MI TRANSFORMACION DE NIÑO A MUJER #2: CON PANTIES
Relato basado un 80% de hechos reales, donde se puede leer la transformacion y vivencias de una criatura nacida hombre pero en el transcurso de su vida, todo va tomando un rumbo totalmente diferente, llegando a ser la mujer que siempre quiso ser desde su niñez. Cap. 1: Mi inicio de vida, como fui d.
Llego el día siguiente y me encontraba en una crisis existencial, no sabía si estaba bien o mal, lo que había pasado la noche anterior, pero mi mente también me decía lo mucho que me había gustado estar allí en ese momento, no dejaba de pensar en que se hiciera de noche para nuevamente sentir el sabor tan peculiar pero muy rico de la verga de Juan.
Así pasó mi mente dentro de lo ordinario del día, era tanta la necesidad que tenía de reafirmar si en verdad me gustó lo que pasó. Que, dentro de mi mente, había un pensamiento o intuición, no sé, que me decía que podía ir a la casa de Juan, solo era caminar hacia la casa de al lado.
Así que a eso de las 2:00 PM, tomé un poco de valor y me dirigí a la casa de Juan, a la cual entré sin ningún problema, como si fuera un familiar más, pues al ser vecinos, nuestras familias eran confiables unas con otras. Al entrar me encuentro a mi vecina que se llama Mari, quien me pregunta:
Mari: ¿Aja, niño, tú qué haces por acá?
Yo: Vine a buscar unos limones para hacer jugo.
Mari: A bueno, allá está el palo (árbol) cargado de limón
Dándome así la entrada sin ningún problema. Mientras caminaba supuestamente a tomar los limones, iba observando para dentro de las alcobas si Juan estaba por allí, a quien observé que estaba en el último cuarto jugando con un atari.
Cuando Juan me vio, me llamó con un grito “Ven acá, vamos a jugar”, a lo que le respondí con un grito igualmente “Ahora voy, que voy a buscar unos limones”, y así fue, me dispuse a recoger los limones para no levantar ningún tipo de sospecha. Al retornar con los limones en una bolsa, entró a la habitación donde estaba Juan, el cual se encontraba acostado en la cama, sin camisa y solo tenía una pantaloneta color azul.
Juan: ¿Y esos limones para qué?
Yo: Voy a hacer un jugo, es que tengo hambre y no hay nada que comer en mi casa.
A lo que, sin pensarlo y de forma bromista, me dice:
Juan: Pero aquí tienes una para que te la comas, y al instante con su mano se toca su parte íntima y se ríe. Yo también me río y le digo:
Yo: Eso no es comida
Nos volvimos a reír y yo me acosté en la cama, también a verlo jugar.
Como a los 20 min escuchamos un grito de la Sra. Mari diciendo:
Mari: Juan.. Voy para allá al lado, vengo ahorita.
Sin ni siquiera pensarlo, Juan de voltio a verme y se le notó en su rostro que había sido una buena noticia, a lo que de inmediato me tocó la mano. Al fondo se escuchó cuando cierran la puerta principal.
Yo me sonrojé y le dije.. Y ahora…
Juan: Estamos solos, ¿quieres chupármela otra vez como anoche?
Yo: Sin pensarlo, le dije que sí.
Juan de inmediato me dio un beso, se levantó de la cama y se bajó la pantaloneta hasta las rodillas.
Su verga estaba algo medio parada, pues se estaba comenzando a excitar, por lo que, de mi parte, me rodé hacia la orilla de la cama y me quedé sentado en ella.
Juan se acercó a mí y yo, al verlo con su verga descubierta semiparada, no dudé en cogerla con mis manos y comenzar a pajearlo. Cuando ya tenía la verga totalmente parada, me incliné y, con la delicadeza de mis labios, comencé a darle besitos, a lamer como una paleta y, por último, introducirla en mi boca. Nuevamente, siento ese sabor peculiar y poco explicable que tenía su verga, y ratificando que en verdad me gustaba su verga en mi boca. Así pasaron unos minutos, y ya sentía que Juan estaba muy excitado con la chupada que le estaba dando. De momento me saca su verga de la boca y me indica que me levanté. Sin ninguna resistencia, obedecí y quedé de pie frente a él.
De inmediato me tocó las nalgas con sus manos y me encimo hacia él, dándome un beso en la boca. Fue tan delicioso sentir sus labios pegar con los míos, en un beso apasionado que me excitó mucho más de lo que ya estaba. Cuando separamos nuestros labios, Juan me dice:
Juan: Ya que estamos solos, ahora sí te la voy a meter.
Yo: Sí, pero la vez pasada no entró.
Juan: Tranquilo, yo lo hago con cuidado.
De momento me bajé mis pantalones que llevaba puesto y de él me volteó e hizo que mi pecho tocara la cama y, como todo un experto, agarró mis nalgas para separarlas y así pude sentir cuando puso su pene en la entrada de mi agujero. En ese momento estaba tan excitado que no pensaba en nada más que la rica sensación que estaba experimentando otra vez, y que era algo demasiado bueno y rico.
Teniendo la punta del pene en la entrada de mi agujero, Juan comenzó a hacer una leve presión para que entrara, pero este no lo hacía, ya que mi culito era virgen y su verga era mucho más grande.
En ese instante, Juan saca saliva de su boca y se la aplica en su pene, así como también pone en mi agujero, volviendo a hacer presión en repetidas ocasiones hasta que mi agujero cedió y pudo entrar la punta de su pene en mí. Fue allí cuando sentí lo más rico que habría podido sentir nunca antes.
Juan con delicadeza y temor siguió haciendo presión en embestida y poco a poco mi agujero fue cediendo, pero llego un punto donde de una sola embestida me metió todo su pene y sentí que se había desgarrado algo dentro de mí, por lo que fue un dolor muy fuerte, que mi única reacción fue tratarme de zafar de su pene. Juan me abrazó muy fuerte y le dije:
Yo: Sácamela, me duele mucho.. Mientras que se me salían algunas lágrimas por el dolor
Juan: Tranquilo, cálmate… ya te hice toda una niña.
Yo: No.. Sácamela. Suplicando por qué me, dolía mucho.
De momento, Juan comenzó a besarme el cuello, mientras me decía cosas muy lindas, que por primera vez me decia.
Juan: Ya mi amor calmate, ya el dolor pasara
Yo en cambio pensaba en el dolor, pero al escuchar la voz de juan tratando de calmarme, hizo que me concentrara en el.
Juan: Ya te hice toda una niña, ahora eres mi niña, muy linda mi amor
Sus palabras causaron eco dentro de mi, por lo que, me fui calmando y relajando.
Cuando ya estaba mas relajado y mi culito se acomodo al pene de Juan, el comenzo a mover sus caderas, y su pene entraba y salia de mi culo, al principio fue cuidadoso pero mediante iba pasando el tiempo iba aumentado sus envestidas y el dolor que antes sentia, se fue disminuyendo y transformandose en un dolor tolerable y placentero. Al poco tiempo de mi boca salio un pequeño gemido muy sutil, eso calento mucho mas a Juan y comenzo con un bombeo mucho mas rapido, asi duramos como unos 3 minutos mientras mi culo se acostumbraba a su pene.
Juan saco su pene de mi culo y me dije que me montara en la cama y me pudiera de perrito, cuando iba hacerlo, se escucha cuando abren la puerta principal de la casa. De inmediato ambos nos pusimos nervisos, nos subimos los pantalones y volvimos acostar en la cama como si nada hubiera pasado.
Al rato entra la hermana Juan a la habitación y dice:
Paty: Ustedes estan aquí!
Y le pregunto a Juan por su mama, donde estaba. A lo que él le respondio:
Juan: Esta alla al lado, debe estar hablando.
Paty: haa bueno.
Paty sin sospecha de nada, se va. Cuando ella sale de la habitación nosotros nos reimos sutilmente, sabiendo todo lo que habia pasado antes que ella llegara. Asi paso un par de minutos mas y yo agarre mis limones y me fui a casa, con una cara de felicidad por todo lo que habia pasado con Juan.
Mientras caminaba a mi casa, senti que mi culo ardio un poco, asi que al llegar, me fui directamente al baño y revisar mi culo, de paso a bañarme por la calor que tenia.
Ya estando en el baño y revisando que me dolia mi agujero, comienzo a recordar lo que habia sucedido minutos antes con Juan y eso me calento mucho.., por lo que de forma instantanea comenze a tocar y introducir mis dedo en mi culo y descubri que no solo me cabia uno sino dos de mis dedos, fue alli cuando descubri la masturbacion anal, y comenze con un mete y saca cada vez mas rapido, y cada vez me encantaba mas, mi pequeño pene de niño se paro en su totalidad hasta que senti una descarga de todo mi cuerpo. Todo ese momento lo vivi con la imagen y la sensacion de que Juan me estaba penetrando.
Al terminar con dicho acto, me revise detenidamente a lo que no encontre nada, solo era la sensación de dolor u ardor como cuando me raspaba en alguna caida, por lo que enseguida me bañe y sali a cambiarme y hacer el jugo de limones que habia recolectado.
El resto de la tarde lo pase en mi cuarto pensando en lo rico que habia sido ser penetrado por Juan y con la sensación de mi culo aun con el ardor, sentia mucho mas el ardor cuando caminaba a buscar algo, sentia una molestia, la cual me hacia caminar diferente, mi madre al notarlo me pregunto:
Madre: ¿Hijo que tienes? Estas caminando como manco
Yo: Es que estaba jugando, me cai y golpie las nalgas.
Madre: Eso te pasa por andar encompinchado, ven para sobarte.
De inmediato fui donde mi madre para que me sobara a lo que fingi que me dolia cuando me toco los gluteos, duro un rato tratando de alivianar el dolor hasta que me dijo que ya estaba, que eso me pasaba por andar queriendo jugar todo el tiempo.
Esos dos siguientes dias y noches no habia visto a Juan y mucho menos ido al callejón, aun sentia minimas molestias en mi culo.
Al caer la noche del tercer dia, me dirigi al callejon de siempre, me hacia falta colorme las bragas que encontraba en el muro del baño que pegaba con el callejón. Y esa noche pude ver que habian unas bragas alli puestas, de inmediato corri y brinque para alcanzarlas, al tenerlas en mis manos las oli y puse frente de mi briendola con mis manos y vaya que era un hermoso cachetero de encaje color futsia, de inmediato quite mis pantalones y me puse el cachetero, apesar de que me quedaba un poquito grande, se me veia muy bien, senti la electricidad en mi cuerpo y dicha de persona realizada, por lo que cerre mis ojos para disfrutar mas, al mismo momento que tocaba mi penesito. Al rato siento la presencia de alguien en el lugar, al abrir mis ojos, veo que es Juan quien esta alli observandome mientras disfrutaba. Al percatarme que era el, camine lo mas femenino posible hacia el y lo abraze, él me abrazo y tocando mis nalgas me dice:
Juan: Si que se te ven muy bien esos cacheteros.
Yo: Gracias
Juan: Ahora si pareces mas una niña, espero y te traigo algo.
Juan vuelve a volar el muro para entras en su casa y ha los minutos vuelve con algo en la mano. Cuando llega nuevemente me entregandome me dice:
Juan: Toma, esto te combina con ese cachetero.
Al recibirlo y abrirlo, observo que es un bra con encaje color futsia que hacia juego con el cachetero, yo lo recibo y le digo:
Yo: Esta muy lindo, pero… yo no me se colocar esto
Juan: Ven yo te ayudo
De inmediato él me ayudó y explico como colocarlo, al estar en contacto con el bra, tuve una sensación de alegria, podia ver que ahora si parecia mas una mujer. Al instante Juan interrumpe mi alegria personal diciendo:
Juan: Ahora si te vez mucho mas mujer, y muy linda..
Yo: Gracias a ti
Juan: Ahora sí, vamos a tratarte como toda una niña
Bajando sus pantalones y quedando su verga al aire libre, de inmediato me arrodillo frente de él y comienzo a chuparle el pene. En esa ocasión me sentía mucho más experta y niña que otras ocasiones. Fue fantástico y me esmere porque Juan disfrutara mucho al igual que yo. Pasaron los minutos y él me pide que le deje ver mi culito. De inmediato, como si hubiera sido una orden, me volteo e inclino un poco. Él detrás de mí comienza a tocar y masajear mis nalgas, me baja un poco el cachetero dejando al descubierto mi culito y mete su mano ya con saliva en él. Siento cómo con sus dedos busca mi agujero, hasta que logra encontrarlo y menear su dedo a orillas de mi agujero. No tardó tanto tiempo cuando siento uno de sus dedos entrar en mi agujero, lo cual me encantó recibirlo. Comenzó con un mete y saca que al poco tiempo me comenzó a arder nuevamente el culo. De inmediato le dije que me ardía y me respondía:
Juan: Relájate, ahora que te meta mi pene, verás que no te va a dolor más
Sacando su dedo de mi culo, me toma por las caderas y ubica su pene en mi culo, haciéndose una paja con él, hasta que bajó sus manos a mis nalgas, me las abrió y puso la punta de su pene en la entrada de mi agujero y me la metió de una sola embestida. Me dolía mucho cuando su verga entró en mí, quise desabrocharme, pero él agarró fuerte mis caderas, no dejándome safarme.
Juan: tranquila, mi amor, eso te pasa por dejarme esperando todos estos días.
Yo: perdón, perdón, es que me ardía aún mi culo.
Juan: si hubieras venido antes, ya no te doliera… ¿O acaso, no te gustó lo que sentiste?
Yo: sí, me gustó, pero me ardía un poco después de ese día.
Juan: bueno, ahora conmigo ya se te va a quitar.
Besándome el cuello y pasando sus manos por mi pecho, comenzó a meter y sacar su pene dentro de mí, a lo que en cabo de unos minutos, ya ese ardor había pasado a excitación y disfrute, cuando de mi boca sale un pequeño gemido sutil, haciendo que Juan se excitase mucho más y comenzó a bombear como más rápido y más violento. Yo recibía todas esas embestidas y disfrutaba de lo rico que era ser cogido por él. Al pasar a esos de unos 5 minutos, siento el suspiro de Juan y dentro de mí una pequeña baba que invadió mi culito, la cual salió del pene de Juan.
Con calma, Juan sacó su pene de mi culo y me abrazó, dándome un beso en la mejilla, diciendo:
Juan: Woow, qué rico mi niña. Eres la mejor.
Con una sonrisa en mi cara le digo:
Yo: Tú eres aún mejor, que me haces feliz.
Juan: sí que eres toda una niña muy atrevida y obediente.
Me doy vuelta y le doy un beso en la boca, a lo que él me corresponde mientras me sube el cachetero y agarra mis nalgas.
Nos quedamos un rato más dándonos unos besos y luego me ayudó a desvestirme y dejar todo como estaba y nos fuimos.
Allí comenzó toda una aventura nocturna con Juan, en la que nos veíamos en las noches y éramos muy felices los dos. Así pasaron 2 años disfrutando de nuestros encuentros, los cuales fueron recurrentes en algunas épocas, como en épocas que duramos sin vernos en el callejón, hasta que por cosas de la vida Juan y su familia se mudaron a otro sector y meses más tarde, mi familia y yo nos mudamos a la ciudad donde se encontraba trabajando mi papá, por lo que, no volví a verlo más.
En la continuación del relato, podremos obtener como siguio su vida vistiendose y como fue descubierta por su hermano.. asi como que cosas nuevas depara la ciudad.
Espero les haya gustado este nuevo capitulo y que sigan al pendiente de cada unos de mis relatos, como poco a poco fui pasando se niño a una gran mujer.
PD: Tratare de montar 1 capitulo de mi vida por semana hasta que lleguemos al final.
Besos.. Muak..
Como sigue?
Excelente relato. Como sigue? necesito mas.
Me encanta como escribes, es un honor leer relatos asi.