Carlitos nunca fue el machito que aparentaba ser, En el club lo hicieron putito.
Todo empezó de niños, en un Club de Futbol infantil en la escuelita de 5 años..
Este 28 de diciembre me reuní con algunos amigos de la infancia a despedir el 2025.
Woww! cuantas sorpresas surgieron, creo que tengo imaginación, pero mucho de lo que escuché no me lo hubiera imaginado en mis más retorcidos intentos.
Bien, me enteré que algunos de mis amigos que supuse siempre que eran heterosexuales eran realmente gay, otros de ellos si bien no sabía que eran gay desde que eramos niños podía imaginarlo.
A medida que avanzamos en la charla y las copas de vino hicieron su efecto las lenguas se soltaron, y supe anécdotas de la niñez por montones de cuando A, se lo cogió a B y C que se los cogía a casi todos le encantaba hacerse coger con otros chicos más grande. Aunque algunas historias parecían algo exageradas eran verosímiles.
Enseguida quedó en evidencia que yo y otros dos compañeros más no contábamos de esas historias. Cuando me preguntaron no me creían que hasta ese momento nunca había tenido experiencias gay. Insistieron tanto que cuente la verdad que les dije que en realidad mi deseo sexual se canalizaba más por las niñas, pero como me lo reprimía prefería escribir, dibujar, crear artísticamente antes des de hacer.
No me creían mucho y le fui mostrando mis creaciones. Leímos y enseguida Carlos sacó su pija y comenzó a masturbarse a medida que Andrés leía. Cuando leímos la Pequeña hija de Zelma Beto casi a la fuerza comenzó a chuparme la pija arrodillado en la base de mi silla, a lo que no tardó Carlos y dejarlo en cuatro y se la terminó metiendo de un solo empujón.
Cuando me dí cuenta uno de nuestros compañeros ya se había retirado, otro tomó distancia y no participó en esa revuelta.
Después que terminó el relato, Carlos le llenó de leche el culo de Beto, y Andrés había eyaculado masturbándose mientras leía. A mi no se me paró, no supe como decir que no quería hacer eso.
Luego me preguntaron porqué si escribía todo desde la imaginación no podía escribir también relatos gay, les conté que sía había intentado y otro amigo en común que es gay me decía que eran muy malos. Entonces pasamos gran parte de la noche escuchando historias supuestamente reales para ver si podía escribir algo medianamente potable.
Hace pocas horas me di cuenta que una historia de Carlos podía contarla.
Carlos en aquellos años entiendo que tendría entre 5 o 6 años, a lo sumo 7, no más que eso.
Si había tenido algunos juegos sexuales con otros chicos pero nada importante.
Carlos siempre fue muy bueno en el deporte, en particular jugaba muy bien al futbol.
Un día en el club, el estaba entre algunos dirigentes que estaban hablando.
Carlos estaba parado entre las piernas de unos de esos hombres.
Carlos no le dio mayor importancia pero se estaban dando sus apoyes de de verga entre las nalguitas mientras sutilmente le tocaban la pijita.
Este hombre, en lunfardo Argentino dice a los demás hombres: «El pebete se me puso duro, para hacer frankfurter, parece que la salchita está pasada, está babosa»
Después de un largo silencio todos rieron, Carlos también, pero no entendió.
Entender el lunfardo es difícil hasta para los argentinos o los rioplatenses, porque los uruguayos también lo usan a su modo.
Pebete es un tipo de pan tierno, pero suena como decir Pibe que es una de las forma de decir muchacho, niño, boy….
Si es un pan tierno y se pone duro quiere decir que el muchacho está duro, que a Carlos se le había parado la pijita.
frankfurter, salchicha es como redundante, porque el pebete es un pan que se lo utiliza para hacer hotdog, Lo que se entiende en lunfardo que hacer un frankfurter/hotdog es dejarle la pija entre las nalgas a un pebete o un niño.
Todos esto no es que lo supiera, lo aprendí esa noche porque nunca entendí el lunfardo.
Esa tarde noche en el club de barrio pasó así.
A los pocos días, este mismo hombre le pregunta a Carlos si le gustaría ser jugador del seleccionado del club, claro que dice que sí.
Ente una cosa y otra lo lleva a una oficina del club para mostrarle unas revistas muy populares de futbol de aquellos años, llamada «El gráfico».
La posición se repite, el hombre sentado, Carlos parado entre sus piernas dándole la espalda, mientras miraba las revistas sobre una mesa.
Situación que se repetía casi a diario, Este hombre le tocaba la pijita a Carlos hasta hacerle que se le pare. Cuando se le paraba poco a poco le baja el short comenzaba a pasarle la pija entre las nalgas y con la otra mano lo masturba a Carlos, mientras le reseñaba a mirar sexualmente a los futbolistas de las fotos, a que imagine sus pijas y cosas así.
Muchas veces intentó penetrarlo pero no le entraba, hasta que tiempo después comenzó a traer otros chicos de 10, 11 y hasta de 14 años para que se lo cogieran a Carlos y este hombre también se hacía coger por ellos y le chupaba las pijitas a todos.
Como Carlos aprendió de ellos era el que siempre terminaba cogiendo a casi todos los compañeritos de la misma edad.
Nunca puede imaginar su vida gay de Carlos, además todas las chicas morían por él, hasta hoy tiene una vida aparentemente héterosexual.
Todos parece que tenemos algún muerto en el placar.




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