Mi mejor amigo hetero
Relato publicado originalmente en SexoSinTabues.com por Anonimo.
Al llegar a la ciudad, nos dispusimos a buscar un hotel, y nos ofrecieron con una cama doble o con dos camas sencillas, pro como era más económica la cama doble y yo era quien pagaba, decidí que la doble, dejamos las maletas y salimos al encuentro de unos amigos con el fin de tomarnos unas cervezas. Una vez en el bar estuvimos compartiendo un buen rato y hablando de chicas y de sexo, tanto que alguien propuso ir a un prostíbulo para que nos hicieran un estriptis, pues todos estuvieron de acuerdo a mi realmente no me interesaba mucho pero tenía que disimular, una vez en el prostíbulo desfilaron las mujeres para que escogiéramos cual hacía el estriptis, después de escoger nos entramos los cinco y la mujer a una cuarto grande y ella empezó su función, ella se empezó a desanudar y acariciar a cada uno, pero con Leo ella se detuvo y le cogió el paquete a Leo se le empezó a parar y se le notaba por encima del pantalón, y la prostituta le decía que la tenía muy grande, yo en ese momento sentía entre alegría de verlo páralo y rabia que una mujer lo excitara, aunque yo sabía que él era hatero pero guardaba una pequeña esperanza que no le gustaran las mujeres. Al salir del prostíbulo todos hacíamos bromas sobre lo que había pasado allá adentro, nos tomamos unas cervezas mas y nos fuimos cada uno para su casa y nosotros para el hotel.
Al entrar al hotel eran como las 3 de la mañana y el cuarto contiguo se escuchaba una pareja teniendo relaciones y la mujer gemía, nosotros nos reímos.. y yo le hice el comentario “hoy todo el mundo anda tirando menso nosotros” a l cual él respondió y sin una vieja por aquí y Andres (que era su novia) estaba lejos y hacía rato que tampoco tenían la oportunidad de tener relaciones…. Nos dispusimos a dormir y yo me quede en bóxer, pero el solo se quito la camisa y se dejo el pantalón aunque sin correa, nos acostamos con el televisor encendido, el se quedo dormido y yo no podía dormir de solo pensar que tenia junto a mi semidesnudo al hombre con el cual siempre había soñado, apague el televisor y pensaba si me atrevía , pero a la vez pensaba en que la amistad se podía dañar, pero bien dicen que las ganas le pueden el miedo y aunque temblaba terriblemente, puse una mano en su cintura y fui moviendo los dedos cada milímetro muy, muy lentamente… la adrenalina era impresionante, hasta que logre poner mi mano sobre su pene y lo empecé a acariciar sobre el pantalón, este empezó a ponerse duro, era realmente grande creo que debe medir unos 22 cm o más, cada vez que su pene se iba parando yo temblaba mas,
Luego di el siguiente paso y trate de desabrochar el pantalón, hasta que lo logre y toque la gloria.. pero los nervios que me diera un puño eran impresionantes, cuando lo tenía en mis manos empecé a masturbarlo, yo me di cuenta que el estaba despierto por su agitada respiración y como se escuchaba cuando pasaba la saliva… y seguí con mi plan baje su pantalón mas debajo de las rodillas y seguí masturbando y acariciando hasta que me decidí bajar mi cabeza y metérmela a la boca.. eso fue la gloria tenía ese instrumento paras mi el de vez en cuanto se le escapaba un gemido, yo lo acariciaba y pasaba mi lengua por sus huevos y luego empecé a besarle todo el cuerpo subiendo lentamente y cuando quise besarlo , no se dejo, regrese a meterme esa verga en la boca y lamer hasta el último rincón de su cuerpo, él ni se movía, luego decidí desvestirme y trate que el tomara mi verga pero cario la mano, entonces decide mojar mi culo y sentarme sobre él y empecé a meterlo lentamente realmente el dolor que sentía era enorme pero era más el placer y la dicha de saber que el hombre soñado estaba dentro de mi….
Empecé a cabalgar y él se quedaba quieto, hasta un momento en que empezó a moverse y sentí que su respiración se hacía más rápida y sus músculos se tensionaban, hasta que sentí su caliente lecho dentro de mí, ahí se relajo un momento y se movió para un lado haciendo que se saliera dentro de mí, entonces yo me pajee hasta que me vine… me levante y me limpie y me volvía a costar al siguiente día se levanto y no me dirigía la palabra, nos regresamos al pueblo pero el decidió irse en un puesto diferente al mío, cuando nos bajamos del bus ni se despidió ni nada solo se fue, durante ocho largos días no me hablaba, a pesar de encontrarnos todos los días con el grupo de amigos, al sábado siguiente en una fiesta me hablo borracho y me reclamo.. me dijo que jamás se había imaginado y nunca más podría volver a pasar a lo cual li dije que listo, pero que fuera consiente que para que pasara lo que paso había sido porque el también lo había permitido… se molesto pero al final lo acepto.. Nunca más paso nada.. El se caso tiene un hijo que es mi sobrino y a partir de esa experiencia nuestra amistad se fortaleció.. aunque eso si debo reconocerlo que me he dado unas buenas pajas recordando esa hermosa verga dentro de mí.
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