Mi sobrino americano
Lo que sucede cuando el alcohol y el morbo se juntan entre un tío y su sobrino.
Mi sobrino Americano
Disculpen si me extiendo mucho, pero trato de ser lo más detallista para que se entienda el contexxxto de mi experiencia.
Esto pasó hace unos años atrás, en ese entonces como yo andaba sin trabajo, me dedicaba a cuidar de mi padre que era un señor muy mayor, ya no veía y para que te escuche tenías que hablarle muy de cerca y casi gritando.
Como se acercaba su cumpleaños, todos nos pusimos de acuerdo en hacerle una gran fiesta, viniendo sus hijos que ya vivían hacía varios años en el extranjero.
Llegaron de España e Italia sus dos hijos mayores con sus familias y de Estados Unidos llegó la última de las hijas con sus dos hijos, Ariel (14) y Ariadna (12); el niño siempre fue muy cariñoso conmigo, decía que yo era su tío favorito y que me amaba mucho en su medio español; yo por mi parte siempre fui muy expresivo con él en respuesta a su cariño, pero nunca lo vi con otros ojos que las de un tío o un padre.
Días previos al de la fiesta de cumpleaños de mi padre, también eran días de celebración y reencuentro de la familia, así que siempre eran o almuerzos o cenas junto al alcohol que se tomaba, yo veía que mi hermana le daba a su hijo de tomar cerveza o el licor que tuviera a la mano y decía que prefería que aprendiera de ella y que así estaría preparado y aprendería cómo controlarse; yo siempre estuve en contra de aquello, pero no podía meterme más allá de mis límites como tío.
El asunto es que el niño tomaba y llegaba al punto de estar muy «alegre» y lo demostraba siendo mucho más cariñoso con la familia, pero sobre todo conmigo.
En esos días, tomando desayuno, mi hermana nos cuenta que hacía unas semanas llegando de trabajar, entró al cuarto de Ariel y lo encontró cogiéndose a la novia, lo contó con tal naturalidad delante de todo mundo que hasta causo gracia, nos dijo que lo único que hizo fue cerrar la puerta y dejarlos seguir y cuando tuvo oportunidad le reclamó por cogérsela sin condón; mientras ella nos relataba la experiencia, en mi mente la imaginaba entrando al cuarto de su hijo y fijando su mirada en la verga pelada del niño incrustada en la conchita de la novia y los huevos rebotando una y otra vez (por cierto contó que ella tenía 12), es ahí cuando imaginé que tendrías la verga muy blanca como el color de su piel, con sus vellos rubios y sin darme cuenta ya tenía una erección pensando en la pinga de mi sobrino.
Una de esas noches que andábamos reunidos tomando, uno de mis cuñados me dice para salir un rato porque quería fumar un cigarro y mi sobrino nos acompañó, pero como este cuñado es muy jodón, empezó a molestar a Ariel con que si la niña estaba cerradita cuando se la cogió por primera vez, o si siempre que se la cogìa le llenaba de leche la conchita o que si era muy pajero y se la corría a pesar del sexo con su novia; mi sobrino se reía, se ponía rojo de verguenza y respondía de forma genérica mirándome; yo le decía que no le haga caso que solo lo estaba molestando y cuando mi cuñado entró nuevamente a la casa para ir al baño y yo me quedé solo con Ariel, me contó que si fue él quien le rompió la «telita» a la niña, que siempre se la cogía sin condón y terminaba dentro de ella sin problema y que siempre había sido muy pajero desde los 11, yo me puse muy nervioso con lo que me contaba y creo que él lo notó y me dijo que confiaba mucho en mi y que si me podía hacer preguntas sobre eso, yo le díje que siempre que tuviera alguna duda, yo estaría para ayudarlo, así él esté allá y yo acá.
Me empezó a hacer preguntas que entiendo un hijo le haría a su padre cuando empiezas a descubrir la sexualidad, pero él no tenía esa imagen, ya que sus padres eran divorciados y vivían en países distintos.
Me preguntó si el líquido que sale cuando se le pone dura la verga podía embarazar o si era normal que cuando se pajeaba acabara muy rápido, que si era muy malo ver porno como decían en internet yo le trate de responder de acuerdo a mi experiencia y tal cual le respondí a mi hijo en su momento cuando tuvo similares cuestionamientos.
Llegó un momento de tal confianza donde me contaba que cuando se juntaba con sus mejores amigos y veían porno juntos, se pajeaban en grupo e inclusive había llegado a compartir pajas haciendo juegos de verdad o castigo bromeando, llegando a pasar sus lenguas por sus vergas o frotarlas por el culo de alguno de ellos, yo le conté que también había tenido esos juegos a su edad, inclusive más fuertes y que eran muy recurrentes ya que era (y sigo siendo) muy caliente, todo quedó ahí esa noche.
Llegó el día de la fiesta, se programó un viernes no laborable en mi país para poder extender la celebración hasta el sábado todo el día, empezó muy temprano con el almuerzo y llegó la familia, mucho alcohol, comida, risas y baile; mi papá a pesar de sus limitaciones, estaba muy feliz sabiendo que todos estábamos celebrado junto a él. Luego de la comida, todos empezaron a bailar y tomar en exceso, ya para la noche me tocó llevar a mi padre a acostarse, lo aseé y lo acompañé a dormir un rato y luego regresé a la fiesta.
Ahí veo que mi sobrino también estaba tomando y ya estaba muy avanzado, no le di importancia solo le dije que se controlara un poco, me respondió con un abrazo y un beso en la mejilla.
ya entrada la madrugada, todos ebrios decidieron irse a dormir unas horas para continuar al día siguiente, a mi sobrino le tocaba dormir en el cuarto de papá en una cama habilitada junto a la de él y yo como era quien lo cuidaba dormiría esa noche con Ariel. Mientras ordenaba un poco del tiradero, todos se fueron a dormir y ya se empezaban a escuchar los ronquidos de la gente, cuando llego al cuarto, Ariel se estaba terminando de cambiar y yo igual me pongo algo más cómodo para dormir.
Ya acostados, Ariel retoma la conversación de aquella noche y de la nada me pregunta qué otros juegos hacía con mis amigos cuando veíamos porno, yo no supe qué decirle, ya que no quería quedar en evidencia y pensara que su tío era un puto maricón, pero pude notar que el alcohol había calentado a mi sorbino; atiné a decirle que los juegos eran muy sexuales y me preguntó sin vergüenza alguna si nos cogíamos entre nosotros, para ese momento, noté que tenía su mano debajo de la cobija y se notaba que se estaba agarrando la verga, yo le pregunté si estaba caliente y me dijo que tenía dias sin pajearse, le dije que vaya al baño a hacerlo y me dijo que prefería hacerlo ahí mientras yo le contaba mis historias, le pregunté si con sus amigos habían cogido, y me dijo que él no, pero si había visto a uno de ellos meterle la verga a otro y que el no se atrevió porque no era gay, le pregunté si su amigo si lo era y me dijo que tampoco, pero que era de los que se cogía todo lo que se movía; cada vez los movimientos de sus manos eran mas fuertes y descarados, en un momento yo levanto la cobija, descubro su cuerpo y tenía metida la mano dentro del short que se notaba mojado de la cabeza que se marcaba, él me mira y mira nuevamente su bulto y saca su verga, enseñándomela, yo trago saliva ante lo que veía, era tal como la había imaginado, muy blanca, su cabeza rosa y muy brillante de lo mojada que la tenía, sus pelos castaños claros y mediría unos 16 o 17cm, los huevos aun los tenía metidon en el short; todo esto mientras se oían los ronquidos de mi papá acostado casi al costado nuestro en su cama.
Yo solo lo miraba mientras él se pajeaba, tenía los ojos idos por la calentura y el alcohol que tenía encima, pero buscó mi mano y la llevó a su verga y se empezó a pajear con ella, agarró ritmo y me dejó que lo haga por mi cuenta, yo estaba embobado, había perdido el control sobre mi, empecé a recorrer la longitud de su verga y con el pulgar frotaba el glande empapado de precum y con la otra mano bajé un poco más su short para liberar su huevos, los empecé a masajear, el tenía los ojos cerrados; yo me recosté en su abdomen para verla más de cerca y él me cogió el cabello enredando sus dedos, veía en primer plano como esa verga brillaba y olía deliciosa, entre orina y sudor del día, pero limpia; de repente Ariel empezó a empujar mi cabeza logrando que su glande roce mis labios, yo volteé, lo miré, él abrió los ojos, me miró y vi súplica en su mirada por lo que venía, regresé mi mirada a su verga y sin pensarlo más, lamí la cabeza degustando el dulce sabor de su precum, rodeando con mi lengua todo su glande y jugando con ella, poco a poco metiendo cada centímetro dentro para que siente el calor de una verdadera mamada la cual, estaba seguro nunca había recibido, la tragué toda, sentí como se estremeció y apretaba mi cabeza contra su pelvis, mi nariz estaba metida en su mata de pelos castaños que olían a gloria, sentía arcadas, pero no quería desperdiciar ni un centímetro, empecé lentamente una mamada que ni yo creo haber dado antes, me desconocía totalmente, Ariel gemia cada vez mas fuerte y tuve que tapar su boca con mi mano para callarlo, yo sin tocarme sentía que me venía de lo caliente que estaba, tuve que parar entrando un poco en razón de lo que estaba haciendo, le dije que ya se durmiera, me pidió que lo ayude a acabar, le dije que no estaba bien lo que hacíamos y que si quería fuera al baño a terminar de pajearse y me acomodé para tratar de dormir, él sin acomodarse la ropa se pegó a mi y yo por instinto le di la espalda, se pegó a mi y empezó a frotar su verga sobre mi culo (yo seguía vestido), lo dejé hacer xq igual andaba muy caliente pero no quería ser quién lo incitara; pero Ariel hizo un movimiento que me terminó de perder, con su mano buscó mi verga, la metió dentro del short y empezó a pajearme, yo ya totalmente ido, me baje el pantalón y el aprovechó para pegar su verga a mi culo ahora desnudo, con su mano la acomdó para que pueda puntear directamente mi ano y con su precum me empezó a lubricar, yo estaba volando en otra galaxia de tan caliente que estaba que sin dudar más, llevé mis dedos a mi boca, los llené de saliva y me la unté en el ano y coloqué la verga de Ariel que sin pensarlo, de una dio un empujón que me hizo ver a todos mis ancestros includo mi padre que dormìa placidamente delante de nosotros sin imagnar que su nieto estaba empezando a cogerse a su hijo; yo puse mi mano y le dije que tenga cuidado, él solo respondio con un «que rico culo tio» en su masticado espanglish y empezó a taladrarme más rápido mientras yo ahogaba mis gemidos en la almohada.
No se cuanto tiempo me habrá dado verga, pero nunca dejó de pajearme mientras lo hacía, en un momento le dije que me iba a venir y él me soltó y cogiéndome de la cintura empezó a darme más fuerte y pegó su cara a mi oído, lo escuché bufar y empecé a sentir como se hinchaba más su verga dentro mio, mientras soltaba chorros de leche en lo más hondo de mi culo, es algo indescriptible lo que se siente en ese momento cuando te llenan de leche, más aún cuando es alguien tan cercano, y mucho más aún, si es tu sobrino pequeño; nos quedamos quietos un momento, él no perdía la dureza, le pedí que la sacara con cuidado para no ensuciar y porque no quería desperdiciar ni una gota de su leche dentro mio, se puso boca arriba, y veía como brillaba victoriosa con restos de leche en la cabeza, no lo pensé y me dispuse a mamarla para limpiarla, pero como seguía muy dura, no paré de mamarla y recorrer cada centímetro de verga y huevos hasta que me cogió la cabeza hundiendo mi nariz en sus pelos y sintiendo una segunda descarga igual de abundante pero esta vez directa en mi garganta, creanme cuando les digo que el sabor de esa leche era el mejor de los manjares y no deje de mamar hasta que ahora si, su verga perdió tamaño y quedó bien dormida; yo me reincorporé, el me miró y me dijo «por favor tío no le cuentes a nadie», y me abrazó acomodándose para dormir.
Espero tener muchas reacciones y comentarios a esta experiencia 100% real y así poder muy pronto contar alguna otra… pueden escribirme también a: [email protected] o a mi Telegram: @l0b0_3st3p4ri0
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