Cuidando a mi primito jeje
Mis tíos me dejaban a mi primito para que lo cuidara pero pasaron cosas ricas….
Hola, ya había escrito este relato antes, pero lo borraron por algunas palabras; ahora ya las cambié. Espero que lo disfruten.
La hija mayor de mis tíos se había mudado de su casa y, como ellos trabajaban, ya no sabían con quién dejar a su hijo. Mis tíos y mis papás se llevaban muy bien, así que los fines de semana venían de visita y traían a mi primo, a quien llamaré “Mateo” por seguridad.
Mateo tenía 80 años (al revés), era de tez blanca, rellenito, de cabello lacio marrón oscuro y con ojos grandes y marrones. Yo tenía 61 (al revés), soy morocho, grandote, relleno y con el cabello marrón oscuro ondulado. Teníamos una relación muy cercana; yo era como su hermano mayor y siempre jugábamos juntos.
Un día, mis tíos hablaron con mis papás y les pidieron si podían cuidar a Mateo mientras trabajaban. Mis papás aceptaron, ya que lo querían mucho y además casi siempre estaba conmigo. Desde entonces, comenzaron a traerlo todos los días a mi casa (sus papás lo dejaban desde las 12:00 del medio día hasta las 19:00 de la tarde). Un día normal, jugamos y luego almorzamos, cuando terminábamos de almorzar, tocaba la hora de la siesta. Mateo siempre quería estar conmigo y por ende, quería dormir en mi pieza, a mis papás les parecía bien entonces no había drama alguno.
Yo le ponía caricaturas en la tele para que vea y así se duerma. Ese día hice eso, y él se recostó en mi pecho y puso su pierna jugosa y rellena justo en mi bulto, y yo como todo puberto de 61 años, me empecé a poner duro; él mientras tanto miraba la tele normal, pero como me empecé a poner duro debajo de la ropa, me incomodaba mucho, entonces decidí pedirle que se moviera un poco y así acomodar mi bulto y de paso nos tapé con las sábanas. Él notó que yo me había acomodado algo debajo de mis pantalones, y me preguntó que qué era ESO que me acomodé; yo le dije «nada, vení y acostate otra vez», se puso en mi pecho, lo abracé y nuevamente puso su pierna ahí, pero esta vez la empezó a mover y buscar ESO que yo había acomodado. Yo noté esto, y dejé que lo haga, porque estaba muy exitado. Hasta que lo encontró: él lo empezó a tocar con su pierna, la movía de arriba hacia abajo y yo sentía rico. A él le dio curiosidad saber qué era ESO, y entonces levantó las sábanas para ver qué era, pero como estábamos a oscuras y la única cosa que estaba prendida era la tele, no logró ver nada. Entonces se metió debajo de las sábanas, empezó a bajar más hasta llegar al lugar donde estaba ESO; la empezó a tocar con su manito por encima de mis pantalones, hasta que me los bajó y también mis bóxers, yo lo destapé para ver en vivo esa reacción y vi cómo tenía toda su cara debajo de mi pene, contemplándolo (medía 13cm), me la empezó a tocar y me dijo «que grande es tu pene Bayron» yo le dije «Sí, jajaja» y él solito se empezó a acercar más a mi pene, lo olió y le gustó al parecer porque luego le dió una lamida, soltó una risita, y entonces la puso en su boca y me la empezó a chupar, (jamás me lo habían chupado), así como lo leen. Cada vez bajaba más y me miraba con esos ojos tan hermosos que tenía, hasta que no resistí más y acabé, le saqué su cara para que no le entrara en la boca y se asustara o algo así, pero no alcancé del todo y le acabé un poco en la boquita, él me sonrió y me preguntó que qué era eso que solté, yo le dije: «es leche nada más» y se la tragó. Luego de eso nos acostamos nuevamente y aproveché para decirle que jamás le diga lo que acababa de pasar a alguien, sino ya no íbamos a poder jugar más, y luego se durmió. Fin.
Espero que les haya gustado este largo pero detallado relato jsjs y si quieren intercambiar cositas, les dejo mi telegram: Aamonmbl
Luego subiré más cositas que hice con Mateo y con otro primo más, bye 🙂



Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!