Mi prima nos visita 1
Una prima bastante sexi con 19 años y yo con 12 un niño travieso y pajero .
Todo comenzó con la visita de mi prima Bibi de 19 años que nos visitó desde otra ciudad con el fin de buscar unos libros para sus estudios en la universidad
Fue bonito reencontrarnos ya que ella me cuido cuando yo tenia 3 o 4 años, pero yo con 12 años ya cumplidos, así que cuando nos vimos nos abrazamos y dijo «mirate cuanto as crecido» y yo le respondí tu también, mirandola de pies a la cabeza, ella con unas piernas blancas lindas y ni hablar de la cintura y sus pechos qué resaltaban a la vista de cualquier.
Y así pasamos la noche cenando con mis padres en la mesa y bueno Yo acabé temprano y me fui a mi habitación después de dar las gracias ella se quedó a un conversando.
Y cuando más tarde ya casi a la hora de dormir entra ella con mi madre y me dice hijo ella dormirá contigo esta noche, claro como no teníamos cuarto de huéspedes ni nada de eso, yo asentí con la cabeza y dije esta bien mamá, ella se fue y ella entró se puso a sacar cosas de su maleta, entonces yo me levante y le digo bibi me iré a dar un baño como en mi ciudad siempre hace una calor tremenda, ella me respondió okay después voy yo
Yo en la ducha mientras la agua caía por mi rostro pensaba un en ese cuerpazo qué ella tiene y al instante se me pone dura mi verga y quería masturbarme pero pensé mejor la espió mientras se baña y salí rápidamente con la toalla en la cintura para que fuera su turno de ella
Entró a la habitación y me dice «qué rápido volviste» y la vi a ella con una polera encima y con unos calzones color negro que se le veían muy bien en ese culito, respondí si es que solo quería refrescar, entonces la vi acomodando sus calzoncitos y dije dentro mio cambio de planes ya no quería espiarla por que sería difícil y arriesgado ahora quería ver esas prendas tan lindas que me llamaron la atención
Entonces ella agarró la toalla se puso en la cintura y se fue, en ese instante yo apague la luz y me fije por la ventana que se haya ido y rápido fui a usmear entre sus prendas fue tan exitante tener en mis manos unas tanguitas tan diminutas que me las llevé hacia el rostro y solo eso no había ningún olor más que el de ropa recién lavada, mi pené ya muy erecto en mi mano derecha y su tanguita blanca en mi mano izquierda, así empecé a masturbarme muy delicioso, la estaba pasando tan bien que olvidé de vigilar si regresaba, no me quise arriesgar y lo guardé tal como lo había dejado, entonces me subo de nuevo la toalla y escucho la puerta abrirse yo era asustado «ufff casi me sorprende con las manos en la masa»
Yo aun con la toalla encima y sin nada de bajo
Bibi: me dice aun no te cambias?
Yo: si es que no encontraba mi pillama
Bibi: ah ok, te importa si apago la luz para cambiarme?
Yo: claro que no, agarré un short corto y le dije ya tengo que ponerme
Bibi :esta bien ya la voy a apagar para que no me veas
Ella entre risas lo decía y con la luz apagada yo rápidamente me puse el short corto sin nada más de bajo y la observaba por que no estaba del todo oscuro, entraba una luz de afuera que me permitía ver como secaba su espalda sus brazos uff yo estaba muy caliente y ella seguía secándose los pechos ese abdomen y cuando se agachó para secarse las piernas yo maldije la oscuridad por no poder ver ese culito desnudo, entonces se puso un calzoncitoo color negro y encima un poleron que casi le tapaba todo ahí abajo
Yo ya listo ella también, nos fuimos a acostar y charlamos unos minutos me comentaba que fue un día muy cansador y que mañana tenía que levantarse temprano, yo le dije esta bien yo igual ya me dormiré.
Una mentira mía, espere a que se durmiera, por su respiración se escucha que esta durmiendo pesado un poco más y roncaba.
Aproveché en levantarle la sábana con la que se había tapado y aun en la oscuridad con esa luz ue entraba de afuera pude ver ese culito blanco con ese calzoncito tan lindo, tuve la verga dura en segundos. suave y lentamente la acariciaba las nalgas un rose muy exitante y ese calzoncito estaba algo olgado o agarré y los estire un poco como para hacerle aun lado no fue suficiente como para ver su culo o su cosita, me concentre rápido en pajearme con una mano levantando la sábana y con la otra en mi verga, se sentía tan rico esa excitación mezclada con el miedo que fue en minutos que termine, mi mano estába empapada así sin importar limpiarme, le acomodé la sábana y me di la vuelta con un alivio, por haber terminado tan rico e impune y en minutos di un suspiro y me dormí profundo ya al día siguiente hubo más sorpresas que les contaré en una segunda parte.


(1 votos)
Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!