Mi padre el machito – 4° Parte
Mi padrino tomó el cigarro y procedió a apagarlo en el cenicero para posteriormente darle un último trago a su cerveza, dejando la lata en el piso, mi padrino se puso de pie y se acercó a mí. Te dije que esta seria tu noche – Dijo mi padrino comenzándome a dar unos intensos besos. .
Después de la faena sexual que acababan de montar mi padre y mi padrino, después de haber experimentado mi primer sexo oral a un hombre (para colmo con mi propio padre) y mi primer orgasmo anal con mi padrino, mi mente se sentía confundida y nublada.
- Vamos a darnos un baño – Dijo mi padre….
Fue en ese momento que esa sensación de nublades fue interrumpida en ese momento por la invitación de mi padre para ir con él al baño, mi padre camino hasta quedar frente al sofá, extendió su mano y me tomó para poder ponerme en pie, comencé apenas a dar un paso y mi padrino se para de golpe y se posiciona detrás de mi logrando sentir su pene húmedo y flácido en mi nalga.
- Póngase bonito para mi mijo, tu papá te va a enseñar como me gusta. – Susurró mi padrino a mi oído provocando una sensación de excitación instantáneo para posteriormente dándome una nalgada suave.
- Me daré un baño afuera compadre – Dijo mi padrino procediendo a salir en dirección al patio trasero donde se encontraba el lavadero.
Acompañe a mi padre al baño, y comenzamos a mirarnos frente a frente.
- Creo que te falle cabrón – Dijo mi padre dándome un beso en la frente.
- Ya no pude controlarme hijo, una vez que probé la verga ya no pude dejarlo – Prosiguió hablando mi padre comenzando a bajar sus besos hasta llegar a mis labios los cuales comenzó a besar.
- ¡Papá! – Comencé a gemir cuando mi mano se dirigió a la verga erecta de mi padre.
- Una de las cosas que aprendí al empezar a comer la verga de mi compadre por el culo fue a estar preparado – Dijo mi padre poniéndome de espaldas y sacando de la repisa donde se guarda el jabón una perilla para lavado.
Posterior a ello mi padre procedió a explicarme su uso el cual no entraré en detalles….
Al salir del baño mi padrino se encontraba ya sentado en el sillón tomando una cerveza y fumándose un cigarro, cuando mi padrino escucho la puerta del baño abriéndose, volteó su mirada hacía mí y con una sonrisa dibujada dio una fumada profunda a su cigarro el cual apagó después de expulsar el humo por su garganta, mi padre por otra parte, llegó de la cocina con un cenicero, al verlo caminar una sensación de mariposas en el estómago comenzaron a inundar mi estómago, ver el peludo y fornido cuerpo de mi padre al caminar, y a su vez ver su grande verga campanear (moverse de un lado a otro) al caminar, comenzó a tener efecto en mí.
Mi padrino tomó el cigarro y procedió a apagarlo en el cenicero para posteriormente darle un último trago a su cerveza, dejando la lata en el piso, mi padrino se puso de pie y se acercó a mí.
- Te dije que esta seria tu noche – Dijo mi padrino comenzándome a dar unos intensos besos.
Aquel beso comenzó a erectar mi verga hasta dejarla dura como una roca, el olor de cigarro y el alcohol que emanaba del cuerpo de mi padrino provocaba sensaciones más intensas en mí, haciéndome casi gemir, de pronto mi padrino me tomó por la espalda acercándome un poco más a él sintiendo su dura verga chocando con la mía, esa sensación de la verga de mi padrino chocando con la mía, comenzó a producir en mí pequeños choques eléctricos los cuales me estaban enloqueciendo.
Mi padrino me tomó del hombro y comenzó a guiarme hacia la recamara de mis padres mientras mi papá tomaba una silla del comedor y procedía a seguirnos, al llegar al cuarto, mi padrino se sienta en la cama recargando su espalda en la cabecera, yo me quedé quieto por un momento mientras mi padre acomodaba su silla, procediendo a empujarme levemente para que me trepe sobre la cama.
- Vente, hijo – dijo mi padrino – Así me gustan, machitos y obedientes como su papá hijo – Prosiguió diciendo mi padrino mientras con sus manos me tomaba de la espalda acercándome a él.
Al sentir los brazos de mi padrino tocándome la espalda provocándome choques eléctricos, al quedar frente a frente mi padrino comenzó a besarme lentamente mientras tomaba mis piernas con sus manos y las abría sentándome así en su pelvis. Mi padrino comenzó a besarme lentamente, después comenzó a jugar con mi lengua, para este punto mi padrino tomó su verga y la acomodó quedando en mi trasero, mi verga para ese momento comenzaba a gotear de líquido preseminal.
- Mira cómo estás cabrón – Mencionó mi padrino tocando la punta de mi verga y tomando un poco de mi liquido preseminal y llevando directamente en mi boca.
- Abre la boca – Ordenó mi padrino llevando sus dedos a mi boca y comenzando a introducir un primer dedo, el cual instintivamente comencé a lamer.
Después de un momento lamiendo los dedos de mi padrino, primero uno y luego el segundo, se acerca a mis labios a lo cual comenzó a darme un beso de lengua jugando con mi lengua haciéndome gemir en cada oportunidad.
- Chúpamela mijo– Dijo mi padrino
Comencé a bajar hacia él, dándole pequeños besos a su pecho con escaso vello, haciendo un contraste con el pecho peludo de papá, mis labios besaban poco a poco cada parte de su pecho, abdomen y pelvis hasta que ante mí apareció, su prieta verga peluda ante mí. Me quedé un momento admirando su majestuosa verga, sin darme cuenta, mi boca comenzó a abrirse y comencé a darle sexo oral desesperadamente, por su parte mi padrino al sentir por primera vez mi boca succionando su verga, soltó un gemido e inclinó su cabeza hacia atrás.
Mi padre por otra parte se encontraba sentado en la silla y comenzaba a masturbarse mientras observaba todo lo que pasaba.
- Despacito cabrón, dale despacio mijo, me gusta lento – Dijo mi padrino tomándome de la cabeza y comenzando a regular el ritmo
- Sí, así, ándale así – Decía mi padrino gimiendo.
Yo por mi parte me encontraba hipnotizado por la verga de mi padrino, mi mente se encontraba en transe y mi fuerza de voluntad se limitaba a satisfacer a mi padrino, algo dentro de mí me hacía esmerarme más cada vez que mi padrino gemía.
- Las chupas igual que tu padre cabrón – Dijo mi padrino tomándome de la cara y e inclinándose para propiciarme un beso el cual me humedecía aún más los labios.
- ¿Te gusta Padrino? – Pregunté con una sonrisa al verlo complacido.
- Sí mijo, pero me gusta más así – Mencionó mi padrino tomándome de la cabeza.
Mi padrino comenzó a guiar mi cabeza de nueva cuenta hacia su verga, fue en ese momento que comencé a abrir la boca, de pronto siento en como mi padrino empieza a tomar control de la situación y empieza a guiar la mamada lentamente, y luego empujando completamente mi cabeza hasta la base de su pene.
- Aguanta, aguanta chiquito – Dijo mi padrino emitiendo gemidos muy fuertes.
Yo comencé a apartarme un poco, comenzando a toser y sintiendo como una lagrima sale de mi ojo, no por que me halla dolido o algo por el estilo, si no por la tos que me provocó, Por mi parte, volví a introducirme su pene el cual comencé a chupar como ya lo había hecho anteriormente, con la diferencia de que mi padrino de vez en cuanto disfrutaba ahogarme con su verga.
De pronto, mientras me encontraba chupando aquella verga, sentí dos manos que comenzaron a tocar mis glúteos, los cuales comenzaron a ser sobados, y empezaban a abrirse por aquellas manos que evidentemente era obvio que se trataba de las manos de mi padre. Sorpresivamente siento una sensación húmeda en mi ano la cual comenzó a provocarme una sensación de cosquilleo que nunca antes había sentido en mi vida, detuve la mamada que estaba haciendo y recargué mi cabeza hacia atrás soltando un gemido profundo.
Mi padre comenzaba a hurgar la entrada de mi ano con su lengua, movía su lengua en círculos lentamente y después rápido haciéndome emitir gemidos de excitación los cuales nunca había emitido en mi vida, mientras tanto mi padrino toma mi cabeza y la guía nuevamente a su verga, yo ni corto ni perezoso, proseguí con el sexo oral, aunque esta vez con dificultad de concentración ya que mi padre comiéndome el culo me estaba excitando cada vez más.
Después de un rato de esa dinámica, mi padrino se pone de pie, toma una almohada y me toma del abdomen alzándome un poco y metiéndome la almohada bajo mi para que mi culo quede un poco más levantado.
- Compadre el lubricante – Ordenó mi padrino haciendo que mi padre se ponga de pie rápidamente complaciendo su orden
- Que delicioso culito me voy a comer – Mencionando mi padrino separando mis glúteos con sus manos y comenzando a chuparme el culo como papá lo estaba haciendo hace unos momentos
Después de unos segundos, papá encuentra dentro de uno de los cajones el lubricante, mi padrino por su parte se encontraba chupándome el culo el cual de tal forma que me hacía tocar el cielo en todo momento, estuve sumergido en un mar de sensaciones, estaba en la gloria disfrutando, han de haber pasado 5 minutos, aunque para mí fue suficiente como para casi venirme. Sumergido en mi excitación y disfrutando de aquel placer desconocido hasta ese momento, cuando de pronto una incomodidad extraña comenzó a nacer en el interior de mi ano, derivado de la intrusión de lo que en ese momento pareció ser para mí el dedo de mi padrino.
- Ahhh – emití un quejido de incomodidad con un gesto.
Mi padrino comenzó a hacer pequeños círculos en mi ano, de pronto sentí una escupida en mi culito, y aquella sensación de incomodidad comenzó a desaparecer, mi padrino comenzó a hurgar en mi ano, y después de un momento de metidas, y masajes en circulo, mi ano poco a poco fue dilatando, hasta que llegó el momento en que de 1 dedo, pasamos a 2, entre lamidas y dedeadas, la incomodidad dio paso al placer y una súbita de temperatura comenzó a surgir por los poros de mi piel, desde mi interior hasta el exterior de mi piel.
Posterior a ello, mi padrino comenzó a subir besarme lentamente desde mis glúteos, hasta subir lentamente hasta mi nuca la cual besó hasta llegar a mi oreja, mi padre se aproxima a nosotros y le acerca un condón y el bote de lubricante, posterior a ello, abrió el condón y comenzó a ponérselo en su verga grande y dura, con su otra mano, tomó el lubricante líquido, apretó el bote y un chorro del líquido comenzó a inundar la entrada de mi ano.
Mi padrino posicionó su verga en la entrada de mi culo, ejerciendo una ligera presión, posteriormente su verga empezó a introducirse un poco más, mi cuerpo en ese momento comenzó a tensarse, cerrando involuntariamente mi ano.
- Relájate mijo!, cálmese, tiene que relajar el culito para que empiece entrar. – Dijo mi padrino susurrando lentamente en mi oído, dándome la confianza suficiente para empezar a sentirme más relajado, dejando a un lado lo tenso.
- Ufff… Así es como me gustan los culitos mi amor, bien machitos en la calle, pero mire, les encantan la verga, como a su padre – Prosiguió a decir mi padrino.
Pasado un rato de estar relajandome, la verga de mi padrino comenzó a adentrarse cada vez más, fue ahí que en ese momento, aquella incomidad dejó de sentirse, y empecé a senrtir un placer, el cual se fue intensificando cada vez más con cada segundo que pasaba.
- Ya vio, mijo, ya tiene casi media verga metida – Añadió.
Varios gemidos comenzaron a salir de mi boca, mi padrino comenzó a intensificar aún más la velocidad de la cogida que me estaba propiciando, de pronto, una sensación de unos pequeños golpes fue apareciendo en mis gluteos. Sin darme cuenta aquella enorme verga se encontraba completamente dentro de mi, y las embestidas de mi padrino fueron aumentando de ritmo cada vez más hasta que sus huevos chocaban contra mis glúteos.
Mi padrino sacó su verga de mí, se paró de la cama y me acomodó al filo de la cama, con sus grandes manos agarró mis piernas, alzándolas y las descanso en sus hombros, colocó su verga nuevamente en mi ano, y empezó a bombearme el culo, primero lentamente, y después empezó a bombearme más duro y rápido, mi verga estaba muy dura lubricando liquido preseminal como si fuera una manguera, con cada embestida que me daba un placer inmenso se apoderaba de mí.
Mi padre se paró de la silla, se acercó a a nosotros y comenzó a besar a mi padrino, mi padrino le devolvió el beso muy intensamente, y sin detener el ritmo me siguió penetrando, de pronto los gemidos de mi padrino empezaron a comenzar a gemir más fuertemente, aumentando el ritmo cada vez más.
- Ahh, siii, siii, ¿quieres leche putito? – Empezó a decir mi padrino, gimiendo y gruñendo
- Ahh, dame más, no pare padrino – Respondí gimiendo en éxtasis
- Ahhh, ahhh, toma puto, toma puto – Gruñó mi padrino
Y fue en ese momento en que empecé a sentir como la verga de mi padre se hinchaba más, mientras mi verga empezó a moverse sola, cuando de pronto mi padrino dio una embestida más, y chorros de leche comenzaron a inundar y golpear mi próstata, esta sensación fue superior a mí, y fue en ese momento, que mi verga comenzó a expulsar muchos chorros de leche, largos y cuantiosos los cuales fueron a dar directamente en mi pecho y parte de mi cara, mi padre que observaba todo mientras se masturbaba, comenzó a gemir más fuerte, y chorros de leche llenaron mi marcado abdomen.
Mi padrino se desvaneció encima de mí por un momento hasta que levantó la cara, me miro sonriendo.
- Hasta que se me hizo hacerlo mío mijo- Dijo mi padrino besándome la frente y dándome un beso en la boca.
- Padrino, eso que me hizo me gustó mucho – Respondí mientras sentía como la verga flácida de mi padrino se comenzaba a salir de mi ano junto con un chorro de leche
Y así esa noche, después de que mi padrino me hiciera el amor, nos la pasamos parte de la noche haciendo el amor, mi padrino después se cogió a mi papá y mi papá me hizo sexo oral mientras mi padrino lo cogía.
Parte 5 en proceso….


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