ENCUENTRO OTRO GORDITO PARA JUGAR
A los 11 años un amiguito gordito me invitó a hacer cositas..
Saludos, una vez mas redactandoles otro de mis encuentros con nenes gorditos que son mi especialidad.
Mi nombre es Evan y a la edad de 11 años tuve encuentros con un niño de 9 que era primo de un vecino. Viviamos en un fraccionamiento privado y los adultos nos dejaban andar en las calles pues la entrada quedaba algo lejos y el vigilante era tambien vecino.
Recuerdo que una tarde le hablaron a mi amigo Ivan que fuera a su casa pues habian llegado visitas, asi que se fue y los demas niños nos quedamos ahi. En mi cuadra eramos muchos niños y debo confesar que un gordito llamado Oscar y yo siempre buscabamos la oportunidad para escaparnos solos para hacer travesuritas, pues para ese entonces Oscar ya tenia bien entrenado su agujerito y boca con mi pene que ya bien parado media casi 13 cm. Oscar era mi gordito favorito por una razón: tenia «cuerpo de uva» es decir, estaba bien ensanchado de la cadera lo que lo hacía súper nalgón incluso viendolo de frente; a eso se le suman sus piernas, cortitas pero muy gordas y por delante uuf! el calzón apretado que normalmente usaba lo hacia verse como si no tuviera nada adelante. Oscar tenia una panza muy enorme y encima descansaban sus tetas grandes, paraditas, no como otros gorditos que tuve la fortuna de follarme y que tenian sus tetas hacia los lados; eso era lo de menos pues a mi me gustaba meterles mi pene por atras y a ellos les encantaba, normalmente me decían que mi polla les hacía sentir muy rico cuando se las metía toda dentro de sus culos apretaditos.
El tiempo pasó y después de varios juegos yo me sentí algo cansado, eran las 5 de la tarde y quería irme a la casa a ver la TV cuando a lo lejos vi a Ivan que venia directo a donde estabamos algunos niños y junto a él venia su primo quien de inmediato nos presentó como Sergio, de 9 años que era un niño algo alto para su edad y (como ya lo podrán deducir) era sumamente gordo, casi tanto como Oscar, incluso tenía su cuerpo de uva tambien. Era algo escandaloso, rayando en lo femenino, hacía muchos ademanes y gestos, y tenia muchas pulseras de colores. Traia puesta una playera sin mangas color amarillo y un short de licra color blanco super ajustado que se le metía todo entre las enormes nalgas redondas, tenia puestos unas sandalias con una figura de un panda o un pinguino o algun animal con esos colores, la verdad no le puse atención pues me lo estaba saboreando solo de verlo. Nos saludamos y no perdí la oportunidad de darle un apretón de manos no muy fuerte pero lo suficientemente marcado para que se diera cuenta, y me sonrió con esa carita y ojotos bien pestañados.
Estuvimos jugando un rato todos hasta que Ivan y Sergio dijeron que ya se tenian que ir, Sergio se despidio de todos con ese carisma enorme tanto como su cuerpo delicioso. Los demas nos quedmos jugando, algunos tambien se fueron a casa y yo igual pero alcancé a ver que disimuladamente Ivan y su primo entraban a un patio algo oscuro, que terminaba en una casa en construccion que no tenia nada, me acerque sin hacer ruido y no pude creer lo que veia: Ivan tenia a Sergio con su short y calzones hasta los tobillos y el gordito estaba agachado, Ivan detras de él dandole empujones mientras trataba de mantener un ritmo pero no controlaba imagino que por las sensaciones; Sergio por su parte no mostraba ningún gesto, solo una cara de incertidumbre que delataba sus enormes ojos… o tal ves seria de decepción y él quería algo, asi que sin poder aguantar las ganas de unas nalgas de niño gordo fingí una voz y les grité «qué están haciendo!», Ivan salió corriendo y Sergio se quedó tratando de subirse la ropa, en eso me hice ver y le dije que qué estaba haciendo con Ivan?
-esque estabamos jugando- me respondió algo nervioso en su voz, pero al verme se relajó mucho.
Subiendose su ropa esbozó una pequeña sonrisa y le dije que si quería jugar a eso conmigo, se sorprendió y de inmediato su carita inocente pasó a tener una expresión muy traviesa y coqueta y lo que me respondió me dejó helado:
-sí, pero me chupas mi pilin primero
-que? le respondí con incredulidad
-si, es que si quieres meterme tu pilin en mi colita, primero me debes chupar a mi mi pilinsito- me dijo con un tono que ya no era broma.
-Ivan te chu…- no alcancé a terminar la pregunta cuando me interrumpió:
-sí, van muchas veces que me chupa mi pilinsito y luego intenta meterme su pilin en mi colita, pero no puede metermelo porque la tiene bien chiquita jijijijijijij- me dijo riendose
-en serio?- le pregunté
-entonces, sí o no?- me preguntó bajandose el short y el calzon dejando ver un pene algo pequeńo, pero con volumen.
Sin darme tiempo para pensarlo accedí, debo agregar que Oscar nunca me pidió hacerle eso, yo solamente era el que aportaba la carne para un par de nalgas muy gordas, pero en esta ocasión yo metería por primera ves un pene en mi boca para tener derecho a disfrutar un culo apretadito, supongo que era un pago justo por el placer que quería obtener. Sin mas que hacer me arrodillé, y despues de percibir ese aroma abrí mi boca y metí ese pedacito de carne que pronto empezó a endurecerse mientras que Sergio se retorcía del placer gimiendo y jadeando. En un momento le agarré tanto sabor como gusto y sacando ese pequeño pene decidí explorar: besar y chupar los huevitos, dandome gusto entre sus bolitas y penesito ya bien paradito hasta que me dí cuenta y pensé «por eso Oscar le gusta tanto mi polla en la boca», la verdad esto que estaba haciendo era muy rico, y sí, llegó un momento en que con gusto pude aceptar que se la estaba chupando al gordito y más con esos sonidos que salían de su boca… me abandoné tanto a disfrutar el pene del gordito que no me di cuenta que yo tenia ya mi pene bien parado y firme y seguí haciendo mi trabajo, no medí el tiempo y pude sentir como Sergio se estremecía mucho más y al mismo tiempo su pene empezó a palpitar en mi boca mientras lanzaba gemidos que trataba de calmar con sus manitas gorditas en su cara.
-Te gustó?- le pregunté
-sí- me respondió aún jadeando y temblando y agregó -nunca había sentido eso, Ivan nunca me la chupa tan rico jijijijiji-
-ahora sigo yo- le dije
Y el gordito me cumplió: se bajó el short, se bajó el calzón y me dijo:
-te voy a ayudar por que Ivan ni la chupa rico ni la mete en mi colita jijijijiji-
Entonces me coloqué detrás de el y me bajé la ropa, cuando sentí sus deditos gordos sujetandome la polla y dijo que sí la tenía grande, que si la queria adentro, así que ya estando listos permití que se la metiera solito, era lo mejor cuando de repente dio un brinquito y exclamo en voz baja, le pregunté si le había dolido y me respondió que poquito, pero que sí quería. Volvió a tomar mi polla y lo intentó otra vez, lanzó un pequeño gemido de dolor pero yo sabía muy bien de esa sensación, ya estaba dentro de él, mantuvo mi pene en su mano hasta que ya no le fue posible porque le estaba entrando y empezó a exclamar:
-aaayhhh!-
-te duele?-le pregunté
-NOO!, si me gusta! siento bien rico aquí!- me respondió sobandose el bajo vientre
Empecé mis movimientos teniendo en mente que quizás Ivan vendría a buscarlo, asi que tenía poco tiempo. No duré mucho, pues este agujerito estaba súper apretado y por la edad de Sergio mi polla le entraba muchísimo muy adentro lo que hacia que el gordito disfrutara mucho y con un placer muy intenso, en un par de minutos el gordo estaba gimiendo de placer y me pedia «más, dame más, dame más… si me gusta por la colita»
Yo estaba profundamente abandonado a Sergio, esta vez en su trasero enorme que estaba dandonos el mejor de los placeres, no pasó mas de 4 minutos cuando esa sensación riquísima llegó desde mi polla hasta todo el cuerpo invadiendo tambien a Sergio y eso me hizo metersela toda de golpe, pude sentir mi pene palpitando dentro del culo del gordo y él a su ves se tocaba adelante estremeciendose también, pero esta ocasión pude notar que fueron 5 palpitaciones de mi polla y Sergio al notarlo me preguntó
-oye, que es eso? me hiciste pipí adentro? jijijiji-
-no, como crees,- le respondí
-es que algo te salió del pilin, esta caliente jijijiji- me dijo
-ya vamonos, Ivan te va estar buscando-
-si- me respondió
Se la saqué del culo y nos subimos la ropa, caminamos hacia la casa de Ivan y él estaba en la esquina de su calle, sentado y al vernos disimuló con Sergio preguntándole que dónde estaba, que habian salido a la tienda pero que se asustaron y salieron corriendo. Yo le respondí que encontré a Sergio y lo traje porque él no conoce aquí. Nos despedimos y le dí un apreton de mano que me respondió de igual manera.
Hasta aquí este relato. Nos leemos en otra ocasión; con lujuria: EVAN.




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