Mi perro y mi curiosidad
Uno de esos días en dónde me sentía tan caliente estaba sola en casa sin nada que hacer .
Un fin de semana estando en casa mientras mi familia de había ido a visitar a unos familiares, estaba aburrida, sin nada que hacer pero eso sí ovulando y con las ganas al límite, a pesar de ya no ser virgen, jamás me había masturbado, cuando fui al baño me di cuenta que mi calzon estaba demasiado mojado, regresé al sofá a revisar redes sociales en mi teléfono cuando me salió un artículo de mujeres que disfrutan del sexo con animales y me entro la curiosidad, mientras seguía leyendo más sentía una rara excitación, entonces no pude más y me decidí a subir la parte más alta de mi casa donde se encontraba mi perro Duke, un perro grande juguetón y nada agresivo, cuando llegue a dónde estaba Duke el de alegró se acercó a mi e hice lo impensable, me subí la falda y acerque mi parte a la trompa de Duke, el me olfateo y dió alguna lamida a mi calzón húmedo, decidí quitarme el calzón y dejar que Duke olfateara y pudiera lamer mi vagina, no momento sentí muy rico y una sensación muy diferente con adrenalina, Duke por su parte seguía lamiendo. Me di medía vuelta, me separé las nalgas y Duke comenzó a lamer mi ano y se sentía delicioso, Duke intentaba pararse en dos patas y apoyarse sobre mi como si supiera que iba a pasar, total, me puse en cuatro con el trasero expuesto y las piernas separadas, de pronto Duke se abalanzó sobre mi apoyando sus patas delanteras sobre mi y haciendo movimientos cuando los perros se aparean, sentía en mis nalgas si gran pene rosa hasta que lo agarre y lo guíe hasta mi vagina y sentí como entró, al principio fue doloroso, no había sentido nada así antes y como dos o tres veces tuve que evitar que Duke me siguiera penetrando, hasta que poco a poco me fui acostumbrando, dejé que me follara hasta que sentí su semen dentro de mi vagina sentía como escurría y el pene de Duke estaba atorado literalmente adentro de mi vagina, como si una bola estuviera dentro de mi, finalmente Duke saco su pene de mi vagina y yo seguía con ganas de más, deje que Duke descansará y lo hice nuevamente pero está ves me quité toda la ropa, Duke finalizó nuevamente y yo me sentía muy excitada así que fui por un poco de dulce de avellanas y me lo unte en la vagina y entre mis nalgas para que Duke siguiera lamiendo, cuando terminó, me vesti, me metí a bañar y me sentía muy excitada por algo nuevo que había descubierto, actualmente tengo 25 años, sigo teniendo sexo con mi perro Duke y afortunadamente encontré un chico que le encanta verme tener relaciones sexuales con perros, en ocasiones incluimos a su perro en el sexo, sé que no es normal pero me encanta.


(1 votos)
Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!