Gemelo
juegos con con una copia perfecta de mi polla.
Una copia perfecta de mi polla hecha en látex hecha por encargo. Fue duro mantener una erección completa mientras el molde se secaba, aunque pensar en la mil perversiones en las que podíamos usar ayudo bastante.
Cada pliegue repetido, el surco de las venas hinchadas… hiperrealista en el color y la textura. Tras los cojones copiados al detalle, una gran ventosa que ahora mismo mantiene a esa polla de látex bien sujeta a la pared, mientras, que doblada en L, te empalas en ella, moviendo las caderas adelante y atrás, tus pechos se bambolean libres mientras me miras con vicio.
Disfruto del espectáculo de ver como tu sola te follas a mi gemelo imaginario, pronto tu cara se deforma por el placer, los ojos se te ponen en blanco y gimes abriendo la boca de forma incitadora.
Me acerco con la polla tan dura que me duele, Te la meto en la boca y el gemelo de látex y yo nos sincronizamos con tus movimientos follándote a la vez el coño y la boca. Cuando la copia sale de tu coño, la real entra en tu boca hasta la garganta. Coño y boca babeando por igual hasta gotear al suelo.
Te flaquean las piernas y te agarras a mis caderas haciendo que te la meta aún más profundo, casi ahogándote mientras el orgasmo hace que todo tu cuerpo tiemble y se tense. Yo también descargo todo mi semen derecho a tu garganta, apretando los dientes y gruñendo como un animal.
Tengo que sostenerte y llevarte a la cama, vencida por el cansancio y el placer. El gemelo de látex se queda en la pared, empapado por tu espeso flujo. Es la polla real la que recibe tus caricias y mimos, preparándose para follarte toda la noche.
***
Cuando me propusiste follarme con el culo con un strapon ¿Creías que me iba a negar? ¿Qué me iba a sentir un maricón por disfrutar por el culo? Desde luego te sorprendiste cuando acepte a la primera. Solo que las cosas se harían a mi manera.
Ahora una copia perfecta de mi propia polla se levanta dura desde tu cintura. Frotas ese trozo de látex con una sonrisa de superioridad. ¿Eso te hace sentir poderosa? Ya veremos…
La primera condición es hacerlo de cara. Estoy tumbado al borde de la mesa con las piernas separadas y las rodillas en alto. Aun sonriendo te acercas para chuparme la polla que ya está completamente dura, ansiosa del placer que está por venir. En cuanto te la metes en la boca te agarro del pelo y dirijo tu movimiento. Te obligo a tragártela entera hasta que los cojones golpean tu barbilla y el capullo entra en tu garganta ahogándote. Te follo la boca levantando las caderas, mientras babeas como una perra. Cuando permito que te separes es solo para que tomes aire antes de dirigirte a mis huevos peludos que lames y como si fueran bolas de helados, pasas la lengua por las ingles recogiendo el sudor y mordisqueas el interior de mis muslos antes de que de un fuerte tirón de pelo te haga bajar a un más para que lamas la raja de mi culo y comiences a dilatarme el ano con la lengua y los dedos.
-Lame bien, pedazo de guarra, porque cuando me encules, no quiero más lubricante que tu saliva.
El ano se va dilatando y metes la punta de la lengua en mi ojete, moviéndola como una culebra, te agarro la cabeza con las dos manos y hundo tu cara en mi culo para que lo lamas con más ganas antes de comenzar a meterme los dedos, primero dos y luego tres bien lubricados a base de escupirme en el culo.
-Ya es hora de que me rompas el culo, puta mía, métela fuerte y sin miedo.
Esa copia de mi propia polla se abre paso en mis entrañas con una deliciosa mezcla de placer y un poco de dolor. Una sensación exquisita que me deja sin respiración. Debido a su grosor, presiona sin piedad la próstata y las paredes del ano. Mi polla palpita y chorrea líquido preseminal sin parar. Quiero que me pajes a la vez que me enculas, que lo hagas con furia, como si me quisieras arrancar la polla.
Así frente a frente veo tu cara de vicio, tus tetas bamboleándose en cada embestida… pero quiero más y te agarro de las caderas para que me la metas hasta el fondo, para que me pajes como si quisieras romperme el frenillo de la polla.
Te insulto, te abofeteo y te escupo a la cara para espolearte, para que te muevas más rápido. Me encanta ver esa expresión en la que se mezcla la lujuria y la furia, cuando te pellizco los pezones y los retuerzo, solo desearía habértelos anillado como te he pedido tantas veces.
Te mueves a un ritmo infernal, sudorosa y despeinada, Intento retener el orgasmo para disfrutar lo máximo posible, pero llega un punto en que es imposible aguantar más y el semen brota como un volcán. Los primeros chorros salen con una fuerza increíble directamente hasta tu cara, manchado esa carita de niña buena convertida en zorra pervertida. El resto del semen cae sobre mi pecho y sin sacarme el strap-on que sigue bien encajado en mi culo, te inclinas sobre mí para sorber ruidosamente los goterones de leche y darme las gracias con un susurro mimoso.


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