Me como a mi cuñado con mi novio al lado.
El hermano de mi novio me encantó en cuanto lo vi y no me pude aguantar al tenerlo en la misma cama, con mi novio durmiendo al lado..
¡Hola! Buen día, tarde o noche según lean este relato. Mi nombre es Daniel Alejandro, mis amigos me dicen Danny y en mi familia me llaman Alejandro o Alex. Yo soy el mayor de 3 hermanos, mi hermano de en medio se llama se llama Juan Carlos y mi hermana más chica Karen. Tengo 25 años, fui producto de la calentura de mi madre y su novio de secundaria Rubén. Como sea, lo que nos trae aquí el día de hoy jajaja es lo que pasó con el hermano de mi novio y en lo que termino je.
Como ya les dije, tengo 25 años y la verdad es que me veo más joven de lo que realmente soy, a veces me han dicho que hasta de 18 me veo, lo cual yo pienso es una exageración. Como sea, mido 1.70, no me considero bajito y de hecho en mi contexto se podría decir que soy una persona alta. Claro, ya en otros lugares del país podrían decir que soy más estatura promedio. Pero, en el pueblo donde vivo la media en hombres es de 1.65. Ay, bueno… estoy dando mucho dato paja jajajaja y a lo que venimos es por las pajas jaja. Como sea, les decía que mido 1.70, peso 73 kilos, soy de piel blanca, cabello negro liso, ojos de color negro (o bueno, café oscuro). Como tal no soy delgado, pero tampoco gordo, ni llenito, diría que más bien soy normal, sin panza, ni gorditos.
Soy gay, diría que abiertamente jajaja pero, la verdad es que no. Mi familia no lo sabe, pero… la neta es que tampoco lo oculto. Si se llegan a enterar o no, la verdad no me preocupa. Tengo a mi novio, se llama Alexis, es un chico bajito de 1.63, piel apiñonada, ojos café, una boquita rosadita, delgadito, prácticamente un twink precioso. Tiene 23 añitos y me encanta. La forma en que lo conocí fue bastante extraña, la verdad me metí en su relación 3 años atrás jajaja, ya contaré eso en otro oportunidad. Alexis tiene un hermano mayor, de mi edad que se llama Marco, Marco también es un twink en toda la expresión de la palabra, la curiosidad es que es solo un poco más bajito que yo, diría que dos o tres centímetros. Tiene el cabello castaño, cafecito claro diría yo. Unos ojos color miel, unos labios lindos, pero simples a diferencia de los de mi novio, algo que me llama la atención es que tiene aunque mi novio es nalgoncito, su hermano no tiene tanta nalga, peeero… Marco a diferencia de Alexis va al gimnasio y eso se nota en las nalgas que no son tan grandes, pero si se notan más trabajadas y duritas.
Marco es heterosexual (hasta donde sabia) y tiene una novia, Karina, a la cual llegué a ver una o dos veces. Como sea, es irrelevante. Marco me ponía la verga bien dura cada que lo veía, se me antojaba bastante con ese look que tenía y ese culito trabajado. Alexis me descubrió varias veces mirando el culo de su hermano y yo solo agachaba la cabeza como perro regañado. Pero, para contentarlo bastaba con dejar bien cogidito a mi bebé y listo. La familia de Alexis y Marco me quería mucho, su mamá Yolanda y Don Pedro me recibían en su casa cada que se presentaba la ocasión y llevábamos buena relación. Fue tanto así que en una ocasión me invitaron a pasar las vacaciones en unas cabañas, rentaron dos cabañas en dicha ocasión.
Al llegar Don Pedro y Doña Yolanda nos miraron sonriendo y dijeron que obviamente ellos ocuparían una y en la otra estaríamos Alexis, Marco y yo. Noté la sonrisa de superioridad y burla de Don Pedro, como diciendo mentalmente: “No te vas a coger a mi hijo esta semana, cabrón”. Y claro, él no sabe de mis alcances y desconoce que soy capaz de cogerme a Alexis en cuanto Marco se duerma, por lo que le conteste la sonrisa con total descaro.
La primer noche la deje pasar sin más y los hermanitos se la pasaron platicando y jugando cual niños en pijamada. En una de esas le pregunté a Marco ¿Por qué no había venido su novia? Él contesto que había tenido un problema con ella una noche que se quedo en su casa y por ello se molestó y no quiso venir. Cuando los padres de mi novio se enteraron cancelaron la otra cabaña que habían pensado rentar, de lo cual me enteré al decírnoslo Marco. “Hijos de puta” pensé. Aunque… sinceramente me resultó excitante la idea de coger con Alexis teniendo a Marco al lado y quizás… tal vez cogérmelo a él también, o mínimo verlo desnudo o sabrosearmelo en la noche, toquetearlo mientras ambos dormían.
Como sea, que al final… Esa noche dormimos los tres en la misma cama, ya que dicha cabaña era un cuarto construido de madera con una cama tamaño Queen Size, en la cual cabíamos perfectamente los tres. Por la madrugada desperté y me di cuenta que mientras mi novio dormía con su cabecita en mi pecho, abrazado a mi, su hermano dormía de una forma extravagante, casi cruzado y con un pierna encima de mi, eso me prendió un poco y comencé a acariciar dicha pierna, peluda, blanca, con vellitos cafés. En algún momento me quedé dormido y al despertar por la mañana noté que mi novio y su hermano no estaban en la cabaña, mire a todos lados, me estire y escuche risas de afuera, Marco y Alexis entraron con las toallas en sus hombros y el cabello mojado.
Marco: Buenos días cuñado.
Yo: Buenos días.
Alexis: ¿Cómo amaneciste papi?
Marco: Jajaja papi
Yo: ¿Qué te ríes?
Marco: Que no lo escuché mi papá decirte así jajaja
Yo: ¿Qué tiene? El dío la lechita que lo creo y yo le doy mi lechita al bebé.
Marco: Jajaja que cerdo.
Yo: ¿Cerdo? Jaja ¿No será que también quieres leche?
Alexis: ¡Daniel!
Yo: Jajaja ¿Qué?
Marco: JAjajajaja Dejalo hermanito, anda alardeando, sintiéndose macho jajaja como si de veras.
Eso me sonó a reto y si antes tenía la idea, ahora era un decreto, el culito de mi cuñado conocería lo que es un macho. El día pasó algo aburrido. Nos dieron un recorrido por la zona, en la cual había unas pozas de agua, que eran muy conocidas en la región, su agua se veía clara y tenía un colorcito llamativo, como color menta o así. El recorrido continúo hasta un pequeño pueblo donde había puestos de plata y esas cosas, habían también muchos negocios de comida y al fina, terminamos comiendo un pollo asado. Por la noche mi novio sacó un pequeño proyector de su mochila y puso una película que descargó para ver en Netflix sin conexión. Era de Jim Carrey y una morra de cabellos de colores, a la cual no le preste mucha atención, mientras la película estaba puesta y como teníamos las luces apagadas yo comencé a tocar a mi novio. Primero comencé a acariciar su abdomen plano, su cinturita delgada y fina, noté que mi cuñado veía lo que pasaba cada tanto, pero… no se le veía incomodo.
Cuando la película termino, vi que mi cuñado ya dormía y estaba volteado hacia el lado opuesto a nosotros, Alexis me miro un poco molesto.
Alexis: (Susurrando) ¡Te pasaste!
Yo: ¿Por qué?
Alexis: Porque mi hermano vío como me andabas manoseando y seguro se sintió incomodo.
Yo: Yo no lo vi incomodo, además tampoco dijo nada.
Alexis: ¿Y qué iba a decir?
Yo: ¿Y por qué tú no me detuviste?
Alexis: Pues… pues…
Yo: Pues porque te encanta que te ande tocando y manoseando ¿verdad?
Alexis: La verdad, si amor.
Yo: Ven acá putito, ya es hora de que atiendas la verga de tu macho.
Alexis: Danny… Está Marco aquí.
Yo: ¿Y? ¿No quieres lechita?
Le dije mientras desabrochaba mi bragueta, el me miro y su mirada más que de angustia, vergüenza o algo así, era más bien de deseo y complicidad. Me saqué la verga del calzón y ya estaba medio despierta. Marco me sonrío y se agacho para mamármela, parecía un puto becerrito mamando la ubre. Mientras él andaba en eso, yo comencé a quitarme toda la ropa, su lengua y el calorcito de su boca me encantaba, era deliciosa la manera en que se comía mi verga mi putito. Él seguía en lo suyo y al quedar yo desnudo, rápidamente comencé a quitarle la ropa, a propósito, mientras lo desvetía tome mis calzoncillos y los avente “por accidente” a la altura de la cara de mi cuñado que seguía de espaldas. Tome a mi novio de las axilas, lo levante y lo bese apasionadamente, cada tanto ponía uno de mis dedos en medio de nuestras bocas y con la pasión que teníamos y el juego de lenguas lo babeamos completo, al quedar baboso baboso, lo baje y lo fui introduciendo lentamente en su entrada, me encanta el culito de Alexis, era perfecto y delicioso. ¡Sus nalgotas me mamamban! Neta, me saqué la lotería con mi putito.
Seguía con el dedeo mientras nos besábamos y con la otra mano cada tanto le apachurraba las nalgas tan ricas que se carga, como me excita este morro y la idea de tener a Marco justo al lado, durmiendo con el riesgo de que despierte y nos vea, me ponían peor de caliente. La verdad siempre acosumbro a diltar más el culo de mi novio metiendo más dedos y preparándolo bien, pero esta vez con solo un dedito y la saliva que le puse para mi fue suficiente por lo caliente que estaba, no aguante y lo acoste bien en la cama, subí sus piernas en mis hombros y se la comencé a meter.
Alexis: ¡Ah! Danny, espera, espera… me va a doler…
Yo: Me vale verga putito ¿Quieres verga?
Alexis: Ay, si… si quiero.
Yo: Te aguantas entonces.
Se la deje ir lentamente mientras veía su carita y aunque el jura que le dolía yo solo veía placer en su cara de puto. Me encantaba ver como se iba tragando mi verga lentamente hasta que mi pubis pego con sus redondas nalgotas. Mi novio se mordía los labios, le encantaba mi verga, mis 16-27 centimetros lo volvían loco y claro es que no se podía comparar con la verguita de 11 cm que tenía su ex el gordo de Sebastián jajajaja. Comencé a cogérmelo duro, sin pena y con un ritmo rico que me encantaba, él solo podía gemir como la puta que era, mi puta.
Alexis: ¡Te amo! Ah…
Yo: Sh… Vas a despertar a tu hermano.
Alexis: jejeje si, perdón.
Se mordío los labios y me comenzó a acariciar el abdomen, me agache para besarnos mientras me lo seguía cogiendo, comencé a darle más duro y rápido, la cama se movía mucho y me valío madre la verdad o más bien… creo que quería que se moviera para que Marco se despertara y se nos uniera, pero… ¿se uniría o nos mandaría a la chingada?
Alexis: No, no… ¡Amor! ¡Amor! Se va… se va a… ¡Ah! ¡Ah! Se va a despertar Ma-marco ¡Ah! Si… si.. ¡Si papi!
Yo: Callate puta y sigue disfrutanto ¡AH! ¡Ah perra!
Dije mientras le llenaba las tripas de mi lechita, me quede acostado encima de él.
Alexis: ¡Te mamaste!
Yo: ¿No te gustó?
Alexis: ¿Qué íbamos a hacer si se despertaba Marco?
Yo: Lo invitábamos jajaja
Alexis: No digas mamadas, creí que serías más discreto y no tan salvaje.
Yo: Repito ¿no te gustó?
Alexis: Si, pero no mames.
Yo: Ya, ya… vente.
Me salí de él, mi verga ya estaba dormida, lo acomodé y lo acosté en mi pecho.
Yo: Ya duérmete, anda.
Alexis: Ay, Daniel.
Alexis esta acostado en medio de su hermano y de mi, iba cerrando los ojos cuando veo que Marco tiene mis calzones en su mano y esta volteado hacia nosotros, pero “durmiendo” según. Sentí como mi verga se volvió a parar al descubrir esto, mi novio se estaba quedando dormido y yo estaba feliz. Al día siguiente me despertó mi novio.
Alexis: ¡Despierta! Mamá y Papá quieren que vayamos a desayunar al pueblo.
Fuimos a desayunar a un restaurante con una variedad bastante rica en gastronomía, tenía prácticamente de todo. Después durante el día dimos un tour a las iglesias que tiene el lugar, las cuales fueron 9 o 12. Comenzamos con una Parroquia enorme de estilo barroco, con unos retablos dorados preciosos, del nombre no me acuerdo muy bien pero era en honor a dos santos, una santa que yo jamás en la vida había escuchado y el otro San Sebastián, cuyo nombre me recordó al ex cornudo de Alexis. Como sea, el día pasó lento de iglesia en iglesia, caminando y subiendo y bajando calles empedradas de arriba abajo.
Entonces llegó la noche, de vuelta en la cabaña nos dispusimos a repetir la rutina del día anterior, casi que calcada. Mi novio puso una película, los tres estábamos sentados al borde de la cama, la noche era calurosa así que solo llevábamos los tres un short. Yo en un momento me acosté en el centro de la cama, mi novio se acosto a mi izquierda, mi cuñado a la derecha y en algún momento me di cuenta que mi cuñado al igual que el día anterior se durmió. Yo volteo a ver a mi novio, comenzamos a besarnos, el mordía mis labios, yo metía mi lengua hasta su garganta, estoy seguro que ese beso era bastante ruidoso, comenzó a sobarme el bulto y en un momento me sacó la verga y comenzó a mamármela hasta ponérmela durísima, volteó a verme y me dijo.
Alexis: Hoy no quiero que seas tan ruidoso, ni tan salvaje. ¿ok?
Se volteó dándome la espalda y bajo su short dejando a la vista sus deliciosas nalgas, yo lentamente baje hasta encontrarlas de frente a mi cara, las tome con mis manos, las separé y le di una buena lamida de inicio a fin, comencé a comerle el culito de la manera las rica que pude, volteé hacia el otro lado y vi que pareciera que mi cuñado también ofrecía el culo, cosa que me prendía más, me acomodé de tal manera que seguí mamándole el culo a mi novio y me atreví a agarrarle las nalgas a mi cuñado. Ufff, de acordarme lo duras que estaban esas nalgas y lo rico que se sentía el tocárselas, estaba tan caliente que comencé a dedear a mi novio mientras seguía jugando con mi lengua en su hoyito.
Un dedo, dos, tres… Cuando sentí que iba a explotar me levanté, me volví a sacar la verga que con toda la excitación del momento y de la manoseada al culo de mi cuñado estaba babeando a más no poder. Se la metí de una y fui dándole lentas estocadas al culo de mi novio, el cabrón comenzó a hacer algo que sabe que me encanta y es el apretar el culo, sabe que cuando hace eso me vuelvo loco y puedo correrme en cualquier momento.
Yo: ¿Tan rápido quieres que me venga putito?
Alexis: Si, no quiero que hagas tanto escandalo como ayer.
Yo: Hijo de la verga, ta bien. Pero…
Que me acomodo y comienzo a penetrarlo con más fuerza, el voltea a verme un poco molesto, pero a los minutos ya andaba mordiéndose el labio. No tarde mucho en venirme y al termina fui sintiendo como se iba quedando dormido mi putito con mi verga adentro. Le acomode el boxer, el short y así volteadito como estaba lo deje dormir. Sin embargo, en mi mente seguía el como me atreví a agarrarle el culo a mi cuñado. Volteé a verlo y seguía como cuando hacia unos minutos, con el culo parado hacia mi, volteé a ver a mi novio, lo moví y me di cuenta que había caído rendido, me mordí el labio y sin pudor alguno decidí seguir agarrando las nalgas de mi cuñado, me arrime cuidadosamente hacia él y en un momento sentí como su mano comenzó a agarrarme la verga, cosa que me asustó.
Marco: Que rica cogida le acaba de dar a mi hermano, cabrón.
Se volteo hacia mi y me mostro que traía la verga de fuera, una verga grande, yo creo que hasta más grande que la mía, me sonrío y se volvío a voltear ofreciéndome las nalgas.
Yo: Así que estabas despierto cabrón y vaya que te gustó.
Marco: Si, vaya que me gustó.
Dijo lo ultimo mientras me apretaba la verga con ganas, yo volvía a apachurrar con mis dos manos sus nalgas y me atreví a bajarle el short descubriendo que no tenía calzones.
Yo: Quieres que te coja a ti también ¿verdad cabrón?
Marco: A huevo que si, papi. Ayer me despertaron con tanto pinche movimiento y me pusiste tus calzones en la cara, hijo de puta. Se me hizo tan pinche morboso que quise probar, cabrón.
Yo: Pues, tus deseos son ordenes puta.
Me baje el short, saque mi verga y se la comencé a arrimar, el cabrón de mi cuñado me agarraba la verga con una mano y jugaba con ella poniéndosela en el hoyo y quitándola, en un momento con su mano libre vi que la llevo a su boca y comenzó escupirla, la lleno de saliva y en un momento aparto mi verga de su culo y se lo embadurno de su propia saliva, vi como lo comenzaba a preparar metiendo sus dedos, yo no me aguante más, quite su mano y se la deje ir entera.
Marco: ¡Ah! ¡Ah, cabrón! ¡Esperate! ¡AH! ¡Ah…! Mmm…
Se veía que le dolía.
Yo: Te lo ganaste por puta ¿cómo me provocas así?
Marco: Hijo de la chingada… Me duele cabrón… ¡No estoy acostumbrado! Ayy…
Yo: No me vas a decir que es tu primera vez ¿verdad?
Marco: Pues, no pendejo… ¡Agh! Mm… Sacala, sacala.
Yo: Ni madres, te aguantas.
Marco: Culero. Mmm…
Yo: Esperate, ya te vas a acostumbrar…
Marco: Es la segunda vez que me metene una verga por el culo, cabron… No mames.
Yo: ¿enserio?
Marco: Mmm… Si. ¡Ah!
Yo: ¿Quién fue el primero?
Marco: Ah,,, Mi entrenador del gym.
Al escuchar eso que me separo un poco y le doy la primera embestida.
Yo: ¿Si?
Marco: Hijo de puta… ¡Ah! Si…
Yo: Que rico…
Marco; Ah, ay,,,
Seguí dándole al cuñadito, así de ladito.
Alexis: ¿Se divierten?
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