A LOS 13 AÑOS CON UN GORDITO DE 13
UN AMIGO DE OTRA ESCUELA TENIA GANAS..
Saludos a todos! mi nombre es Evan y en esta ocasion les relatare mi encuentro con un vecino (amigo de otro vecino). En otros relatos continuare mis juegos con Oscar y otros dos gorditos que tuve la fortuna de jugar a las grocerias en la primaria; pero el dia de hoy me animé a escribir lo que me pasó en secundaria.
Recuerdo estar en secundaria, en primero; en el mes de octubre se organizó una fiesta de halloween y un amigo me invitó, le pedí permiso a mi mamá para ir y para mí sorpresa aceptó con la condición de que mi hermana fuera por mí. El dia de la fiesta me disfrazé y maquillé de mimo con unos toques de sangre, mi amigo pasó por mi y nos encaminamos a la casa donde se haría la fiesta. Nos la pasamos muy bien, y mi amigo me pidió que fueramos a jugar con su amigo Francisco; lo encontramos en el patio de la casa jugando cartas, la verdad ni recuerdo que juego era pues yo estaba hipnotizado ante la belleza que recién conocí, casi le doy un beso en la frente a mi amigo por tan increíble y apetecible banquete que literalmente me trajo a la mesa pues Francisco era sumamente gordo! Sin perder tiempo me integré a la partida de la cual yo no sabía nada del juego y ellos que eran súper buena onda decidimos platicar para pasar el momento. La plática era muy agradable y ahí me di cuenta que Francisco era algo amanerado y durante la fiesta se la pasaba preguntandome cosas. El tiempo pasó algo rápido y cuando mi hermana llegó por nosotros Frncisco pidió irse también. Mi hermana tenía sus libros y materiales en el asiento de adelante por lo que tuvimos que irnos atrás y para mi fortuna yo iva en medio.
En una maniobra arriesgada metí mi mano a la bolsa del pantalon y pude tocar la pierna de Franciso de manera muy disimulada, tanto que él no se dió cuenta o eso pensé yo… hasta que sentí su mano apretandome el muslo justo cuando llegamos a la casa de mi amigo. Nos despedimos y tuve que separame de Francisco para que mi hermana no se diera cuenta, pero entre nosotros ya había miradas algo traviesas.
Al dia siguiente mi amigo me dijo que Francisco nos había invitado a jugar al play Station y claro que acepté, mi mamá estaba en un congreso y llegaría hasta la noche, por lo que le avisé a mi hermana y se ofreció a pasar por mi mas tarde. Asi puntuales llegamos a las 4 a casa de Francisco quien nos recibió en la puerta de su casa y al verme disimuló una sonrisa. Entramos y saludamos a su mamá quien nos pidió pizzas para la tarde, subimos a su cuarto.
Francisco apagó la luz y solo estaba la pantalla encendida; mi amigo tomó un cojín para ponerselo en la cabez y se acostó frente a la pantalla, Francisco y yo estabamos del lado contrario y en medio estaba la mesita de centro con las pizzas y refrescos; comíamos y jugabamos a la consola y en un descuido sentí la mano y dedos regordetes de Francisco en mi muslo, lo que me hizo regresarle el «saludo».
Muy pronto tomamos confianza y empezamos a toquetearnos mutuamente hasta que tomé la mano de Francisco y la pusé en mi entrepierna lo que lo hizo voltear a verme tras sujetar lo que había dentro. Susurrando me preguntó
-es tu cosita?
-sí- le respondí
-la tienes bien grande, jijijiji- me dijo con una risa nerviosa
-tu crees? le pregunté curioso y me decidí a tocarlo de frente, y aunque su pollita era un poco más grande (de lo que yo estaba impuesto en cuerpos de esa complexión) nunca se le puso dura y le dije:
-pues te toca a ti esto- le dije señalando mi pene que ya estaba duro y listo.
Y en un movimiento muy disimulado de cambiarme de lado pasé por detras de Francisco enterrandole la polla entre las nalgotas de manera breve; Se pegó a mi y con voz baja me dijo
-oyé! no te dí permiso de que me la metieras en la cola, jijijijiji- me dijo entre serio y jugando
-perdón es que no pude resistirme-
-Bueno, pero no lo hagas si no te digo- me respondió
Así pasamos un rato entre comiendo, jugando y tocándonos (claro de manera disimulada) hasta que él solito pidió por atrás, susurrando me dijo:
-si me ganas el item (del juego) te dejo que me la metas en la cola jijijijiji-
-seguro?-
-emmmm jijijijijiji…. si- me dijo en voz baja.
Y para mi mala suerte me ganaron los items y él esbozó una sonrisa triunfadora, me quedé viendolo de lado y sin voltear me dijo susurrando:
-uuuuuyyy que lástima no vas a tener esto- me dijo tomando mi mano colocándola en su nalga.
Me quedé observandolo mientras pensaba… eso no lo dijo solo por molestarme. Para este yo ya estaba sumamente caliente y de repente me dijo
-pero aquí te doy otro premio para que te motives más jijijijiji- me dijo en tono burlón sujetandome de la polla pero esta ves dejando un poco más su mano.
En eso mi amigo se levantó y pidió el baño, Francisco no se levantó solo le indicó donde estaba y cuando se retiró de la habitación se colocó nuevamente de rodillas y me dijo:
-ándale rápido para ver que se siente-
Rápido me coloqué detras de él y le clavé la polla entre las nalgas para empezar a hacerle los movimientos de cadera. Estaba por bajarle el short y me fijé que no opuso resistencia, pero escuchamos los pasos de mi amigo, asi que nos separamos y seguimos como si nada.
Continuamos jugando, tocandonos, en fin una buena tarde. De ves en cuando yo le tocaba aldelante, pero muy poco se le ponía dura a Francisco hasta que me volvió a decir que si lograba obtener un ítem del juego me dejaría metersela por atrás.
-seguro? le volví a preguntar
-si jijijijij- me dijo susurrando riendose disimulado y ya muy sonrojado.
Hasta que me dí cuenta que el nivel que estabamos por jugar estaba repleto de ítems de los que me retó, por lo que fue muy fácil obtener el logro y de reojo pude ver como se sonrió cuando triunfé; Francisco se acomodó de rodillas con la panza sobre la mesita y mirándome entendí lo que quería, me coloqué detrás de él y empecé a empujar contra ese enorme trasero. Fueron los tres minutos más emocionantes de mi vida al tener a mi disposicion un par de nalgas enormes justo como me gustan con el riesgo de ser descubiertos por mi amigo.
Apenas empecé a sentir rico en mi polla cuando la mamá de Francisco nos llamó diciendo que ya había llegado mi hermana por nosotros.
Nos levantamos, encendió la luz y nos despedimos acordando continnuar la partida en otra ocasión, Francisco me dijo que para continuar eso y le dije que sí; algo que solamente el gordito y yo entendimos a la perfección.
Mi hermana llevó a su casa a mi amigo y finalmente llegamos a la nuestra.
Esperen el proximo relato con Francisco. Como siempre les agradezco leer mis memorias. Con lujuria: EVAN.



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