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Gays, Incestos en Familia, Sexo con Madur@s

Tradición Familiar Parte 5

Hugo organiza un plan para cogerse a su sobrino.

Hugo empezó a visitar más seguido a Julián y pasar tiempo con él, lo llevaba al cine, al parque, le compraba regalos, haciendo que el vínculo entre ellos se hiciera más fuerte, lo llevaba a su departamento a ver películas, y acostados en la cama le acariciaba el pelo, le daba besitos en el cachete a veces muy cerquita de su boca para ver su reacción, Julián no lo rechazaba.

Hugo: Julián ¿Tú me quieres mucho?

Julián: Si tío, eres mi tío favorito.

Hugo: Pues soy tu único tío.

Julián: No, también los hermanos de mi mamá son mis tíos.

Hugo: Es cierto, pero ¿Me quieres más a mí que a ellos verdad?

Julián: Sí tío ¿Y tú me quieres más a mí que a mi hermanito, o por qué a él no lo llevas a pasear como a mí?

Hugo: Es que él está más chiquito, y se enfada, pero ya después lo vamos a invitar.

Julián: Sí, es bien llorón y hace berrinches, eso le dijo mi papá a mi mamá, que por eso sólo me llevabas a mí.

Hugo: ¿Y crees que puedas guardar un secreto si te cuento algo? Ni a tu mamá ni a tu papá, ni a nadie le puedes decir, porque si lo cuentas, quiere decir que no me quieres.

Julián: Sí te quiero tío, te prometo que no le voy a contar a nadie ¿Cuál secreto?

Hugo: Tengo un amiguito, es de tu edad y él también me quiere mucho, yo creo que me quiere hasta más que tú.

Julián: ¡Nooo yo te quiero más!

Hugo: Bueno, pues eso lo tienes que demostrar, mañana lo voy a invitar a jugar y vamos a ver quién de los dos me quiere más.

Julián: Yo le voy a ganar a ese niño, yo te quiero más.

Hugo: Pues ese niño me da besitos en la boca porque me quiere mucho, a ver ven dame un besito.

Julián: ¿Cómo los novios? ¿Cómo mis papás?

Hugo: Sí, es que con ese niño jugamos a los novios, y él juega a que es mi novia porque yo no tengo novia, ni tengo a quien darle besitos en la boca, pero por eso lo hacemos en secreto, para que no lo regañen en su casa.

Julián: Pero yo no soy niña.

Hugo: Ya sé, ni él es niña, pero es sólo un juego y a Mati le gusta mucho, yo creo que a ti también te va a gustar, pero si no quieres venir mañana, yo juego solito con él.

Julián: ¿Se llama Mati tu amigo?

Hugo: Se llama Matías, pero le dicen Mati de cariño.

Julián: ¿Y los dos vamos a ser tus novias?

Hugo: No, sólo el que me quiera más y lo haga mejor va a ser mi novia, con el otro ya no voy a jugar.

Julián: No tío, yo si quiero jugar contigo, yo quiero jugar a ser tu novia.

Hugo: Entonces dame un beso en la boca.

Julián lo dudó, no sabía qué hacer, en su inocencia solo quería hacer feliz a su tío y seguir siendo su sobrino favorito, se acercó a él y le dio un beso de piquito. Hugo se rio un poco, le acarició el cabello por la ternura y la inocencia de su sobrino, inocencia que si el plan seguía como iba, al dia siguiente cambiaría para siempre.

Hugo: Bueno, mañana vas a ver cómo se dan besos los novios, paso por ti y vamos a invitar a Mati, pero no le vayas a decir a nadie que va a venir un niño ok, ni lo que te dije que vamos a jugar, todo lo que hablamos aquí se queda en secreto.

Hugo llevó a su sobrino a su casa, era parte del plan, su hermano Adrián iba a interrogar a su hijo a ver si contaba algo de lo que habían hablado, para ver qué tanto podían confiar en él.

Adrián entró a la habitación de Julián para darle un beso de buenas noches y aprovechó el momento para platicar con él.

Adrián: Hijo buenas noches ¿Cómo te fue con tu tío hoy? ¿Qué hicieron?

Julián: Bien, vimos una película.

Adrián: ¿Y qué más hicieron?

Julián: Nada más, y platicamos de cosas.

Adrián: ¿De qué cosas, me puedes contar?

Julián: Pues de muchas cosas, como platico contigo, de los videojuegos y de la escuela y así.

Adrián: ¿Y a ti te gusta estar con tu tío?Porque si no quieres estar con él o salir con él, le puedo decir que ya no pase por ti.

Julián: No papá, mañana va a pasar por mí, vamos a jugar.

Adrián: ¿A Jugar a qué?

Julián:  Mmmm, a un video juego nuevo que compró.

Adrián: Ok hijo está bien. Ya duérmete, me da gusto que quieras mucho a tu tío.

Al día siguiente los hermanos hablaron, y se confesaron lo que cada uno había hablado con Julián, al parecer el niño le era fiel a su tío, el siguiente paso era estar con Mati delante del niño, para eso tenían que contratar un servicio a domicilio, y como Hugo ya era de confianza, le facilitaron al menor.

Hugo ya estaba en su departamento cuando le avisaron que Mati había llegado, inmediatamente bajó por el pequeño, le dijo a su sobrino Julián que lo esperara en la recámara.

En el elevador Hugo le explicó a Mati que estaba su sobrino, otro niño de su edad, y que quería que ese niño aprendiera a hacer todo lo que Mati sabía, que por eso tenía que disfrutarlo mucho y hasta exagerar para que a su sobrino se le antojara también. Mati estuvo de acuerdo.

Cuando entraron a la habitación a Julián se le bajaron un poco los nervios, ver a un niño de su edad le daba confianza. Aunque no sabía exactamente bien a qué iban a jugar

Hugo: Bueno Julián, ahorita vas a ver cómo jugamos Mati y yo a los novios, y ya al ratito vamos a jugar tú y yo para ver quién lo hace mejor.

Hugo se acercó a Mati y lo comenzó a besar apasionadamente, metiéndole la lengua, Mati saboreaba sus besos, el pequeño niño en verdad disfrutaba de la pasión de estar con un hombre. Hugo fue desvistiendo a Mati hasta dejarlo completamente desnudo, lo cargó en sus brazos y lo acostó en la cama a un lado de Julián, que no decía nada, sólo observaba todo el acto. Después Hugo se comenzó a desvestir quitándose primero la playera dejando ver su pecho peludo, no era nuevo para Julián, ya lo había visto sin camisa muchas veces, lo que sí le sorprendió fue cuando su tío se quitó el pantalón y se quedó en boxer, podía ver un gran bulto por debajo, mayor fue su sorpresa aún al ver a su tío quitarse el boxer y quedar completamente desnudo. Una verga de 21cm, gruesa en su punto máximo de erección, para Hugo era un sueño ya tener ahí en la cama a su sobrino y que este lo viera desnudo. Julián no dejaba de verle la verga a su tío, Hugo lo notaba y lo disfrutaba.

Hugo se subió a la cama y se sentó sobre sus rodillas pidiéndole a Mati que se la chupara, el niño se acercó y comenzó a chuparle la verga como ya sabía, se metía casi toda y le mamaba la verga a Hugo con la garganta, Hugo sentía que su verga le llegaba al estómago del pequeño, era todo un experto manado verga. El nene solo se la sacaba para tomar un poco de aire y luego continuaba, Julián se había acercado para ver, estaba atento a lo que Mati hacía.

Hugo: ¿Quieres probar Julián?

Julián: ¿A qué sabe?

Hugo: Dile Mati a qué sabe.

Mati: Deliciosa, tu tío tiene la verga más deliciosa del mundo.

Para Julián todo era nuevo en ese mundo del sexo y la perversion, ni siquiera sabía que al pene también le decían verga.

Julián: A ver pues, quiero probar yo.

Mati se quitó y dejó que Julián se acercara, Julián torpemente abrió su boquita y se la metió a la boca, chupaba como podía pero no le encontraba el gusto que tanto decía Mati, pero por quedar bien hacía como que en verdad le sabía rica. Después Hugo le dió instrucciones a Mati para que se volteara y se pusiera de perrito, Mati obedeció y levantó su culito, Hugo se le dejó ir a lengüetazos mamandole el culo, Mati comenzó a gemir de placer.

Hugo: ¿Quieres sentir Julián? ¿Quieres saber que se siente que tu tío te chupe tu culito?

Julián no dijo nada, solo movió la cabeza afirmando que sí.

Hugo: Quítate pues la ropa y ponte como está Mati.

Julián obedeció, se desnudó y se acomodó a un lado de Mati, poniendo su cuerpo en la misma posición levantando su culito, su tío Hugo estaba que rebuznaba de placer, era la primera vez que veía desnudo a su sobrino, al fin le vía su pequeño culito, además, ver dos culitos pequeños a su disposición era el paraíso, pero el de Julián era hermoso, se veía cerradito a diferencia del de Mati que había sido usado muchísimas veces, no solo por él sino por otros hombres. Aún así era un culito pequeño, que Hugo moría por volver a tronar para que su sobrino viera de lo que era capaz su verga.

Hugo se acercó al culito virgen de su sobrino y primero disfruto su olor, aspiro profundamente llenando sus pulmones con el olor de su sobrino, fue como una droga, su verga se puso aún más dura. Lentamente se fue acercando y comenzó a lamer suave y despacio, su sobrino sintió como la tibia lengua de su tío lamía su culito y un escalofrío recorrió su pequeño cuerpo, su piel se erizo y Hugo lo notó, acarició las nalgas de Julián y pudo sentir cada poro de su piel erizado.

Julián movía su cadera en círculos, de verdad estaba disfrutando la humedad de la lengua de su tío. Hugo metió suavemente su lengua en el interior del culito tierno de su sobrino, era tan cerrado que le costó, pero fue metiendo poco a poco la puntita dilatando cada vez más ese pequeño culito.

Hugo: Ahora Julián, quiero que veas lo que voy a hacer con Mati.

Julián se quitó de la posición en la que estaba para ponerse a un lado de Mati y observar lo que su tío estaba por hacer.

Hugo se escupió la mano y embarró el culito de Matías, y después se escupió la verga, la apunto en la entrada del pequeño y la comenzó a meter, poco a poco se fue clavando hasta el interior del niño, que se la comió toda sin quejarse, al contrario, Mati lanzó pujidos de placer. Julián tenía los ojos completamente abiertos al ver como su tío le había enterrado toda su vergota al niño. Hugo comenzó a cogerse a Mati, primero despacio y poco a poco fue aumentando el ritmo.

Hugo: Julián ven bésame.

El niño se puso de pie a la altura de su tío, que estaba hincado clavándose a Mati. Hugo lo tomó por la cabeza y lo comenzó a besar, eso lo calentó muchísimo lo que hizo que casi se viniera, pero ese no era el plan de Hugo, así que se la sacó a Mati para descansar y dejó de besar a su sobrino quien inmediatamente se fijó en la verga enorme y resbalosa de su tío, y en el culito de Mati completamente abierto.

Hugo: Te toca Julián ¿Quieres sentir la verga de tu tío?

Julián: Me da miedo ¿No duele?

Hugo: No viste a Mati como le gusta, como lo disfrutó, o a caso quieres que él gane.

Julián: No tío yo quiero ganar, yo quiero ser tu novia.

Julián se acomodó nuevamente de perrito ofreciéndole el culo a su tío, quien inmediatamente llenó de saliva con su mano. Acomodó la verga en las nalgas de su sobrino y empujó, estaba muy caliente, Julián al sentir que la verga iba a entrar apretó cerrando el paso, su tío empujó más pero no logró que entrara. Tenía que lubricarlo y dilatarlo más. Sacó un pomo de lubricante y lo embarro en el culito apretado de Julián, intentó meter un dedo, era demasiado apretado y el niño no cedía.

Hugo: Julián relájate es solo mi dedo.

Hugo le acarició la espalda y sintió que Julián se relajó un poco, aprovechó para empujar su dedo con fuerza haciendo que entrara hasta el nudillo.

Julián: ¡Auuuuuuuu!

Hugo: Relájate bebé, relájate, ya está entrando, es solo el dedito.

Hugo comenzó a meter y a sacar esa pequeña parte del dedo, empujando cada ves más, suave, pero Julián estaba muy nervioso, apretaba su culito, Hugo sentía como su sobrino le apretaba el dedo con los pliegues de su interior, pero poco a poco fue entrando más hasta que metió el dedo completo, pero Julián no soportó y se movió hacia delante sacándose el dedo de su tío, a Hugo le preocupó que su sobrino no aguantara su dedo, si no aguantó eso, era impensable que aguantara la verga, eso lo desanimó mucho.

Decidió que era hora de parar ahí, así que le pidió a Mati que se la chupara, Julián se volvió a acercar para ver, su tío comenzó a cogerse la garganta de Mati hasta que sintió que desde sus cargados huevos salían sus mecos, sacó la verga de la garganta del nene y se vació en su cara para después volver a meter la verga en su boquita. Mati saboreaba cada gota que Hugo le regalaba relamiéndose la cara, Julián no dejaba de sorprenderse.

Cuando terminaron, Mati le pidió permiso a Hugo para ducharse y después de eso se vistió, Hugo también se vistió. Bajó a entregar al pequeño que ya estaban esperando, y volvió a subir con su sobrino.

Hugo: Vamos Julián, ya es hora de irnos es tarde.

Julián: ¿Tio estás enojado?

Hugo: No campeón, como voy a estar enojado, si lo hiciste muy bien.

Julián: Pero Mati ganó, él sí dejó que le metieras tu verga, y hasta se comió lo que te salió. ¿Qué es?

Hugo: Es leche de hombre, y ese es el premio cuando lo haces bien.

Julián: ¿Sabe rica? Dame.

Hugo: Pues si quieres te voy a dar otra oportunidad, pero hoy no, porque hasta ahorita va ganando Mati, pero tiene que ser otro día va. Y recuerda, no le debes contar nada a nadie, pero a nadie eh, ni a tu papá.

Hugo llevó a su sobrino a casa de su hermano, donde Adrián salió a recibirlos, le pidió a Julián que se pasara y se quedó platicando con Hugo.

Adrián: ¿Qué hermano, ya te lo cogiste, cuéntame qué pasó?

Hugo: No va a ser tan fácil, tu hijo está bien cerradito. Le intenté meter un dedo y no aguantó. Pero me cogi a Mati delante de él y tu hijo quiere que me lo coja, pero pues yo ya me había venido, será mañana. Solo me queda una duda Adrián ¿Por qué quieres que sea yo y no tú el primero que se lo chingue?

Adrián: No sé, yo soy más pendejo para esas cosas, no sé cómo hacerle, me da miedo lastimarlo o no saber cómo acercarme a él, además me da mucho morbo pensar que tú o alguien más se lo coge, es más me gustaría ver cuando lo hagas.

Hugo: Pues ya está, mañana me lo cojo y tú nos ves, y ya que lo rompa, le rompes el culito tú.

Adrián: No, pero él no me puede ver, se va a cohibir, yo me escondo en el clóset o algo para que Julián no me vea.

Los dos hermanos quedaron de acuerdo. Adrián se pasó a su casa y se fue directo a la recámara de Julián, que estaba muy serio.

Adrián: ¿Qué te pasa hijo estás triste?

Julián: No, pero hoy me ganó un niño en un juego.

Adrián: ¿Qué niño y qué juego? Cuéntame.

Julián: Un niño de otro departamento, en un videojuego, pero no me voy a dejar ganar.

Adrián supo que definitivamente su hijo estaba guardando muy bien el secreto que tenía con su tío.

Al día siguiente Hugo preparó todo, pasó a recoger a su sobrino a su casa y se lo llevó a su departamento. Adrián ya los esperaba escondido en el clóset de la recámara, excitado de pensar lo que iba a presenciar.

Hugo llevó a su departamento a su sobrino, pasándolo directamente a la recámara, ahora sí estaba listo para romperle el culito a su pequeño sobrino.

Adrián abrió un poco la puerta del clóset y vio como su hermano comenzaba a desvestir a su hijo para luego desvestirse él. Hugo tomó a Julián en sus brazos y lo subió a la cama. Ya traía la verga parada. Dentro del clóset Adrián estaba igual, se desabrochó el pantalón para sacar su verga y comenzar a masturbarse.

Hugo se acostó boca arriba y le pidió a su sobrino que se la chupara, el nene obediente y acordándose del día anterior se dirigió a la verga de su tío metiéndose entre sus piernas. Adrián no podía creer lo que veía.

Hugo: Acuérdate que va ganando Mati, esta es tu última oportunidad, así que hazlo lo mejor que puedas.

Esas fueron las palabras de motivación que Julián necesitaba, no iba a permitir que otro niño le quitara el amor de su tío, además siempre había sido un niño muy competitivo.

Se dejó ir a la verga de su tío abriendo lo más que podía su boquita, metiéndose media verga hasta la garganta, Hugo inmediatamente sintió el placer recorrer cada centímetro de su cuerpo, Julián sentía que se ahogaba, pero recordaba a Mati comiéndose esa verga y se metía más profundo, se la chupaba con placer al ver que su tío lo estaba disfrutando.

Julia: ¿Así tío, lo estoy haciendo bien?

Hugo: Sí mi amor lo estás haciendo de maravilla, sigue chupando.

Julián se volvió a meter lo más profundo que su garganta pudo y Hugo lo tomó de la cabeza para clavarlo aún más, y con sus manos hacía que el niño se la mamara, se escuchaban los sonidos de la boca de Julián ahogándose, su tío no lo dejó escapar hasta que vio que Julián se retorcía por la necesidad de tomar aire, lo soltó y Julián se sacó la verga de su boca. Tenía los ojos llorosos y estaba rojo, tosía casi vomitando.

Hugo: Eso campeón, así se hace, eres muy bueno mamando verga, ven chiquito acomódate aquí encima de mi, sobre mi panza  y sigue chupando.

Hugo le pidió a su sobrino que se montara sobre él haciendo un 69, el nene siguió chupándole la verga a su tío mientras que Hugo levantó la cabeza para alcanzarle el culito a su sobrino y comenzar a deleitarse con tremendo manjar, le saboreaba sus nalgas y su hoyito, le daba lengüetazos y lo mordía ahogado en placer.

Adrián desde el clóset sentía que a cada segundo se corría, quería salir y unírseles pero estaba disfrutando tremendo espectáculo en primera fila.

Hugo estiró su mano y tomó el pomo de lubricante, sabía que si no lo lubricaba lo suficiente, no lo podría penetrar. Colocó abundante en el culito de Julián.

Hugo: Te voy a meter el dedo despacio, acuérdate que te puede doler poquito, pero te tienes que aguantar, vas a ver que después vas a sentir rico.

Julián: Si tío está bien.

Julián le respondió mientras seguía chupando la verga de su tío quien comenzaba a introducir su dedo medio. Poco a poco y con ayuda del lubricante comenzó a sentir el interior de su sobrino, ese culito rico y apretadito, Julián comenzó a pujar, apretando.

Hugo: No aprietes papi, acuérdate que te tienes que relajar, respira hondo.

Julián tomó aire y en cuanto Hugo sintió que su sobrino se relajó un poco, le clavó todo el dedo comenzando a acariciar la pequeña prostata del niño, quien comenzó a hacer sonidos de placer, eso era lo que Hugo buscaba, comenzó a cogerselo con el dedo y cuando sintió que estaba lo suficiente dilatado le metió otro, lo hizo suave, Julián se quejaba un poco pero aguantaba, ahora tenía dos dedos adentro del culo de su sobrino que cada vez se quejaba menos, intentó meter otro, pero el culito de su sobrino no estiraba más y este comenzó a gritar.

Julián: ¡Auuuuuuuuuu tío así no!

Hugo se dio cuenta que estaba avanzando muy rápido, pero estaba demasiado caliente y perdiendo el control. Tomó más lubricante y abriendo el culito de Julián con los dedos, le echó un chorro adentro para que dilatara más, y nuevamente se los comenzó a clavar hasta adentro, cada vez sentía más abierto ese pequeño culito, cuando creyó que estaba listo, le metió un tercer dedo, esta vez, los tres dedos se deslizaron hasta adentro, Julián pujó un poco, pero seguía mamándole la verga a su tío. Hugo no podía creerlo, ya casi lo tenía listo, ahora venía lo más importante, que Julián le aguantara la verga. Lo empujó hacia delante y lo puso de perrito poniéndose detrás de él.

Hugo: Ahora si chiquito, te voy a meter la verga, ahora si vas a ser mi novia, me tienes que demostrar que me quieres y aguantar. Vas a ver que después vas a pedir que te de verga a gritos.

Julián cerró sus ojitos para sentir como su tío acomodaba su pedazo de carne caliente entre sus nalgas y empezaba a empujar. Julián sintió como algo suave pero firme le entraba por el ano. Era el glande de su tío que había logrado entrar en él, cuando Hugo sintió que estaba adentro y con ayuda del lubricante se deslizó hacia adentro metiendo media verga. Julián al sentir tremenda embestida dio un grito de dolor pero no se quitó, estaba dispuesto a soportar lo que fuera con tal de ganar, apretó con sus puños las sábanas, y cerró los ojos respirando agitadamente. Hugo le  comenzó a sacar y meter la verga solo un poco, preparándose para dejársela ir a su sobrino con todas sus fuerzas, lo tomó de la cintura fuertemente, para que el nene no lograra escaparse y volteó a ver a su hermano para que le diera su aprobación, Adrián movió su cabeza en señal de sí, y Hugo, con el permiso de su hermano, le iba a reventar el culo a su sobrino, lo haría sentir por primera vez lo que es tener una verga perforándole las entrañas, lo haría sentir lo que es ser dominado por un hombre. Y así de una Hugo se salió un poco para con fuerza clavársela a su sobrino, sintiendo como le rompía sus esfínteres, metiéndole la verga hasta el fondo, Julián gritó fuertemente.

Julián: ¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh!

Y dejó caer su cuerpo sobre la cama, su tío se dejó caer sobre él metiendo nuevamente su verga hasta el fondo, le tapó la boca para que no escucharan los vecinos y se lo comenzó a coger fuertemente. Se lo cogía tan feroz que Adrián estuvo a punto de salir a detenerlo, pero no lo hizo, permitió que su hermano se cogiera a su hijo a su antojo.

Con cada embestida Julián se iba acostumbrando a la verga de su tío y comenzó a sentir algo raro, tener a su tío dentro de él, sentir su verga caliente lo comenzó a excitar, su pene se puso erecto, al parecer iba a estar vergón como todos en su familia, a su edad ya le medía 10cm, su piel se erizó mientras su tío besaba su cuello. Con la voz entrecortada Julián preguntó.

Julián: ¿Tío ya soy tu novia?

Hugo: Si mi amor eres mi novia

Julián: ¿Me vas a dar tu leche como a Mati?

Hugo: Si mi vida te voy a llenar de lechita para hacerte un bebé. ¿Ya la quieres?

Julian: Si tío

Hugo: ¡Ahí te va chiquito!

Hugo se comenzó a coger más fuerte a su sobrino, estaba sudando, y bramaba de placer como un toro. Su sobrino pujaba con cada embestida que su tío le daba, también estaba completamente sudado. Hugo comenzó a hacer sonidos más fuertes, las venas de su cuello se brotaban, Julián lanzaba gemidos agonizantes como de alguien que ya está a punto de rendirse, que no puede más, su tío dió una embestida final arqueándose para clavarse lo más profundo que pudo y se quedó ahí quieto lanzando gemidos como de alguien completamente trastornado por el placer.

En las entrañas de Julián chorros de leche caliente de su tío lo inundaron, el pequeño podía sentir como la verga de su tío se vaciaba en su interior y lo llenaba de sus mecos espesos. Adrián salió del clóset casi a punto de venirse, Hugo lo vio y le sacó la verga a Julián. Adrián se puso detrás de su hijo y le abrió las nalgas, tenía el agujero abierto y rojo, completamente dilatado y lleno de leche escurriéndole, Adrian se acomodó y le clavó la verga a su hijo, el nene que pensó que ya había terminado todo, lanzó gemido fuerte, volteando a ver que era lo que pasaba. Al voltear vio que era su papá quien lo tenía clavado.

Julián: ¿Papi?

Adrián: Si hijo soy yo, está todo bien, tu tío me invitó a jugar. ¿Quieres? ¿Quieres que papi te coja?

Julián no dijo nada, solo paró su culito ofreciéndoselo a su padre que ya lo tenía clavado haciendo que sus nalguitas pegaran en los pelos de su verga. Con esa señal Adrian se comenzó a coger a su hijo de una manera espectacular, le sacaba casi toda la verga y se la dejaba ir hasta el fondo, sintiendo el interior de su pequeño lleno de la leche de su hermano, le comenzó a batir los mecos haciendo que del culito de Julián saliera espuma, estaba tan lubricado y dilatado que su verga entraba a su antojo, Julián estaba como en un trance, entre el dolor y el placer, era demasiado pequeño para asimilar esas sensaciones.

Su padre no soportó más y se comenzó a vaciar dentro de él niño llenándolo del mismo semen con en que lo había hecho, de los mismos huevos de donde Julián había salido ahora era de donde salía la leche que inundaba sus entrañas

Adrián se desplomó sobre el pequeño cuerpo de su hijo exhausto de placer, sintiendo como si trajera el corazón en la verga, que le palpitaba mientras iba perdiendo tamaño.

Cuando a Adrián se le bajó la calentura volvió a la realidad, se acacababa de coger a su hijo, lo vio ahí acostado en la cama con sus patitas abiertas hacia los lados, y el culito escurriendo de mecos. Por un momento se volvió a excitar, con ganas de volverle a clavar la verga. Su hermano Hugo estaba sentado recostando su espalda en la cabecera de la cama. Adrián se acercó a su hijo.

Adrián: ¿Hijo estás bien?

Julián: Si papi, aunque siento muy raro mi culito.

Adrián: ¿Te duele?

Julián: Sí poquito, pero siento como si todavía me la estuvieran metiendo.

Adrián: Esque te quedó bien abierto hijo, lo hiciste muy bien, tu tío y yo estamos muy contentos.

Julián: ¿Pero voy a ser la novia de los dos?

Adrián: Sólo es un juego hijo, y sí puedes jugar a que eras la novia de los dos, pero recuerda este es nuestro juego secreto, nadie más lo debe de saber ok.

Julián: Sí papá está bien.

Adrián: Pero ven hijo, vístete que nos tenemos que ir.

Julián se volteó  boca arriba pero se veía exhausto y agotado. Hizo un fuerte esfuerzo por bajarse de la cama y caminaba con dificultad, estaba adolorido después de tremenda cogida que le habían dado, y para ser su primera vez era sorprendente que incluso pudiera moverse.

Hugo: Hermano creo que lo mejor será que dejes al niño a dormir aquí, míralo, apenas puede caminar. Si tu esposa lo ve así va a sospechar, incluso lo puede revisar. Es mejor que le digas que se quedó dormido y que lo quisiste dejar aquí.

Adrián: Pero mañana tiene clases.

Hugo: Mañana pasas temprano y me traes el uniforme y ya de aquí que se vaya a la escuela.

Adrián: Está bien. Hijo, quédate a dormir aquí con tu tío y descansa, ya mañana paso por ti en la mañana. Hugo, lo metes a bañar y ya para cuando yo llegue ya sólo se ponga el uniforme.

Adrián se fue a su casa dejando a su pequeño hijo con su tío.

Una vez a solas Hugo le pidió a su sobrino que se subiera a la cama y que se acostara a un lado de él.

Hugo: ¿Como estás campeón? ¿Te sientes mejor?

Julián: Sí tío.

Hugo: ¿Me aguantas otro palito?

Julián: ¿Qué es eso? No entiendo

Hugo: ¿Qué si aguantas que te coja otro ratito?

Julián: Sí tú quieres

Hugo ya traía nuevamente la verga parada, así como estaba recargado sobre la cabecera de su cama le pidió a Julián que se montara sobre él. Julián se subió abriendo sus patitas, su tío acomodó su verga en medio de sus nalguitas y le pidió que se sentara, Julián se sentó y la verga de su tío Hugo se fue clavando.

Julián bajaba despacio, pero Hugo lo tomó de la cintura empujándolo hacia abajo al tiempo que levantaba un poco su cadera, lo que hizo que la verga se le fuera hasta el fondo de ese culito dilatado. Hugo le pidió a Julián que lo cabalgara como a un caballo y así lo hizo, el niño comenzó a cabalgar la verga de su tío, al tiempo que este le besaba los pezones, lo que hizo que Julián sintiera un enorme placer. Hugo le lamia los pezones y besaba su cuello y sus orejitas, el placer que el niño estaba experimentando era mucho mayor, ya que su culo no le dolía, al contrario por la posición él tenía el control, subía y bajaba a su ritmo, más los besos y las caricias de su tío le estaban provocando un placer que no era normal en un niño de esa edad.

Hugo lo besó en la boca metiendo su lengua y jugando con la pequeña lengua de Julián, Hugo acariciaba su espalda y bajaba hasta sus pequeñas nalguitas abriéndolas para que no quedara ni un solo centímetro de su verga afuera. Tomó a Julián de la espalda y sin sacarle la verga lo acostó, quedando Julián boca arriba acostado en la cama y su tío sobre él, Julián pensó que era buena idea besar los pezones de su tío, ya que él había sentido muy rico, cuando comenzó a chupar los pezones peludos de Hugo, este sintió que no podía más de placer y se lo comenzó a coger fuertemente.

Julián: ¡Ahhhh! ¡Ahhhh! ¡Ay tío qué rico se siente!

El niño comenzó a pujar pero no de dolor, esta vez pujaba de placer, entendió lo que sentía Mati y lo que le habían dicho era verdad, al principio le iba a doler pero después le iba a gustar, su verga estaba completamente parada y de la punta salía una babita transparente. Hugo sintió que no podía más y que se iba a vaciar

Hugo: ¿Hijo quieres probar mi leche en tu boquita?

Julián: Sí tío

Hugo le saco la verga a Julián y se la llevó directo a su boquita, Julián abrió grande y  un chorro de mecos calientes cayó directo en su garganta, Julián se los tragó y no alcanzó a abrir la boca nuevamente cuando otro chorro salió de la verga de su tío llenándole la cara, luego otro chorro y otro, hasta que salió la última gota. Julián no entendía a qué sabía, no se parecía a nada que él hubiera probado, pero el saber que era la leche de su tío lo hacía saborearla, encontraba placentero saber que ese líquido salía de la verga de su tío.

Hugo cayó casi muerto a un lado, y Julián se acostó a un lado de él, no se movieron, se quedaron dormidos del cansancio.

Continuará…

15 Lecturas/27 marzo, 2026/0 Comentarios/por daynight
Etiquetas: amiguito, hermano, hermanos, hijo, mayor, padre, sexo, tio
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