Perversidad II
Capítulo 2. Amo y esclavo .
Perversidad II
Capítulo 2. Amo y esclavo
Advertencia. Este relato puede contener escenas sexuales bastante explicitas o fuertes, si no te gusta este tipo de literatura, eres libre de dejar de leer, en cambio, si decides quedarte, disfruta de este relato lleno de morbosidad y perversidades
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Libra seguía besando los pies desnudos de Alejandro, mientras, el seguía masajeando su verga al ver aquella escena de sumisión y entrega total por parte de su esclavo, aquella escena era la representación exacta de la sumisión por parte de un esclavo a su amo y aquello satisfacía a Alejandro, en ese momento, Libra dejo de besar los pies de su amo y lo miro de forma tierna y sumisa, como si esperara una orden por parte de su amo
—quitame el pantalón— ordeno autoritariamente Alejandro a su esclavo
Libra no respondió, con sus suaves dedos empezó a desajustar el cinturón, después, de forma delicada, empezó a deslizar el pantalón oscuro de su amo hasta retirarlo, dejando al descubierto las piernas trabajadas y musculosas de Alejandro, Libra no espero la orden de su amo, sabía lo que tenía que hacer ahora y de la misma forma que lo hizo con su pantalón, empezó a retirar el bóxer gris de su amo hasta dejar a descubierto la droga de un sumiso tan adoctrinado como Libra
La verga de Alejandro era de buen tamaño, no eran tan grande, pero su grosor era considerable, como la tez de Alejandro, su verga era morena, algo que contrastaba con la punta rosada, Libra la mira con el mismo deseo que siempre tenía al ver a aquella herramienta, simbolo de la masculinidad y dominio de un amo como Alejandro, sin embargo, ante de que el adolescente pudiera introducirla a su tierna boca y su lengua pudiera juguetear con ella, el amo lo agarro suavemente del mentón, permitiendo al amo y al esclavo verse a los ojos
—quitame la camisa— le volvió Alejandro a ordenar a su esclavo, este se subió a la cama, de forma delicada empezó a quitar la corbata y a desabotonar los botones de la camisa, dejando al descubierto ese cuerpo trabajado y unos enormes brazos trabajados, Alejandro tenía un tatuaje en su brazo izquierdo, algo que excitaba a Libra
Finalmente, cuando los dos estaban desnudos Libra tuvo autorización de empezar a jugar con la verga de su amo, el adolescente no lo dudo, apenas se arrodillo introdujo la verga a su boca y empezó a usar su lengua para chuparla, Libra lo hacía como todo un experto, subía y bajaba su cabeza ya sea de forma lenta y delicada o de forma salvaje y lujuriosa como si fuera el fin del mundo, Alejandro tomaba a su esclavo de la cabeza y lo ahogaba con ella, haciendo que el esclavo regurgitara cuando sentía que el aire le faltaba, aquello le excitaba a Alejandro, verlo ahogarse y suplicando por aire, hasta que le daba a su esclavo la oportunidad de respirar, lo que permitía que una linea de saliva conectara con los labios delicados de Libra y la enorme verga de su amo, solo para repetir la acción
Había momentos donde Alejandro, para ahogar a Libra, usaba sus piernas para restregar la cara de su esclavo cuando este chupaba y jugaba con su verga, solo para que el amo disfrutara la falta de aire de su esclavo
Mientras el esclavo jugaba con la verga dentro de su boca, el amo jugaba con el hoyo de su esclavo, algo que le gustaba a Alejandro de Libra era su hoyo cerradito, él sabía que otros miembros lo usaban, cosa que no le molestaba y sabía que no lo podría evitar, para él, un esclavo como Libra debía de ser usado por los hombres que fueran necesarios, pero parecía que Libra tenía el don de que, por mas que muchas vergas penetraran aquel culito, siempre lograba recuperar su forma cerradita como la de un pequeño pollito, así que Alejandro empezó a jugar con el hoyito cerradito de su esclavo, no introducía sus dedos, no quería dilatarlo, eso era un privilegio que un putito como Libra no merecía, eso era lo que Alejandro pensaba, así que se limitó el tocar aquel pequeño agujero
Luego de aquello Alejandro sabía que era momento de disfrutar, quito su verga de la boca del esclavo, él sabía que venía lo mejor, con un movimiento, Libra entendió que era hora de ponerse en posición de perrito, lo cual hizo en el suelo tapizado con la alfombra de estilo arabesco, permitiendo a Alejandro observar, en todo su esplendor, aquel pequeño hoyito delicado y que sería ultrajado sin piedad alguna, el amo se masturbo unos momentos, para después, arrodillarse e iniciar con el acto sexual, primero acaricio el hoyito con su verga, haciendo que la excitación de esclavo, ansioso por ser penetrado, subiera de forma brutal
«Ahora si, putito, hora de cumplir para lo que sirves». Pensó Alejandro y sin previo aviso penetro a su delicado esclavo
Libra soltó un fuerte gemido de dolor y placer, Alejandro no hizo el mínimo esfuerzo para silenciar a su esclavo, sabía que nadie acudiría en su ayuda y solo los miembros escucharían con placer los gemidos de aquel esclavo siendo ultrajado, por lo que el amo, al sentir las estrechas paredes anales de su esclavo empezó a moverse rapido, sin piedad alguna, donde los testiculos del amo golpeaban de forma sonora el culito del esclavo y se mezclaban con los gemidos dolorosos y placenteros de esclavo
—grita putito, grita y que escuchen como uso tu culo, pinche puto— le gritaba Alejandro mientras este agarraba fuertemente las caderas del esclavo y lo movía de forma violenta, penetrando violentamente su verga para abrir las paredes anales de su esclavo
Pero mientras Alejandro nalgueaba, agarraba del cuello y jalaba del pelo a su esclavo, recordó a todas sus víctimas, recordó a los pequeños esclavos que Alejandro penetro y penetraba sin piedad alguna, pero lo mejor de todo es que lo hacía de manera impune, sin que hubiera castigo para él y después, cuando puso uno de sus pies encima de la cabeza de su esclavo mientras lo seguía penetrando, escena que demostraba la sumisión del esclavo y su valor en el Club y para los miembros, el amo recordó cuando conoció a Libra
Libra fue un joven que fue levantado y vendido, tal vez tenía familia buscándolo, pero eso no le importó a Alejandro, la primera vez que lo uso recordó las lagrimas que el adolescente soltaba al sentir la verga que lo penetraba sin piedad, sin saber que eso le producía aún más placer, aumentando así las penetradas del amo
«sera difícil entrenarte, pero no dudo que pueda corromper tu mente hasta hacerte más sumiso de lo que debes». Pensó Alejandro cuando termino la violación de aquel nuevo esclavo y se disponía a salir
Ahora su misión se había cumplido, la mente de aquel adolescente quedo reducida a una total sumisión a los miembros del Club y por un gusto adictivo hacía las vergas de los miembros, Alejandro sabía que, tarde o temprano, aquel jovencito tendría que «retirarse» del club, ya sea vendido a algún cliente extranjero o simplemente eliminado, si bien la última opción no le gustaba a Alejandro, poco o nada le importaba al amo, había más culitos que ultrajar, pensaba Alejandro
Luego de varias penetradas, donde las nalgas de Libra estaban rojas y su hoyito estaba rojo e irritado por las violentas penetradas, Alejandro aumento las estocadas, esto, mientras las delgadas piernas de Libra estaban sobre los hombros del amo, fue en ese momento que el amo sintió que estaba por llegar al clímax, así que empezó a ahorcar a su esclavo, lo miro a los ojos, vio como el aire se le iba al esclavo, sintió ganas de eliminarlo, podía hacerlo, aquella idea le daba mucho placer, pero como si recuperara la compostura soltó sus manos del delicado cuello de aquel jovencito y en el momento que el esclavo recuperaba el aire, de la verga del amo salieron chorros de la abundante leche del amo, preñando asi el culito de aquel pequeño esclavo
«Tal vez mi leche se junte con la de otros». Pensó Alejandro mientras se recuperaba por la follada al mismo tiempo que el sudor corría sobre el cuerpo del hombre, luego de unos breves momentos, el hombre saco su verga y pudo ver la imagen que le excitaba
Era la imagen de aquel hoyito pequeño, ahora abierto en una perfecta circunferencia roja, donde la leche amenazaba con salir de aquel hoyito ultrajado
Tras contemplar aquella hermosa imagen Alejandro se acostó sobre la cama para descansar un rato
—levántate y acércate— le volvió Alejandro a ordenar a Libra, este, de forma inmediata y con algo de dificultad, se levanto y se acerco a su amo, pero sin subirse a la cama, permaneció de pie frente a Alejandro, quien pudo contemplar aquel delgado e inocente cuerpo, el cuerpo digno de un putito que solo debe de ser usado por los verdaderos hombres —quiero que te bañes, iremos al Mirador. Probablamente para ver como usan a otros putitos o para que vean como te uso, entendiste
—si, mi señor— le respondió sumisamente Libra a Alejandro
Libra no espero otra respuesta, se limito a darse la vuelta para ir al baño y limpiar su cuerpo, pero justo cuando se dio la vuelta, mostrando aquel culito ultrajado y usado, Alejandro no lo dudo y le dio una fuerte y sonora nalgada a su esclavo, Libra no se inmuto y siguió caminando hacía el baño de la habitación, mientras que Alejandro volvió a descansar encima de la cama antes de continuar con aquella noche llena de placer
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Espero que les haya gustado el segundo capítulo, no olviden comentar y apoyar estos relatos
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