HISTORIAS DE DESENCUENTRO IV
Dos almas unidas por la tragedia y la soledad cruzan sus caminos para llenar vacíos.
Sergio Andueza era un hombre maduro de 54 años, era dueño de una gran propiedad en el campo que se dedicaba a la agricultura y la ganadería, poseía una de las más prósperas propiedades de la región, por lo tanto dinero no le faltaba, es más tenía de más, había enviudado hacía dos años su mujer enfermó de repente y sin más lo dejó solo, 5 años antes de eso su único hijo, su orgullo había muerto en un accidente de tránsito, por sus 20 años le regaló un auto que quería y una semana después de eso se estrelló en el carro con el resultado falta, hoy día se da cuenta que el amor lo segó no le dio los valores necesarios para hacer de él un ser productivo, se dedicó a complacerlo y mimarlo con el resultado antes mencionado.
La pérdida lo cambió todo en él, de ser un hombre hablador y alegre se convirtió en un ser callado y ceñudo, había perdido toda esperanza y motivación, el trabajo se convirtió en su consuelo y refugio, nunca la hacienda había sido más productiva, no terminaba de concluir un proyecto cuando ya estaba diseñando otro. En las noches después de cenar se sentaba en el porche de la casa a fumar y beber un trago y pensar a veces a llorar en silencio, se sentía roto y vacío, pensaba para qué tanta productividad si no tenía a nadie a quien dejarle todo ese producto del trabajo. Era un hombre guapo, fuerte de campo, con cuerpo robusto y macizo sin ser gordo, aun se sentía sexualmente activo pero esa llama sentía que se había extinguido, el volverse a casar no era una opción no se atrevía a meter una extraña a su casa a su cama y traicionar el recuerdo de su amada esposa.
El tiempo pasaba de esa forma y Sergio sumergido en trabajo y soledad, la dinámica de la hacienda era muy fuerte pero tenía su personal de confianza como lo era su mano derecha, Manuel el capataz, se encargaba de toda la carpintería y de hacer lo necesario para el buen funcionamiento de la propiedad siguiendo las instrucciones al pie de la letra de su patrón. Manuel y su mujer tenían más de 20 años trabajando en la hacienda, Vivian en una casa anexa a la casa grande, allí hacían su vida no tenían más, no tenían familia ninguno de los dos, sólo su único hijo de 17 años el cual era su mundo. Vicente era un muchacho sano, fuerte de buenos sentimientos y cariñoso, era producto de una crianza cargada de amor que había dado su resultado el muchacho era guapo e inocente estudiaba en la mañana y en la tarde ayudaba a su papá en el trabajo duro de la finca, esto había hecho de él un cuerpo trabajado y fuerte buena espalda, buenos brazos piernas y un gran culo hecho a pulso entre el futbol y el trabajo pesado.
Había que buscar provisiones al pueblo, el clima amenazaba lluvia y Manuel como siempre era el encargado de ir en la camioneta de trabajo a buscar las mismas, Manuel pidió permiso para ir con su mujer que iba a hacer unas compras personales en el pueblo no era necesaria la solicitud pero siempre pedía permiso por respeto para todo, Sergio por supuesto le dijo que sí, la pareja se fue desde temprano en la mañana y se desató una copiosa lluvia, al final de la tarde aún no habían regresado, Sergio preocupado mandó a buscarlos al camino y los encontró volcados, la camioneta colisionó por la lluvia, lograron sacarlos y llevarlos al hospital, la esposa de Manuel murió a los pocos minutos del ingreso, demasiados golpes para su frágil cuerpo, Manuel sobrevivió la noche pero las hemorragias internas hicieron su trabajo, al borde de la muerte Manuel pidió hablar con el patrón, un dolido Sergio llegó a la cama de hospital donde se encontraba Manuel le tomó la mano y Manuel habló:
M: patrón sé que voy a morir, y para serle franco es lo que quiero, no puedo imaginar la vida sin mi esposa, Carmen lo era todo para mí y la vida sin ella no tiene sentido, Dios es bueno al llevarme a su lado, sólo hay algo que no me a va dejar ir en paz y es mi muchacho mi Vicente es joven e ingenuo no va a sobrevivir sin apoyo y guía, siempre lo hemos cuidado y protegido, usted puede hacerse cargo de él?
S: claro que sí Manuel yo lo cuidaré y velaré por él
M: me lo promete patrón?
S: sí Manuel te lo prometo, si eso es lo que te angustia puedes descansar tranquilo yo me cargo del muchacho, no te preocupes.
M: muchas gracias patrón se lo agradezco
Dicho esto Manuel tomó la mano de su patrón la apretó con las fuerzas que le quedaban y dio su último suspiro falleciendo con una sonrisa ante la mirada cálida de su patrón, en realidad había muerto en paz.
Luego de allí todo fue trámite y procesos legales, Sergio se encargó de todo desde darle la noticia al muchacho hasta los aspectos relacionados con sepelio, funeral y rezos, luego que paso todo eso vino la calma, la hacienda estaba revolucionada había que reorganizar todo principalmente quién sería el nuevo capataz, había tres candidatos, Carlos Jiménez era el más adecuado, no sólo en antigüedad en la hacienda sino que era la mano derecha de Manuel y lo apoyaba en todo, esto le hizo conocer todo el funcionamiento de la propiedad, se hizo una reunión con él y el muchacho estaba presente:
CJ: usted dirá patrón para qué soy bueno
S: bueno Carlos como sabrás luego de la muerte de Manuel hace falta que alguien quede al frente de la hacienda, y considero que tú eres el más adecuado.
CJ: muchas gracias patrón por la consideración, y estoy a sus órdenes
S: bueno no se diga más a partir de este momento eres el nuevo capataz, tendrás los mismos beneficios que tenía Manuel, espero sepas llevar con buena mano la hacienda y el personal.
CJ: patrón una pregunta?
S: sí dime
CJ: voy a tener el beneficio de la casa para mí y mi familia?
V: y yo dónde voy a vivir? -Dijo el muchacho exaltado-
S: tranquilo ya tengo contemplado eso –dijo Sergio apretando la pierna del muchacho que estaba sentado a su lado- En efecto Carlos la habitabilidad de la casa está incluida dentro del paquete de trabajo puedes mudarte el día de mañana. En cuanto a ti –volteó dirigiéndose a Vicente- te vienes a vivir a esta casa ya tengo una habitación dispuesta para ti, quiero que estés cerca y me asistas, es por eso que estás en esta reunión. Quiero que sepas Carlos –dijo dirigiéndose al nuevo capataz- que de ahora en adelante Vicente será tu jefe como si fuera yo, cada indicación que te dé viene de mí y debes acatarla sin chistar. Te quedó claro ese punto?
CJ: sí patrón me quedó claro –dijo un no muy contento capataz- sí esa es su voluntad que así sea, imagino que está claro que el muchacho no tiene experiencia en el manejo de la finca.
R: sí estoy claro en todo eso, pero ya me encargaré de entrenarlo en todo lo relacionado a la hacienda así que por eso no te preocupes. Si es todo ya puedes retirarte.
Dicho esto quedó disuelta la reunión, Carlos salió del despacho y dejó solos al muchacho y al maduro.
V: patrón dígame que fue todo eso
S: bueno te diré…le di mi palabra a tu padre que me haría cargo de ti, te vas a mudar a esta casa, es demasiado grande para mí solo, no me vendría mal compañía, al igual que tú no tengo a nadie más, ni hijos ni familia así que nos tenemos uno al otro, claro si quieres que así sea, si tienes otros planes los voy a respetar y cuentas con mi apoyo para ello.
V: de verdad quiero agradecer su apoyo, lo cierto es que me sorprende, para serle sincero tenía mucho miedo al no saber qué sería de mí, nunca he trabajado salvo cuando ayudaba a mi papa en alguna cosa y siempre estuve con ellos bajo sus cuidados ya veo que mi papa hasta en el último momento pensó y cuidó todo.
S: sí hijo pensó en todo, quiero que sepas que no me sentí obligado y presionado para hacerme cargo de ti, me agrada la idea en realidad estoy bastante solo y siento que mi vida tomó otro rumbo y me quiero dedicar a ti, claro si tú así lo quieres.
V: don Sergio sí quiero estar a su lado y gracias por la propuesta y sí la tomo me quedo con usted, claro debemos adaptarnos acostumbrarnos el uno al otro.
S: así mismo es hijo, pero poco a poco nos iremos adaptando, por lo pronto ve a tu casa empaca tus cosas y tráelas instálate en tu nueva habitación espero te guste, empaca las cosas de tus padres mételas en una caja e identifícalas y llévalas al depósito ya después decidirás qué hacer con ellas, ocúpate de eso hoy ya mañana Carlos y su familia se instalaran en la casa, espero te guste vivir aquí.
A partir de ese momento todo fue ajetreo Vicente se fue a la que era su casa con dos mujeres de servicio más, se dedicaron a embalar las cosas personales de Vicente y sus padres. En un poco más de tres horas ya todo estaba listo y recogido y las pertenencias de los padres de Vicente fueron a parar al depósito y las suyas a la habitación que ocuparía, la misma se encontraba en el segundo piso de la casa en el espacio de las habitaciones familiares, le extrañó que no se le asignara una del área de servicio en realidad Don Sergio era muy considerado con él, bien sabría pagarle en su momento todo lo que hacía por él. Cuando entró a su habitación se quedó sorprendido por lo amplia y hermosa que era, tenía baño propio, vestier el cual era enorme para él que tenía tan poca ropa,
A la hora de la cena Vicente estaba sentado en la cocina conversando con las cocineras esperando que le sirvieran la cena, en eso entra Don Sergio, estaba buscando al muchacho para que le diera cuenta de cómo le había ido en la tarde con lo encomendado.
S: hola muchacho como te fue con lo te que dije recogiste todo?
V: sí don Sergio todo lo recogí y mis cosas las lleve a la habitación que me asigno muchas gracias es muy hermosa y grande.
S: excelente, y que haces aquí?
V: conversando con las cocineras y esperando que me sirvan la cena.
S: María –dijo dirigiéndose a la cocinera-, el joven Vicente de aquí en adelante comerá conmigo en el comedor, en lo sucesivo se dirigirán a él como joven Vicente, y lo atenderán como si fuera yo mismo, encárguese de dar las instrucciones a todos los empleados, el señor Carlos será el nuevo capataz y tiene las mismas instrucciones. Le quedó claro?
María: sí señor me quedo claro. Joven Vicente vamos al comedor para que cene.
Vicente se puso de pie y se dirigió al comedor acompañado de Sergio, cenaron a gusto y se dirigieron al poche terraza a conversar, allí se tomaron par de tragos y conversaron largamente, cada uno habló de sus sueños, de sus proyectos de sus miedos. Cada uno se dirigió a su cuarto y se dieron las buenas noches. Dos horas después Sergio sale de su habitación a la cocina a buscar algo de comer le dio hambre, al pasar por la habitación de Vicente la puerta estaba entre abierta y escucha gemidos quedos cuando entre en la habitación ve al muchacho en la cama hecho un ovillo sollozando en silencio, Sergio entró lentamente y llegó al borde de la cama y se le rompió el corazón ver la imagen de ese muchacho grande y varonil doblado como un niño buscando consuelo, sabía por lo que estaba pasando muchas noches pasó por lo mismo y lo entendía perfectamente. Se subió a la cama así como estaba sólo en bóxer como solía dormir, levantó la cobija y allí encontró al muchacho semi desnudo en interiores de algodón tipo bikini, se metió entre las cobijas y lo abrazó por la espalda, el muchacho se sorprendió al contacto y volteó a ver a Sergio y volvió a romper en llanto, Sergio lo abrazó y dejó que llorara en ese momento era necesario que sintiera su apoyo y su calor, Vicente lloró y lloró sin consuelo sintiendo el calor de hombre grande y maduro que lo abrazaba, poco a poco Sergio comenzó a pasar sus manos grandes por la piel tibia del muchacho, había algo que debía reconocer y es que era muy suave, con sus manos comenzó a disfrutar de esa piel suave y cálida, tenía muchos años ya sin sexo y su cuerpo reaccionó su erección era palpable, ya a ese punto se frotaba sin pudor con las nalgas redondas y duras del muchacho quien echaba atrás su culo grande para sentir más el contacto.
Vicente se volteó quedando de frente con Sergio sin romper el abrazo ahora frente a frente, se miraron fijamente y no hizo falta palabras se acercaron y juntaron sus labios en un beso inicialmente tímido que fue agarrando confianza e intensidad, el beso pasó de tierno a pasional, las lenguas se tranzaban y las manos recorrían los cuerpos, nunca antes ninguno de los había estado con un hombre pero en ese momento todo era instinto y sobre todo ganas. El primero en buscar desnudez fue Sergio quien tomó las delgadas tiras del interior del joven y las fue bajando lentamente las misma se enrollaron al finalizar las nalgas del muchacho y éste levanto la cadera facilitando la salida de la prenda, el maduro aprovechó la desnudez del muchacho y acarició con gusto, las nalgas eran suaves y tibias sin un pelo y la carne firme y torneada, buscó la línea interculinea con sus dedos y se sumergió en ellas, encontró el botón cerrado del muchacho y lo acarició intensamente con la yema del dedo medio, el muchacho gimió en la boca del maduro cuyo beso nunca se interrumpió, sin demora el muchacho se fue directo a la hombría del maduro, por encima de la tela elástica del bóxer encontró un miembro duro y largo bastante grueso para decir verdad pero sobre todo muy caliente, tomó los bordes de la prenda e intento bajarla sin éxito, el maduro levanto la cadera y facilitó la acción, la misma llegó a sus tobillos y con la ayuda de sus pies se la terminó de quitar, en ese momento ambos quedaron desnudos en la cama enorme que compartían, Sergio se sentía como un toro tomó al muchacho por los hombros sin dejar de besarlo y volteo quedando encima de él nunca dejó de besarlo, los labios de ese muchacho eran adictivos no se podía separar de ellos, interrumpió el beso y pasó al cuello blanco y terso de Vicente, lo beso lo lamió para placer del joven quien no paraba de gemir, besó sus clavículas y llegó al pecho firme y redondeado del muchacho, allí lo esperaban las tetillas grandes y puntiagudas las cuales atacó y comió con hambre, Vicente no paraba de gemir era demasiado el placer que sentía nunca antes había experimentado nada parecido y menos con un hombre, Sergio siguió bajando lamio y besó el ombligo y allí alojó su lengua un rato, bajó más y se encontró con el pene duro y palpitante del muchacho Sergio vio con sorpresa que Vicente tenía un pene grande para su edad, era toda una tentación y se dejó llevar, nunca había mamado un pene pero siempre hay una primera vez, se acercó, besó la cabeza y engulló la cabeza ante la mirada de sorpresa del muchacho ni en mil años hubiese creído si alguien le hubiese dicho que un hombre como su patrón le iba a dar una mamada.
Sergio engulló la cabeza de ese pene y poco a poco fue tragando, a todo esto Vicente gritaba de placer y sorpresa ante la sensación de la mamada, luego de un rato de ir y venir Sergio sacó ese pene largo y grueso de su boca miró abajo y se encontró con las bolas grandes y rosadas del muchacho sin dudar las besó, lamió y tragó una a una, bajó por ellas y lamió el perineo y llegó al ano rodado y virgen del muchacho que latía por la excitación allí dirigió su lengua apartando un poco las nalgas grandes con sus manos y atacó el botón, la primera reacción fue un grito por parte del muchacho le ganó la sorpresa luego aflojó el esfínter y se dejó hacer y disfrutar las delicias de un beso negro dado por alguien que sabe mamar culo.
Sergio seguía con las piernas del muchacho en sus hombros mientras mamaba el culo del muchacho que ya boqueaba de placer subió por las piernas lamió sus dedos mientras se masturbaba y el muchacho hacía lo mismo, Vicente miró sorprendido el pene largo y grueso de Sergio y la boca se le hizo agua, necesitaba tener ese miembro en su boca el instinto se lo pedía, se soltó del agarre del maduro y se volteó gateó hasta Sergio y tomó el pene del hombre entre sus manos su puño casi no cerraba y lo dirigió a su boca, el maduro se quedó quieto dejándolo hacer metió el glande en su boca caliente y húmeda y el hombre gimió de placer, siguió avanzando hasta donde pudo y comenzó a ir y venir mamando con ganas como el instinto le indicaba sólo una instrucción recibió:
S: cuidado con los dientes
Luego de eso no más que decir, allí estuvo unos minutos hasta que el hombre volvió a hablar:
S: para me vas a hacer venir
Vicente se detuvo y el hombre se le fue encima a besarlo de nuevo, quedó encima de él y lo volvió a besar.
S: quiero estar dentro de ti, necesito cogerte
V: y yo quiero que lo hagas
Dicho esto, el muchacho subió sus piernas y las cruzó en la cadera del maduro, Sergio quedó encajado entre las piernas del muchacho y volvió a besarlo y comenzó a ir y venir entre las nalgas del muchacho ese canal era un charco de saliva y fluidos, en ese paseo por entre el canal la cabeza de su pene quedó encajada en el ano ya algo dilatado de Vicente, al sentir el contacto se quedó quieto disfrutando la sensación, elevó un poco la cadera y volvió a bajar ese movimiento hizo que entrara el glande y el dolor no se hizo esperar, Vicente abrió mucho los ojos ante el dolor y la sorpresa y Sergio se detuvo sabía que el muchacho era virgen y que él tenía un pene grande sabía manejar su herramienta, se quedó quieto esperando que se adaptara y volvió a besarlo lo hizo de manera intensa, necesitaba mantener excitado al muchacho para que aguantara la penetración, pasados unos minutos la presión cedió y volvió a atacar entró un poco más lentamente se detuvo y regresó llegó a la punta del pene y se detuvo y volvió a entrar, esta vez el canal estaba más dilatado y fue más fácil entrar, avanzó lentamente hasta hacer tope y allí se quedó esperando mientras seguía besando al muchacho, la sensación del culo apretado, suave y caliente del muchacho lo tenía al borde del orgasmo, estaba a punto de llenarlo de leche y para retardarlo se quedó quieto esperando que se adaptara más ese canal estrecho y bajara su ritmo par ano acabar.
El momento de continuar llegó y poco a poco empezó a moverse el muchacho gemía con una sensación que iba del dolor al placer 6 minutos después el dolor disminuyó y le quedó las cosquillas en el interior de su culo era como un picor que aplacaba Sergio con su pene dentro, la sensación iba en aumento a medida que aceleraba la penetración ya en un punto ambos gemían sin remedio cada uno camino al orgasmo, el muchacho masturbaba su buen pene mientras era taladrado por el maduro el cual ya no tenía retorno, el orgasmo llegó primero a Vicente quien agitando su pene largo varios chorros de leche espesa y caliente, cuando esto sucedió su culo se contrajo apretando y soltando el pene de Sergio quien no pudo aguantar la presión y aceleró la penetración, sus bolas se contrajeron y la leche salió rauda y bañar el recto de Vicente quien sintió la ráfaga de leche caliente en su próstata incrementando el placer que ya sentía. Sergio cayó casi desmayado sobre el muchacho quien lo abrazó fuerte creando una exquisita conexión con ese hombre maravilloso que la vida le había puesto en el camino.
Se quedaron un rato abrazados en la cama disfrutando la cercanía, esa noche volvieron ta tener sexo dos veces más hasta que el amanecer los sorprendió y se empezó a escuchar el trajín de los empleados en la casa, nadie subía a las habitaciones superiores hasta que el patrón bajaba era una ley ya sabida por todos así que no había peligro de ser sorprendidos. Aun en la cama conversaron:
V: y ahora qué vamos a hacer?
S: seguir viviendo y disfrutándonos, hagamos algo no tenemos ya tiempo de conversar el día está comenzando y sabes como es. Hay una lista de compras que quiero que hagas en el pueblo ve con alguno de los muchachos y llévate una de las camionetas, sabes dónde ir ya has hecho esas compras cierto
V: sí patrón yo sé
S: ok encárgate de eso hoy, en la noche después de la cena conversaremos en la terraza, te parece? Por otra parte me gustaría saber cómo te siente?
V: ok me parece bien, conversaremos en la noche, en cuanto a cómo me siento debo decirle que estoy súper feliz, me ha hecho muy feliz.
S: me alegra saber que te sientes así. Ahora vamos a alistarnos para bajar a desayunar, el día será largo.
Se incorporaron de la cama y cada quien se fue a su baño a prepararse, en 20 minutos ya estaban ambos en el comedor desayunando, se despidieron y cada quien tomó su camino. Se volvieron a ver en la noche a la hora de la cena, cada uno llegó antes se bañó, se arregló como si tuvieran una cita y bajaron a cenar, al llegar al comedor Vicente notó que ya Sergio se encontraba en la mesa esperándolo.
V: perdón por la tardanza
S: no te preocupes me acabo de sentar, me dijeron que ya estabas en casa y que estabas en tu habitación. Como pasaste el día?
V: Bien bastante agitado, hice todo lo que me mandó
S: excelente, comamos tengo mucha hambre
V: yo igual
La cena transcurrió amena, conversaron sin parar de las actividades del día de cada quien, Sergio estaba feliz hacía años que no estaba tan animado, había pasado el día activo y excitado recordando cada instante dela noche de pasión que pasó con el muchacho, terminaron la cena y las empleadas vinieron a recoger la mesa, ya Sergio había dado instrucciones que en lo sucesivo los trabajadores de la casa debían abandonar la misma después de la cena, necesitaba privacidad en su casa después de cierta hora. El personal doméstico procedió a retirar la mesa y dejar todo limpio y recogido antes de retirarse de la casa. Después de comer se fueron a la terraza al consabido trago y conversar con tranquilidad. Llegaron a la terraza y se sirvieron un trago cada uno, Sergio comenzó la conversación:
S: tenemos temas pendientes que conversar creo
V: en efecto así es
S: en primer lugar necesito saber cómo te sientes después de lo que pasó anoche
V: de verdad excelente, todo es nuevo y maravilloso para ser franco un poquito adolorido pero bien, me gustó lo que pasó y lo que sentí y quiero que vuelva a pasar muchas veces.
S: yo igual me fascinó hacerte mío fue una experiencia maravillosa y nueva, nunca había estado íntimamente con otro hombre y fue la cosa más maravillosa que he vivido.
V: y ahora qué haremos?
S: bueno debemos organizarnos, yo soy hombre de hablarlo todo y dejar todos los puntos claros, de ahora en adelante todos los empleados se irán de la casa, no quiero a nadie aquí después de la cena necesito tener un espacio libre para estar contigo, quiero dejar claro las condiciones en la que estaremos, serás mi protegido?, mi asistente?, mi amante? Mi pareja? Mi asistente? Todas las anteriores?, eso debemos definirlo. En la intimidad dime de cualquier forma menos patrón ni don, en público dime como te sientas más cómodo. Quiero que me lo cuentes todo lo que suceda en la hacienda quiero tu lealtad para mí, necesito saber que cuento con eso.
V: en cuanto a lo que seré para ti creo que todas las anteriores, me parece excelente que en la noche no haya gente en la casa en definitiva necesitamos nuestro espacio, en cuanto al sexo quiero seguir explorando reciente lo estoy conociendo, con respecto a mi lealtad la tiene toda, te la mereces y te la quiero dar.
S: me agrada escuchar todo lo que dices, cada quien tiene su habitación, por lo pronto quiero dormir contigo todas las noches, te gustaría?
V: sí quiero dormir contigo todas las noches de mi vida.
Y así tal cual sucedió, de allí en adelante todas las noches dormían juntos y tenían sexo todos los días, Vicente desarrolló un hambre voraz al sexo, siempre quería más, a su lado Sergio experimentó todas las formas de sexo, el muchacho resultó ser excelente amante y aprendió a complacerlo de diferentes formas, con él aprendió a ser versátil y bien complacido que lo dejaba el muchacho, exploraron con el sexo grupal y les encantó, se hicieron de un grupo discreto de amigos sexuales (peones de la hacienda, todos casados) que eventualmente abrían espacio para compartir. Los años fueron pasando y Vicente se convirtió en un hombre guapo y sano de campo, ya con los años era él quien llevaba las riendas de la hacienda y la llevaba muy bien. Los años siguieron pasando y el momento de la separación llegó, ya Sergio era un hombre muy mayor y el momento de partir con su esposa y su hijo había llegado y fue así como una tarde se quedó dormido en su cama mientras un lloroso Vicente sujetaba su mano y así se fue rodeado de amor. Ya todo estaba arreglado y Vicente era ya el dueño de la hacienda y de todo lo que poseía Sergio así lo había dispuesto antes de partir.
FIN
ESPERO TE HAYA GUSTADO ESTE RELATO DE ESTA SERIE, COMENTA Y EVALUA. GRACIAS.




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