JUGANDO CON MI CULO EN LA DUCHA MATUTIMA
Cada vez que voy a la ducha en las mañanas, he desarrollado una rutina que me hace llegar al orgasmo diario que sustituye al ser cogido..
Desde que asumí que hay una mujer escondida en mí que se apresura a manifestarse cada vez que me siento caliente y con deseos de follar. ¿Qué digo? Culiar, eso es culiar. Y no es precisamente mover el culo, sino ofrecer el culo en cuatro como perra caliente que desea que una jauría de machos lujuriosos depositen su carga viril en sus entrañas siempre dispuestas a recibir las embestidas duras y aceradas de las vergas que entran orgullosas y salen casi convertidas en piltrafas, mientras mi culo -mi glorioso y ardiente culo- se solaza ante el triunfo obtenido. Y es que ya no solo es capaz de autodilataciòn sino dilatación instantánea de solo sentir que hay vergas en las cercanías.
Pues bien. Quien desató a la mujer puta mina que se esconde y se luego se asoma en la abertura de mi hoyo pecaminoso, fue Mig… Un cabrón que dice que me extraña pero no a mi culo, sino las lucas con que aquietaba su conciencia de ser homosexual. Muchos creen que ser activos no los convierte en homosexuales. Lo somos: tanto el que presta el poto como el que usa el culo para obtener un placer que las mujeres reales difícilmente otorgan. Solo después de un trabajo concienzudo y persistente se logra que una mujer suelte su esfínter y se deje penetrar. No sin remilgos, pero al final sueltan la puta que se encabrita con un grueso pene abriendo las paredes de su esfínter anal…
Mi juego actual se inicia con ese recuerdo de Mig… colocándose detrás de mí rodeando mi torso con sus brazos musculosos y fuertes de macho trabajador. Eso me calienta cada vez que pienso y recuerdo ese momento. Y es así porque su verga es normal, rayando en un tamaño poco más que infantil. Acostumbrado a dilatarse mi culo solo siente ese morbo inicial de ser penetrado a pelo y luego depositar su carga húmeda en su interior.
Pero rápidamente elijo uno de mis juguetes anales favoritos y me siento en él con fuerza y ojalá con dolor que cada vez es menor dada la dilatación instantánea de mi culo cada vez que algo roza su arrugada abertura.
Luego empiezo a recordar cada verga que me culió. Con cada metida voy avanzando hasta llegar a la última que logra casi siempre arrancarme un orgasmo repentino y delicioso de contracciones que aprietan la verga soñada en mi interior.
1,2,3,4…contorneos..5,6,7,8…la verga esa que me cogió delicioso en mis inicios de vagabunda busca chutos…Concón y la despedida con agarrón que me dio ese condenado… 9,10…esta verga fue la más recurrente y la primera vez subí las escaleras moviendo mi trasero desnudo que le mostraba a ese macho que me cogió tantas veces… 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20…para continuar 21,22,23,24,25,26,27,28,29,30…tres decenas de vergas que me culiaron con varias repeticiones de algunas de ellas…31, 32,34,35,37,37,38,39,40…sentones y revolcones en mi juguete anal que disfruto…41,42,43,44,45,46,47,48,49,50 y acá ya es la cuenta final y mi placer va en ascenso…51,52,53,54,55… Ahí el revolcón final y el orgasmo ya es intenso y repentino y …
Otra mañana, otra ducha matutina y masturbación anal…
Espero que ustedes pudieran sentir mi excitación… un toquecito en su verga y espero que uno de mis lectores quiera comprobarlo y constate la veracidad de mis relatos maricas…




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