El jovencito de la playa con enorme culo
Hola a todos, les traigo un relato sobre la aventura que tuve hace unas semanas con un jovencito en un club privado en la playa..
Mi nombre es Paolo, tengo 25 años, soy gay activo y vivo en Lima, Perú. Mido 1.76, peso 70kg y trabajo mi cuerpo en el gimnasio. Lo que contaré sucedió hace aproximadamente dos semanas en un club privado con sede en la playa, al sur de la ciudad. Como estamos en verano actualmente y el calor está realmente insoportable, con mi familia decidimos pasar un fin de semana en este club del cual somos socios hace bastantes años. Así que, luego de realizar todas las coordinaciones nos dirigimos al lugar un viernes por la tarde.
Ese primer día no pudimos hacer mucho porque llegamos aproximadamente a las 4pm y mientras nos instalábamos en el departamento que nos habían asignado en el tercer piso dieron las 4:30pm. Por ese motivo, mi familia decidió aprovechar lo que quedaba del día pasando un rato en la piscina. Yo estuve de acuerdo, pero, luego de un rato, quise caminar por la playa para escuchar música y, sobre todo, ver con qué me encontraba. Quería saber si por ahí me encontraba con algún chico que estuviera bueno y así poder distraer un poco la vista. Desgraciadamente no encontré nada bueno, pero, me propuse a mí mismo regresar a la playa al día siguiente desde temprano. Y así ocurrió.
El sábado me levanté temprano porque, al ser un club bastante concurrido los fines de semana, es mejor separar con anticipación los lugares con sombrilla que hay en la playa. Llegué a la playa alrededor de las 8:30am y estuve un buen rato solo observando el mar y dándome algunos chapuzones de vez en cuando. Con el pasar de los minutos la playa se iba llenando de familias y con ellos venían jovencitos que se veían bastante buenos. A pesar de ello, ninguno lograba emocionar tanto a mi verga. Hasta que de un momento a otro divisé caminando cerca de la orilla a un jovencito que, según mis cálculos, no tendría más de 18 años. Al observarlo bien me di cuenta de que mediría aproximadamente 1.70 y que, en general, era delgado. Aunque no era de los delgados escuálidos, sino con buena forma y definición. De hecho, se notaba que iba al gimnasio o que practicaba algún tipo de deporte. También era blanco y tenía el cabello castaño oscuro y algo largo. En conjunto, era un jovencito bastante guapo y se veía delicioso. Una de las cosas que captó mi atención fueron sus pectorales, que no eran voluminosos, pero sí marcados y con unos pezones que te invitaban a succionarlos con mucha lujuria. Sin embargo, lo que me dejó realmente hipnotizado e impresionado fue el tremendo culazo que tenía y que parecía querer reventar el traje de baño que traía puesto. El traje era tipo short, de color azul con rayas blancas. El jovencito estaba realmente riquísimo y, de hecho, tenía el culo tan grande que caminaba con cierta dificultad, un poco inclinado hacia adelante. Además, era paradito. Era una cosa impresionante que hasta parecía que le pesaba. Luego me di cuenta de que iba y venía por la orilla porque en un extremo estaba jugando con su grupo de amigos y en el otro estaban sus padres, a los que iba a ver de vez en cuando.
Después de notar su presencia en la playa me dediqué a observarlo con detenimiento. Con su grupo de amigos parecía ser el más entusiasta y, además, se notaba que amaba el agua porque se metía mucho al mar y se quedaba un largo rato. De lejos, era el más guapo del grupo. En un momento decidí que quería ver ese culazo de cerca y fui a meterme al mar. Cuando entré estuve prácticamente al lado del jovencito y de sus amigos, y si bien los amigos también tenían buenos culos el de él era el que más sobresalía. Ver ese culo tragándose el traje de baño cuando estaba mojado era todo un espectáculo. Yo para ese momento estaba demasiado caliente y con ganas de hacerme una paja de aquellas. Tenía toda la verga latiendo debajo de mi traje de baño y mi mente volaba a mil por hora. Lo único que imaginaba era tener ese enorme culo en la cara y meterle toda la lengua al ano como un loco. En un momento hasta me dio la impresión de que él se había dado cuenta de que lo estaba observando, porque cada vez que cruzaba la playa para ver a sus padres me miraba de una forma medio coqueta y sacaba más el culo. Algo que es importante resaltar es que cuando estuve cerca de ellos en el agua alcancé a escuchar que uno de sus amigos le preguntó cuándo empezaba la universidad y que esperaban que su segundo ciclo estuviera mejor que el primero. Eso me permitió confirmar mis cálculos sobre la edad del jovencito.
Con tanto espectáculo delante de mis ojos no me puse a pensar que podía darse la posibilidad de que el jovencito fuera gay y usara la famosa aplicación amarilla. Sin embargo, cuando abrí la app en mi celular no lo encontré. A pesar de eso, no perdí las esperanzas de que le gustara la verga y en ese momento estuviera desconectado de la app porque estaba con su familia y amigos. Las horas pasaron y aproximadamente a las 6pm me fui al departamento que estábamos ocupando en el club y él se quedó jugando con sus amigos y y disfrutando en el mar.
Después de cenar y de conversar un buen rato con mi familia me fui al cuarto y me acosté en la cama. No podía dormir porque tenía mucho calor y además estaba demasiado excitado. No dejaba de pensar en ese enorme culo y en cómo quería chuparlo y luego preñarlo. Me emocionaba la idea de que, como yo, él también se quedara en el club todo el fin de semana y quizás, si tenia suerte, hacer algo rico con él. Así estuve un buen rato hasta que a la medianoche decidí probar suerte nuevamente en la app amarilla. Pensaba que quizás para esa hora él ya podría estar conectado. Grande fue mi sorpresa cuando encontré su perfil muy cerca del mío. Después de revisar una y otra vez el perfil llegué a la conclusión de que era realmente él. Según la app se llamaba Marcelo y sus fotos principales no eran nada sexuales, de hecho eran bastante normales, pero tenía un álbum privado que me moría por ver. Yo estaba muy nervioso y no sabía si saludarlo o no porque tenía miedo de que no me respondiera o me rechazara. No tenía cómo saber si le gustaban los chicos mayores que él. Sin embargo, a los minutos me armé de valor y le escribí un «Hola»…
Hasta aquí les dejo la primera parte. Espero que les haya gustado y que me dejen sus comentarios para ver qué podría corregir para la segunda parte. Cuéntenme también si, como a mí, le excitan los culos enormes en jovencitos o twinks.
Saludos!
Ufffffffff que rico, espero que escribas la siguiente parte pronto.