Mi Fantasía con Erick
Desde que tengo memoria, Erick ha sido parte de mi vida. No solo como mi mejor amigo… sino como esa presencia constante que, sin que uno lo note, se va metiendo debajo de la piel. Esta no es solo una historia de deseo. Es la historia de cómo una amistad de años empezó a tensarse con miradas más larg.
Hola, soy Emiliano. Conozco a Erick desde primero de primaria. Crecimos juntos, compartimos juegos, secretos, risas… y ahora, a los veinte años, compartimos algo más: el gimnasio.
Desde los dieciocho entrenamos juntos. Rutina tras rutina. Sudor, esfuerzo, competencia. Y entre todo eso, ese juego que nunca hemos dejado… joteamos. Bromas sobre que soy su “novia”, empujones que terminan en nalgadas, manos que se quedan en el pecho “solo para sentir el bombeo”. Siempre entre risas. Siempre con esa línea invisible que nunca cruzamos… pero que cada vez se sentía más delgada.
Ese sábado entrenábamos pierna. Extensiones. Sentadillas. El ambiente cargado, el calor del mediodía, la testosterona flotando en el aire. Él estaba concentrado en la máquina de extensión de pierna, mandíbula apretada, los músculos tensándose con cada repetición.
Me acerqué. Mi mano descendió lentamente por su muslo, como quien “activa el músculo”.
—Ey, ey… ¿dónde estás tocando? —dijo, entre risa y advertencia.
—Para activar mejor, bro.
Su mirada cambió por un segundo. Apenas un segundo. Y eso fue suficiente.
En el descanso, entre risas agitadas, me dijo algo que me desarmó:
—Te quiero mucho, Emi.
Sentí que la sangre me subía al rostro.
—Yo a ti, bb.
Hubo silencio. De esos que no son incómodos… pero sí peligrosos.
Cuando terminamos la rutina, fuimos al centro comercial “para bajar la intensidad”. Inventé que necesitaba pasar a la farmacia. Compré algo sin importancia… y algo más. Él lo notó.
—¿Para qué quieres eso?
—Para experimentar, bro. Se siente bien… dicen.
—pinché pajero
—pero si se siente bien bro, te pierdes de mucho, yo podria enseñarte a como hacerlo.
Se rió. Me insultó en broma. Pero no dejó de mirarme.
—Si quieres, te enseño,vamos a algun lugar si quieres.
No pensé que aceptaría. Pero aceptó.
En su casa no había nadie. La puerta de su cuarto se cerró con un clic que retumbó más de lo que debería. Nos miramos. Ya no había bromas. Ya no había gym. Solo respiraciones agitadas.
Se acercó primero. Sus manos encontraron mi cintura. Mi espalda chocó contra la pared.
Nos empezamos a besar apasionadamente por la situacion, yo sin perder el tiempo empecé acariciar su miembro mientras nos besamos
Sorprendido por el enorme tamaño empecé a bajar el pantalon el extasiado se me quedo viendo a los ojos yo me agache y empecé a chuparle el miembro , calcule que eran aproximadamente 20 cm, 20 putisimos exquisitos 20 cm.
El llegando al punto tedjo salir todosu semen dentro dd mi boca, mi mente en blanco y extasiado por la situacion me trague todo su exquisito semen yo
Yo sin energía me empezó a desnudarme y poniéndome en cuatro o algo asi
Agarro el primer condon y lo puso en sus dedos para dilatar mi ano , empezó introduciendo un dedo lentamente y luego otro y asi sucesivamente hasta que metió cuatro dedos, hasta que yo desesperado por la lujuria le rogue
-meteme tu pené , rápido!!!— exclame.
El terminandose de desnudarse introdujo lentamente un condon en su pene.
Terminando de ponerse el condon lo puso sobre mis firmes nalgadas ni tan grandes ni tan pequeñas, formadas por el ejersicio.
Empezó a penetrarme lentamente mi ao dilatado , con mi mente en blanco por la lujuriar y el deseo empecé a gemiría como nena lo cual le exitaba mas a mi mejor amigo el semental
Llegando a lo mas profundo de mis entrañas yo solo gemías como perra, se empezó a mover lentamente sacando y metiendo su enorme verga
Mi mente me traicionó y empecé a decir cosas como
— muévete mas rapido papi destrozarme el culo.
Durante 10 min solo se escuchaban mis gemelos y el golpeteo de su pelvis con mis glúteos húmedos por el lubricante del condon
Mi Erick llegando al extasis soltó su chorro de semen qué lleno el condon y entonces saco su verga, yo agotado por lo sucedido me deje caer de frente en la cama agotado con mi mente en blanco la cama llena de fluidos y orina, éxito nuevamente a mi semental amigo.
Entonces agarro el último condon de la bolsa y rápidamente se lo puso, extasiado por la situacion sujeto mi cabello y cabeza y con una mano sobre mi cabeza y otra sobre mis nalgas , empezó a penetrarme rápidamente y sin descanso ni reparo suponible de mi negro semental qué ahora era el dueño de mi qlito empezó a nalguearme mientras jalaba de mi cabeza yo extasiado empecé a gemiría de manera fuerte escuchándote por cada rincón de la casa duro penetrandome por 10 min mas hasta que se volvió a correr dejando el condon sorprendente lleno de semen.
Cachando por la situacion me dijo
— quiero seguir haciéndolo—me dijo mientras me veía a la cara mientras yo me ponía boca arriba dejando ver mi cuerpo delgado pero formado por el ejercicio.
— ya no tenemos mas condones—le dije con mi último aliento mientras me quedaba dormido.
Me observo mi cuerpo mi cara y la situacion en la que nos encontrábamos. por lo cual se volvió a exitar
Entonces repentinamente se inclino hacía mi y me empezó a penetrar por tercera vez , su pené lubriado por su semental entraba fácilmente en mi ano dilatado ya formado para servir a su gran pené.
Mientras me penetrarte se acerco a mi pecho y empezó a chúpame los pezones yo levantado por la sensación de placer empecé a gemiría con la boca abierta y el desesperado me silencio con un apasionado beso que me dejó.
Agotado por la situación mi amigo me hizo un creampie el cual disfrute mucho.
El aire se volvió pesado. Cada roce era electricidad. Cada suspiro una confesión silenciosa de algo que llevaba años acumulándose.
En algún momento, nuestras frentes se tocaron. Su voz bajó.
—No sabía que me gustaba tanto esto… contigo.
Eso fue lo que más me encendió. No el contacto. No el deseo. Sino que fuera conmigo.
Calentado por la situacion me arrastre por la cama hasta llegar a su cintura, entonces encontrando lo que buscaba tenia de frente lo que mas me evitaba
El pené de mi mejor amigo , el cual se habia convertido ahora en mi amantes y dueño de mi culo
Yo al pensar la situacion que me encontraba le empecé a chapar nuevamente el pené disfrutando el sabor de su pené mezclado con sus fluidos
Hasta que nos desmayamos por agotaniento
El tiempo dejó de existir. Afuera el mundo seguía girando, pero en ese cuarto solo había piel caliente, respiraciones entrecortadas y una fantasía que por fin estaba dejando de ser solo mía.
Cuando todo terminó, quedamos tendidos, exhaustos. El cuarto impregnado de ese aroma denso que deja el deseo cuando se consume sin reservas.
Me miró diferente. Ya no como el amigo de primaria. Ya no como el compañero de gym.
Me dio un beso suave, casi tímido.
Y yo entendí que algunas fantasías no solo se viven… se transforman en algo que cambia todo para siempre.
Salí de su casa con las piernas temblando, pero con el corazón latiendo más fuerte que nunca.
Porque ya no era solo una fantasía.
Era un secreto compartido.


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