El abuelo
El abuelo .
me encanta que sea despacio.
– Abuelo; claro mi niño, yo jamás te lastimaría, te amo demasiado para causarte daño, te cuidaré para que me des ese culito cuando lo quiera.
la metió poco a poco, puso lubricante y fue entrando más fácil, cuando estuvo todo dentro de mí, se detuvo, pero yo me movía para que saliera y entrara. Luego me la sacó casi toda la volvió a meterla, me tomo de la cintura y daba embestidas lentas y medios círculos, gemía cada vez que entraba toda, cada vez lo hacía más rápido, me empezó a corear liquido pre seminal de mi pene, la saco por completo, me puso boca arriba y me la volvió a meter, con mis pies en su pecho, me daba más fuerte, había un poco de dolor, pero el placer era más fuerte que el dolor, la cama se movía al ritmo de los movimientos, me aferraba a las sabanas, mientras mi abuelo se inclinaba cada vez que la metía toda para besar mis labios, su lengua invadía mi boca, su rostro de satisfacción que ponía cuando me penetraba, se veía que ambos lo disfrutábamos, de pronto me dijo me voy a venir, me tomo de los hombros y me daba más rápido, y de pronto los chorros de semen inundaron mi recto, empujo con más fuerza mientras me masturbaba, no me la saco hasta que mí semen callo en mi abdomen, suspire, mi abuelo saco su verga despacio, y lamió mi semen y nos dimos un beso con sabor a mi semen,
– Abuelo; vamos a dormir chiquillo, que mañana te daré de mi leche, para que la saborees, y me digas que tal esta, chiquillo, vamos a dormir como una pareja, este fin de semana,
Solo puedo decir que fue un hermoso el fin de semana, el domingo por la mañana lo repetimos, me dio de su leche, y para mi suerte no solo ese fin de semana, si no que fueron muchos, muchos más, Pero esto se los contare más adelante.
me encanta que sea despacio.
– Abuelo; claro mi niño, yo jamás te lastimaría, te amo demasiado para causarte daño, te cuidaré para que me des ese culito cuando lo quiera.
la metió poco a poco, puso lubricante y fue entrando más fácil, cuando estuvo todo dentro de mí, se detuvo, pero yo me movía para que saliera y entrara. Luego me la sacó casi toda la volvió a meterla, me tomo de la cintura y daba embestidas lentas y medios círculos, gemía cada vez que entraba toda, cada vez lo hacía más rápido, me empezó a corear liquido pre seminal de mi pene, la saco por completo, me puso boca arriba y me la volvió a meter, con mis pies en su pecho, me daba más fuerte, había un poco de dolor, pero el placer era más fuerte que el dolor, la cama se movía al ritmo de los movimientos, me aferraba a las sabanas, mientras mi abuelo se inclinaba cada vez que la metía toda para besar mis labios, su lengua invadía mi boca, su rostro de satisfacción que ponía cuando me penetraba, se veía que ambos lo disfrutábamos, de pronto me dijo me voy a venir, me tomo de los hombros y me daba más rápido, y de pronto los chorros de semen inundaron mi recto, empujo con más fuerza mientras me masturbaba, no me la saco hasta que mí semen callo en mi abdomen, suspire, mi abuelo saco su verga despacio, y lamió mi semen y nos dimos un beso con sabor a mi semen,
– Abuelo; vamos a dormir chiquillo, que mañana te daré de mi leche, para que la saborees, y me digas que tal esta, chiquillo, vamos a dormir como una pareja, este fin de semana,
Solo puedo decir que fue un hermoso el fin de semana, el domingo por la mañana lo repetimos, me dio de su leche, y para mi suerte no solo ese fin de semana, si no que fueron muchos, muchos más, Pero esto se los contare más adelante.
me encanta que sea despacio.
– Abuelo; claro mi niño, yo jamás te lastimaría, te amo demasiado para causarte daño, te cuidaré para que me des ese culito cuando lo quiera.
la metió poco a poco, puso lubricante y fue entrando más fácil, cuando estuvo todo dentro de mí, se detuvo, pero yo me movía para que saliera y entrara. Luego me la sacó casi toda la volvió a meterla, me tomo de la cintura y daba embestidas lentas y medios círculos, gemía cada vez que entraba toda, cada vez lo hacía más rápido, me empezó a corear liquido pre seminal de mi pene, la saco por completo, me puso boca arriba y me la volvió a meter, con mis pies en su pecho, me daba más fuerte, había un poco de dolor, pero el placer era más fuerte que el dolor, la cama se movía al ritmo de los movimientos, me aferraba a las sabanas, mientras mi abuelo se inclinaba cada vez que la metía toda para besar mis labios, su lengua invadía mi boca, su rostro de satisfacción que ponía cuando me penetraba, se veía que ambos lo disfrutábamos, de pronto me dijo me voy a venir, me tomo de los hombros y me daba más rápido, y de pronto los chorros de semen inundaron mi recto, empujo con más fuerza mientras me masturbaba, no me la saco hasta que mí semen callo en mi abdomen, suspire, mi abuelo saco su verga despacio, y lamió mi semen y nos dimos un beso con sabor a mi semen,
– Abuelo; vamos a dormir chiquillo, que mañana te daré de mi leche, para que la saborees, y me digas que tal esta, chiquillo, vamos a dormir como una pareja, este fin de semana,
Solo puedo decir que fue un hermoso el fin de semana, el domingo por la mañana lo repetimos, me dio de su leche, y para mi suerte no solo ese fin de semana, si no que fueron muchos, muchos más, Pero esto se los contare más adelante.


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