La primera, la inolvidable
No sé nos olvida la primera paja, no?.
Este relato me lo paso un lector por telegram. (Yo solo lo mejore y compaginé)
Yo calculo que habrá sido a eso de los 10 años cuando empecé a jugar con mi salchichita. Digo ‘creo’ porque mentiría si realmente aseguro cuando empecé.
Las erección empezaron a ser más frecuentes en esa época y yo solo me sorprendia cuando se me ponía dura de la nada.
Voy directo al grano, un día en lo de mi abuela me metí a su pileta, hacía mucho calor y a mi me gusta mucho meterme al agua. Pero yo no había llevado ropa extra así que mi abuela me puso a secar el calzon y me dijo que me quedara con la toalla en la cintura. Total, con el calor que hacía no pasaba nada. Ella me dejó ahí en la cocina con galletas, un vaso de leche y un ventilador de pie dándome aire. Ella se fue a hacer sus cosas y yo ahí disfrutando. Pues, como dije, estaba con la toalla sin nada abajo.
En eso mi abuela vuelve diciendo que el calor estaba insoportable y me acomodo el ventilador, lo puso frente a mi y se fue…
Que increíble cosa rara sentí en mi entrepierna. Justo el aire me daba por las piernas bajo la mesa a toda potencia, entrando en el hueco que formaban mis muslos y la toalla, como un cañón de aire. Me resoplaba mis huevitos y la cabeza de mi pijita. Me abrí más de piernas en dirección al ventilador. Y la pija se empezó a levantar con toda la furia. Uff que rico se sentía.
Mire para abajo y vi la toalla que me contenía la erección. Mire para todos lados y me la abrí un poco para que mi pito pueda erectarse con todas sus ganas. La tengo con la curva hacia arriba, así que el ojito parecía mirarme mientras masticaba las galletas. Las miguitas caían sobre mi pubis aún lampiño y todas las sensaciones estaban al extremo. Mis testículos súper sensibles también sentían las caricias del viento y mi mente volaba de éxtasis.
De ahí como que me empecé a obsesionar con el viento del ventilador. Y cuando podía me lo ponía en mi casa. O a veces me lo soplaba yo, XD. Y esa fue mi relación con la pseudo-masturbación al principio y por unos meses supongo.
De ahí una tarde con mis compañeros haciendo una tarea nos pusimos a hablar de «sexo», las cosas que los niños imaginan a esa edad, más que nada inventos como «le ví las tetas a mi tía» o «un vecino se paseo en pija por su patio» cosas entre hetero y homo raras que ahora que las recuerdo son realmente para dudar.
Pero bueno, cuando se fueron me quedé con uno de mis amigos porque tenían que venir a buscarlo. Y ahí estando solos nos animamos a contar más sobre el «sexo» y él me preguntó si yo me tocaba ahí. O sea la pija. Y así empezamos a contarnos cosas más íntimas. Yo le conté lo del ventilador y él me comentó que hacía algo similar pero con la lluvia de la ducha, mientras se bañaba.
Pero, lo mejor de todo fue que me preguntó si la tenía dura en ese momento mientras hablábamos y le dije que sí. Ambos estábamos al palo y me la termino mostrando y yo a él. Luego de eso se fue y nunca más tratamos el tema en el futuro.
Pero con ese tip que me dió, lo de la ducha, lo empecé a implementar. Y si, realmente estaba rico. Y cada vez que me bañaba me hacia dar el chorro de agua tibia en la pija. Uff que rico. Así estuve un tiempo casi hasta los 11, tal vez. Porque cuando me saltó por primera vez la leche, ya tenía pelitos. Y creo que me empezaron a salir a eso de los 11 y capaz ya estaba cerca de los 12. No lo sé con seguridad.
Pero les cuento como fue. No siempre tenía la suerte de estar en la ducha por mucho tiempo así que no podía disfrutar con el chorro en la pija lo que se me antojara. Pero una vez que estuve solo me decidí a estar todo el rato en la ducha. Y aprovechando que no había nadie en la tarde me metí a bañar. Fui por mis toallas con la pija dura y en la habitación ya me desnude por completo. Con la pija palpitante me fui a la ducha. Me recosté en la bañera o tina, y me hice dar el chorro en la parte de atrás del pito, dónde está el frenillo. Nunca había hecho eso porque siempre lo hacía mientras estaba de pie. Y el agua me daba de arriba.
No sé si habrá sido por la forma diferente o será porque estaba tan caliente que empecé a sentir sensaciones increíbles. Yo rogaba que no llegara nadie a molestar a la casa. Y después de un rato de estar con el chorro en la pija me toque la puntita y sentí baboso. Levanté la cabeza para mirar y no ví nada, solo me gustaron las sensaciones que generaban en mi cabecita Y ahí empecé a jugar con los líquiditos que salían de tanto en tanto, sumado al chorro de la ducha. Estaba por primera vez masturbándome. En algún momento empecé a hacer los movimientos típicos de la paja. Hice un aro con el pulgar y el índice y pasaba mi cabecita por ahí. Hasta que de la nada empecé a sentir una presión en mi panza y las piernas se me estremecieron, los dedos de mis pies se retorcieron y sujete fuertemente mi pija como para que no se me escapara y empecé a eyacular con tanta fuerza que me hacia hacer casi abdominales en la tina.
Era un poco de cum transparente. Leche aún no abundante, pero yo había entendido todo, entendía que era. Me quedé ahí tirado un rato tratando de recuperarme de ese trance.
Debo admitir que luego me dió culpa y me arrepentí. Me bañe rápido y salí. Pero a la noche me desperté como a las 1 de la mañana con la pija dura y me la volví a hacer. Pero más rápido. Y acabe en mis calzones. Me molestaba estar húmedo, pero después me acostumbré a eso y siempre lo hacia.
Gracias por leerme, ojalá les haya gustado.
(En otro relato está mi telegram si quieren contarme sus experiencias, los espero, ce puede hablar de todo)




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