Esto no está bien – parte 3
La relación con mi hijo da un paso más .
Los siguientes días fueron muy confusos. Mi hijo dejó de usar la computadora seguido, supuse por que solo la usaba para masturbarse pero ahora que él sabía su secreto intentaba ser más cuidadoso. Yo continuaba mi rutina de las noches, me metia a la oficina, me masturbaba, me venía y me iba a dormir. Lo único distinto es que me masturbaba con las conversaciones que tenía mi hijo, si bien es cierto ya no usaba mucho la pc, en las veces que la usaba entraba a morbosear con maduros. Siempre buscaba parecidos a mi, morenitos, un poco gorditos y con verga gruesa. No se por que me excitaba demasiado, pero ahí estaba masturbándome con lo putita que era mi hijo.
Una noche como siempre, baje a mi oficina a hacerme la paja nocturna. Mi esposa ya no me preguntaba donde iba, con tal de no salir de casa ella dormía tranquila. Llegue a mi oficina y abrí mi computador, estaba tan caliente que me quite el pantalón antes de entrar, la elección que tenia era muy fuerte ya que no me la había podido jalarmela el día anterior. Me desplome en mi silla con la pinga parada y empecé a buscar las conversaciones de mi hijo, la última que tenía era con PedroAct45. Era un señor que vivía en nuestro país, lo cual me llamó la atención ya que los anteriores eran extranjeros. Le decía que quería conocerlo y comérselo, mi hijo intentaba persuadirlo pero me di cuenta que vivía no tan lejos de nosotros. Me excito la idea, pero me di cuenta que tenía que vigilarlo mejor. Mientras me hacía la paja escuche un leve sonido de algo que caía, me sobresalte porque se supone que todos andaban durmiendo. Me guarde la pinga y me asome al pasadizo y note algo que me la puso más dura, una luz tenue salia del cuarto de mi hijo. «Esto no está bien» pensaba mientras me acercaba a su cuarto con una gran ereccion. Acerque mi oreja a su puerta y solo podía escuchar pequeños sonidos. Vi que la puerta no estaba cerrada, sino apenas junta, como si me estuviera tentando a pasar. Me acerqué con cuidado, notando que el aire se ponía un poco más pesado. Con la punta del dedo la empujé apenas un centímetro y la puerta se abrió lentamente, revelando la luz suave del cuarto, una lámpara de pokemon qué le había comprado en su cumpleaños. Lo que vi fue algo que no esperaba, mi hijo estaba semidesnudo mastubandose en la cama con los ojos cerrados, se tocaba su pinga, sus piernas y soltaba pequeños gemidos. Mi verga se me paro casi al instante, esta escena tan morbosa que no pensaba ver de mi hijo estaba presente ante mi, su piel canela brillaba con la liz tenue de la lámpara. Al mismo ritmo que el, empecé a masturbarme, mirando directamente a su cuerpo, lo empecé a desear. Quería sentir su cuerpo sobre el mio y poder masturbarnos juntos, la casa solo le escuchaban el sonido de nuestras manos jalando nuestros penes, los leves gemidos de hijo hacían que lubrique bastante bañando mi pene listo para penetrar. En jna de esas mi hijo volteo hacia la puerta y cruzamos miradas, me sorprendió y me asuste.
-Perdón perdón
Dije mientras me alejaba de la puerta sin alejarme, me puse demasiado nervioso y ne aleje del cuarto hacia la entrada de mi oficina, me quedé mirando de lejos hasta que.. se acerco a la puerta. Quiso cerrarla y volvimos a cruzar miradas, él semidesnudo erecto y yo completamente desnudo también erecto. Les juro que no pensé en nada y le dije.
-Vienes?
Mi hijo lo dudo, pero poco a poco se acercó, note que miraba mi cuerpo y yo miraba el suyo. Abrí la puerta y los dos entramos en mi oficina.
-Hijo se que esto es muy extraño
-Si papa, empecé a hacer esto hace poco y se siente muy rico.
-Lo se hijo, por eso lo hago… ¿continuamos haciéndolo?
Mi hijo me miró extrañado, confundido.
-Que? Que dices papá, esto se si esta bien.
-He visto lo que hablabas en la pagina web, solo es igual.
Le retire el polo lentamente y los dos nos quedamos desnudos.
-sigamos.
Me puse frente a él y me comencé a masturbar lentamente, teníamos nuestras miradas fijadas en nosotros, mi hijo poco a poco continuo, empezamos a gemir lentamente, a sudar, la temperatura en el cuarto subía.
-¿Qué sientes hijo? Decía con la respiración elevada
-Siento muy raro pero rico, siento que tengo fiebre.
-Eso es excitacion hijo.
Mi mente empezó a perder cordura, me puse al lado de la computadora y puse un video de uno de los maduros con los que hablaba mi hijo.
-Esto te gusta verdad hijo?
Mi hijo se sonrojo, no sabía a cual verga mirae, si la de su macho virtual o de su propio padre.
-Papá, no se.. estoy es mi fuerte
Me decía mientras se masturbaba bien rico.
Yo continúe, haciendo que compare las vergas que le gustaban, hasta que no di más.
-Hijo, ¿te gusta la leche?
-Papi.. si..
Escuchar eso fue la última gota, eyacule tirando chorros a la pared, con gemidos un tanto fuertes soltando toda mi excitacion. Mi hijo al ver ello termino corriendo se también, no tenía chorros fuertes pero me empapó todo mi escritorio.
-Mierda.. hijo
Mi hijo salio de la oficina sonrojado, directo a limpiarse al baño y luego a su cuarto.
Quiero probarte hijo. Susurré.
CONTINUARÁ


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