella abrió con sus manos los globos de sus nalguitas y el primero aplicó algo de crema y poco a poco introdujo su dedo medio en el ano virginal, Nelly se quejaba tiernamente, pero en realidad eran expresiones de placer; estaba a punto de penetrarla pero decidió cambiar de posición, la levantó como a una pluma llevándola en brazos, se sentó en un sillón y sosteniéndola la dejó caer lentamente sobre su verga, la niña alcanzó a asirse de sus muñecas y soportó la penetración de unas 4 o 5 pulgadas, él la sostuvo fuertemente y dejó un tiempo para que se acostumbrara mientras ella exhalaba pequeños quejidos que poco a poco se volvieron de placer, como ella tenía muy delgadas las piernas a él se le ocurrió un idea, abrió sus manos y agarró sus piernas empezando un sube y baja, pareciera que se hacía un a puñeta con ella. Nelly soporto bien la penetración y después de unos minutos Blas explotó dentro de las infantiles entrañas. Descargó tanto que al salir de ella el semen escurrió bastante, manchándolos.
Fue el inicio de una relación que no se sabía cuánto duraría.
………………continuará.
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