Mi Historia con mi Hijito Inesperado X Amigos nuevos…..
Según relaté en la última entrega, Peter le informó a Mikel sobre una sorpresa para después del almuerzo y que era la visita de dos amigos suyos que querían conocerle. HE AQUI LO QUE SUCEDIO.
. Y precisamente pasados unos minutos después del almuerzo sonó el timbre de la casa y el mayordomo anunció la llegada de dos amigos quienes entraron en la amplia habitación dando una expresión de sorpresa al observa la desnudez de Mikel que sobre la cama de sábanas negras resaltaba dado su albo color de piel y pelo rojizo. Wow, que niño más guapo, dijeron casi al unísono.
Mikel me comentó que los dos personajes eran adultos, quizás de edades similares a Peter, uno español dado que hablaba “con muchas zetas” y el otro un negro de piel muy oscura, europeo también pero quizás inglés o alemán ya que Mikel señala que su manera de hablar era algo “rara”.
Ambos hombre se acercan a la cama ante lo cual Mikel se pone de pie y los abraza a ambos dándole sendos besos muy efusivos. Los hombres no pierden tiempo y acarician con sus grandes manos las nalgas del niño, acción que en ambos tiene efectos inmediato notado tanto por Peter como Mikel ya que les aumenta el bulto del pantalón, Peter pudo observarlo y Mikel sentirlo en sus piernas lo que también le entusiasmó, lo que denota que ya mi hijito se estaba convirtiendo en un viciosillo del sexo. Ambos hombres no se cohíben de ello y al revés empiezan a desnudarse sin esperar invitación.
Lo que siguió de aquel encuentro es digno de las historias griegas donde maduros hombres tenían a su disposición jovencitos para disfrutarlos a la vez de brindarles enseñanzas. Ambos hombres empiezan a acariciar el cuerpo de Mikel con ambas manos y lengua, recorriendo cada centímetro, chupando, lamiendo. Mientras uno se deleitaba chupando uno por uno los dedos de los pies del chico, el otro chupaba y lamía sus orejitas, cuello, tetillas, metiendo su ávida lengua en la boca, orejas y ombligo, lo que le producía una sensación desesperante de placer que lo llevaba a retorcer su cuerpito cual un gusanito gozador.
Mikel no solo gemía, emitía unos grititos de desesperación placentera al sentirse invadido completamente por ambos adultos, mientras Peter, el anfitrión, grababa aquella escena en su cámara personal. Dos erastés (“maestros” griegos) para un solo erómeno (“amado” aprendiz) rememorando los pasionales encuentros espartanos de ya muchos siglos.
Para que mis lectores se hagan idea del nivel de calentura de lo que ocurría en aquella cama, Mikel me señaló que en un momento tuvo una sensación increíble y simplemente se orinó ahí mismo, lo que en principio le avergonzó de sobre manera, pero al ver la reacción de alegría de sus “maestros” se tranquilizó pues para ellos, con experiencia en las artes amatorias con menores, ello era la mejor demostración de que el chico estaba disfrutando tanto como ellos. Ya he relatado que en ocasiones anteriores el chico había sido cogido por dos (Juan y Jairo, Juan y Brayan) pero en acciones que buscaban su propio placer y no como este caso que el ideal era un gozo compartido, llevar al niño al borde de la locura placentera.
Dado que la cama quedó húmeda, trasladaron a Mikel a una mesa larga donde había una especia de alfombra. Ahí lo instalaron, pero esta vez boca abajo, reiniciando la misma operación anterior, ahora lamiendo su espalda, cuello y orejas de nuevo, pero ya acariciando especialmente las nalgas, tan blancas y duras al tacto que daba gusto. En esas caricias de 4 manos aprovechaban de separar sus nalgas y pasar suevamente algún dedo rozando suavemente el rosado anillo que daba inicio a aquel infantil agujero tragón de penes, preparándole para los asaltos que pronto llegarían.
Sendos mordiscos en cada nalga anunció que ambos hombres ya se acercaban a la fruta deseada, ambas lenguas empezaron a recorrer completamente la raya del niño, abriendo a cada rato un poco más las nalgas y metiendo más y más las lenguas, de modo alternado, abriéndose paso en el lampiño culito, que ya conocedor de lo que venía palpitaba, de emoción y deseo lo que también excitaba al límite a ambos hombres lo que se notaba claramente por las furiosas erecciones que ambos mostraban, todo lo cual quedaba plasmado en la grabación de Peter que no se perdía detalle.
En un momento, el posiblemente español, se separa en búsqueda de una moneda e invita a su compañero de morbo a decidir por la suerte quien iniciaría la parte más “profunda” del juego, lanza la moneda y resulta ser él mismo el triunfador, ante lo cual se abalanza sobre el niño abriendo a full sus nalgas y metiendo su lengua lo mas al fondo posible arrancando fuertes gemidos a Mikel. Luego, le dio vuelta quedando de espaldas y lo acercó al borde de la mesa, quedando con sus piernas al aire las que el sujetó poniéndolas sobre sus hombros. En ese momento el moreno acompañante le alcanzó un dildo pequeño de cerca de 15 cms completamente embardunado de crema lubricante y ayudó a meterlo suavemente en el culo del chico preparándolo adecuadamente para lo que pronto vendría.
El niño algo extrañado se dejó hacer, pero pronto entendió al sentir aquel objeto que entraba y salía produciéndole ese calorcillo que ya conocía desde antes, además el juguetito vibraba dándole una deliciosa sensación íntima. El negro volvió a sus labores de lamer y chupar, donde se deleitó un buen rato en el duro pene del niño que estaba duro a plenitud acorde a la calentura de todos. Luego de algunos instantes el español dejo a un lado el juguete erótico y acercó su propio pene al lubricado agujero, un miembro de buen tamaño, similar a los ya conocidos de otros adultos que rondaba los 20 cms y lo empezó a meter sin pausas llegando hasta el fondo ante lo cual suspiró fuertemente, sintiendo sus huevos tocar la suave piel de las nalgas de Mikel. Se quedó quieto unos instantes e inició la follada, disfrutando de la estrechez del culo infantil que se agarrotaba alrededor de su pene caliente llevándolo prácticamente al Olimpo.
El negro, al ver la penetración perfecta que su colega había iniciado, se acercó a la mesa e hizo que Mikel se moviera hacia su lado donde le ofrecía aquella verga negra de cabeza de un rojo oscuro, completamente descubierta y que brillaba por la humedad de la calentura. El niño inmediatamente abrió la boca empezando a tragarla, y ahí noto que era bastante gruesa y la sentía caliente y con un olor especial que sin ser desagradable era fuerte, el negro empezó a follarle la boca mientras su colega le follaba el culito blanco, Peter por su lado seguía en su labor de camarógrafo, si bien se agarraba la verga que estaba tan dura como la de sus invitados, y aprovechaba de masturbarse cadenciosamente.
La cogida del español duró bastante, dado que el lubricante contenía un retardante para la eyaculación, por lo que Mikel sintió horadado su culito muchas veces y sin contar que aún faltaba la gruesa verga del negro, quien no perdía el tiempo y follaba bucalmente al niño, con lo que la penetración era doble y por ende doble placer.
Sin embargo, y seguramente haciendo caso a un acuerdo tácito entre los hombres, el español le hizo una seña al moreno e hicieron un cambio de posiciones. Mikel sintió de inmediato el mayor grosor de la oscura y caliente verga que se ubicó a la entrada de su culito y que sin mayor dilación empezó a entrar abriendo un poco más sus carnes lo que llevó al niño al quinto cielo, ya que cual un émbolo el negro lo metió completo para sacarlo enseguida y repetir una y otra vez tal procedimiento haciendo gemir de placer al chico junto con las expresiones de gozo del maduro follador.
El español se ubicó donde anteriormente estaba su colega y empezó a darle de mamar a Mikel que lo hacía con ansias, dando cuenta del morbo que ha desarrollado en especial con vergas de adultos.
Pero la ley del alfa y omega es inexorable y nada es eterno, así que luego de varios intercambios de posiciones de ambos hombres, le correspondió al español ser el primero en inundar la dilatada cuevita del niño, lo que ocurrió en medio de gemidos, bufidos y exclamaciones. El negro a su vez al mirar y sentir las expresiones de placer de su colega aceleró la cogida bucal del niño, y cuando el español ya vació el contenido de sus testículos dentro del niño, se cambió rápidamente para también acabar dentro de la pequeña gruta tantas veces mancillada, causando un nuevo placer a Mikel que una vez mas no pudo resistir y lanzó un chorro de orines, dada la estimulación prostática que el negro le ocasionaba. Imágenes que Peter grababa con mucho ahínco como fiel recuerdo de la magna reunión, lo que también incluyó su eyaculación sobre el cuerpo del chico, la que saltó en gran cantidad y con una fuerza inusitada producto de la calentura del momento.
Poco a poco todo retorno a la normalidad, Mikel se estiró en la cama y se quedó profundamente dormido, como claro efecto de lo intensa de la experiencia vivida. Los adultos se dieron una ducha y se sentaron a tomar unos tragos acompañados de unos snacks, luego de al menos una hora Mikel despertó, le invitaron a darse una ducha para luego compartir con sus “tíos” con la consabida gran copa de helados. La tarde continuó en calma hasta el momento en que Jairo pasó a buscarle donde la despedida fue muy afectuosa, con besos y abrazos a todos y con un “hasta la próxima”……
Agradezco las lecturas, las estrellitas de premio y muy especial a quienes me escriben y que siempre respondo en [email protected] Abrazos



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