• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Últimos Relatos
  • Publicar Relatos
  • Relatos Eróticos
    • Categorías de relatos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (6 votos)
Cargando...
Gays

Con Chuyito de 6

Haciendo mío, parcialmente, el tesorito de mi lindo pollito güero .
Con Chuyito de 6. Parte 4

Al tocar con mis dedos su infantil anillito, le sentí temblar y con mucho temor en su rostro y en su voz me respondió.

–Maestro, no va a poder entrar. Su pito está muy grande y grueso…

–Me pondría mucha crema para que entrara…¿Qué dices?

–Pero seguro me va a doler mucho. Me duele cuando mete sus dedos, imagínese si mete su pito en mi colita…

–No lo metería todo, sólo hasta donde aguantes. Si te duele, me dices…anímate, anda…

–Maestro, pero se lo voy a llenar de popó…

–No me importa, me limpio con agua y jabón…si?

Si alguien, y sé que seguramente muchos, han estado en esta situación sabrán que es relativamente fácil seducir y convencer a un niño de cumplir nuestra voluntad, y Chuyito no fue la excepción.

Después de todo, ¿Qué pueden hacer sus débiles argumentos y su temor frente a nuestro gran deseo?

Así que, aunque con algo de miedo aún en su voz, cedió:

–Entonces sí, maestro, pero poquito y hasta donde yo le diga…

–Claro amorcito, lo menos que quiero es hacerte daño o causarte dolor, sabes que yo te amo mucho, mucho, mucho…

–Y yo a usted más, maestro…y depositó un besito en mis labios.

Entonces, lo coloqué en posición de perrito y lamí e introduje mi lengua en su culito y después de nuevo uno y dos dedos embadurnados de crema. Él ya no se quejaba y recibía sin dolor y con algo de placer mis dedos.

Lo hice chuparme el pene y después llenarlo de crema, lo volví a poner como perrito en la orilla del colchón y con su colita levantada, yo de pié lo acomodé a una altura conveniente y con mi pene le dí unos golpes en su espalda, sus glúteos y en su rajita.

Froté con mi pene en su canalito y orificio anal y después coloqué la punta de mi glande en su entrada, lo tomé por la cintura con ambas manos y empujé.

Debido a lo estrecho y cerradito de su anito, a que se tensó al sentirme empujar y a la crema, mi pene se deslizó hacia arriba. Una y otra vez volví a intentarlo sin éxito pues me pene se deslizaba hacia su espalda o hacia sus genitales.

Estaba a punto de rendirme cuando le propuse abrirse él sus nalguitas para dejar expuesto su anillito mientras yo lo sujetaba con una de mis manos de su pequeña cintura y con la otra apuntaba a su agujerito mientras sostenía mi pene para facilitar la penetración y desvirgamiento tan anhelados. Empujé con firmeza y cuidado y…

¡Oh, placer de placeres! ¡Oh, sensación tan increíble y rica! ¡Sentir que tu pene entra en un apretado y virginal anito es único e indescriptible! Sentir cómo sus esfínteres ceden y se abren ante nuestro glande sus estrechas paredes anales no puede explicarse con palabras.

Él soltó un grito de dolor y algunas lágrimas corrieron por sus mejillas a la vez que su corazoncito latía con mayor fuerza—lo mismo ocurría con el mío ante semejante carga de adrenalina y deseo—y comenzó a sollozar, pidiendo le sacara mi pene y tratando de moverse.

Sujeto como estaba, nada pudo hacer, apenas había entrado por completo mi glande en él. Paré un poco, mientras me inclinada y susurraba palabras cargadas de deseo y amor hacia él, buscando aliviar un poco su dolor antes de avanzar más.

–Debes relajarte, pollito mío, sé que duelen, pero si me amas como yo a ti, debes ser valiente y aguantar. El dolor pronto pasará y empezarás a sentir rico…

–¡Buuuuu, buuuuu!…¡Es que me duele mucho, siento que me arde mi colita, maestro…buuu, buuuu…Ay! Sáquemelo, por favor, me duele y siento ganas de hacer del baño…¡ay, ay!

–Así se siente, amorcito, pero no pasa nada…si tienes ganas de hacer del baño, hazlo…no importa que me ensucies mi pito…

–¡Es que no voy a aguantar, me duele mucho! ¡Ay, ay, ay!

–Sssssh, sssssh, deja de llorar…aguantar un ratito y si te sigue doliendo igual, te lo saco…¿de acuerdo?

–Siiiii, ¿pero si me lo va a sacar si me duele más?

–Claro, te lo prometo…pero debes tranquilizarte y relajarte, piensa en lo feliz que me haces y si me quieres, trata de aguantar.

Y, aunque ardía en deseos de meterle mi verga hasta que mis huevos chocaran en sus nalguitas, por amor y por no dañarlo, me contuve y seguí diciéndole cuanto lo amaba.

Después de alrededor de 15 minutos, su llanto disminuyó y sonriendo, me dijo con su linda vocecita:

–Maestro, ya casi no me duele…

–¿Ves? Te lo dije…¡eres bien valiente, mi pollito güero! ¡Hoy te amo mucho más que nunca!

–¿Deveras, maestro?

–¡Sí, amorcito hoy me has demostrado lo mucho que me quieres y me has hecho muy feliz! ¡No imaginas cuánto te amo! ¡Te amo mucho más que a cualquier otro niño!

–Ay, maestro…

–¡Siiiiii, amorcito! ¿Y sabes qué me haría más feliz aún?

–¿Qué, maestro?

–Que me dejaras entrar un poquito más en ti, sólo un poco más…¿harías eso por mí, mi bello y valiente pollito güero?

–Pero me va a volver a doler, maestro…

–Ándale! Sólo un poquito más…¿si?…¿O no me quieres?

–Sí, maestro, sí lo quiero, pero…

–¿No me quieres ver feliz?

–Sí, pero me va a doler…

–Sóloun poquito más, anda, hasta donde tú la aguantes…

–Mmmmmh, no sé, maestro…

–Es más, Chuyito, mi lindo pollito, vamos a hacer lo siguiente, si quieres…

–¿Qué, maestro?

–Yo te voy a sostener con mis manos de tu cintura y tú solito te vas a hacer para atrás, cada vez que te hagas poquito para atrás, puja como si estuvieras haciendo popó…

–¿Para qué, maestro?

–Para que tu culito se abra solito y te duela menos, anda…

–Mmmmmh…¿seguro que no me va a doler mucho?

–Casi no te va a doler, anda, prueba una vez…

Y coloqué mis manos en su cintura de manera firme.

–Échate poquito para atrás y puja, anda…

Y lo hizo y entró un poco más de mi pene en su anillito de carne.

–¿Ya entró más, maestro, verdad?

–Sí, amorcito…¿ves? ¿Te dolió?

–Muy poquito, maestro…siento como un piquetito en mis tripitas.

–Te lo dije, a ver, hazlo de nuevo, anda, otro poquito…

–Y de nuevo se encajó un poco más de mi pene. Casi la mitad había desaparecido devorado por su virginal, estrecho, calentito y suavecito recto infantil.

–¡Ay! ¡Ahora sí me dolió, maestro! ¡Ay, ay!

— ¿Quieres que te lo saque?

–Noooo, ay, ay…me siento bien lleno de mi pancita…ay, ay…

–¿Quieres tocar hasta dónde te ha entrado mi pito, Chuyito?

–Sí, ¿pero cómo?

–Recárgate en el colchón y lleva una de tus manos a tu colita y recorre con ella mi pito…

Así lo hizo.

–¡Uy, maestro! ¡Me falta remucho todavía! No lo voy a aguantar todo…

–Poquito más, anda, siquiera la mitad…

Y lo hice tocar su anito abierto y coloqué su manita unos tres centímetros atrás…

–Hasta ahí, mira, hasta donde está tu manita déjame entrar, ¿siii?

–Mmmh…bueno, está bien, pero hasta ahí nomás…

–Bien, ahora yo voy a empujar un poco y tú haz fuerza como si hicieras del baño, anda…y cuando entre hasta donde está tu manita me dices…¿Está bien?

–Sí, maestro…

–Muy bien…¿listo? Uno, dos, tres…¡Puja!

Así lo hizo y entré en el poco mas de la mitad. Era muy placentero sentir cómo sus esfínteres se abrían a la vez que sus paredes anales apretaban, forzadas por el intruso…

De nuevo, lloró y se dolió un poco ante el dolor. De nueva cuenta, traté de consolarlo y felicitarlo por lo feliz que me había hecho.

Cuando el dolor pasó le dije:

–Ahora, amorcito, voy a hacerte el amor…

–¿Hacerme el amor, como, maestro?

–Voy a sacar un poco mi pito y después voy a meterlo de nuevo, sólo hasta donde estoy adentro…¿confías en mi, mi lindo pollito güero?

–Sí, maestro…

–Y voy a hacer lo mismo varias veces…¿de acuerdo?

–¿Cuántas veces, maestro?

–No lo sé, muchas, hasta que mis pito esté tan feliz que eche mi lechita adentro de tu culito…¿me dejas hacerlo?

–Mmmmmh, sí, maestro…

Y comencé un suave, lento y cuidadoso mete y saca en su apretado culito durante cerca de 20 minutos…hasta que, con un gélido de placer, llené su intestino con mi semen en 7 potentes chorros que inundaron sus entrañas.

Dejé que mi pene perdiera paulatinamente su dureza, lo que no fue fácil pues su culito apretado me invitaba a seguir descargándome en él una y otra vez…

Lo saqué con mucho cuidado y escuché con placer el sonido que hizo su culito al abandonar mi pene su estrecho interior.

Corrimos al baño, él a hacer popó y a arrojar, entre gases, mi semen acompañado de sus heces y de un poco de sangre; y yo, a lavarme con abundante agua y jabón mi pene pues salió algo sucio.

–¡Ay, maestro! Le llené de popó su pito—Dijo con una linda sonrisa de nervios y pena.

–No importa, amorcito, me hiciste muy feliz…¿Te duele tu colita?

–Poquito, maestro…

–Si gustas, nos bañamos para irnos a dormir…

Él aceptó y nos metimos a bañar, yo enjuague y lavé su tierno cuerpecito y me agaché para que el me hiciera lo mismo.

–¡Maestro, mire, ya se le paró otra vez!

–Sí, amorcito, mi pito está muy feliz contigo…

–Mmmmmh, ¿me regala su lechita en mi boca, maestro?

Ni modo de no complacer a mi pequeño amante, así que lo abracé y cargué hasta la cama, donde besé, acaricié y lamí su cuerpecito y genitales. Luego lo puse sobre mí para comerme su culito mientras él chupaba gustoso mi pene hasta obtener de él su semen que bebió hasta la ultima gota.

Recargado en mi pecho, desnudos ambos, nos besamos un poco. Cansado, bostezó un poco y, finalmente, se quedó dormido entre mis brazos con una bella sonrisa en su rostro.

CONTINUARÁ…

 

 

13 Lecturas/26 marzo, 2026/0 Comentarios/por Tio64
Etiquetas: amante, anal, baño, culito, maestro, mayor, semen, verga
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
Mi amiga y mi sobrino
MI PRIMA CINTHIA
Aventuras De Escuela
El Casero se cogio a mi mujer
En el trastero 2
Madre sorprendida
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.419)
  • Dominación Hombres (4.360)
  • Dominación Mujeres (3.194)
  • Fantasías / Parodias (3.544)
  • Fetichismo (2.887)
  • Gays (22.641)
  • Heterosexual (8.663)
  • Incestos en Familia (18.923)
  • Infidelidad (4.631)
  • Intercambios / Trios (3.234)
  • Lesbiana (1.188)
  • Masturbacion Femenina (1.061)
  • Masturbacion Masculina (2.028)
  • Orgias (2.160)
  • Sado Bondage Hombre (469)
  • Sado Bondage Mujer (198)
  • Sexo con Madur@s (4.540)
  • Sexo Virtual (273)
  • Travestis / Transexuales (2.509)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.641)
  • Zoofilia Hombre (2.277)
  • Zoofilia Mujer (1.691)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba