• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Relatos Eróticos
    • Publicar un relato erótico
    • Últimos relatos
    • Categorías de relatos eróticos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Publicar Relato
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (7 votos)
Cargando...
Gays, Incestos en Familia, Sexo con Madur@s

La dinámica con mi abuelo cuando tenía 12 años

Cuando la confianza en la ducha se convierte en algo más….

Este es un relato que he dudado compartir debido a lo personal que es, pero cada que recuerdo esos momentos me pongo tan duro que me gustaría que paguen más pueda excitarse leyéndolo.

Desde los 7 años comencé a vivir con mi abuelo paterno, siempre fui muy unido a mis abuelos y pasaba la mayor cantidad del día en su casa así que cuando me abuela falleció me fui a vivir de tiempo completo con mi abuelo.

Al principio nuestra dinámica era como cualquier otra, el cuidaba de mi, ambos hacíamos las labores de la casa, mi mamá iba a visitarnos todos los dias, yo iba a la escuela y todo normal.

Al pasar los años mi abuelo comenzó a tener problemas de vista, aunque no quedó totalmente ciego en lugares con poca luz le constaba ver bien, por lo que cuando se bañaba lo comencé a acompañar al baño para que no se perdiera, el entraba a la dicha y yo salía, todo normal.

Con el paso del tiempo la confianza entre ambos fue creciendo, al punto en el que yo lo ayudaba a vestirse y le pasaba la toalla cuando terminaba de bañarse, al principio nunca sentí nada extraño simplemente era un niño ayudando a su abuelo.

Uno de esos días estábamos muy apurados porque mi abuelo tenía una cita médica y se nos había hecho tarde, por lo que para ahorrar tiempo mi abuelo me propuso que nos bañamos juntos, al principio lo dude pero la prisa me hizo aceptar.

Entramos al baño y comenzamos a bañarnos (en ese momento yo tenía unos 10 años) en algún momento comencé a sentirme extraño, el compartir un momento tan íntimo me había gustado y de alguna forma me sentía feliz, terminamos de bañarnos y nos fuimos al médico.

A partir de ese día poco a poco se fue volviendo cada vez más común que nos bañaramos juntos, y en esos momentos nunca tuve algún pensamiento más allá por el.

Pero en algún momento el tenerlo así de cerca que nuestros cuerpos estuvieran tan cerca uno del otro empezó a despertar sensaciones nuevas en mi, a la par estaba iniciando mi pubertad y la curiosidad por lo sexual empezaba a surgir en mi.

En algún momento empecé a tener erecciones durante esos baños mientras miraba el cuerpo de mi abuelo, un hombre medianamente alto un poco regordete pero no gordo, poco pelo en brazos y piernas pero una entrepierna totalmente poblada por vellos púbicos negros y algunas canas, un pene algo pequeño pero cabezón como el mío, y unos testículos grandes que colgaban y se balanceaban con el moviendo partes las cuales no podía dejar de ver durante el baño. Afortunadamente mi abuelo no podía ver semejantes erecciones que tenía durante los baños.

Pasaron meses y un par de años, la dinámica siempre era la misma, baños casi diarios juntos y erecciones en cada uno de esos baños. Con el pasar de el tiempo la movilidad de mi abuelo fue disminuyendo por lo que necesitaba un poco de más ayuda sobre todo a la hora de tallarse en el baño la espalda y las piernas, por lo que en algún momento comenzó a pedirme ayuda. Al principio solo era la espalda y caderas pero poco a poco mi curiosidad y calentura me fue obligado a bajar un poco más hasta sus muslos. Al parecer el disfrutaba esa atención como una especie de masaje relajante, pasaron los días y dejo de ser necesario que me lo pidiera, yo ya sabia lo que tenía que hacer y lo hacía con gusto, comencé a pasar poco a poco mi mano en lugar de la esponja de baño teniendo que me dijera algo, pero no pasó al contrario, parecia que lo disfrutaba mas. Comencé a bajar cada vez más hasta que tallaba sus piernas por completo en ese momento las cosas se pusieron más interesantes, mientras tallaba sus piernas me ponía en cuclillas frente a el teniendo su miembro peludo y flacido frente a mi rostro a solo unos centímetros, la imagen era hipnotizante y aquellas erecciones se convirtieron en caricias a mi mismo mientras tallaba sus piernas y contemplaba su miembro frente a mis narices.

Definitivamente el disfrutaba mucho mientras tallaba su cuerpo pues después de los baños comenzó a pedirme ayuda para que le untara crema humectante en todo su cuerpo, mi oportunidad perfecta para recorrer todo su cuerpo con mis manos y no con una esponja.

Con cada baño y cada masaje nuestra confianza se fue fortaleciendo más y más. Hasta que un día mientras nos bañabamos me disponía a comenzar a tallar las piernas de mi abuelo me dijo -tallame todo mientras me lavo el pelo- en ese momento dude de lo que me quería decir así que solo le dije que si y seguí haciendo lo que siempre hacia, talle su espalda y luego baje a sus piernas, me levanté y le dije -listo- a lo que con una voz muy tranquila me respondió: -Como que listo? Te dije que todo-

Me agarró por sorpresa ese comentario así que para confirmar le contesté: -Todo?- el solamente asintió con la cabeza, así que comencé de nuevo a tallar su espalda y poco a poco comencé a bajar a sus nalgas, y su área perinal, después pase a la parte del frente, pase la esponja por encima de su miembro y debajo de los testículos, en ese momento mi corazón latía al mil y mi pene palpitaba de lo duro que estaba mientras escurría de presemen, era un momento increíble pero yo quería más, quería sentir con mi mano esa verga peluda y cabezona que había estado admirando durante casi dos años.

Me armé de valor y con mi otra mano tome tu verga y la levanté para tallar mejor esa parte, de alguna forma esperaba alguna reacción negativa por parte de mi abuelo, pero simplemente siguió tallando su cabello, así que continúe tocando y tallando su pene, jale el prepucio hacia atrás y pude ver aquella cabeza rosada y flacida que me hizo querer meterla a mi boca, pero no me atreví, extrañamente mi abuelo tardaba más de lo normal en lavarse el cabello lo cual me hace pensar que lo estaba disfrutando.

Después del baño la dinámica síguio como siempre.

A partir de ese día ya no solo tallaba su espalda piernas, me encargaba de lavar cada rincón de su cuerpo, tallando con la esponja en una mano y masajeando con la otra, definitivamente podía sentir como disfrutaba esos momentos tanto como yo, pues en algunos instantes su respiración se volvía más pesada y fuerte.

Los días transcurrieron y sin decirnos una sola palabra al respecto seguimos haciendolo en cada baño, ahora no había forma de que nos bañaramos separados.

Día con día el momento de tallar su entrepierna se volvió cada vez más prolongado, yo no quería dejar de sentir su pene y definitivamente el no se quejaría.

Al principio eran solo caricias y describir la cabeza de su pene, pero poco a poco esos movimientos se convirtieron en una sutil masturbación, que cada día de volvía más intensa.

Hasta que un día paso lo que tanto esperaba, mientras acariciaba su pene de arriba hacia abajo mientras lo «limpiaba» sentí como ese pene que solamente había visto en estado flacido comenzaba a crecer y levantarse poco a poco, claramente estaba disfrutando ese momento como el mejor de todos, ahí lo tenía una verga de unos 18 cm con una cabeza grande como un champiñón, ligeramente curvada y fascinantemente parecida a la mía, mientras seguía con mi limpieza/masturbación, la emoción me consumía, me encontraba más caliente que nunca solo como un adolescente conoce.

En ese momento cualquier gota de prudencia abandono mi cuerpo, y sin pensarlo mucho retire el carbón que tenía con un chorro de agua que tome entre mis manos y abrí la boca para dejar entrar la cabeza de su verga en ella, una degustación y probada más que una succión. La saque de mi boca para voltear a ver la expresión de mi abuelo que claramente había notado lo que hice, y no tenía ninguna intención de quejarse, al contrario lo que salió de su boca después me dejó helado.

 

-¿Nada más eso?-

 

Si quieren una segunda parte déjenmelo saber en los comentarios y con gusto se los comparto hay mucha más historia después de esto.

38 Lecturas/13 febrero, 2026/0 Comentarios/por Unknownuser22
Etiquetas: abuela, abuelo, abuelos, adolescente, baño, escuela, mayor, verga
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
el misionero sexy
EL CAMBURAL:
Mientras mi esposa hace el super
Carlos, Aníbal y Rafael, mis estudiantes sobresalientes 13
MI AMOR Y SUS HERMANOS
Me rompieron el culo por andar de putito buscon…
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar Relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.380)
  • Dominación Hombres (4.186)
  • Dominación Mujeres (3.073)
  • Fantasías / Parodias (3.354)
  • Fetichismo (2.780)
  • Gays (22.306)
  • Heterosexual (8.395)
  • Incestos en Familia (18.511)
  • Infidelidad (4.553)
  • Intercambios / Trios (3.178)
  • Lesbiana (1.169)
  • Masturbacion Femenina (1.022)
  • Masturbacion Masculina (1.949)
  • Orgias (2.103)
  • Sado Bondage Hombre (458)
  • Sado Bondage Mujer (188)
  • Sexo con Madur@s (4.413)
  • Sexo Virtual (269)
  • Travestis / Transexuales (2.458)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.572)
  • Zoofilia Hombre (2.238)
  • Zoofilia Mujer (1.679)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba