No soy gay pero me encanta la verga
La manera en que disfruto sanamente de una sabrosa verga.
Mi nombre es Francisco y tengo 60 años de edad, estoy casado y tengo 2 hijos ya grandes. Les comento que vivimos en morelia y hasta la fecha había tenido un matrimonio normal y estable, con mis normales y necesarias aventurillas con algunas putillas de carrillo y del carmen disfrutando enormemente de la sensación de cojer a escondidas con el morbo del pecado y la infidelidad, pero todo cambió una noche en la que fui a echarme un palito por la calle eduardo ruiz pero no hallé nada interesante, solamente habían unas cuantas putas viejas, gordas y sucias, por lo que decidí buscar más abajo en la zona llamada el triangulito, donde tiene fama de que hay travestis y resulta que efectivamente estaba uno chaparrito y muy guapo, perfectamente arreglado como toda una dama. Nervioso me acerqué y le pregunté cuanto, una vez pactado el precio nos fuimos al hotel y en trayecto estuve a punto de rajarme pero pudo más el morbo y la exitacion de probar algo distinto. Llegamos a la habitación y lo empecé a desnudar, se quito las esponjas qué traía en el brasier para verse chichona, posteriormente yo bien nervioso le bajé su tanguita enseñando su pequeña vergueta, era muy blanca y muy flácida, de pronto en un instinto desconocido para mi se la agarré y se la empecé a mamar, creí que me iba a dar asco pero fue todo lo contrario, me sabía riquísima, se la seguí mamando por un buen rato pero no se le ponía muy dura, después le lamí los huevos y ya que andaba por allí le revisé el culito, el cual lo tenia más oscuro que el resto de su piel, me llamó la atención que tenía restos de papel higiénico y le pregunté si acababa de cagar y no se había limpiado bien y me dijo que no, que era porque hacía rato le habían echado un palo, eso me exitó más y le quite los pedacitos de papel con los dientes y le introduje la lengua lo más profundo que pude y efectivamente sabía a látex y a lubricante de condón, después de un rato de disfrutar su sabroso ano con un fuerte olor y sabor a caca, le seguí mamando su miniverguita hasta que se vino en mi boca, la verdad le salieron muy pocos mecos pero yo los disfrute mucho y quería más pero ya se había acabado mi tiempo. A partir de ahí mis visitas al triangulito es para buscar travestis, pero ahora si les pregunto si tienen la verga grande y si echan mucha leche para disfrutar más




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