Mi tío y yo en el rancho
esta historia es real y ocurrió cuando yo apenas tenia 14 y fue el inicio de muchas cogidas con el.
MI TIO Y YO EN EL RANCHO
Una noche algunos de mi familia nos dispusimos a ir a un pequeño rancho familiar que teníamos a 30 minutos de donde yo vivía, la camioneta era de batea y ese día puesto que iba llena yo me fui atrás con mi tío, el es una persona alta, delgado, velludo, divorciado, carismático de 50 años en ese entonces, mientras que yo tenia 14 en ese entonces era delgado, nalgón por herencia, y un poco amanerado además que muy morboso pero siempre con mis mayores respetuoso y obediente.
mientras que mi tío y yo íbamos atrás en la batea el me empezó hacer platica, la típica «¿tienes novia?, ¿ya diste tu primer beso?, ¿ya cogiste?» esta ultima la verdad si me incomodo pero el insistió y le respondí que no, el me empezó a decir que era normal y que debía usar siempre protección que incluso si yo quería el me podía enseñar a ponerme uno.
al cabo de un rato y de sus preguntas algo incomodas el me dijo que yo siempre había tenido un bonito cuerpo a comparación de mi hermano y que a el siempre le daban ganas de nalguearme pero no sabia como yo reaccionaría a lo cual le comente que pues era mi tío y no le podía hacer nada y que me daba mucha pena que el lo hiciera el un tanto insistente me pregunto si me podía nalguear a lo que sin mas remedio tuve que decir que si.
llegamos al rancho y como era costumbre mi tío siempre iba a pasear, me dijo que fuera con el y yo un tanto nervioso fui, caminamos por 1 minuto y sentí un ligero roce en mi espalda a lo cual me enderecé del susto, me concentre en el roce que había sentido y vi que su mano ya se encontraba posadas sobre mis nalgas apretándolas tan fuertes como podía, le pregunte que si que hacía a lo cual solo respondió «tranquilo nadie ve» seguimos caminando con el tocándome las nalgas cuando vimos un terreno oscuro puesto que habían pocos arboles repeliendo la poca luz cuando me dijo que fuéramos ahí que el quería orinar.
apenas nos adentramos lo suficiente mi tío me tomo de la mejilla y me besó de una forma tan apasionada que no podía creer lo que estaba ocurriendo, me quitó el short que llevaba me dio la vuelta y empezó a chuparme el ano, lo lamía tan bien que se me ponía la verga dura, el parecía perro sediento tomando agua y yo no sabía si me gustaba que fuera mi tío quien lo hiciera pero no quería que parará, escuché un tintineo y era el quitándose el cinturón de solo imaginarme lo que seguía mi corazón se me quería salir.
me doy la vuelta y ahí estaba su verga dura a no más poder, le medía aprox 17 cm, gruesa y peluda, con su mano sobre mi cabeza me decía que me incara y así lo hice abrí la boca y me introduje su verga en la boca y el soltó un gemido de placer me decía como me veía de puta chupándole la vrg y eso me prendía más, yo seguí dando lo mejor de mi con cada mamada y tratando de meterme toda su verga hasta el fondo y el seguía gimiendo, el me hablaba que desde hace mucho imaginaba que le chupaba la vrg y al cabo de unos segundos por la adrenalina de que alguien nos escuchará o nos viera el se vino en mi boca, sentía su leche hirviendo en mi boca, era abundante y espesa me levantó y me susurro al oído «eso es perrita trágate a tus primos» y así lo hice estaba rico su semen y la verdad es que quería mas, pero para no levantar sospechas solo nos fuimos.
durante ese fin de semana ya no volvió a ocurrir nada, el miércoles era mi cumpleaños numero 15 y mi tío me dijo que si iba con el al rancho la siguiente semana me daría mi regalo .
llego el viernes y me pasó a buscar el iba con un amigo más lo cual para mi fue extraño, llegamos a las 9pm al rancho y solo bajamos el equipaje y la comida
acomodamos la cama donde dormiríamos y mi tío así sin previo aviso me tomó de la cintura, junto su cuerpo con el mío y me empezó a besar intente zafarme puesto que no quería que nos viera su amigo y en eso siento un bulto pegado a mis glúteos, era su amigo por detrás que me empezaba a besarme el cuello. yo como todo puberto al ver lo que estaba pasando se me paro la verga. mi tío me quito la camisa mientras que su amigo me despojaba del pantalón y el bóxer y ahí estaba yo desnudo frente a ellos. escuche que el amigo de mi tío le dijo que estaba muy rico y que lo estaba poniendo duro.
me colocaron en la cama en 4 y ellos se recostaron uno alado del otro desnudos su amigo tenia una verga moustrosa le media 20 cm, era gruesa, peluda y como era blanco se le notaba mucho las venas, empecé a mamársela a los dos, y aunque intentaba comerle toda la verga al amigo no podía me producía ganas de vomitar ambos gemían y disfrutaban tanto mis mamadas pero mi tío se levanto y se dirigió por detrás mío me dio una nalgada fuerte y reaccionó «ufff que rico culo» vi que se colocó lubricante y así de una me la metió al tope, me encorve poco del dolor y mi tío se quedo quieto esperando a que el dolor desapareciera, su amigo me cacheteo y me dijo que se la siguiera mamando entonces continúe hasta que el dolor se fue y nuevamente se comenzó a mover mi tío, era un dolor rico, me gustaba que se moviera lento disfrutando mi culito que hasta ese entonces había sido virgen, me decía cosas sucias como «que linda zorra», «eso es cómetela toda», «estas apretadito», «vas hacer mi putita desde ahora y vendremos cada fin de semana para que te coja». mi tío intercambio de lugar con su amigo y el se puso lubricante y me la metía de golpe, llore del dolor puesto que la tenia mas grande y me dijo «ahora si va con ganas ya tuviste tiempo de acostumbrarte» me empezó a envestir el culo de manera desenfrenada dándome tan fuerte que me caí acostado sobre la cama y sin darme tiempo de acomodarme el se abalanzo sobre mi y siguió dándome duro, yo gritaba y gemía puesto que sabía que nadie nos escuchaba hasta que me puso patitas al hombro y me empezó a dar otra vez duro como cajón que no cerraba, después de 20 minutos escuche como se le aceleraba la respiración y en esas logró sentir un chorro caliente dentro de mí era el que se había venido en mi culito.
pensé que eso seria todo pero mi tío aun no se venía asi que me puso de misionero y me empezó a clavar una y otra vez ya para este punto no sentía dolor, solo una sensación extraña de vacío, y un nivel máximo de calentura que sin tener que tocarme el pene logré venirme, mi tío al ver esto me lo metía tan rápido como podía llegando a su éxtasis y viniéndose dentro de mi, yo parecía fuente chorreando de mecos
en esa misma noche el amigo de mi tio me volvió a coger una vez mas, mentiras que mi tío al día siguiente me cogió 4 veces mas pero eso se lo cuento en otra historia




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