• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Relatos Eróticos
    • Publicar un relato erótico
    • Últimos relatos
    • Categorías de relatos eróticos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Publicar Relato
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (22 votos)
Cargando...
Gays

Los niños del edificio (4)

Lalito estaba descubriendo su sexualidad y yo le seguiría enseñando .
Estaba siendo un día muy agradable, trabajé contento esperando a llegar a casa y tener un nuevo encuentro con Lalito, se me paraba la verga una y otra vez al recordar en mi nariz el aroma de su calzón después de haberme masturbado toda la noche oliéndolo y el sabor y textura de su ano en mi lengua que no dejaba de recordar. Estaba ansioso, pero al mismo tiempo tenía muy en cuenta que si todo marchaba como debía, tendría otra vez a Lalito para mí.

Terminó mi turno en el trabajo y regresé a casa, escaleras arriba caminaba despacio cuidando ver si lograba mirar a los niños del edificio, pero no había sido así, a excepción del niño más pequeño amigo de Lalito que me vió por la ventana de su casa y me sonrió, pero yo no le hice caso. Finalmente llegué a mi departamento, entré, dejé mis cosas y me apuré a darme un buen baño, mientras el agua corría por mi piel me dió por tomar mi rastrillo y me rasuré ingle y huevos esperando agradar a mi pequeño amante y ya bien fresco me puse nuevamente ropa ligera y me dediqué a esperar a Lalito, sin embargo el tiempo ya habia pasado holgadamente de la hora en que nos veíamos y triste miraba televisión, sólo, me había resignado a que no sucedería un nuevo encuentro con Lalito cuando de pronto dos toc-toc en la puerta se escucharon,

– Quién?- Pregunté mientras me acercaba a la puerta, pero nadie respondió, – Quie…- Era Lalito, estaba en el umbral de la puerta, volteando hacia el corredor, – Sí viniste- Le dije emocionado, Lalito volteó a verme y bajó la mirada,

– Sí- Respondió,

– Pasa- Le dije, y el niño entró, rápidamente cerré la puerta y volteé a verlo, me lo estaba comiendo con la mirada, Lalito traía puesto aún el uniforme deportivo de la escuela y eso me prendía mucho, fué una erección instantánea que Lalito notó tan rápido se giró y me vió ahi parado aún sosteniendo el pomo de la puerta mientras lo miraba de pies a cabeza,

– Ya se le paró?- Dijo viendo mi paquete,

– Sí- Le respondí mientras lo desvestía en mi cabeza,

– Y porqué?-

– Te ves bien rico- Le respondí, Lalito al instante levantó la vista, viéndome con impresión,

– Qué me va a hacer?- Preguntó, aún conservaba ese miedo en la voz que extrañamente lo hacía más excitante, pues Lalito internamente lo quería,

– Qué quieres que hagamos?- Le pregunté mientras me le acercaba,

– Pues…- Lalito se sonrojó y nuevamente bajó la cabeza,

– Dime, hacemos lo que tú quieras- Me pegué a él abrazándolo con el brazo derecho y con la mano izquierda libre tomé su manita y lo hice colocarla en mi pantalón sobre la entrepierna,

– Pues… Me deja… Que se la agarre?- Dijo, mientras yo iba bajando mi mano por su espalda,

– Ya sabes que sí. Que más quieres hacer?- Mis manos ya estaban en el arco bajo de su espalda,

– Se la chupo… Si quiere- Ya Lalito me estaba apretando la verga sin ninguna sutileza y yo al mismo tiempo había llegado a su culo, apretándole las nalgas, – Y…- La voz de Lalito se comenzaba a quebrar,

– Qué más?- Ambos nos estábamos manoseando sobre la ropa con pasión,

– Y me la pone en la cola como ayer? Sin meterla… Por favor- Alcanzaba a percibir como la respiración de Lalito se había agitado y continuaba recorriendo mi pene con su mano sobre la ropa,

– Sí, lo que tú quieras, si quieres sácala para que la sientas mejor- Le dije, Lalito no respondió, se quedó quieto y unos segundos después comenzó lentamente a bajar la cremallera de mi pantalón, metió la mano y tocó mi pene ahora con solo mi boxer como barrera, Lalito me apretó nuevamente y escuché como soltaba el aire, después buscó el resorte de mi ropa interior fallando en repetidas ocasiones hasta que por fin pudo tirar de él y con ello mi erecto pene salió, Lalito se quedó un rato con mi verga en su mano, observándola. Por mi lado, yo seguía sabroseándole el culo, recorriendo sus nalgas por sobre su pantaloncillo y como veía que él estaba bien entretenido viendo mi pene, metí mi mano izquierda pasando de su ropa a tocar directamente, metí mis dedos en la raja de su culo sintiendo plenamente el calorcito de esos pedazos de carne y finalmente llegué a mi principal punto de interés: su ano. Lalito dió un brinquito cuando la punta de mis dedos llegaron a su hoyito tibio y comencé a acariciar ese lindo agujerito haciendo círculos suavemente con la yema de mis dedos y Lalito comenzó a masturbarme, ambos con delicadeza nos tocábamos y a medida que los minutos pasaban iba subiendo la intensidad, me llevé los dedos a la nariz oliendo el rico aroma al culito de Lalo y después me los llevé a la boca recogiendo su sabor, lo llené de saliva para regresar a su culo y seguir tocando su ano, Lalito gemía suavemente mientras yo tocaba sin parar su virginal hoyito y él me apretaba la verga, ya mi pene estaba bien húmedo de tanto manoseo y entonces el siguiente nivel era dedearlo, me volví a llevar los dedos a la boca, les puse una grande cantidad de saliva y esta vez regresando a su ano directamente le metí mi dedo índice y comencé un mete y saca con él, Lalito se estremecía y había comenzado a masturbarme más rápidamente, ambos permanecíamos de pie en medio de mi sala masturbándonos, su manita estrujaba mi verga y yo ya le metía el dedo entero,

– La tiene bien dura- Dijo de pronto Lalito y miraba de nuevo a mi hinchado pene,

– Quieres mamarla, verdad?- Yo seguía con mi dedo yendo y viniendo por el culo del niño, Lalito agachó la cabeza apenado y moviendo la cabeza dijo que sí, – Chúpala si quieres- Le dije y le saqué el dedo del ano, Lalito se tomó unos segundos, pero finalmente se puso de rodillas frente a mí con mi pene al frente, encontró su mirada con la mía por un momento y finalmente de un bocado se metió medio pene a la boca y comenzó a mamarlo. Me era difícil no flaquear un poco de las piernas, tener a Lalito así ante mí, arrodillado y esmerándose en comerme la polla, el niño en verdad debía estar hambriento de hombre, porque me estaba dando una santa mamada que me hacía suspirar de lo rico y me costaba entender como había mejorado tanto mamando verga en tan poco tiempo, o quizás era también lo mucho que me gustaba ese niño, era muy excitante verlo con media verga entre los labios, su carita dulce contrastada con mi venuda verga en su boca, y no ayudaba que cada tanto Lalito alzaba la mirada viéndome a los ojos mientras le daba largas chupadas a mi pene, yo lo acariciaba del pelo y las mejillas dejándolo darse vuelo con mi verga hasta que me doblegó el placer y tomándolo de la cabeza comencé a cogerle la boca, le daba la verga casi entera por la boca a Lalito, él a penas y ponía resistencia, el niño también lo disfrutaba, gemía con mi poronga en sus labios,

-Que rico la mamas, eres un niño muy bueno- Le decía yo y Lalito solo me miraba, – Te gusta mi verga?- Le pregunté,

– Ujum- Respondió al instante Lalito,

– Cómetela, es toda tuya, toda tuya mi verga- Le dije y justo en ese instante me empecé a venir en su boca, era una corrida riquísima, abundante como de costumbre, escuchaba como Lalito tragaba con dificultad y no solté su cabeza hasta que terminé de largar mi leche en su lengua y cuando terminé de venirme él sacó mi pene de entre sus labios y tragó el último sorbo de semen para después lamerse lo que le quedó embarrado en la comisura de los labios, – Te gustó mi leche?- Le pregunté, de nuevo él me miró a los ojos y dijo que si con la cabeza,

– Si está rica su leche- Dijo Lalito poniéndose de pie, – Y su verga le brinca cuando le sale- Dijo, haciéndome reir,

– Brinca de gusto por lo rico que la chupas- Le dije, entonces Lalito sonrió avergonzado,

– Es que me gusta como se siente en mi boca, está como suavecita pero durita y sus venas se sienten chistoso- Respondido Lalito meneándome otra vez el pene mientras me veía a los ojos, entonces de manera espontánea me agaché y le planté un beso en los labios, Lalito se quedó quieto, sorprendido, había dejado de masturbarme y con sus ojos abiertos grande, se sonrojó y bajó la mirada haciéndome enternecer,

– Quieres ir al cuarto a seguir haciendo cositas?- Le dije al oído,

– Sí- Respondió él sin levantar la cabeza,

– Vamos, llévame tú, agarrado de la verga- Le pedí, Lalito permaneció quieto un par de segundos, dijo que sí con la cabeza y dió media vuelta,

– Vamos- Dijo sin verme y entonces comenzó un torpe andar conmigo detrás sujetándome de la polla, entramos a mi habitación y entonces Lalito se quedó quieto parado junto a la cama aún sosteniendo mi pene en su mano, cerré la puerta y regresé mi vista a Lalito, él aún no levantaba la cabeza mirada por lo que con mi mano toqué su mentón y lo hice verme a los ojos, – Qué me va a hacer?- Me preguntó nuevamente con su dulce vocesita que me enloquecía,

– Voy a chuparte todo, quieres?- Le pregunté, acariciando con mi pulgar su mejilla,

– Ajá…- Respondió, poniéndose bien colorado,

– Acuéstate y quítate la ropa- Le dije, Lalito volteó a ver a la cama y después regresó la vista a mí, – Ándale- Le dije, y para animarlo un poco comencé a desvestirme comenzando por la camiseta, Lalito sonrió tímidamente y entonces se subió a la cama, se sujetó la camiseta del borde apretándola, parecía estar agarrando valor y finalmente se la quitó, mis ojos instantáneamente se posaron en su piel desnuda, sus pezones y su pancita tan suave, continué yo con los zapatos y seguí con el pantalón, bajándomelo, Lalito se había quitado también los tenis y se estaba tomando su tiempo con el shorts, mientras tanto yo ya me había quitado el pantalón y esperaba a que él también quedara en ropa interior, así que Lalito después de verme repetidas veces de reojo se sacó su short quando en un calzón exactamente igual que el que me habia dejado de recuerdo, pero en un color gris y con una marcada erección que se veia a traves de la tela, era tan exitante verlo que empecé a masturbarme, Lalito me observaba masturbándome y yo me lo seguía comiendo con la mirada hasta que entonces me quité mi boxer quedando desnudo completamente y Lalito clavó fijamente la vista en mi pene,

– Yo ya acabé de quitarme la ropa- Le dije, él captó perfectamente y entonces tomó su ropa interior por los costados, parecía sentirse en extremo avergonzado mientras yo regresaba a masturbarme lento, pasaron unos cuantos segundos pero finalmente Lalito comenzó a deslizar el calzoncito por sus piernas hasta que quedó, ahora sí, totalmente desnudo cómo yo, entonces fué como una sincronización mental, ambos comenzamos a tocarnos, él acariciando su pollita y huevitos y yo jalandomela con todo mientras ambos nos veíamos, Lalito cumplió al pie de la letra el dicho de que los más seriecitos son los más calientes, porque notaba como se saboreaba mi verga al masturbarnos, lógicamente que yo no quería acabar tan pronto y solo de una paja, así que sin decir nada me acosté junto a él arrimando mi verga a su boca, no hubo necesidad de dar instrucciones, Lalito la recibió y la empezó a mamar,

– No, síguete tocando- Le dije, haciendo que regresara su mano a su entrepierna, pues al comenzar a chupármela había dejado de hacerlo, así que Lalito regresó a acariciar su pene a la vez chupaba el mío y yo lo observaba muriendo de morbo, había encontrado nada más que un tesoro en ese niño tan caliente, – Chúpame los huevos- Le dije, Lalito abrió los ojos y me vió con mi pene en su boca, lo chupó fuerte y se lo sacó, posó sus labios en mi escroto haciendo que se me erizará la piel y comenzó a lamer, sentía como la piel de mi escroto se iba humedeciendo con la saliva de Lalito y disfrutaba de su lengüita recorriendo el envoltorio de mis huevos, – Chúpalos- Le dije, justo cuando Lalito estaba sobre el huevo derecho, pegó más su boca y con delicadeza comenzó a chuparlo, Lalito me seguía haciendo suspirar, trataba con mucho cariño mi huevo en su boca y me tocaba el pene con su mano izquierda, ese niño era un muy buen amante, mientras él seguía dandome sexo oral yo bajé mi mano recorriendo su espalda hasta que llegué a su culo y regresé a acariciarlo, cuando llegué de nuevo a tocar su ano, Lalito comenzó a gemir nuevamente, ahora con mi testículo en su boca y no necesité yo decirle qué hacer, solito él hizo el cambio a mi otro huevo y seguía chupando mientras yo le tocaba el culo,

– Ya, Lalito- Le dije, Lalito me vió a lo ojos y dejó de mamar mis huevos,

– Porqué? Lo hice mal?- Preguntó Lalo,

– No…- Le respondí, pero sin más explicaciones me abalancé sobre él y comencé a besarle el cuello y mis manos se movían como tentáculos recorriendo su cuerpo. Sus brazos, pecho, panza, piernas, no había rincón de Lalito que no tocara, con una mano le tocaba un pezón y con la otra le acariciaba su verguita y huevos y Lalito suspiraba mientras yo me pasaba de un lado de su cuello al otro y lentamente comencé a bajar, chupando uno de sus pechos, Lalito no contenía los gemidos mientras yo le chupaba uno de los pezones y la vez hacía círculos con uno de mis dedos en su ano, después bajé a su pancita lamiendo suavemente su vientre y dándole besos, Lalito se estaba dejando hacer a mi gusto así que no hubo problema alguno para comenzar a besarle las piernas, le besé hasta detras de las rodillas para después regresar camino arriba y estacionarme en su intimidad, otra vez me encargué de oler muy bien esas delicadas partes del cuerpo de Lalo, le olfateé el pene con y sin el glande descubierto, Lalito se estremeció cuando se lo pelé para olerlo, era un aroma sutil y rico y para continuar gozando sus aromas no podían faltar los huevitos, esos huevos tan suaves, tersos y lindos, los olía con la nariz bien pegada a su escroto, me gustaba un monton su perfume y así también el sabor cuando los comencé a mamar, el sabor de esos huevitos me enloquecía, mi lengua no dejaba de recorrerlos con ambos dentro en mi boca y Lalito se retorcía en la cama, le quería regresar el favor de la mamada de huevos tan rica que tambien él me habia dado, así que hasta que me cansé de sus bolas me pasé a su verga, en realidad no le chupé tanto el pene, me gustaban más sus huevos, pero si me esmeré en hacérselo y tanto le gustaba a Lalito que sentí su venida seca en mi boca cuando su verguita comenzó a palpitar, dejé que gozara su primer orgasmo por sexo oral y entonces saqué se pequeño pene de mi boca, me deslicé por la cama para quedar junto a Lalito cara a cara y él aún se recuperaba de su orgasmo,

– Te gustó?- Le pregunté,

– Sí…- Respondió él, recuperando el aliento,

– Que bueno-

– A usted también le gusta chuparme la verga?- Me preguntó Lalito tomándome por sorpresa,

– Sí, pero a mí me gusta más chuparte lo huevos- Le respondí, haciéndolo sonreír, – Y a tí?-

– A mí me gustan los dos, su verga y los huevos, es que los tiene bien grandes y le saben rico- Respondió,

– A poco sí?- Había comenzado de nuevo a manosear las partes íntimas de Lalito e imitándome el también comenzó a hacérmelo,

– Sí, es que no sé, pero me gusta mucho su verga y me gusta que se quitó los pelos de los huevos- Decía Lalito ahora jugando con mis bolas,

– Siempre que quieras puedes venir y nos chupamos las vergas y los huevos- Le dije, entonces la cara de Lalito cambió y bajó la mirada,

– Usted… Usted y yo somos gays? Por eso nos gusta chuparnos las vergas y los huevos?- Preguntó Lalito, su tono de voz cambió a uno mucho más serio,

– A mí me gustan los hombres y las mujeres, por eso me gustas tú, pero si a tí te gustan nada más los hombres está bien, y ya te dije que si no quieres que nadie sepa también está bien, yo no voy a decir nada y siempre que tengas ganas puedes venir aquí y hacemos lo que tú quieras, nada más hay que tener mucho cuidado de que no nos descubran-

– Sí, ya sé que es malo lo que hacemos- Respondió Lalito y aunque seguía con su mano cerca de mi pene, ya no me tocaba,

– Hey, no es malo, ya te dije que está bien, y si a tí te gusta «esto»- Lo hice poner la mano sobre mi pene, – Aquí voy a estar cuando quieras- Había comenzado a mover la mano de Lalito masturbándome con ella,

– Sí- Respondió Lalo y continúo masturbándome él solito, entonces yo regresé a hacérselo a él, – Y si me tomo su leche, también no pasa nada?- Preguntó Lalo de regreso con su tono de voz normal mientras nos seguíamos acariciando mutuamente,

– No, a lo mejor y te sirve para ponerte más grandote- Le respondí y ambos reímos,

– Es que también me gusta como le sabe- Dijo, y miraba el líquido en la punta de mi pene, – Y a parte le sale mucha, porqué le sale tanta leche?-

– No sé, siempre me ha salido mucha y si quieres ahorita te doy más, pero quiero que me la saques de otra forma-

– Cómo?- La mirada de Lalito se posó rápidamente en la mía,

– Con… Tu culito- Le dije, llevando mi mano de su entrepierna a sus nalgas y metiéndola en busca de su ano, Lalito se sonrojó y despacio seguía pasando su mano por mi pene, – Sí?- Lalito me veía con seriedad pero finalmente dijo que sí con la cabeza,

– Pero no me la vaya a meter- Me dijo,

– Va a ser igual que ayer, sin metértela- Le dije y entonces le metí un dedo haciéndolo abrir la boca y acerqué la mía a su oreja, – Pero primero te quiero chupar el culito, quieres?-

– Ahh… Ajá- Respondió Lalo,

– Ponte boca abajo- Le pedí, Lalito soltó mi pene e hizo lo que le pedí quedando tendido de panza, mi mirada lo primero que buscó fué su culo, sus nalguitas firmes eran todo un deleite visual que me disponía a saborear, pero lo quería hacer durar, así que comencé besándolo desde la clavícula y fuí bajando con besitos hasta que llegué a sus nalgas, ya ahí cambió todo a puro degenere, le besé, lamí y mordí ambas nalgas a Lalo como loco desquiciado, le lamí la ralla del culo de abajo hacia arriba y sin poder resistirlo más le separé las nalgas para observarle su aún virgen hoyito, se lo olí directamente como si de muestra de perfume se tratase y finalmente le dí un beso en el ano, Lalito soltó un gemido muy excitante y entonces le empecé comer el hoyito, mi lengua barría de arriba a abajo ese agujero como a un caramelo y Lalito no paraba de gemir y revolcarse en la cama, – Te gusta?-

– Ajá- Respondió, mientras yo le empujaba la punta de la lengua por el ano metiéndosela unos pocos milímetros pero lo suficiente para sentir su interior imaginándome como se sentiría mi verga adentro. Continué chupando el culo de Lalo como si mi vida dependiera de ello, mis manos sostenían sus dos nalgas separándolas y mi lengua y labios no se despegaban de su ano más que para lamer o besar ocasionalmente sus nalgas, Lalito gemía y gemía, a veces movía una pierna al soltar un gemido o paraba un poco el culo, entonces yo levantaba la mirada para ver cómo apretaba la almohada con sus manos, el placer que le estaba dando a Lalito en su culo debía ser bastante grande, fueron varios minutos de puro chuparle el hoyito cuando decidí que ya quería también yo disfrutar las sensaciones que ese culito podía dar, así que me le monté encima dirigiendo mi glande a encontrarse directamente con su ano y como un beso apasionado, la punta de mi verga y su ano se juntaron recibiendo todo el calorcito de su culito en mi glande y el hoyito de Lalo recibiendo toda la lubricación que mi pene había soltado para entonces,

– Ah…- Solté, digiriendo la sensación tan rica,

– No me la meta, por favor- Dijo Lalito con su voz baja pero claramente exitada,

– No te preocupes, tú relájate y deja que tu culito disfrute – Le dije y entonces comencé a moverme. El sonido vicioso se hizo sonar cada que mi verga impactaba en el agujero del niño y ambos gemíamos, el recorrido que mi pene hacia entre sus nalgas también era muy rico, pero sin duda lo mejor era sentir como mi punta se envolvía con el ano de Lalito.

Me movía muy suavemente , el calor y la lubricación que mi verga derramaba hacía bastante satisfactoria nuestra falsa cogida, no había penetración pero el roce era delicioso también,

– Te gusta?- Le pregunté,

– Sí…- Respondió Lalo encadenando sus palabras con un suspiro, – Se siente bien dura su verga, pero… La cabecita está suavecita… Se siente rico en mi culo, ah…- Otro gemido salió de la boca de Lalito,

– Tu culo también se siente riquísimo, se nota que si tiene ganas de verga- Le dije, tratando de insinuarle a Lalito que me dejara metérsela, sin embargo Lalito no respondió nada y yo tampoco quise insistir, así que continuamos follando superficialmente, el viscoso sonido de mi pene en el ano de Lalo se fué haciendo más cristalino a medida que seguía punteándolo y la humedad que había depositado en el culo del niño era grande, pero yo ya me habia cansado de esa posición, así que me detuve y me levanté de encima de Lalo no sin antes echarles en vistazo a su culo, tenía una fina capa de espuma en el ano, generada por la lubricación y los embistes de mi verga,

– Ya acabó? No le salió la leche- Dijo Lalito volteando a verme,

– No, ven, súbete aquí- Le dije, invitándolo a montarme,

– Sí – Respondió Lalito sonriendo y rápido se subió sobre mí, ni siquiera necesité decirle qué hacer, solito agarró mi verga y se la puso en el hoyito,

– Ahora muévete- Le dije,

– Cómo? Así?- Dijo Lalito meneándo la cadera, frotándose mi glande en su agujerito,

– Sí, así- Le dije, y miraba a a Lalito a los ojos mientras este se punteaba una y otra vez él solito, gemía, suspiraba y cerraba los ojos mientras mi pene chocaba repetidas veces con su ano,

– Ven- Le dije, abriendo mis brazos, Lalo se acercó y entonces lo abracé poniendo su cabeza en mi hombro, – Tu culito quiere mi verga- Le dije al oído, y comencé a moverme despacio,

– Sí…- Respondió Lalo, soltando el aire lento,

– La quiere adentro- Le dije, casi tocando con mi lengua su oído, Lalito gimió muy sexy pero no dijo nada, entonces lo tomé de las nalgas y comencé a moverme a buena velocidad, el ano de Lalito ya había dilatado un poco y el fluido acumulado que habia soltado mi pene todo ese tiempo, hacían que una pequeñita fracción de mi glande entrara en Lalito, era la puntita de la puntita, literalmente, pero ya eso me aportaba sensaciones muy ricas, ambos acompañábamos el sonido de nuestras partes íntimas chocando con gemidos, habría sido necesario solo un empujón un poco más fuerte para quedarme con la virginidad de Lalito, pero no quería arrebatársela de esa manera, Lalito no se merecía algo así después de toda la confianza que me había tenido, así que seguimos de la misma manera, sin penetración, pero gozando los dos del cuerpo del otro, así fué como de un momento a otro le pegué bien fuerte mi glande en el ano y comencé a botar y botar esperma y como no podía ser de otra manera, me empezó a escurrir por el largo de mi pene. Sentía como mi verga tenía semen escurriendo por todos lados, llegando incluso hasta los huevos y sentía también como el canal del culo de Lalito estaba también lleno de mi semen,

– Otra vez me llenó el culo de leche- Dijo Lalito, levantando la mirada y viéndome con una sonrisa,

– Sí, me está escurriendo hasta los huevos, porqué no me limpias?-

– Le limpio? Con la mano o cómo?- Lalito se había bajado de mí y sentado miraba mi verga y luego a mí cara,

– No, con la boquita- Le dije, al tiempo que le tocaba los labios con mi pulgar,

– Ahhh, quiere que me coma su leche- Dijo, y dando un brinquito se acomodó de nuevo entre mis piernas y comenzó a lamer mis huevos. Era toda una fantasía lo que estaba viviendo, Lalito me lamió los huevos hasta que los dejó limpios completamente y siguiendo la misma dinámica, continuó con mi verga, lamió el tronco hasta dejarlo limpio y para la parte más alta se metió mi verga a la boca chupándola, le dió unas cuantas mamadas y finalmente se la sacó, – Ya está limpia- Dijo Lalito, viéndome a los ojos, aún con mi verga agarrada de la base,

– Qué rico- Le dije, entonces Lalito se acomodó junto a mí de frente, cara a cara, – Te gustó?- Pregunté,

– Sí-

– Qué te gustó más?-

– Todo, su verga, chupársela, y sus huevos ahora que se quitó los pelos, también me gustó chupárselos – Decía Lalito con lo que parecía ser emoción ,

– Y te gustó mi verga en tu culo?-

– Siii, me gusta como se siente su verga dura en mi culo, ahorita cuando estaba arriba sentía que se me iba a meter su leche por el hoyo- Lalito soltó una risita que yo acompañé,

– Lo que pasa es que mi verga se quiere meter en tu culo y apuesto a que también tu culito la quiere- Le respondí, había pasado mi mano por detrás de Tavito y metía y sacaba mi dedo medio por su hoyito, los restos de semen que tenía embarrados servían de lubricante- Ándale , déjame que te la meta- Le decía. Lalito estaba tan caliente como yo, tenía las mejillas rojas y la respiración agitada, además que había vuelto a masturbarme torpemente apretando fuerte mi verga,

– Es que me va a doler- Dijo Lalito nuevamente cambiando a su voz miedosa pero sin dejar de empuñar mi pene,

– Te lo voy a hacer despacito- Le dije, e hice a Lalito ponerse de lado en posición de cucharita y nuevamente le comencé a restregar mi glande en el ano y Lalito gemía,

– No, es que la tiene bien gorda y grandota…- Lalito volvió a gemir sensualmente cuando le daba un fuerte repegón en su agujerito,

– Ándale, mira, tu culito la quiere- Le dije y le metí dos dedos, logrando sin mucho trabajo penetrarlo con ellos,

– No, tiene la verga muy grande, no me va a caber en el culo y me va a doler- Decía Lalito, pero no hacía nada por detenerme de seguir follándolo con mis dedos,

– Si te cabe y vas a ver que te va a gustar- Y volví a darle empujones con mi verga en el ano.

Lalito se quedó callado y solo gemía despacio mientras yo seguía restregando mi glande en su hoyito, hacía presión y sentía como su ano casi me recibía, estaba bien lubricado, el roce era rico, pero mo me animaba a simplemente metérsela sin su consentimiento,

– No me la meta, por favor- Dijo Lalito, entonces noté su voz desquebrajada, hice que girara su carita y ví que tenía los ojos llorosos, – No me la meta, así me gusta, sin que me la meta- Me dijo, entonces lo hice girarse viéndome de frente,

– Ey, no, no llores, ya te he dicho que nada más vamos a hacer lo que tú quieras, si tengo muchas ganas de metértela, pero no lo vamos a hacer si no quieras- Le dije, limpiándole las lágrimas con mi pulgar,

– Sí- Respondió Lalito sonriendo con sus ojitos aún cristalinos, entonces le dí un beso en los labios, fué un beso más largo y apasionado al mismo tiempo que le tocaba el culo, cuando terminó el beso Lalito sonrió con pena y lo hice pegarse a mi abrazándolo y entonces le puse mi pene entre las nalgas,

– Pero te vas a tragar mi leche, sale?- Le dije con dulzura,

– Sí- Respondió él y empecé a moverme pasándole la verga por entre las nalgas.

Le gemía en el oído a Lalito y el no era indiferente también soltando gemidos mientras le acariciaba también todo su cuerpo,

– Qué rico estás, me encanta tu culo- Le decía al oído entre otras cosas, ocasionalmente regresaba a darle cabezasos en el ano y cada que lo hacía Lalito volvía a soltar un suave gemido, el culo de Lalo estaba medio viscoso después de estar rebatiendo mi propio semen que le había dejado antes y la nueva lubricación que le había soltado, estaba en unas condiciones óptimas para culearmelo, pero me conformé con encarar repetidas veces mi pene con su hoyito y cuando sentí que me iba a venir, paré y rápidamente me levanté apuntando mi pene a su boquita boca,

– Lalito, abre la boca- Le dije, el niño giró su cara encontrándose con mi verga en frente de su rostro y abrió, le dí dos jaladitas a mi verga y empecé a soltarle los lechazos directo en la boca, al ser la tercera corrida la cantidad de leche no fue tanta cómo de costumbre, sin embargo si llené lo suficiente la boquita del niño con ella, incluso el último chorrito se lo eché en la cara manchándole el ojo izquierdo, Lalito se miraba hermoso con su boquita abierta aún conteniendo mi semen, tenía los ojitos cerrados con el izquierdo manchado y finalmente tragó vaciando su boca de leche, abrió los ojos y se encontró con mi mirada pasmada y mi verga aún a centímetros de su boca, se llevó la mano a la cara quitándose el semen que tenía en el ojo y ceja y se lo comió también, era muy exitante para mí, una vez que se limpió le acerqué el pene y volvió a mamarlo, sus mejillas se contraían al chupar mi verga, Lalito me había dejado seco y aún así seguía prendido de mi verga dándole unas señoras mamadas, pero fuí yo quien le arrebató su chupón de carne haciendo un sonido de «plop» al alejarle mi verga de la boca, Lalito me vió y entonces comencé a hacer algo que se me estaba antojando demasiado, me puse encima de él con su cara entre mis piernas y comencé a pasarle por toda la cara mi verga y huevos balanceándome, era como un perro marcando territorio, quería dejar huella en ese niño, que en su cara quedará el aroma y sensación de mi verga y mis huevos que él mismo decía le gustaban tanto, Lalito no decia nada, se dejaba ultrajar de esa manera sin poner resistencia e incluso lo escuchaba como suspiraba levemente, debía ser un sueño para ese niño descubrir su sexualidad así, su primera verga a su corta edad, solo pendiente de entregarme el culito para terminar de quitarle el último rastro de inocencia, ese era mi objetivo primordial, así que cuando sentí que era suficiente marcado, le dejé los huevos en la boca y él sin necesidad de pedírselo comenzó a chuparlos. A Lalito le gustaba todo eso, era un niño miedoso pero caliente, muy penoso al inicio pero ahora todo un adicto a la verga, no dejó de chuparme los huevos hasta que de pronto sonó mi reloj de muñeca,

– Qué horas son?- Preguntó Lalo,

– Las 6- Le respondí,

– Ay, no! Ya ha de haber llegado mi mamá- Dijo, y me empujó para que me quitara de encima.

Lalito saltó apresurado de la cama y corrió al baño, yo lo seguí, encontrándolo limpiándose el culo,

– Límpiate la cara también- Le dije, Lalito no respondió, simplemente hizo lo que le dije y se acercó al lavamanos echándose agua en la cara mientras yo me le puse detrás y empecé a tocar su pene, este se comenzó a parar en mis dedos y de igual forma el mío, así que se lo acerqué a la espalda, Lalito terminó de tallarse la cara y me vió con el agua aún escurriendo, – Vas a volver a venir?- Le pregunté,

– Sí- Respondió, entonces me agaché a la altura de su culo le dí un beso a cada una de sus nalgas y después separándolas le lamí un poco el ano, recogiendo los últimos vestigios del sabor a mi propia leche,

– Ya me tengo que ir- Dijo, así que tuve que separar mi lengua de su hoyito y levantarme, regresamos a la habitación y ambos nos íbamos vistiendo, yo no perdía detalle de Lalito poniéndose la ropa, su calzón que le quedaba justito, con los huevos y el culito bien marcados y finalmente terminó de vestirse. Me parecía una fantasía todo lo que habíamos hecho, ese pequeño que tan sexy se miraba en su uniforme deportivo escolar, mi lengua había recorrido todo su cuerpo de cabeza a pies, le había comido el culo como si de mi comida favorita se tratase y me lo había cogido (al menos superficialmente) duro y tendido, parecía un niño dulce e inocente, pero ahora la última huella de inocencia que tenía Lalito dependía del día en que me dijera «Sí» a meterle la verga.

2099 Lecturas/29 diciembre, 2025/9 Comentarios/por Sonic13
Etiquetas: baño, culito, culo, follando, gays, orgasmo, semen, sexo
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
Empecé jugando y terminé de puto III
Francisco
el sobrino de mi tío
El Congreso 1
Mi última experiencia en Omegle
Mi gran día en el sauna
9 comentarios
  1. Cassiel Dice:
    30 diciembre, 2025 en 11:05 am

    Buah… como extrañaba tus relatos… Me encanta que hayas vuelto a deleitarnos con tus historias. Ojala nunca te vayas…

    Accede para responder
  2. DanteXL Dice:
    30 diciembre, 2025 en 11:46 am

    Excelente relato. Como sigue?

    Accede para responder
  3. AgusCD25 Dice:
    30 diciembre, 2025 en 12:17 pm

    Como extrañaba estas historias, Es una gozada masturbarse con ella. Me tienes enganchado de verdad!!!

    Accede para responder
  4. Bryan_seven Dice:
    30 diciembre, 2025 en 1:18 pm

    Como sigue? Necesito mas.

    Accede para responder
  5. Elchicobottom Dice:
    30 diciembre, 2025 en 1:51 pm

    Que delicia de relato, me encanta tu forma de narrar todos los detalles… 💦🫦

    Accede para responder
  6. x_Elias_17 Dice:
    30 diciembre, 2025 en 2:29 pm

    Que rico me he corrido, así da gusto hacerse una paja.

    Accede para responder
  7. Jonathan_18_baby Dice:
    31 diciembre, 2025 en 11:55 am

    Como sigue

    Accede para responder
  8. Fenix4949 Dice:
    2 enero, 2026 en 4:42 am

    Delicioso relato como sigue 🤤💦

    Accede para responder
  9. Lucas 12 Dice:
    17 enero, 2026 en 1:06 pm

    Senti falta de vc escrevendo por favor continuação

    Accede para responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar Relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.380)
  • Dominación Hombres (4.190)
  • Dominación Mujeres (3.077)
  • Fantasías / Parodias (3.365)
  • Fetichismo (2.782)
  • Gays (22.310)
  • Heterosexual (8.400)
  • Incestos en Familia (18.520)
  • Infidelidad (4.553)
  • Intercambios / Trios (3.178)
  • Lesbiana (1.170)
  • Masturbacion Femenina (1.022)
  • Masturbacion Masculina (1.949)
  • Orgias (2.104)
  • Sado Bondage Hombre (458)
  • Sado Bondage Mujer (188)
  • Sexo con Madur@s (4.414)
  • Sexo Virtual (269)
  • Travestis / Transexuales (2.459)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.573)
  • Zoofilia Hombre (2.238)
  • Zoofilia Mujer (1.680)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba