René capítulo 12
Final de René y Diego.
Rene
Ha pasado casi un año desde que papá y yo vinimos a vivir al rancho. Mamá está con alguien más y están iniciando una nueva vida.
La extraño, pero prefiero vivir con mi papá, mi macho. Él es muy bueno conmigo, me trata bien: todas las mañanas me despierta con su verga en mi boca para darme su leche de macho o con su verga en mi culito para llenarme. Si él tiene que salir por trabajo, Chema, el dr. Wolf o don David se encargan de darme verga hasta que papá vuelva.
-René estás listo para hoy.
-Sí. Quiere nadar en la alberca.
Hoy es mi cumpleaños y vamos a celebrar en la casa del dr. Wolf que tiene piscina. Papá dice que será un día para mi sólito.
-Cierra los ojos.
Papá tapa mis ojos para que vayamos a ver mi sorpresa. Estoy ansioso, seguro la pasaré muy bien.
-¡SORPRESA!
Papá quita las manos y no puedo creer lo que veo. El patio tiene un letrero enorme que dice: Feliz cumpleaños, René.
Hay regalos en la mesa, un enorme pastel y globos por todos lados como en las películas. Pero, lo mejor es que los invitados: Chema, Don David, dr. Wolf y mi tío Marcos. Todos ellos desnudos y con sus vergas enormes apuntando hacia mí.
Giro para ver a papá, su enorme verga está a mi lado. Brinco a sus brazos y doy las gracias por mi fiesta.
-No vas a saludar a tu tío.
Salgo corriendo a los brazos de todos. Me felicitan y abrazan con cariño, el olor de macho de cada uno me impregna mientras van quitando mi ropa.
Me cantan las mañanitas, sirven comida, bebida y pastel. Jugamos en cada uno aprovechan a insertar un dedo dentro de mí o acariciar mi piel. Me siento tan querido.
-¡GANÉ!
-Aquí tienes tu premio.
Es otra rebanada de pastel.
-Gracias, don David.
-Nada de eso. Ahora puedes llamarnos por nuestros nombres. Disfruta tu glaseado.
Apenas doy una mordida reconozco el sabor de la leche de David. También la de Chema, sus vergas están más flácida que las otras.
Papá, mi tío y yo entramos a la piscina a nadar. Ellos son los tiburones cuando me alcanzan, me devoran mi culito.
-Aahh. Papi.
-Parece que este culito quiere comer también.
Asiento a papá. Me abraza y enredo sus piernas en su cintura, su falo roza mi entrada- Te amo- me besa mientras su enorme cabeza entra en mi culito sin piedad.
Pataleo y trato de alejarme, pero no sirve de algo. Papá sigue empujando hasta que sus pelos cierran mi entrada.
-Feliz cumpleaños.
Levanta su axila peluda y empuja mi rostro para que aspire y lama a mi antojo -también traje tu regalo.
-AAHH
Mi tío presiona su verga contra mi entrada hasta traspasar y unirse a mi papá dentro de mí. Mi culito se expande tanto qué creo se partira en dos, el calor que emanan mis machos es tanto que ni el frío del agua alivia este fuego.
-Papá… aahh… mi culito… más…
Me duele mucho, pero quiero más, me gusta sentirme lleno y lo calentito de la leche cuando la dejan dentro de mí.
-Ya vienen tus hermanitos amor.
-También tus primos.
Papá aumenta la fuerza de sus manos en mi cintura y mi tío en mis hombros. Empujando con tanta fuerza hasta que…
-AAAAA
Los tres gemimos tan fuerte. Ellos gritan y mi culito empieza a llenarse. Al terminar, mi tío sale de mí y papá dentro de mí ayuda a salir.
-Amor ¿quieres descansar o quieres los otros regalos? Hoy estaremos todo el día llenando tu culito de leche tibia así que puedes descansar.
-Quiero mis regalos.
Papá está parado conmigo aferrado a él. Chema se pone detrás de mí y empuja de forma fuerte se escucha un sonido cuando logra entrar -no dejen que se salga la leche.
Dicho eso, papá espera hasta que Chema está hasta el fondo. Luego, se sale y Wolf toma su lugar. Otra doble inicia, excepto que me ponen en cuatro encima de Wolf y Chema detrás de mí. David calla mis gemidos con su verga e inicia el mejor cumpleaños del mundo.
Me dieron verga por delante y detrás hasta durante todo El día y noche. A veces uno en cada lado. Otras dos por mi culito y boca, pero cumplieron su promesa de cumpleaños.
A la mañana siguiente tomaron fotos para recordar y algunos videos. El mejor de todos es donde estoy en la mesa con el letrero de feliz cumpleaños, mis 5 machos rodeándome. Ellos gritan feliz cumpleaños mientras su leche escurre de mi culito y boca.
Más cumpleaños y machos siguieron llegando. Pero, mi papá siempre es el número uno y seguimos viviendo juntos, haciendo el amor cada día y despertando con su verga dentro de mí.


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