Mi tío me curó
Esto sucedió hace 24 años atras.
Soy de Argentina. Desde pequeño tenía algunos gestos afeminados, y eso mi tío lo desaprovechó
Tengo 34 años, estu sucedió hace 24 años atrás,
Empecé a notar que me fijaba más en los hombres, en especial si me parecían lindos, y me pasó en especial con mi tío Franco, que en ese entonces tenía 30 años, me llamaba la atención su pelo claro, sus ojos color celestes, su sonrisa, su altura, que si bien media un metro setenta y cinco, para mí metro treinta, lo veía enorme. Yo no me prestaba, pero le quedaba como bobo mirandolo, el siempre me sonreía, siempre y cuando estuvieramos solos.
Yo notaba que mi cuerpo actuaba diferente, me ponía nervioso, sentía calor aunque haga frío, pero en especial me pasaba al estar cerca de el, me latia y me picaba el ano, era inaguantable esa picazón, por lo que siempre me estaba rascando la cola. Mi tío siempre me hacia chistes. Pero un día que estábamos solos me llevo a pasear a la montaña, yo estaba feliz de estar con el, pero el notaba que a cada rato me rascaba, llegamos a un lindo lugar donde se veía toda la bajada de la montaña, con el tiempo descubrí que era un lugar estrategico de mi tío para llevar alguna campesina y ver si alguien subía a la montaña. Al llegar nos sentamos y mi tío me dijo
«Dani, porque te rsacas tanto la cola» yo en mi total inocencia le dije
«No sé tío, cuando estoy con vos me pica y me tale mucho ahí»
«Uuuf mi amor, no me digas eso» yo no entendí en ese momento, pero claramente el tenía todo planeado y esas palabras fueron su pase libre.
Yo lo mire extrañado pero el sin dejarme dudar me levanto y me dijo
«A ver déjame revisarte, seguramente tenés parásitos o algún hongo intentinal»
Yo sin saber que me pasaba, me deje hacer, dejando que mi tío baje mi bermuda y calzón haciendo que me agache y me sostenga en mis rodillas, sintiendo sus manos abrir mis nalgas y exclamando
«Hijo de Dios, mira lo que es ese culito por favor» claramente lo dijo con total deseo, pero yo intérprete que lo decía preocupado así que le pregunté
«Que tengo tío»
Está muy irritado mi amor, hay que llevarte urgente al médico, yo te curaría más rápido como nos curamos los grandes, pero SOS muy pequeño y tus papás se enojarían mucho conmigo »
Cuando dijo papás se me helo la sangre así que preocupado le dije
«No tío, no le digas a mi papá porfa, se van a enojar mucho y me van a pegar»
Vio mi cara de susto, pero para el fue el pase libre definitivo para hacer de mi lo que quisiese. Abriendo nuevamente mis nalgas me dice
«Bueno, si va a ser nuestro secreto te puedo curar yo con mi saliva, ya lo he hecho a varias mujeres, así no te tienen que llevar al médico »
«Si tío, no quiero ir al médico del pueblo»
Me hizo arrodillar parando bien mi cola y sentí sus manos abrir mis nalgas con fuerza, y sentí al blanco y muy húmedo pasando de arriba a abajo, quise darme vuelta en lo que mi tío me da una nalgada y me dice
«Quédate quieto sin mirar, o querés que no te cure?»
«Perdón tío, me quedo quieto»
Como explicar todo lo que sentí sin saber por qué lo sentía, pero en mi inocencia pensaba que su curación me estaba haciendo sentir mejor, pero me daba una chupada de orto fenomenal, cómo fue venciendo mi ano cerrado para lograr meter toda su lengua y hacer que me cogia con ella, no se cuánto estuvo así hasta que se canso sin dejar que ni culo se cierre y metió un dedo, que al pasar mi esfinter me queje, y el me dijo
«Tranquilo bebé, tengo que poner más saliva por dentro, está muy irritado por dentro »
Noto como me relaje un poco y empezó a meter y sacar su dedo, empezó suave, pero al ratito lo movía rápido, yo no sentía dolor, pero si como una molestia mezcla con la sensación de agrado. Así estuvo hasta que metió un segundo dedo, y luego de un rato un tercer dedo. Metía y sacaba, sentía que los giraba e intentaba abrir los, yo empezaba con unos ah ah de dolor que después de iban haciendose unos aaaah aaah, más prolongados de gemidos. Mientras mi tío seguía metiendo y sacabando sus tres dedos, siento que se levanta, escucho que se mueve bajando su ropa, pero sin dejar de meter y sacar los dedos, me quiero girar pensando que estaba por finalizar mi curación en lo que siento meter con más fuerza los tres dedos y me dice
«No no no, quédate quietito que me falta un montón todavía»
Me vuelvo acomodar agachando y apoyando mu cabeza entre mis manos, en lo que escucho
«No te asustes, te voy a poner un palo de goma con mucha saliva así llegó bien al fondo y te termino de curar»
Dije un bueno tío, con la respiración entrecorta, sentí algo baboso al costado de mi ano que apenas saco sus dedos fue entrando sin ningún tipo de resistencia, debo aclarar que calculo que la pija de mi tío mediria unos 14 o 15cm, y de buena forma. Sentí un fuerte gemido de mi todo diciendo
«Que bien entro la puta madreeeeee, te comiste la mitad ya, como aprieta este culo hermoso»
Yo seguía con mi cabeza agachada, sintiendo entre placer y un poco de dolor, sentí sus manos agarrando mi cintura y moviendome muy suave para delante y para atrás, empecé a sentir un poco más de dolor, claramente porque me iba entrando más a los lugares que no llegaron sus dedos. No me animaba a decirle y sentía como se a poco aumentaba la velocidad, y cada vez la metía un poco más, me empecé a quejar y me dice mi tío
«Tranquilo bebé, tranquilo, aguanta que tengo que mover muy rápido este palo para que llegue bien al fondo» en lo que empieza a moverse como loco, chocando mis nalgas con su pubis, ingle, mi perineo con su huevos, no paraba de decir como me la comí toda, de lo lindo que apretaba, sentía como me atraía con fuerza hacia el en cada estocada, yo sentía ya solo placer, mis gemidos salían solos sin poder contenelos, estábamos los dos muy agitados, en lo que siento que se empieza a mover mucho más rápido, como queriendo entrar más dentro de mi, pensé que me pasaba algo malo por cómo respiraba y se quejaba muy fuerte, cada bombeo fue tan fuerte que si no me tenía sujetando de la cintura, iba a salir disparado, en lo que cae encima mío muy agitado, casi sin aire me dice
«Fue hermoso mi amor»
Yo seguí mudo, sin entender nada pero con cierta satisfacción en mi interior.
Me quise levantar, me lo impidió diciéndome que me tenía que limpiar. Sentí que se subió los pantalones, y me empezó a limpiar. Me vistio y me dijo
«Vas a sentir capaz que te arde unos días, pero es prque está cicatrizando todo sabes»
Afirme con mi cabeza y pregunte
«Dónde está el palo de goma, lo tiraste?»
El con una sonrisa muy pervertida me dice
«Jejejeje… Ya lo guarde, si te portas bien quizás algún día te lo enseñe. Y acordate, ni una palabra de esto a nadie eh»
Le dije que no diría nada a nadie. Y nos volvíamos a nuestras casas. Al llegar me acosté, y apresar del ardor que sentía, era más gratificante la sensación de satisfacción que sentía, en mi mente solo pensaba en lo lindo que me había curado mi tío.


(3 votos)
Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!