Engañando a mi novia con mi mamá. Parte 1
Gracias a la visita de mu mamá pudimos revivir esa conexión que teníamos tiempo atrás, a pesar de que yo tuviera novia ahora..
Esta historia fue de hace un año, cuando vivía con mi novia, yo tenía 22 años y ella 21, era una chica delgada, casi si tetas ni culo, bastante simple, ya la había engañado varias veces incluso con sus amigas, pero ella siempre me perdonaba todo y seguía ahí. Yo trabajaba desde casa, así que siempre estábamos en casa, era una casa pequeña, solo con una habitación, un baño, sala y cocina. Como hacía mucho calor en esa zona la mayor parte del tiempo andábamos desnudos, ya era una costumbre. Para esos días mi mamá decidió ir a visitarme y quedarse al menos un mes, ya que ella vivía lejos y hace casi un año no nos veíamos. Cuando llegó mi novia abrió la puerta desnuda, se saludaron con cariño porque ya se conocían, yo también fui a saludarla, tenía puesto solo un boxer y el pene medio erecto, la abracé y mi pene tocó un poco sus piernas, ella también me abrazó con mucho cariño, nosotros éramos muy cercanos antes. Luego de llegar ella fue a bañarse porque estaba acalorada por el viaje, cuando salió de bañarse solo tenía puesta su tanga y pude ver de nuevo sus grandes tetas caídas, ella era una mujer de 47 años, medio gorda pero con buen culo y tetas grandes. Estuvimos un rato hablando los tres en la sala y quedamos de que mi mamá durmiera en la cama conmigo unos días, porque le dolía la espalda por el viaje, mi novia no tuvo problema en quedarse a dormir en la sala. Luego de eso ya nos fuimos a dormir mi mamá y yo, ya para acostarnos mi mamá se quitó su tanga y yo también me quité el boxer y ella me vio el pene de nuevo, me dijo que me había crecido desde la ultima vez, ya que hace años no vivía con ella. Nos acostamos y comenzamos a hablar, yo le contaba como había engañado a mi novia varias veces mientras me pajeaba bajo la sabana, mi mamá me escuchaba y me decía que estaba bien, que si yo quería podía culear con cualquier mujer, que eso no tenía nada de malo. Yo me seguía pajeando y comencé a soltar pequeños chorros de orines que le mojaban sus piernas, siempre me orinaba mientras me pajeaba, pero ella ya sabía eso, cuando yo era joven dormíamos juntos y yo hacía lo mismos, nunca llegamos a culear pero si había una conexión sexual muy fuerte. En ese momento ella me agarró el pene y me comenzó a ayudar a pajear, yo me seguí orinando cada vez más y mi pene rozaba con su barriga, de repente me vine y todo mi semen quedó en su cintura que también estaba mojada por los orines, luego de eso nos abrazamos y nos quedamos dormidos sin siquiera limpiarnos.




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