HERMANOS FUGITIVOS – CAPITULO 1 (Parte 2)
Este es un relato ficticio incestuoso sobre los hermanos Sean y Daniel Diaz, personajes provenientes del Videojuego Life Is Stange 2. Esta historia sigue el hilo narrativo del videojuego, pero con sexo y romance. CAPITULOS 0 Y 1 (Parte 1) EN MI PERFIL..
CAPÍTULO 1: CAMINOS MÁS UNIDOS (Parte 2)
Pasaron dos días ya, desde el incidente en casa de los hermanos. Caminaron sin cesar desde entonces llegando hasta una carretera de día, que rodeaba toda una reserva natural famosa por sus actividades de «running» y «camping» aún en Seattle. El objetivo era claro: Viajar al sur y llegar a Puerto Lobos, México, la ciudad costera que el padre de los chicos amaba. Nada fácil de concretar, pero por lo pronto es conseguir puntos de descanso, comida y paciencia.
Ayer Sean se dio el lujo tanto a él y a Daniel de comer una hamburguesa cada uno, pero salió alrededor de $12 USD. El hambre ganó sin duda en esa ocasión.
– Sean ¿Cuánto más falta? – Pregunta Daniel agotado a su hermano en la carretera.
– Daniel basta de esa jodida pregunta. Pronto te dije. Papá nos espera al final del viaje. – Responde Sean en un tono claramente de enfado por todo lo que debe estar pasando por la cabeza.
– Y tú siempre respondes lo mismo, estamos así desde hace cuatro días. – Y Daniel, desanimado, detuvo el paso detrás de su hermano.
– No mientas, solo fueron dos. –
– No sé si me gusta esto… y sigo sin recordar nada… –
Sean se destruye internamente, pero resiste su coraje y trata de animar a Daniel.
– Enano, eres fuerte. – Se acerca frente al menor y cariñosamente apoya su mano en el hombro de este. – A mí tampoco me gusta todo esto, pero apuesto que papá nos espera con una fiesta al final con tus amigos y los míos y festejaremos hasta al cansancio. –
– Sí… extraño a todos… –
Sean se arrodilla y le abraza. – Dani, vamos a lograrlo y vas a ver que al otro día nos reiremos de todo esto al final. – Y acto seguido le da un beso de confort en sus labios y unos mimos en su espalda.
– Creo que tienes razón Sean –
Ya ambos con ese subidón de ánimo siguen camino, jugando y riendo, para luego caminar de la mano.
Pasan unas pocas horas hasta que se hizo el inicio del atardecer. Encontraron una entrada al bosque en él había muchos carteles, folletos y un pequeño espacio de estacionamiento en el que había un solo auto con ventanas bajas. Sean, siendo bastante perspicaz, mete su mano por el espacio abierto y toma una barra de chocolate que se encontraba delante del volante y se la da a Daniel para que pueda calmar su hambre y, en forma de agradecimiento, este último le regala un pedazo a su hermano mayor.
Se animan a meterse al bosque siguiendo el sendero y guiándose con las marcas de los árboles, mientras conversan de qué van a hacer cuando regresen a la normalidad; hablan de jugar a la “PlayBox”; ver el Señor de los Anillos; Salir a los parques. En eso el “Dani atrevido” se asoma.
– Y Sean… vamos a seguir haciéndolo, ¿no? Como antes. – Daniel se acerca a su hermano y lo sujeta del brazo con ambas manos.
– Obvio Enano jejej, me imagino que amas la leche que traigo en mis bolas – Y Sean se agarra su enorme paquete para tentarle.
– Jajaj ay sí Sean, esa leche caliente que sueltas siempre quiero tragártela… Aún que la otra vez que lo hicimos… tomaste de la mía. ¿Sabe igual? –
– Pues existen varios sabores en realidad, depende de la persona. La tuya supo saladita, pero capaz es porque estás creciendo. – Y seguramente porque sus alimentaciones no serán más las mismas.
– Y también jugaste con mi culito… eso estuvo curioso… pero sí me gustó. –
– Y a mí más, esa cola que tienes Enano salió super tragona, escurría mi leche de ahí. –
– Sí, pero dolió cuando la metiste así de repente. –
– Pues… podemos hacer algo. Tengo unos globos que ayudan a que resbale mejor y se meta sin dolor. –
– ¿En serio hay globos para eso? –
– Sí, son geniales, y no lastiman. –
Siguieron caminando, encontrándose con árboles enormes, espacios de comedores, miradores y varios animales como ardillas, aves y mapaches. Pero su camino se cortó cuando un enorme tronco tapaba el camino y, delante de este, el camino se había hundido. Pareciera que una fuerte lluvia torrencial a derribado el árbol y la ruta, pero Dani, que andaba atento, vio que había otro sendero más viejo y olvidado cerca.
Bajaron por ese camino hasta encontrarse con una enorme roca puntiaguda que funcionaba como refugio ya que les hacía techo. Encontraron el nuevo punto de descanso con mirada al río, a los árboles y a las colinas de la reserva.
– Dan ¿Qué dices? Lo veo perfecto – Dice Sean adentrándose bajo la gran roca y empieza desempacar las cosas.
– Pues sí me gusta, pero como que le hace falta algo ¿No? –
– ¿Quieres traer algunos tronquitos? así hacemos una fogata. – Dice tratando de animar a su hermanito.
– Eso estaría cool, va a ser mi primer camping. –
Ya luego los hermanos exploraron un poco el paisaje; Sean actualizó su diario con notas y dibujos; Daniel jugaba con el paisaje y jugaron juntos por un rato. En eso la noche los alcanzó y comieron de lo que quedaba en la mochila de Sean; Daniel luego pidió jugar con el celular de Sean y el mayor dudó si gastar la batería del celular en eso, pero lo permitió ya que no lo volvería a usar y menos quería arriesgarse en que le rastrearan con llamadas o mensajes recientes.
– Genial, puedo volver a intentar romper tu récord en el jueguito de las salchichas. – Dijo alegre Daniel. Luego Sean se recostó con la cobija para relajarse, hasta que pasó un rato.
– Oye Sean ¿Qué es esto? – Preguntó Daniel mostrándole a su hermano lo que veía.
En el celular se veía la galería de Sean que contenía todo tipo de porno, fotos de chicas desnudas, videos de tríos y orgías, dibujos digitales de chicas y personajes animados sexys.
– Daniel, ¿Qué haces viendo mis cosas? – Y acto seguido le arrebata el celular.
– Es que quise sacarte una foto graciosa mientras descansabas y vi tu galería… Son cosas como… –
– ¿Cómo las que hacemos? Pues sí idiota. –
– ¿Puedo ver más? – Sean se limita a bufear y se acerca a su hermanito sentándose atrás de él con las piernas separadas rodeando al menor.
– Eres más atrevido que yo ¿Sabías? – Y Daniel solo río sonriente porque consigue siempre lo que quiere.
– Es que estaban buenísimos esos videos. – En eso, Sean con una mano le muestra el video en el que una chica joven está teniendo una doble penetración mientras se come otras dos vergas.
– Este me pone siempre caliente, así te quiero tener Enano~. – Dice Sean poniéndose caliente otra vez. Luego, con su mano libre toma a Daniel de la cintura y empieza a restregarle su bulto la cola lentamente.
– Dios Sean~, eso debe sentirse genial, mira cuanto le entra~. – Decía aquel niño nuevamente excitado, dejándose domar por su hermano, y sorprendiéndose de lo que veía. – Oye, no habrá nadie por acá cerca, ¿no? –
– No creo~, pero si nos ven, espero que se masturben viéndonos~ – Dijo Sean tan excitado que dejo caer el celular para mover la cara de Daniel hacia la de él y empezar a besarlo apasionadamente, hasta que su lengua saboree toda la boca de su hermanito.
– Mmhg~ Sean~ ¿Ahora quién es el atrevido? – Dijo el niño dándose la vuelta para poder sentarse encima del bulto de su hermano y abrazarlo por el cuello.
– Eres todo un diablillo jaja. – Y siguieron besándose, abrazándose y lamiéndose los cuellos, hasta incluso Sean logró hacerle un chupón en el cuello a Daniel. – A ver ponte en cuatro como la perra del video. – Y Daniel obedeció, colocándose en cuatro justo en frente de su hermano con la espalda curveada y sacando cola.
Sean solo tuvo que bajarle el pantaloncito que le apretaba a Daniel por su enorme culo y paquete. Al descubrirlo hasta las rodillas, Daniel junta sus piernas y se recuesta en sus brazos para sacudir un poco las caderas y que su cola pueda rebotar. Sean no se resistió ante esa vista, era un culo enorme con muslos pseudo grandes que sus nalgas se separaban solas por la posición, y su ano se le notaba más dilatado que antes y se abría y cerraba solo, dejando ver que tenía ganas de recibir verga. Sean se hizo para adelante y empezó a besar y lamer por dentro el culo de esa putita floreciente. Con una mano agarraba y nalgueaba el culo de su hermanito, y, con la otra mano, masturbaba el pene gordo del chiquito.
– Mmmhg~ Ahhg~ Sí Sean- AAhh~ Más porfis~. – Gemía Daniel.
Sean hizo caso omiso y siguió masturbando a Daniel con más intensidad hasta que se le pusiese venosa de tan dura que la tenía, y no solo chupaba el ano de su hermanito, sino que empezó a babearle y saborearle las bolas y pasaba varías veces la lengua desde sus pelotas hasta la entrada del chiquito.
Sean no podía más de lo caliente que estaba y amaba los gemidos de su hermano, por lo que frenó para levantarse y sacarse toda la ropa hasta quedarse con su camiseta de lobos que tenía y hurgó en su mochila para sacar uno de los condones y colocárselo a su verga hinchada de ganas. Para sorpresa de Sean, sentía el preservativo algo ajustado, capaz porque era la primera vez que se lo ponía y no sabe bien cómo, o por su gran tamaño y grosor.
En eso Daniel se había recostado para descansar de la posición en la que estaba y miraba por encima del hombro como Sean se colocaba ese condón que le quedaba ajustado.
– ¿Ese es el globo entonces? Sean. – Pregunta curioso el niño.
– Sí Daniel, con esto te va a gustar más que solo mi lengua. – Respondía agitado Sean.
En eso Sean se vuelve a acercar a Daniel y le susurra al oído y acariciándole ese culo baboseado. – Ven Dani y siéntate encima de la verga de papi Sean~. –
Sean se hace para atrás y se sienta con las piernas casi juntas mientras se acariciaba sus bolas peludas para calentarse viendo el cuerpito de Daniel que entendió que debía desvestirse igual que su hermano, por lo que ya se había quitado sus zapatillas y su shortcito y calzoncillo, quedando solo con su camisa de cuadros. Luego de modelarle su desnudes a Sean procede a sentarse encima de él quedando la verga de Sean franeleando la rayita de Daniel; sus piernitas rodeaban la cintura de su hermano mayor, y se sostenía de los hombros del mismo. Sean por su parte, con una mano agarraba a su hermano por la espalda mientras procedía a besarlo con la misma lengua que recorrió el cuerpo entero del pequeño Daniel. El cuerpo de este se le notaba tenso de la excitación, estaba besando al hombre que más lo excitó siempre y sentado encima de su hombría dotada. La mano libre de Sean empezó a apretar las nalgotas morenitas del niño y a moverlas para adentro y afuera para que no solo Daniel se frotara en esa verga dura, sino que también su verguita dura y cabezona roce la barriga flaca de su hermano.
– Sean~. Amo esto~. No quiero parar~. –
– Andas muy deseoso~. Como toda una zorra~. –
– Quiero ser tu zorra~. Como la chica del video~. –
Sean nalguea tan fuerte a Daniel que le deja marcada la mano. – ¡Ayyy! ¡Sean! – Chilló la trola. (TROLA: Sinónimo de «Puta guarra») .
En eso, con la mano que tenía en la espalda, Sean le agarra el hocico haciendo que la boca de Daniel quede como la de un pato. – Así se les trata a las Putas como tú ¿Entendiste? Así que, si quieres más vergas que la mía, será porque yo lo permito y lo voy a ver. –
El lado dominante de Sean florecía en cada cogida, cada vez era más el lobo alfa de Daniel y, este mismo, quedó más tenso por esa reacción, pero al recordar el video de la chica, entendía que era lo mismo que le calentaba. Ver a Sean así solo le hacía temblar las nalgas de placer.
– Sí, Papi Sean~. Entendí. Soy una puta. –
– Mi puta, mi lobita malcriada~. – En eso, Sean le escupe justo en la boca, haciendo que Daniel saboree su saliva. – Ahora relájate y deja que entre. – Ahora Sean le acaricia la nalga con la otra mano para que relaje el culo y lo guie a meterle la verga.
Daniel empieza a moverse según lo guie su nuevo Papi, la enorme verga solo le daba besos, prácticamente, a la entrada de Daniel hasta que este mismo se arrodilló, aún en su posición, y con sus deditos guió la punta de la vergota hasta hacer “POAP!” y entrar la cabezota colorada de Sean.
– Ahhg~! Otra vez esa… sensación~. – Gimió la Lobita.
– ¿Cómo la sientes ahí? Lobita de Papi~. – Sonreía picaronamente mientras le preguntaba, terminando en una mordedura de labios inferiores.
– Se siente… gi-gigante~ (Exhala*). – Expresaba la nenita, hasta que se le rindieron un poco las rodillas y se sentó aún más, provocando así que su ano relajara y dilatara lo suficiente como para que media vergota le entrase. – Dios! Sean! AHHhgg~… – Exhaló la Zorrita floreciente.
– Oh…! Dios Daniel… es tan virgen y apretado. – Y el Sean sin piedad nace y abraza a Daniel por la cadera tan fuerte que lo deja sin escape. Por supuesto, empezó a cogerlo sin piedad, metiendo furtiva y repetidamente su enorme verga en ese ano que pedía piedad. – Ohhhg~! ¡Sí Puta, así te quería! Traga bien mi verga~.
Daniel a estas alturas tenía sus piernas rendidas de tanto placer, su cuerpo no soportaba lo suficiente que incluso… empezó a acabar chorros y chorros de semen encima de ellos dos.
– ¿Qué pasó nenita? ¿No aguantas la verga de Papi? Te viniste así sin más, trolita~. – A lo que Sean le excitó más y siguió con más fuerza. Ya no estaba cogiéndose a su hermano, empezó a violarlo frenéticamente.
– Mmm… ahh… sssí… – Se limitaba a bufear el niño, estaba rendido de placer que sus ojos se pusieron blancos y no se entendía que decía.
– Uuuy~ Puta del diablo, mira lo ida que estás~ Mira como te encanta. – Sean estaba tan excitado que se recostó trayéndose encima a Daniel mientras lo besaba para callar sus jadeos incomprensibles. Acto seguido, empezó a mover él sus caderas para dentro de Daniel, mientras que (aun sosteniendo a Daniel de las caderas como antes) lo movía al ritmo de sus estocadas, provocando que Sean metiera los 22,5cm de poronga ancha adentro de ese culo gordo infantil traga verga. (PORONGA: Sinónimo de Pene Gigante).
– Que hembra puta te has vuelto Daniel~. Aguántala toda, ya acabo~. –
– Mmmh… sssí… Sean… – Respondía aún ido Daniel.
Sean siguió perforando frenéticamente el culo de su nuevo juguete sexual hasta el punto en el que el semen infantil de Daniel llegara a las nalgas de Sean de las 6 veces seguidas que el niño acabó. Su pene estaba rendido para la tercera vez, ya prácticamente se meaba de leche transparente de placer, mientras hacía ruidos raros de placer al ir acabando encima de ambos. Daniel siguió desmayado, parcialmente consciente por la violada de Sean, hasta que este, con sus bolas rebotantes e hinchadas de leche, que golpeaban las nalgas de Daniel, estaban desesperadas de soltar litros de leche.
– ¡Uff! ~ Enano, estoy a punto de preñarte esa conchita de bebé~. – Y lo prometido es deuda, 10 pulsaciones de verga se sintieron dentro del culo, ahora concha, de Daniel, preñándolo de una espesa, caliente y rebosante leche que, aunque la verga de Sean estuviese toda adentro, salían gotas de leche de ese ano abierto.
Mientras que Sean gemía como un animal, Daniel solo soltaba suspiros leves que se entenderían como gemías súper ahogados. Sean dejó su verga unos pocos minutos aún dentro de la concha preñada de Daniel hasta que su verga dejara de tener pulsaciones y se deshinchara. Al terminar de relajarse, Sean mueve gentilmente el cuerpito de Daniel a su costado, saliendo sola, inevitablemente, la poronga de Sean la que, curiosamente, tenía aún el condón, pero se había roto adentro, por lo que indiscutiblemente, dejó relleno de leche el culo de Daniel. Asi que este se asoma a verle el ano a su hermano que ya se había dormido, y se encuentra con un hoyo dilatadísimo, colorado de tanta fricción y oscuro de lo profundamente abierto que estaba y, aún así, seguía teniendo pulsaciones en la que intentaba cerrarse, pero era imposible, estaba rotísimo. Tanto que incluso seguía goteando leche (un poco amarronada por capaz unas poquitas heces profundas).
Sean estaba todo sudado, colorado, con el pelo mojado y bañado toda su zona pélvica de semen de Daniel. Así que aprovechando su desnudez y la de Daniel, lo alza en brazos (aprovechando para manosear el culo que ha roto) y se remojan en el río que tenían a unos pocos metros. Claramente, este estaba helado, por lo que ambos soltaban unos jadeos, pero aún así lograron enjuagarse bien gracias a Sean.
Luego se secan la misma cobija y con ayuda de la brisa fresca. Sean se sienta en una roca pequeña aún con Daniel en brazos y se queda apreciando la vista y su futuro…
– Eres lo mejor que me ha pasado Enano… – Dijo en un tono no solo de asombro, si no de amor profundo. – No dejaré que nadie ni nada te quite de mis brazos. –
Curiosamente, en la cara de Daniel se le dibujó una sonrisa.
FIN DEL CAPÍTULO 1
PRIMERAMENTE, PIDO DISCULPAS POR LA DEMORA DE ESTA SEGUNDA PARTE, TUVE PROBLEMAS DE SALUD E INTERNACIÓN, NO FUE FÁCIL CONTINUAR. PERO YA ESTOY DE REGRESO.
RECUERDEN QUE HAY CAPÍTULO 0 (PRÓLOGO) Y CAPÍTULO 1 (Parte 1) Y EN ESTOS, TENDRÁN MÁS CONTEXTO Y SEXO.
TAMBIÉN DEJO MI TLG PARA FACILITAR EL CONTACTO: FD34DF


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