Nenita cuidada por mi pareja le gusta jugar conmigo
Solo tiene 6 y le gusta mostrar sus calzones como si supiera que eso me nos excita .
Solo tiene 6 la nenita y la visten de una forma que calienta sensualmente, es rubia crespa y agradada; al principio cuando llegaba a las 07 am me reía y la molestaba, porque era entretenida para responder. Asi fueron varios meses todos los días; llegaba temprano y había que entretenerla hasta las 08 am para ir a dejarla al jardín.
Me gustaba hacerla rabiar con bromas antes que me fuera a trabajar; pero un día que estaba libre, me quedé acostado y llegó como siempre a nuestra cama matrimonial, y recuerdo que esa noche habíamos carreteado con mi señora con licor y algo blanco en polvo para la mente; ese día le hice como siempre unas bromas para que se enojara pero sin haberlo pensado, ella empezó a enojarse y pegarme, y nos reíamos con mi señora, hasta que en una de esa se subió en mo y comenzó a tratar de pegarme, al principio nos reímos pero en un momento me excite y se me paró mi pene, y sin pensarlo le di una acomodada abriendo un poco sus piernas; mi mujer se dio cuenta y pensé que iba a enojarse por lo pervertido que me había puesto, pero fue lo contrario, no dijo nada y siguió alentando el juego. Yo segui molestándola para que se enojara y se moviera, y jugando la movía y le hacía cosquillas para aprovechar ese momento y tocar sus pechos. Fuimos cómplices con mi pareja y jugamos para tenerla a nuestro antojo y placer. La hicimos jugar y al oído le dije a mi pareja que me gustaba cuando se le veían los calzoncitos y la movíamos para que yo los viera y jugando le pasaba a tocar su vagina con el brazo para ver su reacción. Mi pareja estaba tan excitada como yo, bajé mi mano y también la tocaba y masturbaba sobre el calzón, lo que me daba confianza para seguir adelante con la nena; bajo las sabanas me saqué mis slips y me sequé lo que había salido pero decidí y lo tomé con mis dedos y jugando lo llevé a la boca de la nena, la que sin darse cuenta saboreo en su lengua y boca.
al ver y sentir a mi pareja gozando a punto de correrse subí a la nena sobre mi y abri sus piernas para que me cabalgara, y fui de a poco acelerando el ritmo sintiendo como pasaba entre sus nalgas y llegaba a su vaginita; fue de a poco subiendo la intensidad y mi pareja gemía cada vez más y ella pensaba que era un juego, yo la apretaba a la nena más y más y tocando su culito y moviéndola más rapido como una super paja, hice que se moviera perdiendo el control y llegando a las nubes con el placer que me provocaba la nena y mi pareja al lado masturbandose hasta ella acabar primero y yo Segundos despues, sobre la sabana pero con cuidado de no dejar sobre la nena algo de semen.
Fue algo que nunca había sentido, y solo los que hemos experimentado esto lo entendemos.
Mi pareja quedó exhausta y se dio vuelta para dormir; yo esperé cinco minutos y comencé de nuevo a jugar con la nena, pero esta vez con más confianza le hice cosquillas baje sus calzoncitos sin que ella notara y no dijera nada; la hice jugar y fui bajando la sabana para que hasta al fin sentí que estaba desnuda sobre mi, la moví a mi antojo y ella reía pensando que era juego, le frotaba mi pene sobre su vagina y a veces cambiaba su cara por una de raro placer; despues de varios minutos de tenerla sobre mi, le dije que debíamos despertar a mi pareja, y la volteó y pongo sobre mi pareja para yo subirme como jugando sobre la nena y puntearla por su culito. La punteaba seguido y me daban ganas de metérsela toda pero sabía que eso traería problemas; la fui subiendo más arriba en las tetas de mi pareja y cómo estaba tan caliente que le abri las piernas y comencé a culiarmela a mi pareja tan duro como nunca, la nena entre medio de los dos reía y yo estoy seguro que gozaba y sabía lo que pasaba; se lo metía a mi pareja y sacaba a ratos para puntear a la nena hasta que no pude más y cuando iba a acabar culiando a mi pareja lo sacó y dejo caer toda mi leche en el culito de la nena, salían chorros y los tiraba en su culito y espalda. Uuufffff que acabada más rica, la miraba a la nena toda llena de leche y no sabía si era sueño o mi fantasía hecha realidad.
Nos aseamos y limpiamos a la nena, estuve preocupado varios días pensando que algo diría y los padres vendrían a la casa a encararnos; nunca pasó nada de eso y oasado quince días sin que nada pasara volvimos a repetir lo mismo sin que se lo metiera porque sería doloroso para ella y aunque me calentara mucho hacerlo preferí no hacerlo y acabar en su culito y espalda.
hasta hoy recuerdo esos momentos y me caliento tanto que debo pajearme y acabar.
Hoy ella tiene 16 y nunca nos ha dicho nada; nos saluda con cariño y no ha vuelto a pasar nada.



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