• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Últimos Relatos
  • Publicar Relatos
  • Relatos Eróticos
    • Categorías de relatos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos)
Cargando...
Gays, Incestos en Familia, Masturbacion Masculina

Angelito

En el camino al cuarto me fui quitando la camisa y abrí la puerta de golpe, escuché un grito y yo pegué un grito también, resulta que mi tía no había venido sola. – ¡¡Angeeeel!!! Que haces aquí loco- le dije espantado. .

Los días en la granja habían pasado de lo más normal, dos días después del viaje con Clarita la fuimos a buscar y ya no venía amorosa, de hecho venía bien malhumorada, tirada en el posapie del copiloto todo el viaje, Pepe me dijo que seguro era porque ya venía preñada, así que no hicimos nada para que mi tío la recibiera tranquila y por miedo a que nos mordiera.

Mi primo decía que las perras preñadas eran más fácil de coger pero aún teníamos que esperar que pasaran los días para probarla, en ocasiones nos íbamos al potrero a poner a mamar a la becerra o  nos cogiamos a la puerca de vez en cuando.

Uno de esos días cuando estábamos subiendo hacia la casa después de bañarnos en la laguna, vimos a una de mis otras tías sentada en el porche tomando café con mi mamá, mi primo y yo nos miramos con cara de extrañeza, pues raramente coincidimos con esta tía, ya que ella era un poco sifrina (clase alta)  y casi no iba al campo, de hecho poco la tratábamos, le hablábamos más por respeto que por empatía.

  • Pepe, Galder, que bueno que subieron temprano – Dijo mi mamá  cuando nos vio.- su tía Maritza nos vino a visitar unos días.
  • Hola tía bendición – Dijimos los dos al unísono.
  • Dios los bendiga, donde andaban que están todos llenos de barro- nos dijo arrugando la cara.
  • Estábamos en la laguna tía, deberías ir está muy buena el agua- le dijo Pepe.

Yo solo la miraba con mi sonrisa fingida, a diferencia de Pepe que es súper político ( carismático) yo no soporto a la gente falsa, así que no me interesaba hablar con mi tía.

  • Ay no muchacho, como se te ocurre que yo voy a andar en ese tierrero, mejor metanse a bañar y no le vayan a ensuciar el piso a su mamá. -Dijo ella tan sarcástica como siempre.

Yo miré a mi mamá y le voltie los ojos, le entregue las botas a Pepe y este se fue a dejarlas en el lavadero, yo me fui a dentro a bañarme y cambiarme de ropa.

En el camino al cuarto me fui quitando la camisa y abrí la puerta de golpe, escuché un grito y yo pegué un grito también, resulta que mi tía no había venido sola.

  • ¡¡Angeeeel!!! Que haces aquí loco- le dije espantado.

Sobre mi cama de lo más relajado estaba mi primo Angel, uno de mis favoritos, delgado, cabello negro, piel blanca como la leche y bastante más pequeño de lo que debería para tener 7 años.

  • Primooooo!- gritó ángel, y salió corriendo a abrazarme.

A diferencia de la bruja de mi tía, Angelito era un niño muy especial, muy amoroso, cariñoso, más pegajoso que un chicle (goma de mascar), pero una ternura, siempre que lo veíamos nos regalaba dibujos hechos por el, o nos hacía pulseras, cualquier cosa que nos pudiera regalar.

Tenía meses sin verlo, por el tema de las clases, pero mi tía siempre lo dejaba una semana en mi casa para que pasara las vacaciones, siempre cuando ya casi iban a terminar, por eso me sorprendió verlo en la granja.

  • Que haces aquí? Pensé que mi tía había venido sola! – Lo abracé y le alboroté el cabello – Donde está Luciano?- su hermano, físicamente igual que Angel pero más grande y amargado.
  • No vino primo, solo vinimos mi mamá y yo, mi mamá está comprando unas cosas para la casa, así que las viene a ver, y tú cuando llegaste? que has hecho? estabas en la laguna? Podemos ir? – dijo sin respirar.

Angelito era muy parlanchín, muy curioso y le gustaba estar donde estaban los grandes, haciendo preguntas y según dice ¡siempre aprendiendo!

  • Tranquilo tigre, relájate- le dije, alborotando su cabello- qué bueno que viniste.
  • Si primo ¿que vamos a hacer?- me preguntó
  • No sé, vamos a esperar que venga Pepe que está llevando las botas al lavadero porque se nos llenaron de barro.
  • De barro? Porque? Donde estaban? Pueden llevarme después?- preguntaba casi saltando.

En ese momento llegó Pepe, Angel salió corriendo a abrazarlo, a diferencia de mi, que le llegaba a Pepe por los hombros, Angelito le llegaba a la cintura, Pepe venía en boxer porque se supone que nos íbamos a bañar, así que angel quedó pegado a su entrepierna, toda su carita estaba en los bóxer blancos y el paquetote, Pepe quedó congelado, más que todo porque no se esperaba ver a Angel en el cuarto, y porque este ni se había dado cuenta que Pepe estaba en bóxer, Pepe solo me miraba con una expresión como de “que caraj…”

  • Angelitoooo!! – Le dijo Pepe despegándolo de él- no sabía que habías venido con mi tía.
  • Si primo, llegamos hace rato, yo pregunté por ustedes pero no estaban, mi tía me dijo que estaban para abajo, y yo camine un rato al gallinero, después me cansé de esperarlos y me vine al cuarto porque estaba aburrido.- dijo el niño.

Pepe miraba a angelito hablando y después me miraba a mí, yo solo me reía y le subía los hombros en señal de “no se”

  • Que bueno angelito, me alegro mucho que vinieras con tu mamá, nosotros nos vamos a bañar porque estamos llenos de barro, si quieres te puedes quedar aquí o espéranos afuera con tu mamá y mi tía.- le dijo Pepe.
  • Yo los espero aquí, mi mamá seguro está hablando de Luciano y de lo bien que juega futbol, ya la he escuchado mucho.
  • Ok ok esperanos y ya salimos.
  • Salimos?- le pregunté a Pepe.
  • Sí claro, vamos a bañarnos juntos para que angelito no espere tanto.

Yo quedé frío, una cosa era bañarnos en la laguna, un espacio abierto, pero a bañarnos en el baño, con mi mamá y mi tía afuera, era una descarga de adrenalina.

  • Vamos – me dijo Pepe agarrandome de la muñeca.
  • Se van a bañar juntos?- preguntó angel.
  • Si angelito, somos hombres así que nos podemos bañar juntos, terminamos rápido y luego salimos a jugar los tres.
  • Mmmmm Está bien primo- dijo angel y se fue a acostar a la cama.

Yo iba encaminado por Pepe al baño sin saber qué hacer, Pepe cerró la puerta del cuarto y la del baño con seguro, yo quedé con la espalda pegada a la puerta y el frente a mi, no sabía que le pasaba pero puso sus brazos uno a cada lado de mi cabeza, como si estuviese soportando la puerta y cerró los ojos.

  • Que pasó?- le pregunté en voz baja
  • Shsss- me hizo sin abrir los ojos.

De verdad que no entendía que pasaba, duro así unos dos minutos, yo solo lo miraba, él abrió los ojos, sonrió y de lo más normal me dijo.

  • Quítate los pantalones o te vas a bañar así.
  • “Que onda”- pensé yo- te sientes bien?- le pregunté.
  • Si si todo bien- me dijo mientras se daba la vuelta y se metía a la ducha en sus  boxer blancos.

Pepe abrió la regadera y todo lo blanco se volvió transparente, yo me quité los pantalones y me quedé en boxer sin quitarle los ojos de encima, él me daba la espalda y yo podía ver como el agua corría por todo su cuerpo.

El espacio de la ducha era pequeña así que aunque no quisiéramos nuestros cuerpos se tocaban, yo entré detrás de él, y sin querer le arrecoste el guevo porque lo traía encarpado, él no se movió, seguía pasándose las manos por la cabeza para limpiarse, en un momento se volteó hacia mí y los dos quedamos de frente, los dos con el guevo prensado, con las carpas pegadas, pero los dos mirándonos a la cara, a él le caía el agua en la cara y a mí las gotas que salían disparadas cuando respiraba, en un momento me agarró de los hombros y me volteó para que el chorro me cayera a mi, en ese movimiento nuestros cuerpos se pegaron más y ya era imposible no sentir lo caliente que estábamos los dos, lo cerca que estábamos cada uno de la respiración del otro, él agarró el jabón y comenzó a pasármelo por el cabello para que me hiciera espuma.

  • Cierra los ojos- Me dijo.

Yo los cerré y solo me dejé llevar, sus manos fueron recorriendo desde mi cabello, hasta mi cara, me limpio por el cuello y por detrás de las orejas, mi cuerpo estaba a mil por horas, yo solo quería saltarle encima, pero me contenía, me agarró los brazos y me los estiró, me enjabonó las manos, los antebrazos y las axilas, me reí un poco por las cosquillas y él también.

Bajó por mi pecho y enjabonó mi abdomen, no pude evitar sentir un corrientazo en el cuerpo, agarró mi boxer de los elásticos y me los bajó, yo mantenía los ojos cerrados, por una parte quería ver, pero por otra solo quería sentir, que solo mis sensaciones sintieran esos dedos recorriendo mi cuerpo.

Sin mediar palabras, me enjabonó la cintura, pasó sus manos por mis nalgas, pasó sus dedos por la raja lo cual me hizo botar un gemido, y luego se fue a mi guevo, enjabonó mis bolas, entre ella, entre el culo y las bolas y luego me agarró el guevo desde el tronco y lo enjabonó hasta la cabeza, sin duda mi gemido fue bastante significativo, porque mi primo me apretó el guevo y me comenzó a hacer la paja con el jabon, resbala tan fácil que fue agobiantemente rico, así me hizo unas 10 veces más o menos y poco a poco me iba empujando hacia atrás para que el chorro me cayera y lavarme.

Cuando estuve sin jabón, abrí los ojos y Pepe solo me miraba con su cara de Pícaro, donde casi podía leer la pregunta (¿te gustó?) pero no la dijo, porque era obvio.

  • Me toca-  dijo- me tomó de los hombros de nuevo y me volteó quedando él junto a la regadera.

Se puso de espaldas y sin más se bajó los boxer blancos (transparentes). Qué vista, esa espalda llena de barro, ancha arriba y fina en la cintura, unos cachetes de nalgas que provocaba morderlas de solo verlas, con esos pelitos finitos por todos lados, yo pensaba que rico sería abrir ese culo de macho y pegar toda mi cara ahí, lamer ese hoyito y morder esos cachetes.

Comencé a enjabonar su espalda y pasé mi mano por los hombros y las axilas (me encantaba) tenía el guevo más parado que nunca, y sin disimular se lo arrecostaba lo más que podía, bajé hacia la cintura y después a las nalgas, las frote por fuera y luego pasaba mis dedos por la raja (que rico, calientita) dure un buen rato en esa zona, Pepe no me decía nada y yo aproveché lo más que podía, en algunos momentos el bajaba el brazo derecho de la pared y se pajeaba, yo dejé la zona del culo y pasé a la parte de adelante, él dio un respingón cuando se lo agarré y lo comencé a masturbar con el jabón  esos 22cm estaban a más no poder, venosos y con toda la cabeza afuera, las bolas perfectas colgando, esas bolas que se veían más oscuras que lo demás, verlo así de cerca con sus cañones de pelo sobresaliendo un poco, era la gloria, mi boca estaba deseosa de meter todo ese pedazo de carne dentro, mis ganas nublaban mi juicio y él lo sabía.

Lo seguí masturbando, copiando lo que él me hizo un momento antes, no sé si lo estuve haciendo mal o no pero en un momento él me tomó la mano con la que lo estaba masturbando y la apretó, apretándose así el guevo también, se pajeo varias veces apretando duro y después soltó las manos y se pegó a mi cuerpo, yo quedé con la cara pegada a sus hombros y él con su quijada pegada en mi cabeza, los dos respirando apresuradamente, todo esto mientras el agua le caía y le quitaba todo el jabón.

  • Terminemos que Angelito está esperando- me dijo-.

Yo no quería salir del baño, quería estar ahí todo el día con el.

Aunque mi primo siempre ha sido morboso, ese momento me sorprendió mucho, pues aunque, después de lo que pasó en el corral y con el viaje de Clarita nuestro morbo mutuo creció, él me tocaba más, me hacía más insinuaciones, y estas escenas como la del baño se hicieron más amenudos.

La relación con mi primo cambió muchísimo Cuando bajábamos a bañarnos en la laguna también había toqueteo, a él le gustaba que nos bañáramos desnudos, entonces me agarraba, me levantaba y me tiraba al agua, como cuando juegas con los niños, y ahí los roces eran bastante significativos, y los dos con el guevo parado sin vergüenza ninguna.

Salimos del baño y angelito seguía acostado en la cama, yo tuve un poco de pudor con él porque nunca me había visto desnudo, mi primo al contrario se quitó la toalla quedando desnudo y se puso a buscar el bóxer en el gavetero, angelito lo miraba de arriba abajo, se había puesto rojo, pero no le quitaba los ojos de encima, sobre todo del guevo, porque a pesar de que estaba dormido, su tamaño era bastante grande, no sé si mi primo lo hizo a propósito pero duró bastante buscando el bóxer.

Yo esperé que se lo pusiera para agarrar uno e irme al baño a vestirme, cuando salí Pepe estaba vestido con un short negro de esos de futbol  y una franelilla  blanca de las que siempre usa, estaba hablando con angelito de lo más tranquilo.

Al rato nos llama mi mamá y nos dice que mi tía iba a salir al pueblo, para que estuviésemos pendientes de Angel porque ella iba a cocinar y eso, nosotros nos quedamos en el cuarto y nos pusimos a jugar juegos de mesa con angelito.

  • Angelito y cuántos días te vas a quedar?- le pregunté.
  • No sé primo- me dijo- eso sabe es mi mamá-.
  • A bueno, si te vas a quedar vas a tener que dormir aquí con nosotros en la litera, puedes dormir abajo conmigo o puedes dormir arriba con Pepe.
  • Arriba me da miedo, mejor abajo contigo, o bueno puede ser un rato abajo y un rato arriba.
  • Jajaja loquito cómo vas a estar subiendo y bajando, tienes que decidir.- le dije.
  • Déjalo, si él quiere dormir así mientras ve que le gusta más, arriba o abajo- dijo Pepe-.
  • Bueno si angelito es verdad, mientras que estés aquí podemos compartir, quizás yo duerma arriba con Pepe.

Los tres comenzamos a reír, porque la litera tenía pinta de que nunca nos aguantaría a los dos.

La tarde fue pasando, comimos y mi mamá mando a Angel a bañarse, le paso ropa de su maleta y el angelito quedó con unos monos (pantalones suaves) y una franelita fina de esos de superhéroes.

Cuando nos tocó irnos a dormir Pepe y yo nos quedamos en bóxer por qué a pesar de que en las noches hacía frío a nosotros nos gustaba dormir así y angelito se quedó con la franela y el mono.

Primero se acostó conmigo abajo, yo tenía rato que no dormía con alguien, así que me sentía un poco incómodo, angelito se movía mucho y se pegaba mucho a mi cuerpo.

  • Angelito estás incómodo?- le pregunté.
  • Si primo, es que en casa yo duermo solo y tengo calor. – Respondió.
  • Bueno quítate esa ropa, mira Pepe y yo dormirnos en boxer y si quieres duerme con la cabeza hacia abajo así tienes más espacio.
  • Está bien primo.

Vi entre la oscuridad como angelito se sentó y se comenzó a quitar la franela y después el mono quedándose en bóxer, no voy a negar que eso me calentaba un poco.

Angelito se cambió de posición y quedó con los pies en la cabecera de la cama y su cara debía quedar a al altura de mis pies, pero como era tan pequeño, su cabeza quedaba a lo alto de la mitad de mi cuerpo.

Nos dimos las buenas noches y se dispuso a dormir.

Con lo que pasó en el baño yo había quedado súper caliente. A la hora de acostarnos me di cuenta que angelito ya estaba dormido, yo quería agarrarme el guevo para pajearme así fuese por encima de la ropa para no moverme mucho, así que baje la mano hasta el guevo mío y me lo comencé a apretar, pero mientras me pajeaba suave hice un movimiento y angelito se movió, yo estaba boca arriba y su brazo rodeo mi cintura, justo donde tenía el guevo parado, no me quise mover para no despertarlo y porque se sentía rico, pero por mi cabeza pasaban mil formas, de morbosear, lo que hice fue poco a poco ponerme de lado y el guevo le quedó en toda la carita, uff que rico era sentir su aliento en mi paquete, era como sentir que lo estaba oliendo, eso me puso a mil, suavemente me fui bajando el bóxer por la parte de atrás hasta descubrirme las nalgas, porque así sería más fácil y con menos movimientos bajar la parte de adelante, metí la mano por delante entre la carita de angelito y mi paquete, poco a poco fui bajando el bóxer y el guevo salió disparado, lo tenía duro duro, el guevo le quedó en toda la cara, en todo el cachete. No se si era la calentura pero solo estaba pensando en metérselo en la boquita, si ya sentir el aliento me estaba haciendo casi acabar, sentir esa saliva calientita sería lo mejor.

Cómo estaba oscuro fui tanteándole la cara, suave para que no se despertara, le sentí la barbilla, los labios y la nariz, uff que morbo, con los dedos le abría un poco los labios y un poco más allá los dientes, angelito no hacía ningún intento por despertar, estaba profundamente dormido, aleje un poco la cintura y pude acomodarle la cabeza del guevo en la parte donde le estaba abriendo la boca con los dedos, uff sentí un corrientazo que no tiene comparación, no se si fue el reflejo pero angelito abrió un poco la boca cuando sintió el guevo en los labios, quizás estaba soñando que era algo de comer, pero de un momento a otro toda mi cabeza estaba siendo succionada por esa boquita chiquita, yo estaba extasiado, me aguantaba metérsela toda en la boca, aunque mi guevo no es grande metérsela completa lo fuese despertado. Me quedé así un buen rato, disfrutando de la chupada suave, estaba en las nubes, lo cintureaba un poco y se la metía cada vez un poquito más, estaba tan calientita, yo tenía los ojos cerrados y volví a la realidad cuando Pepe se comenzó a mover en la parte de arriba de la cama, eso hizo que angelito tuviera un movimiento como para despertar, tuve que sacarle el guevo de la boca y apartarme un poco, volví a poner boca arriba y en eso Pepe bajó los pies, de un momento a otro ya se había bajado y entre la penumbra nos veía.

Me hice el que me estaba despertando y me moví para que me viera.

  • Que pasó? – le pregunté en susurros.
  • Tengo mucha sed, voy a tomar agua, tú quieres?- hablo en voz normal.
  • Shsss vas a despertar a Angelito – le dije.
  • No creo – dijo en una voz más alta
  • No, no quiero agua gracias.

Su voz no era para escucharse afuera, pero para nosotros que estábamos a escasos centímetros de distancia era muy alta.

Encendió la luz, se puso sus chancletas haciendo bastante ruido y después salió abriendo y cerrando la puerta con poco cuidado.

Como me lo imaginaba angelito se despertó.

  • Primo porque prendiste la luz?- me pregunto.
  • No fui yo papi, fue Pepe que fue a tomar agua. – le respondí viéndole la boquita brillante de líquido preseminal, algo que no había anticipado.
  • Yo también quiero primo.
  • Anda y dile a Pepe que te de.- lo mandé, yo estaba medio molesto porque Pepe me había cortado el morbo.

Angelito se paró y fue hasta la cocina, duraron como 10 minutos y volvieron, Angelito venía riendo y Pepe también, yo me moví para que Angelito se acostara de nuevo pero no se metió a la cama.

  • Primo voy a dormir con Pepe arriba, porque arriba duermen los príncipe – me dijo Angelito, yo quedé loco, solo miré a Pepe y este tenía una sonrisa muy pícara.
  • Si, me dijo que quiere dormir arriba, pero yo le advertí que hago cosquillas cuando duermo- Dijo Pepe, dirigiéndo las manos a las costillas de ángel para hacerle cosquillas suaves, Angelito solo reía, yo sonreí también.
  • No primo que me da mucha cosquillas- dijo.
  • A bueno está bien papi, sube- le dije

Pepe ayudó a angelito a subir las escaleras y después subió el, antes de subir se aprieta descaradamente el paquete haciéndome una seña, apagamos la luz y nos dispusimos a dormir.

Arriba los dos se movían, Angelito le decía en susurros a Pepe que dormiría con la cabeza hacia los pies de él y Pepe le decía que no porque lo podía patear, que durmiera a su lado normal, que así no pasaría tanto frío (lo cual no había).

  • Duerme hacia la pared y yo duermo en la orilla, así no te caes- susurraba Pepe.
  • Está bien primo, pero no quedamos muy apretados?- preguntaba el niño en susurros.
  • No papi, ponte de lado mirando hacia la pared y yo haré lo mismo, así nos queda más espacio.
  • Así?- preguntaba el.
  • Si papi así está bien, porque en cualquier momento te puedo hacer cosquillas. – Pepe terminó la frase y angelito se comenzó a reír suave.
  • No primo, me da mucha cosquilla ahí.- Decía en susurros

Paso como una hora, yo me estaba quedando dormido cuando escuché a Pepe en un susurro muy bajo.

  • Aquí también te da cosquillas bebesito?- le susurraba Pepe.
  • Siii primo- decía angelito- susurrando casi gimiendo.
  • Dime papi -le dijo- Aquí también?- le preguntaba.
  • Si si papi también.
  • Te gusta.?
  • Si papi se siente rico.

Ambos estaban susurrando pero yo podía escuchar todo, escuché como Pepe se chupaba un dedo y luego escucho gemir a ángel.

  • Ahí me da cosquillitas papi  – susurraba.
  • Mucha cosquillita? Te mojé un poco porque así se siente mejor, te gusta bebé?
  • Si papi se siente rico.

Así estuvieron un rato donde se escuchaba los gemidos de angelito y la respiración entrecorta de Pepe.

  • Bebesito quieres volver a tócame el guevo  como en la cocina?.
  • Si papi, si quiero.
  • Está bien bebesito, Bájate un poco.- le indicó Pepe.

La cama se comenzó a mover pero como si ángel se estuviera arrastrando hacia donde van los pies, en un momento veo como los pies de ángel sobresalen de la cama, eso quería decía que estaba a la altura de guevo de Pepe.

Que rico pensaba yo, me saqué el guevo y me comencé a pajear.

Mi mente estaba volando, me imaginaba mil situaciones donde Pepe tenía a angel pegado contra la pared y el le metía mano fingiendo ser cosquillas.

La cama se movía poco, pero podía intuir que estaban cambiando de posición, se lo estaba mamando o que? La respiración de Pepe se escuchaba pesada y entrecortada.

  • Esta bien así?- preguntó angelito en susurros
  • Si así bebesito, de arriba a abajo- respondía el.

Que rico lo estaba pajeando, yo quería pararme y unirme pero esa situación me daba más morbo, yo tenía el guevo a mil, tenía que parar por momentos para no acabar rápido.

  • Ahora así, abre la boca bebé – susurraba Pepe.
  • Pero es muy grande papi.
  • Lo que puedas bebesito, no hay problema .
  • Está bien papi.- respondió ángel y en un momento solo se escuchó el gemido de Pepe.
  • Si así que rico bebé, me encanta tu boquita.

No podía creer que lo había puesto a mamar despierto, que rico. Se escuchaba como angelito chupaba y yo me lo imaginaba tratando de meterse esa bestialidad de guevo en la boca.

Me imaginaba pasándole la lengua en la cabeza del guevo, llenándolo de saliva, comiéndose el líquido preseminal, el mismo que yo le había dejado en los labios unas horas antes.

Pasaron unos 10 minutos y Pepe comenzó a respirar más fuerte.

  • Así bebé que rico así- le susurraba.

Angelito solo chupaba, Pepe comenzó a gemir suave y yo podía intuir que iba a acabar, en un momento los gemidos fueron más fuertes y Angelito comenzó a toser, ya le habían llenado la boquita de leche, yo también acabé de lo excitado que estaba, Angelito se movió hacia arriba, escuché un sonido de besito tipo poquito y ya se acostaron a dormir.

Uff que acabada y que rica situación acababa de vivir.

A la mañana siguiente nos despertamos como si nada, Angelito se fue a la sala a despedirse de su mamá que iba a salir con mi mamá y mi tía y yo aproveché de agarrar a pepe, para que me contara todo, me dijo que cuando estaba en la cocina Angelito no paraba de mirarle el guevo mientras el le servía el agua, cuando se la dio tomaba pero todavía mirando y como el es morboso hizo como si se estuviese rascando el guevo y se lo mostró un poco, dijo que la cara de ángel no fue normal y que ahí el supo que era mariquito.

Le dijo que si quería tocarlo y le dijo que si, lo puso a pajearlo y después se lo llevo a dormir y lo puso a mamar, aprovecha me dijo.

Cuando angelito volvió al cuarto, Pepe me picó el ojo y se fue, yo cerré la puerta con seguro, me bajé el boxer y le pregunté ¿quieres?

Sin decir nada se arrodilló a mamar y que mamada tan rica, le pude follar la boca y hacer que se tragara la lechita, uff una de las mejores acabadas.

Al final nos enteramos que mis primos lo ponían a mamar y un amigo de su hermano fue el que lo inició cuando hacían pijamadas.

Fueron unos buenos días con angelito en casa, nos faltó cogerlo pero aún estaba sin estrenar y nos daba paja mandarlo cogido con los otros.

Esperamos después volverlo a ver ya con el culito abierto.

FIN.

Relato dedicado a mis zoocios.

Recuerden que me pueden escribir y mandar videos a mi telegram. @galderb7

Disculpen que he estado perdido, pero soy papá a tiempo completo, contexto rápido mi esposa me dejó así que estoy full, pero ha sido bueno también, esta historia que acaban de leer da pie a las que vivo actualmente.

No creo que las publique pero escríbanme al telegram los que tengan una situación parecida. 😏

30 Lecturas/19 febrero, 2026/0 Comentarios/por Galderbennett
Etiquetas: baño, culito, culo, follar, hermano, primos, vacaciones, viaje
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
Bromas pesadas, entre marido y mujer …
Mi error con el self-bondage
Trabajando e iniciándome en el sexo II
que cogidon acabo de dar en el sauna en morelia
mi sobrina.mi lolita..luz de mi vida (parte 5)
HISTORIAS REALES 6 “LA NOCHE”
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.385)
  • Dominación Hombres (4.219)
  • Dominación Mujeres (3.109)
  • Fantasías / Parodias (3.395)
  • Fetichismo (2.797)
  • Gays (22.365)
  • Heterosexual (8.446)
  • Incestos en Familia (18.582)
  • Infidelidad (4.563)
  • Intercambios / Trios (3.189)
  • Lesbiana (1.174)
  • Masturbacion Femenina (1.026)
  • Masturbacion Masculina (1.961)
  • Orgias (2.114)
  • Sado Bondage Hombre (462)
  • Sado Bondage Mujer (191)
  • Sexo con Madur@s (4.443)
  • Sexo Virtual (270)
  • Travestis / Transexuales (2.465)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.580)
  • Zoofilia Hombre (2.243)
  • Zoofilia Mujer (1.681)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba