Creciendo en el incesto V
4 años despues de mantener una relación incestuosa con mi tio, somos descubiertos. .
¿Qué tal gente? Tanto tiempo. Llevaba un tiempo queriendo darles una actualización pero no sabia exactamente que capítulo de mi vida empezar a contar. Si leyeron esta saga de relatos, sabrán que soy un incestuoso de primera calidad. Y para mi edad de 16 años, ya habia catado las vergas de mi primo, mi papá y por último mi tio, con quien mantuve una serie de encuentros relativamente seguidos a lo largo de unos meses, convirtiéndose asi en mi macho principal. Sin embargo, un dato curioso es que ese año, paralelamente me puse de novio con una muchacha de mi escuela Secundaria. Todo muy cotidiano, no fue hasta varios años después que nos sinceramos respeto a nuestros pasados y tomamos un rumbo nuevo como pareja… sin embargo, este relato nos ubica 4 años despues. En plena pandemia.
Mi tío se habia convertido en mi macho. Cogiendome de todas formas posibles y en todos los escenarios habidos y por haber a lo largo de los años. Fiestas familiares, cogidas recurrentes una vez al mes quizas… cada dos. Mantuvimos este fuego incestuoso por varios años.
Habia llegado el 2020. Poco después de que me separara de la susodicha muchacha, habia empezado la cuarentena. Y mucho cambio. Tuve que dejar de visitar a mi tío en su departamento porque por temas económicos tuvo que volver a casa de mi abuela. Por lo que nos limitamos a chatear y videollamadas de vez en cuando.
Hasta que para celebrar el cumpleaños de mi abuelo, en una de esas jodas clandestinas que habia en aquella época, tuve la fortuna de volver a coincidir con mi tío, esta vez en casa de mi abuela. ¿Qué puedo decir que ustedes no intuyan? La noche estuvo llena de miradas, insinuaciones y morbo tanto visual como físico. Pero, la razón por la cual decidi contar este relato en especifico salteandome 4 años de encuentros, es porque en esta ocasión, fuimos descubiertos. Llegada la madrugada, no resistimos la calentura y nos escabullimos hacia el cuarto del lavadero. Una pieza simple, con un lavarropas, unas mesas, cestos y demas cosas asi. Arrincone a mi tío contra una pared y tras un intenso beso con lengua y mucha mucha presión de nuestros labios por por fin saciar esa hambre lujuriosa, me puse de rodillas. Con los años me volví mas activo sexualmente hablando. Ya no era el pequeño joven de 15 y 16 años que era fácilmente entregado a la sumisión. Ya era un adulto de casi 20 años que habia aprendido mucho. Me puse de rodillas y desprendiendo su Jean, fui impactado por ese sabroso aroma a hombre. Su verga salio disparada hacia mi rostro cuando baje levemente el bóxer. Sentí un golpeteo suave pero firme, además de húmedo. Pues su grande estaba empapadisimo en excitacion. Tras una ligera olfateada que relleno mi ser de morbo, envolví esa rica verga con mi boca, tragando al menos 3/4 de su masculinidad. Lo sentí estremecerse y su mano rápidamente me tomo por atrás de la cabeza como para controlar que comiera de manera obediente. Empecé el clasico movimiento de vaiven con mi cabeza y devoré esa verga completa mientras la frotaba intensamente con mi lengua entre las leves estocadas. Ese sabor salado del líquido preseminal empezo a llenarme de euforia y lo tome por la cadera abrazandolo mientras el gemia cada vez mas fuerte y notorio, cubierto únicamente por la música alta de la fiesta.
Hasta que en medio de ese vicioso acto de incesto, un sonido nos corto el mambo. Alguien golpeo la puerta del lavadero. Nos asustamos pero dado que estaba completamente oscuro, tampoco nos asustamos. Entonces… el golpe sonó otra vez.
—¿Qué hacen ahi? —la voz de mi papá resonó por encima de la música.
Cabe resaltar que luego de mi padre me cogiera borracho aquella vez cuando tenia 15, nunca mas volvió a ser el mismo conmigo. Esa faceta de padre tierno y presente se fue. Siempre asumi que en el fondo el sentía vergüenza de si mismo, quizás hasta asco. Y simplemente tomo distancia de mi y yo lo acepte. No obstante, aquella noche descubrí una faceta que me trajo recuerdos.
Tras el segundo golpeteo yo me puse de pie y mi tio rápidamente se guardo la verga. Teníamos el corazón a mil y golpeaba con fuerza. Mi tio tomo valor y abrió la puerta que tampoco tenia llave. Únicamente estaba cerrada. Y allí estaba mi padre. Con los ojos llenos de furia quizás, decepcion y quizas tristeza. No le dijo nada a su hermano mas que lanzarle la mirada mas fría e imponente que habia visto. Quizás para guardar las apariencias y no hacer un escándalo familiar sin precedentes.
Mi tio salió rápido de escena tras lanzarme una mirada de «no se que hacer» con los ojos tristes quizas anticipando la catástrofe. Y cuando yo quise salir tras el, mi papá se puso en mi camino.
—¿Qué estaban haciendo? —preguntó inflando sus pulmones con aire y valor.
—No te hagas. Sabes exactamente lo que estábamos haciendo. —le respondí apoyando mi brazo en el marco de la puerta, sin miedo a represalias.
—Pero, Nico… el es tu tío. ¿Cómo podes hacer esas cosas con tu tio? ¿No te da vergüenza?
—De la misma forma que lo hice con vos hace unos años. Tuve necesidades y como no volviste a hablarme del tema, tuve que buscar a alguien que pudiera ayudarme a saciar este lado mio. Y no, no me avergüenzo.
Su rostro recuerdo que quedó frío, perplejo. Calculo que no esperaba un tono tan desafiante de mi parte. Pero ya estaba jugado, no podia hacerme la víctima. Ya no era un nene.
—¿Te cogio?
—Muchas veces. Y el si sabe como hacerlo.
Quise esquivarlo y salir de escena pero me agarro la mano.
—Lamento lo que paso, hijo.
—No pasa nada.
—No. Lamento no haberte atendido…
Y bueno, asi termina este nuevo episodio. El siguiente, posiblemente sea el final de este hilo de mi vida. Puesto que tras lo que paso después, mi vida incestuosa tuvo un párate. Si este capitulo llega a un buen numero de Likes, subo la conclusión a esto lo mas pronto que se pueda. Besos!


Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!